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Historia 38814 — capítulo 14

3:00 a.m

Elsol aún no salía, los gatos en la calle maullaban escandalosamente; y detrás de las cortinas se podían notar algunas escasas sombras que alteraban el paisaje.

De una alcoba en un segundo piso, en algún lugar del puerto, salía una luz tenue, pero abrumadora; que dejaba claro el hecho de que allí se encontraba alguien despierto.

Sentada en la cama de su mejor amiga, Jane observaba con sigilo a Rachel que se sostenía la cabeza entre las manos, sentada en el suelo de su habitación, mirando de reojo la taza de café que también reposaba en el suelo.

-De seguro el doctor debe de creer que soy una borracha empedernida…¡pobres niños, pierden a su madre y ahora caen en los brazos de la perdición!

-Rache, ni siquiera te vio, con costos coció la ceja de tu hermano… ¿y desde hace cuanto te interesa lo que diga la gente?

-Desde hace mucho Jane… ¿y tú como diablos haces para tomarte esta porquería?- dijo Rachel señalando la taza de café.

-Es café Rachel, no una porquería, es sagrado y delicioso, y más si abajo tenemos a Gus para que lo haga.

Los ojos de Rachel se desviaron de la taza de café al rostro de su amiga, se dibujó una picara sonrisa; y a como pudo se puso de pie para llegar al lado de su amiga; quien la veía con ojos de preocupación.

-¿Qué te ocurre?- preguntó Jane, poniéndose sus anteojos para poder observar mejor a su amiga.

-Creo que le gustas a mi hermano- dijo Rachel colocándose frente a su amiga, casi pegando sus narices.

-Pues no me importa Rachel, tu hermano es un estúpido; y no me interesa nada con él- Jane volvió su rostro, pero luego decidió tirarse a la cama para seguir hablando con su amiga-… a Alex solo lo veo como el chico que abandonó a mi hermano cuando el lo necesitaba, nunca lo podría dejar de ver como eso…

-Vamos Jane, no vivas en el pasado; quizás mi hermano tenga sus motivos escondidos.

La pelirroja solo negó con la cabeza, y se recostó más cómodamente, mientras intentaba dormir por lo menos algunos minutos.

Sin embargo, no pudo descansar más de tres minutos, antes de que Rachel volviera a hablar; solo que ahora se encontraba acostada en el estomago de su amiga; y cubierta por una franela amarilla.

-Jane, ¿crees que yo en algún momento pueda hacerme fuerte y valiente como tú?

-¿Yo? estas bromeando…

-No amiga, tú eres la persona más fuerte y decidida que conozco; si no fuera por ti quien sabe donde estaría yo…

-Rachel tú eres fuerte, solo que a veces lo olvidas y eso no esta para nada bien.

-Claro hermanita, para ti es fácil decirlo, pero para mí no.

-Tu pesimismo me agota Rachel…

-y tu positivismo me alegra…

Después de decir eso Rachel quedó dormida, ya era hora pensó Jane; sin embargo ahora era ella la que no podía conciliar el sueño, por lo que decidió bajar a donde estaban los chicos; obviamente quería otra taza de café… quizás las otras tres que se había tomado tenían algo que ver con el echo de que no pudiera dormir.

Este capítulo, como lo pueden notar en el titulo va ligado al siguiente, es por eso que no es muy extenso... el próximo estará para el lunes!