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Historia 38814 — capítulo 13
-Rachel… ¿dónde rayos estás?
-En la fiesta Jane… ¿no te dije?
-No!, dijiste que ibas venir al concierto conmigo… y con Gus.
-Bien discúlpame con Gus, y si quieres ven a la fiesta es en la casa de las gemelas Brown.
-No… me quedaré aquí.
Jane no podía esconder que estaba molesta, Rachel le había prometido que irían al concierto en el café. El mismo Gus se había encargado de conseguirles un buen campo, cerca de la tarima principal.
-¿Y Rachel?
-No va a venir… se quedó en una "fiesta"- contestó Jane, tan molesta como cuando habló con su amiga.
-Mmmm, entonces será una silla menos- la voz de Gus era de resentimiento, muy diferente a la de su amiga.
-¡Quien va a preferir ir a esa tonta fiesta!
-Ella.
Ambos se quedaron mirando, como si los comentarios, de cada uno fueran un látigo para el otro. Jane sabía que Gus escondía algo, pero no quería averiguarlo.
Las horas iban pasando, el concierto estaba en lo mejor, el clímax había llegado y todos disfrutaban a más no poder. Solamente Jane, que se encontraba sentada en su silla, mirando con temor a su celular. Sentía de nuevo el nudo en su pecho, un sentimiento premonitorio, como el que antes había sentido, la embargaba.
Gus la miraba, se sentía confundido porque no entendía el comportamiento de su amiga; sabía que ella más que nadie había esperado ese concierto, pero era de todos los presentes la que menos lo disfrutaba. Estaba frustrado.
-Gus voy a salir un momento.
-¿Te acompaño?
Pero la respuesta de la pelirroja, fue cortada por el sonido de su celular; realmente no se escuchaba debido al concierto; pero pudo sentir su vibración y ver las luces encenderse para saber que la estaban llamando. Sonrió al ver el nombre de Rachel dibujarse en la pantalla, así que decidió salir, sin darle mayor importancia al mundo de su alrededor.
-¿Te diste cuenta que la fiesta es una verdadera porquería y que debiste haber venido conmigo al concierto?
-Mmmmm soy Alex… pero creo que ya me respondiste lo que te ibaa preguntar.
-¿Qué querías?- la voz de la chica cambio a un tono de decepción.
-Saber donde estaba mi hermana… pensé que estaba contigo, hasta que supe lo de la fiesta de las Brown; y me imaginé que siendo Rachel, prefería la fiesta; pero antes quise confirmarlo.
-Si eres un "hermano tan perfecto"- dijo con un dejo de sarcasmo- entonces ¿porqué me llamas?
-En esa fiesta está Ronald, su ex, y no sé por que no confío en eso.
-Si vienes por mí al café te acompaño…
-Diez minutos… y estoy ahí.
La chica recordó al amigo que la estaba esperando dentro. Así que entró se aproximó a él y le dijo todo en el oído. Gus salió con ella, y ya fuera le dijo que la acompañaba; a lo que no se negó porque no quería pasar un rato a solas con Alex Coppola.
Diez minutos exactos después, un auto rojo se parqueaba frente a la cafetería, y un chico de muy mal humor lo iba manejando.
El auto le pertenecía al señor Coppola, pero como Jane sabía, confiaba mucho en su hijo y se lo prestaba.
Jane sonrió al ver la cara de Alex, cuando Gus se montaba al auto, pues como bien sabia ella, ninguno se llevaba.
-¿Por qué viene él?- dijo Alex, mirando con asco a Gus.
-Por el simple hecho de que es mi amigo y de tu hermana…
-Y te recuerdo, que tengo nombre, Gustave Farell- dijo Gus muy orgullosamente.
-Mi papá no está en el país, y me dejó al cuido de Rachel, y ni siquiera puedo saber donde está… soy un inútil…
-Vas a ver como todo estará bien…
Jane no entendía el motivo, pero cada vez que Alex se trataba a sí mismo mal; no resultaba para nada reconfortante, como cuando ella lo hacia.
Llegaron a la casa de las gemelas, de donde salió un tremendo escándalo, y un olor a licor que se volvía casi insoportable. Se veían parejas por todos lados, en otro lugar un par de chicos vomitaban las plantas de la casa.
Alex sintió que el corazón se le salía del pecho, nunca le había gustado ese tipo de ambientes, y ahora su hermanita estaba quien sabe donde en ese mundo de perdición.
Sin poder controlarse entró empujando a un chico que apenas se sostenía en la baranda, atrás de él Jane y Gus lo seguían, pero le perdieron la pista cuando entraron a la casa, ya que el humo de cigarrillos distorsionaba el ambiente.
Gus le preguntó a un chico, con el que aún se podía platicar un poco, sobre Rachel Coppola, y el chico le dijo que estaba con Ronald en alguno de los cuartos de arriba.
Ambos chicos empezaron al correr hacia las gradas, y fue a la mitad de ellas que encontraron a Alex, a quien otra persona le había dado las mismas referencias de su hermana.
El ambiente arriba era algo diferente, quizas no había tanto humo, pero si llegaba un olor a tufo que provocaba nauseas. Jane tomó el brazo de Alex, mientras sentía las grandes manos de Gus en sus hombres. Por todas partes se veían parejas que no querían ser interrumpidas, pero para su desgracia; un hermano y una amiga preocupados no eran fáciles de llevar.
Avanzaron entre las personas, preguntando a cada uno por el paradero de la chica; hasta que por fin hallaron lo que buscaban.
En una puerta Ronald y otra chica rubia aguardaban a que la persona de dentro saliera; Jane pudo afirmar que aquella rubia era la chica por la que Ronald había dejado a Rachel.
-¿Dónde está mi hermanita desgraciado?- preguntó Alex mientras sostenía a Ronald por el cuello y lo pegaba a la pared.
-Quizás poniéndose su ropa interior- contestó el otro soltando una carcajada.
Alex alzó al muchacho del cuello de su camisa y lo escupió a la cara, antes de volverle a preguntar por Rachel.
-¡Está en baño vomitando!- contestó espantada la rubia, mientras Jane la agarraba del brazo para que no escapara.
-¿Qué le hicieron?- está vez era Gustave el que intervenía.
-La muy ruda llegó a armar escándalo donde estábamos Helena y yo, reclamándome quien sabe que animaladas, yo solo la invité a algunos tragos para que se le bajara un poco la rabia… pero por lo visto la perrita no es muy buena con el alcohol- contestó Ronald, mientras se limpiaba el rostro.
-Rachel, ¿estás ahí?- preguntó Jane abriendo la puerta del baño.
Para su sorpresa, su amiga se encontraba abrazada a la taza y con los ojos algo desorbitados. Gus entró y la tomó en brazos, seguido por Alex.
Los tres estaban llegando a las gradas cuando alguien golpeó a Alex por la cabeza con un macetero, el chico se volvió, algo aturdido para ver a su agresor: Ronald Turner, su ex cuñado.
Ambos chicos empezaron a pelear, Alex mandaba golpes directos al rostro de Turner, mientras el recibía algunos por su espalda. Fue cuando Gus notó que Rachel estaba algo más atenta, y la dejó en brazos de Jane, imponiéndoles a ambas bajar las gradas y llegar al auto.
Jane bajaba abrazada de su amiga, corrían casi. Cuando llegaron al auto, la pelirroja notó que los chicos no la seguían, así que dejó a Rachel recostada al carro, mientras ella iba a sacar a los otros de aquel lugar.
Llegó hasta las gradas, para encontrarse con una escena que la asustó: Alex bajaba las gradas rodando con aquel que una vez fuera el novio de su mejor amiga; Gus se encontraba a su lado peleando con dos chicos que ella sabía eran amigos de Turner.
Al llegar al final de las gradas, Alex y Ronald seguían peleando; fue cuando Jane pudo notar dos cosas: a Alex le sangraba la nariz y la boca, además de una cortadura muy notable en la ceja; y una botella de cerveza en su pie.
Tomó la botella, y no supo como la rompió en la cabeza de Ronald Turner, quien quedó inconciente sobre Alex; en ese momento y por el sonido de la botella quebrada todos voltearon a ver a la chica; quien ahora sostenía la botella quebrada en su mano, y amenazaba con terminar de romperla en la cabeza de cualquiera que evitar la salida suya y de los dos chicos con los que había llegado.
Ahora cargaba al otro hermano Coppola, mientras Gus corría con las llaves del auto, y metíaa Rache al mismo.
El moreno arrancó el carro apenas se hubieron montado Jane y Alex en la parte de atrás, y ya avanzado un poco el trayecto Jane tiró la botella por la ventana; mientras intentaba hacer suficiente presión sobre la ceja de Alex, y que les diera tiempo de llegar al hospital para que lo suturaran.
Rachel, iba bastante mareada, pero conciente de su situación, y cada vez que podía, se disculpaba por lo que hizo, a lo que Gus le contestaba que no había problema, pero Jane y Alex, tomando posición de padres le recriminaban su conducta
Igual que en el anterior, les pido que se pasen por PREMONITORIO, mi más reciente publicación... sin dejar de lado el hecho de que comenten este capitulo, uno de los más largos....