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Historia 38814 — capítulo 6
La puerta se abrió, Rachel, aún en pijama y algo despeinada se asomaba por ella.
Los tres que se encontraban fuera observando la escena se acercaron, Alex entró primero, luego Caroline, y por último Jane. Esta última notó que su amiga tenía unas grandes ojeras, haciendo sombra a sus ojos azul cielo.
Ambas chicas se quedaron en la puerta, con sus ojos siguieron a Alex hacia la sala, donde se encontraba su padre sentado en un sofá.
-¿Quieres ser testigo de la tercera guerra mundial?- preguntó algo preocupada Rachel.
-Mamá no dejará que pase a más… aunque creo que mejor subimos a tu cuarto…
Subieron las escaleras, dejando atrás los primeros rastros de guerra que empezaban a surgir, en el rostro de Jane, una pequeña sonrisa empezó a surgir cuando escuchó como su madre defendía a Alex; pero no sabía porqué… quizás era por que esa mujer era quien le había regalado la vida, o tal vez por que… no sabía bien por que.
-¿Por qué las ojeras?- preguntó Jane un poco antes de llegar al cuarto de su amiga.
-¿Las mías?
-Nooooooooooooo, Rache obvio las tuyas…
-Mala noche… ya sabes… mamá- la cara de la chica se entristeció.
-Amiga…¿sabes que cuentas conmigo?- preguntó Jane antes de cerrar la puerta del cuarto-para lo que sea.
-Jane, gracias lo sé.
Ambas se fundieron en un abrazo, calido y reconfortante; hasta que Rachel se separó para volver a hablar con la pelirroja.
-A que no adivinas con quien hablé…
-No me digas con tu querido ex novio- interrumpió Jane, poniendo cara de asco.
-Además…
-Ni idea- respondió con cara de desilusión.
-Con tu amigo Gus Farell, y sin discutir.
Jane cambió su cara a una de asombro, y con una señal de su mano le indicó a la otra que prosiguiera.
-Pues como sabes, a mamá le encantan los muffins, y recordé que el mejor lugar donde he probado uno es en esa cafetería, así que decidí ir; y allí hablamos.
-¿Dé?- Jane aún no podía articular bien, por lo que sonó algo raro.
-De libros, literatura según él; de comida, de mí de ti… creo que le gustas- inquirió la más morena de las dos.
-No Rachel, a él le gusta otra… y a mí nadie, aún no ha llegado el chico que pueda cumplir con mis requisitos…
-Jane nos vamos- el grito de Caroline Carraguer interrumpió la conversación.
Ambas se volvieron a ver y se dirigieron miradas cómplices…
-¿No te has bañado cierto?
-Como crees, si estos son mis trajes de gala…
-Si te bañas rápido mamá nos puede esperar…
-Me apuro ya bajo, dile que me dé cinco minutos ok?
-Listo, tarde de chicas…
Jane bajó las gradas con una radiante sonrisa en su rostro, estaba apunto de llegar al final de las escaleras cuando se topó con Alex, a él chico, que venía serio, se le dibujó una sonrisa en su rostro; y a Jane se le borró la suya… pasó de lado pero antes de terminar con el último escalón se volteó, notó que Alex la observaba, de nuevo serio.
-¿Qué pasó abajo?- preguntó Jane
-¿Mi padre?- la chica solo asintió con la cabeza.
-Primero quería matarme, pero tu madre no lo dejó, me defendió diciendo que soy un chico y que cometo errores… estoy castigado por un mes, pero es menos d lo que esperaba- la voz del chico era grave y carraspeante- también me dijo que mamá ayer estuvo mal, y creo que es mi culpa- unas lágrimas empezaban a aflorar en los ojos verdes de Alex.
-No… no… el castigo no estuvo tan mal, mamá es buena ayuda- diciendo eso la pelirroja se volteo y se dirigió hacia la sala donde la esperaba su madre, un nudo se había formado en su pecho, nunca antes se había quedado sin palabras.
Aunque es pequeño, es sustancioso... todo lo que está escrito es de gran importabcia para los próximos...
Comenten porfa, aunque sea cualquier cosa... se aceptan hasta estupideces...