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Historia 38951 — capítulo 3
— ¿se conocen? —pregunto Emmet momentos después de que los chicos se
calmaran
— ¿Qué si nos conocemos? Emmet no pienso vivir con esta sangre su…
— ¡cállate Malfoy! Estúpido hurón
—al menos yo no soy una insufrible sabelotodo
Melinda suspiro y Emmet llevo las manos a su cabeza, comenzaban a discutir
de nuevo, gritos e insultos por parte de Malfoy y Granger era todo lo que se escuchaba en la casa hasta que un muy irritado Emmet hablo.
— ¡SILENCIO! —todos, incluso Melinda voltearon a verlo—no me interesa
el porqué de su enemistad pero tendrán que vivir juntos, y en dado caso que se nieguen no trabajaran en el ministerio, recuerden que esto es una prueba
—pero porque con él—dijo Hermione dirigiéndose a Melinda—además
nuestras carreras son muy diferentes
—yo no los seleccione Hermione eso lo hizo el ministro—respondió
Melinda—y no hay cambios—agrego cuando la castaña puso una cara de "entonces hablare con el ministro"
Siguieron debatiendo el tema en la sala, pero los insultos y críticas eran
siempre los mismos *"no viviré con el hurón, insufrible sabelotodo, vete al demonio Malfoy, asquerosa sangre sucia"*Emmet y Melinda no los soportaban mas por lo que inventaron una excusa para salir de la mansión dejando solos a los jóvenes que en ese momento se comportaban como niños.
—no puedo creerlo, nos dejaron sin decir nada—Malfoy se recargaba en una
de las paredes, y a buena distancia de él estaba Hermione en un sillón—yo me largo de aquí
—Malfoy sabes bien que si te vas no podrás ser auror
—Granger como si te importara
—uno intenta ser amable contigo y tu lo tomas a mal—mientras decía esto
Hermione se puso de pie dispuesta a salir de la habitación— estaré en la biblioteca
Malfoy refunfuño pero aun así no la detuvo, ahora que lo pensaba bien (y
odiaba admitirlo) Granger tenía razón, no quería vivir con ella, pero tampoco quería dejar su sueño. Recorrió la sala sin saber que hacer hasta que recordó que todavía no se instalaba en ninguna recamara, tomo sus maletas y camino a grandes zancadas por la escalera llegando a las cuatro puertas blancas, se acerco a la primera (Emmet había mencionado que las primeras dos eran para él y su "compañera" la tercera era un cuarto de huéspedes y la cuarta puerta era un baño) y la abrió lentamente encontrando un cuarto con las paredes desnudas, en el centro una extravagante cama cubierta con sabanas de seda azul y montones de pequeños cojines y almohadones encima, un armario negro se encontraba junto a la ventana dejando ver el jardín que tenia la mansión, el resto del cuarto lo ocupaban dos mesitas de noche una hermosa pintura de las calles de Londres y un escritorio donde descansaban varios libros.
Malfoy observo detenidamente cada rincón de la habitación buscando algún
defecto que le orillara a salir de ahí y dirigirse a la recamara siguiente, al no encontrar nada que le desagradara (eso sin contar que no estaba de humor como para visitar los otros cuartos) cerró la puerta y arrojo las maletas a la cama comenzando ya, a desempacar.
Hermione llego a la biblioteca, no sabía por dónde empezar cientos de libros
y muy poco tiempo para leerlos, alcanzo un libro con cubierta color guindo y leyó el titulo **"quidditch por el mundo"**negó con la cabeza "este libro seguro le gusta a Harry" pensó, lo coloco de nuevo en su lugar y tomo otro (esta vez el libro era negro) **"dragones, todo lo que el buen mago y bruja debe saber sobre ellos"**nunca había oído hablar sobre ese libro, muerta por la curiosidad lo abrió directamente en el índice.
Gales verde común……………………………………..10
Hebrido negro…………………………………………..12
Hocicorto sueco………………………………………...16
Ironbelly ucraniano………………………………….....20
Rigdeback noruego……………………………………..23
Vipertooth peruano…………………………………….27
Bola de fuego chino…………………………………....29
Colacuerno húngaro……………………………………33
Enfermedades causadas por dragones…………………35
Continuo leyendo el resto del índice y después de eso siguió con el contenido,
el libro era extenso pero no tenía nada mejor que hacer así que permaneció en la biblioteca hasta que llamaron a la puerta.
—Granger tengo hambre
—en ese caso prepárate algo… o me vas a decir que no sabes cocinar Malfoy
—claro que se cocinar, pero deseo que tú hagas la cena, no estoy de humor,
por cierto quiero un buen platillo y ni se te ocurra envenenarlo o algo así
—acaso estas lo…—pero no pudo terminar la frase porque Malfoy se había
ido. A regañadientes dejo el libro en una mesa y salió de la biblioteca, no pensaba hacerle de comer a Malfoy ¿Quién se creía? a paso lento llego al pie de las escaleras, agito su varita y subió con sus maletas flotando detrás de ella, una vez arriba paso de largo la primer puerta donde se podía leer en letras rojas "propiedad de Draco Malfoy… ni se te ocurra entrar GRANGER""definitivamente cada vez se vuelve más infantil" pensó Hermione abrió la puerta del segundo cuarto y entro, no le importaba si era más grande o más chico que el de Malfoy, en realidad no le importaba nada solo quería salir de ese lugar lo antes posible, no quería vivir con Malfoy no podría soportarlo. Lanzo sus maletas a una silla y con otro movimiento de varita saco su ropa y pertenencias de ellas.
Si no fuera por el escandaloso rugido que emitió su estomago Hermione
jamás se hubiera dignado a salir de la habitación, no estaba segura en donde podría estar Malfoy, no quería verlo.
—pero que estoy diciendo vivo con él, no podre evitarlo por mucho tiempo—
dijo para sí misma, suspiro y sin más preámbulos abandono el cuarto.
—gracias por la cena, estuvo deliciosa ¡insufrible sabelotodo! —"saludo"
Malfoy mientras comía en la mesa de madera—tuve que prepararla yo mismo, creí que había dejado algo claro
—ni loca te prepararía de comer, si es eso lo que tú crees haber dejado
claro—dijo la castaña en tono despectivo—por cierto, que comes hurón
—risotto
—no tenía idea de que sabias preparar comida italiana—Hermione intento
ocultar su cara de asombro pero evidentemente fallo, y lo peor de todo fue que Malfoy lo noto
—para tu información Granger, hay muchas cosas que no sabes de mi… y
hablando de eso, que demonios tienes ahí—señalo el rubio la mano izquierda de la chica
—sopa instantánea—respondió algo avergonzada, la llevaba consigo en una
de sus maletas tenia cientos en casa, en realidad Hermione no era nada buena con respecto al arte culinario, por alguna razón siempre que cocinaba la comida terminaba quemada, demasiado salada, cruda o simplemente no sabía a nada, cuando vivía sola nunca estaba en el departamento por lo que comía en las afueras junto con los muggles, era obvio que no pensaba decírselo a Malfoy no quería que este comenzara a insultarla y a burlarse, pero tarde o temprano tendría que aprender a cocinar algo ¿no se sustentaría solo de sopas instantáneas o sí?
—podrás ser bruja pero tus acciones son las de un muggle… bueno que se
puede esperar de una sangre sucia como tu
—¡estúpido hurón!—Hermione estaba roja de la rabia pero decidió que
calmarse sería lo mejor, una discusión con Malfoy era lo que menos quería en esos momentos. Espero a que la sopa estuviese lista y después de eso ocupo una de las sillas justo enfrente del rubio, comieron en silencio durante unos minutos hasta que Hermione sintió un leve golpe en la frente, dirigió su mano a esta pero no se percato de nada anormal así que le tomo poca importancia… tic… de nuevo ese golpe…tic, tic, tic… ¿Qué diablos pasaba? aquellos golpes no dolían pero eran molestos, desesperada alzo la cabeza y un pequeño puño de arroz le dio de lleno en la cara, limpio su rostro y ahí estaba Malfoy con una sonrisa burlona…esa fue la gota que derramo el vaso.
—tu…estúpido… ¡HURON! —tomo el plato de la sopa instantánea entre sus
manos y lo volcó en la cabeza del chico
—pero que… ¡COMO TE ATREVES! —grito Malfoy aun con toda la sopa
en la cabeza, era del mismo color que su cabellera, esto le hacía parecer que tenia rizos, Hermione no pudo resistir y de su boca salieron estruendosas risas provocando que el enfado del rubio aumentara, de una alacena extrajo un pequeño paquete que no era nada más ni nada menos que harina, rompió el empaque y no se molesto en tomar un poco si no que vacio todo el contenido en Hermione que ahora dejaba de reír.
Ambos estaban "molestos" pero les provocaba mucha gracia las muecas y
gestos que hacia el otro, harina, cereal, agua y hasta el risotto terminaron en el suelo junto con Malfoy y Granger quienes se encontraban exhaustos. La cocina termino hecha un asco al igual que ellos pero eso no les importaba, se miraron a los ojos durante un momento, un momento eterno para los jóvenes, Malfoy no podía dejar de admirar el brillo que emanaba que aquellos ojos marrones, sinceridad, cariño y amor… era todo lo que él siempre había anhelado y todo lo que uno de sus enemigos poseía. Hermione por el contrario se perdía completamente en la mirada gris de la persona que tenía enfrente, era penetrante y sobre todo fría, pero podría apostar a que en el fondo, tal vez muy en el fondo existía algo de bondad en Draco Malfoy.
Esa pequeña conexión entre los dos se fue de la misma manera en que llego,
Hermione giro su cabeza hacia el piso y Malfoy contemplaba un punto muerto.
—iré a tomar un baño
— ¿Qué dices?
—Granger ¿acaso estas sorda? Dije que voy a tomar un baño, estoy
completamente sucio
—pero yo también quiero bañarme estoy igual de sucia que tu
— ¡en ese caso bañémonos juntos! —Hermione no se esperaba eso, (en la
mansión por más tonto que suene solo había una ducha) sentía como sus mejillas comenzaban a colorarse, Malfoy tomo uno de sus brazos y la condujo hacia el piso superior, ¡en realidad pensaba llevarla al cuarto de baño!
—MALFOY NO, SUELTAME, SUELTAME—estaba completamente
aterrorizada—PUEDO ESPERAR, DEJAME YA—gritaba, pero Malfoy parecía no hacerle caso, estaban a escasos metros del baño y Hermione seguía tratando de soltar el agarre pero era inútil
—NO, NO, NO—la chica se aferraba al marco de la puerta, tenía que buscar
cómo salir de eso, pensaba en una solución cuando dejaron de jalarla e instantáneamente cayó al suelo, una estrepitosa carcajada resonaba por toda la mansión, ¿ahora qué sucedía?
—en verdad… creíste que yo…—Malfoy intentaba calmarse, la risa no lo
dejaba ni hablar—ni en mil años Granger oíste
Acto seguido la puerta fue cerrada y después de mucho tiempo el silencio
reinaba al fin, Hermione espero sentada en el corredor, lo único que podía escuchar era el agua fluyendo, recordaba todo lo sucedido, había sido un día muy largo lleno de insultos burlas y tragedias, no quería imaginar lo que sería de ella en una semana con el hurón a su lado.
Se sumergía en sus pensamientos cuando algo la distrajo. A su derecha
Malfoy la observaba con una mescla repulsión y… ¿curiosidad? Llevaba una toalla blanca alrededor de su cintura y el torso descubierto, ante esto Hermione abrió los ojos como platos, jamás imagino que Malfoy fuera tan… "atlético"
—que es lo que miras Granger
La joven se puso de pie camino hacia donde se encontraba la entrada del
baño (que por cierto estaba muy cerca del rubio) y antes de cerrar la puerta susurro:
—nada en especial