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Historia 39070 — capítulo 4
¿Cómo me había permitido el lujo de quedarme dormida? Busque rápidamente un reloj en la Sala Común mientras los chicos me miraban aterrorizados ante la idea de delatarlos. No encontré ninguno.
-¿Qué hora es? -Pregunte entre enfadada y temerosa, dirigiéndome a Lupin.
-Las 03:08 -Contesto- Esto…Cat, podemos explicarlo.
¿Explicar qué?, pensé. Solo sabía que me acababa de despertar en la Sala Común a las tres de la madrugada. Lily me mataría, si es que no me estaba esperando ya detrás de la puerta con la varita preparada. ¿De qué hablaba Remus? En ese momento me di cuenta. Estaban los tres, cada uno con vasos y cigarrillos en las manos, a las tres de la madrugada en la Sala Común, y no precisamente durmiendo como yo. Escrute más detenidamente a cada uno. Sirius, aun recuperándose del golpe, ya me estaba maldiciendo por lo bajo por haberlo tirado al suelo. James y el tenían los ojos rojos e hinchados, y cabria decir también que tenían cierto color en las mejillas que, a menos que fuera maquillaje, cosa que parecía improbable, resultaba sospechoso. Sin embargo Remus, que también llevaba un vaso y un cigarrillo, el cual estaba tirando ya a la chimenea, me miraba avergonzado. ¿Avergonzado? Me acerque a él, cogí su vaso y olí el contenido del mismo.
-¿WHISKY DE FUEGO? -Grite, estaba poniéndome histérica por momentos- ¿COMO QUE WHISKY DE FUEGO? REMUS, ES EL PRIMER DIA, POR DIOS -Dije dirigiéndome a él mientras tiraba el contenido de su vaso a la chimenea.
-No chilles por favor -Dijo Sirius sentándose donde momentos antes dormía yo- Me duele la cabeza.
-Normal -Le dije mientras le quitaba el vaso de la mano, cosa que inmediatamente hice también con James- Te lo tienes merecido. Habéis tomado A-L-C-O-H-O-L, algo que si no recuerdo mal está prohibido en Hogwarts. Y el primer día, por dios, ¿en qué estabais pensando? -Pregunte mientras tiraba el contenido de los vasos en la chimenea, al igual que hice con el de Remus.
-No me esperaba esto de ti Remus -Dije mirándole ofendida. Me había dolido. Y mucho. Remus era mi amigo desde primer año, creí conocerlo. Comprendía que también fuera amigo de Potter y Black, pero siempre creí que era diferente. Pero esto…
-Divirtiéndonos-dijo Sirius, alejándome de mis pensamientos, ya que al parecer era el único que se disponía a hablar conmigo, ya que los otros dos, por lo que se veía, no se dignaban ni a mirarme a la cara.- Cosa de que además tu no sueles hacer, acabas de estropear -Enfatizo mientras se acercaba a mi apuntándome con un dedo acusador haciéndome retroceder hasta la pared.
-Emborracharse no es una buena forma de divertirse, Black. ¿Por qué no pruebas a jugar a las Barbies? ¿A lo mejor te diviertes más? -Le dije en tono burlón encarándolo.
-Te hare caso -Contesto para mi asombro- Pero claro está que es con otro tipo de Barbies con las que me gusta jugar, no con las muñecas muggles -Dijo mientras me acorralaba contra la pared. ¿Cómo había hecho para llevarme hasta allí tan rápido?- Y ya que eres tú la que nos ha aguado la fiesta- dijo mientras retiraba un mechón suelto de mi frente y lo ponía tras mi oreja- podrías jugar con nosotros un rato, ¿no?
¿Me intentaba acosar? Esto ya era el colmo. Sabía que Black era un mujeriego, pero nunca creí que llegara al punto de insinuar semejante cosa, más semejante aun incluyéndome a mí y a sus amigos. Definitivamente estaba borracho, cosa que puede comprobar al oler su aliento, mezcla de alcohol y tabaco.
-Suéltame Black -Intente que sonara lo más sereno posible, pero me estaba poniendo realmente nerviosa. ¿Qué se creía que estaba haciendo? Además, estaba medio desnudo, cosa que no ayudaba mucho a que me tranquilizara, puesto que notaba como su torso desnudo se acercaba demasiado a mi.
-Vamos gatita (refiriéndose a su nombre Cat, que en ingles es gato/a). Eres una Griffyndor, una leona. Desmelénate esta vez, atrévete -Susurro en mi oreja con voz sensual mientras deshacía mi coleta, lo cual provoco que callera un torrente de rizos negros sobre mi espalda.- Sabes que me vuelves loco.- ¿Cómo que lo volvía loco? ¿Yo? ¿A Black? Evidentemente eran los efectos del alcohol en el lo que provocaba que dijera semejantes barbaridades. ¿O no? No, era el alcohol, seguro. No podía permití que me dejara confundir tan fácilmente por Black, no ahora, después de resistir a sus encantos tantos años. No estaba dispuesta a echarlo todo a perder.
-¿Sabes qué?-le dije volviendo a recuperar el valor y el orgullo que tanto caracterizaba a los Griffyndor- Tienes razón -Vi como sonreía tontamente acercándose más a mi- Soy una leona, y como tal, tengo garras -Le susurre yo también mientras le propinaba una patada en la entrepierna, lo cual provoco que volviera a caer al suelo retorciéndose de dolor.
-Y ustedes dos -Dije dirigiéndome a Remus y James- Suban ahora mismo a sus habitaciones, si no quieren que informe de esto a Lily -Dije dirigiéndome a James ante la mención de mi amiga, lo cual sabia que lo perjudicaría en sus intentos nefastos de pedirle una cita- Buenas noches -Dije subiendo las escaleras, aunque en el último momento me gire- Por cierto, INCENDIO -Exclame mientras explosionaba el resto de whisky de fuego que quedaba en la botella- Ahora si -Dije con una sonrisa de autosuficiencia- Buenas noches
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Lo primero que hice nada más llegar a la habitación fue meterme bajo la colcha. No podía creer lo que acababa de pasar abajo. Primero Remus, al cual siempre había considerado como un hermano, me defraudaba con semejante comportamiento. Luego el acoso de Black, el cual no sabía si atribuirlo a una simple broma, a consecuencias a causa del alcohol o a un comportamiento que desconocía de él. Me acababa de tratar como una cualquiera, como cualquiera de esas estúpidas niñas que se tiraba en el armario de las escobas entre clase y clase. Lo peor era que Remus no había hecho nada para detenerlo. ¿Lo habría hecho si hubiera visto que iba a más? ¿Y si no? ¿Habría dejado que me utilizara sin más como a tantas otras? Involuntariamente empezaron a asomar unas cuantas lágrimas por mis ojos. Maldición. No podía llorar por ellos. Lo prometimos tras saber que Sirius había destrozado el corazón de Mary en cuarto año, cuando, después de salir unos meses con ella, la abandono poniéndole como excusa que sentía que "le estaba cortando la libertad" y "privando a otras chicas de sus encantos". ¿Qué manera era esa de romper una relación? Es cierto que Lily y yo siempre le aconsejamos que no se involucrara mucho con él, que le haría daño. Pero cuando supimos de su relación la apoyamos en todo. Incluso al final. Por ello juramos que nunca más ninguna de nosotras lloraría por un merodeador. No sé cuánto tiempo estuve llorando, pero finalmente me quede dormida. Sin embargo a la mañana siguiente tendría que enfrentarme a ellos. ¿Cómo lo superaría?