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¡La bebé Tonks! — capítulo 3
Fiebre: La bebé Tonks, estaba dormida, mientras él intentaba descansar. Con una sonrisa suave, se creía en paz y mucho tiempo para sí mismo. Justamente, cuando se sentaba en la cama para descansar, notó que la bebé se movía una y otra vez. ¿Qué tenía Tonks esta vez? Se encaminó hacia ella y la tomó entre sus brazos. Al hacerlo, supo lo que era. Tenía fiebre.
Supuso, que estando desprotegida en su puerta, la bebé había contraído una enfermedad. Muy pronto, lloraba desenfrenadamente y él, no sabía qué hacer. ¿Medicinas para bebés? ¿Habían?
Caminó hasta su dispensario de pociones y trató de encontrar una. Al hacerlo, meditó si debía dárselo a la bebé. Si se lo daba, ¿Estaría bien? Seguramente, le sentaba mal y luego, sería su culpa.
Con un suspiro, la colocó en los labios de la infante Tonks y, se la dio a beber. Esperó a que tragara y trató de tener esperanzas. Eso, le ayudaría a bajar la fiebre. Se recostó en la cama y esperó por los resultados.
Se había quedado dormido, sosteniéndola. La bebé, no parecía incómoda y se había dormido como él. Al despertarse, seguía dormida, así que la dejó en la cama, sin dejar de vigilarla. Si se caía, sería terrible.
Se despertaba, tiempo después, con más ánimo. Le miraba con una sonrisa y quería gatear hasta donde él estaba. Bien, era el niñero de Nymphadora Tonks. ¿Qué iba a hacer al respecto?
- Eres un conflicto, Nymphadora- dijo y la pequeña bebé Tonks, le miraba con una carita de felicidad.