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Enceguecer en la oscuridad — capítulo 1

Hermione, suspiraba mientras llamaba a la puerta del despacho. Había escuchado, por parte de Dumbledore, que debía hacer algo muy importante allí y que Severus Snape, la necesitaba con urgencia. Ella esperaba, ella había bajado, pero nadie atendía a su llamado. Volvió a insistir, pensando que tal vez, Severus Snape, no la había oído.

  • ¡Un momento!- dijo con una voz ronca.

Dumbledore, le había pedido, que fuera muy cautelosa con lo que estaba a punto de ver. ¿Por qué? No lo sabía, pero él, no quiso bajar con ella. Le mencionó, que Severus Snape no quería testigos y que tal vez ella, si podría ayudarles. ¿Pero cómo podría, si no sabía a qué debía atenerse? La conversación de Dumbledore fue:

"Severus tiene un problema y necesita de tu ayuda, Hermione" Ella quiso replicar, pero Albus Dumbledore sentía mucho pesar, como para hablarle. Le mencionó que era un problema grave y ella se imaginó, que el profesor estaba herido. Se cubrió la boca y acudió enseguida.

La puerta, comenzó a abrirse con mucha lentitud y el hombre, se detuvo frente a ella. Sus ojos, estaban particularmente extraños. Negros como siempre, pero no enfocados hacia ella.

  • Profesor Snape. El profesor Dumbledore, dijo que me necesitaba.

  • Sí, pase ya Granger- dijo apartándose de la puerta, con movimientos torpes. Hermione se adentró en el despacho y lo observó.

Estaban muchos papeles regados y ella no sabía por qué. La silla estaba en el suelo y algunos frascos de pociones estaban quebrados. Ella, se alarmó de inmediato.

  • ¿Profesor Snape, se encuentra bien?- dijo enseguida y al volverse, notó que el hombre se apoyaba extrañamente de uno de sus estantes. Se giraba con lentitud y palpaba todo a su alrededor. Con la otra mano, se apoyó en la puerta y quedó de frente, hasta donde sospechaba, se originaba el sonido.

  • Estoy bien Granger, no tiene por qué alarmarse.

  • Profesor Snape... ¿por qué camina de ese modo?

  • ¿Por qué critica tanto, Granger?- dijo, con un suspiro.

Hermione se movió lentamente, alrededor del despacho. Todo estaba derramado, y lleno de papeles. ¿Acaso el profesor acababa de tener un ataque de ira?

  • ¿Y para qué me necesita?- preguntó ella.

  • Siéntese- le dijo- será mejor que lo haga.

Ella, se preguntó, dónde iba a sentarse. Regresó la silla a su lugar y se sentó entre los escombros del suelo.

  • Necesito, decirle algo muy importante Granger. No tengo a otra persona a quién recurrir, dado que usted, es la joven más inteligente de su edad.

Mientras hablaba, Hermione notaba, que no le miraba. Era mejor, atar cabos sueltos. Cosas en el suelo, caminar extraño, mirada perdida, necesitarla...gravedad. ¡Un momento! ¡Eso tenía sentido!

  • Profesor Snape... ¿Qué tiene detrás de usted?-preguntó ella y él hizo una mueca con el rostro.

  • ¡Qué voy a saber!

No podía ser lo que pensaba... el profesor Snape..parecía estar... ¡Parecía estar ciego! Se levantó en silencio, para verificarlo y el profesor Snape, no la siguió con la mirada. ¡Estaba ciego!

  • Profesor... está, ¿está ciego?

  • Sí.

  • ¿¡Por qué está ciego!?- dijo ella y el profesor, pudo encontrarla en la oscuridad, girando su cabeza hacia donde provenía el sonido.

  • Muchos detalles y muy poco tiempo. Además, no soy el único afectado.

  • ¿¡No lo es!?

  • No y por eso, la necesito- le dijo, caminando torpemente por el despacho- Aunque hay alguien, que creo que la necesita más que yo.

  • ¿Quién podría ser?

  • Es mejor, que usted misma lo "vea".

Hermione, permaneció en silencio mientras Snape, trataba de encontrarse en su nuevo entorno. Con un suspiro, colocó sus manos sobre las suyas, cuando amenazaba con caerse. El profesor permaneció en silencio mientras ella le observaba.

  • Granger..mi mano.

  • Lo sé, pero no quiero que se lastime- dijo ella con cierto pesar.

  • ¡Yo puedo manejarme solo y, no la necesito!

Mientras lo decía, hizo un falso movimiento y Hermione le sostuvo. Permanecieron en silencio mientras, él, intentaba estabilizarse. ¿Por qué habían quedado ciegos? Eso no tenía sentido ni lógica. ¿Iba a ser, permanente?

  • Profesor...

  • Vaya con Albus Dumbledore, aún tiene que ver algo muy importante.

  • Pero señor...usted. Usted, no puede estar solo en este lugar.

  • Ya he estado solo, en este lugar- le respondió él con el entrecejo fruncido. Se podía ver tan real, sólo que él, no estaba para mirarle.