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Historia 39420 — capítulo 1

!Hola, Bienvenid@s a mi nueva locura¡ En este fic, habrá poca mágia, pero mucho sentimiento. Será gracioso convivir con un Draco Malfoy a lo Muggle desconociendo a su compañera de juergas. Ambos llevan un pasado detrás que desconocen, aunque se hagan familiar a sus ojos. Con el tiempo ninguno se soporta si no es con un par de copas en el cuerpo. ¿Por que? !Pronto descubrirán que Tom no es quien dice ser y por que a ido a vivir allí¡

Espero que me sigan y lo disfruten.

Septiembre.


En pleno barrio de Madrid, la música abarrotaba las calles; miles de personas silvaban y bailaban con una copa en la mano.

Un hombre de alta estatura, miraba escandalizado todos aquellos movimientos. Su melena casi tapaba sus ojos, era rubio y sus ojos plateados destacan con la luz de las farolas de la calle. Su nombre era Draco Malfoy.

-Hola guapo- una muchacha paraba su camino- ¿Estas solo?.

-No- negaba con su voz dulce y fuerte- estoy buscando una bar, e quedado allí con alguien.

-!Que pena¡- gritaba en su oído por el ruido de la música- ¿Puedo ayudarte?.

-Sí- le grito él- ¿El bar Mestizo?

-Todo recto- le indicó- el que muestra el letrero rojo.

afirmó y continuó su camino. Entró en el garito que le habían indicado, era el que buscaba. Miró el ambiente cargado de gente de su edad, aproximadamente unos 24 años. Bailaban y bebían como locos.

Las paredes estaban adornados con cuadros abstractos y la barra lucía con unos colores de neón verdes, gustosa para el rubio.

Llevó su cuerpo hasta uno de los taburetes y miraba al otro lado de la gente, observando a una muchacha que estaba sola en una mesa.

-!Mione¡- gritaban por el fondo del bar- !Atiende a aquel chico¡.

Él no se había percatado de nada hasta que una presencia estaba a su lado golpeando la barra.

-Buenas noches- gritaba por el ruido- ¿Le sirvo algo?.

-Perdone- se disculpaba por no verla; era una muchacha con el pelo rizado y castaño, familiar a sus ojos- ¿Que puedo tomar?.

-¿Eres nuevo en esto?- sonrió y el afirmaba- pues empezamos por un Mojito ¿Te parece?.

-Esta bien- afirmó mirando de nuevo a la otra chica.

-Se llama Helena- le interrumpió de nuevo la camarera- es amiga mía y está soltera.

-Gracias, pero espero a alguien- le rompió sus intenciones.

-Aquí tiene su copa- tras ponérsela al lado se marchó a seguir con su trabajo.

El muchacho estuvo esperando como una hora hasta que una muchacha morena se sentó a su lado y le tomó la mano.

-Hola cariño- el beso que le iba a dar él rubio se le freno.- Podías haber quedado en un sitio más a nuestro estilo.

-Quería hablar contigo Pansy-

-¿Pasa algo malo?- preguntaba ella asustada.

-Sinceramente sí- le aclaró- no estoy bien con esta relación, debo pasar un tiempo largo aquí en España y creo que no puedo estar haciéndote daño.

-¿Que me estas diciendo Draco?- empezaba a ponerse en un tono grosero con el joven- ¿Me estas abandonando?.

-No te lo tomes así- le rogó- tomalo como algo temporal, tal vez, podemos llamarnos. Me he comprado un celular y te puedo conseguir otro, podemos ser amigos.

-¿Amigos? !Que te aguante tu madre Malfoy¡- cogió la copa de un hombre que había al lado y se la tiró a la cara. Se levantó y caminaba hacia la salida.

-!Pansy¡- gritó sin conseguir nada.

En el fondo se sentía descansado, había acabado con aquella mujer que no le traía nada bueno. Fueron pareja desde los veinte años por una encerrona de sus padres y solo quería separarse de ella.

-!Señorita¡- llamó de nuevo a la camarera- sirveme otra copa, por favor.

-Marchando- solamente se la colocó y se marcho de nuevo.

Draco la cogió y en menos de diez minutos estaba pidiendo otra; estaba medio borracho por la falta de costumbre.

-!Sirveme otra copa¡- le gritó.

-Vamos a cerrar- le aclaró la muchacha ya calmada por la falta de música.

-!Pero yo quiero otra copa¡- le rogó.

-Lo siento- solamente le dijo aquello y salió de la barra.

Draco se marchó hacia afuera del local. Se sentó en la puerta, esperando que pasara alguien quien le invitara a una copa más.

Al rato salía la chica morena de la mesa y la camarera.

-Pero que lastima- dijo la castaña mirando al rubio tirado.

-Pobrecito Hermione- dijo su amiga- ¿Y si le decimos que venga con nosotros?.

-Pero Helena, que no le conocemos de nada- le dijo Hermione en su oído.

-Pues le conocemos- le aclaró- Oiga, oiga- lo llamaba- ¿Se encuentra bien?.

-Si, claro- se levantó del suelo- yo soy Tom- mintió.

-Helena- la morena se adelanto a darle dos besos en las mejillas- Ella es Hermione.

Draco se acercó a ella y le dio dos leves besos en sus mejillas. Ella retrocedió un poco colorada.

-¿Hermione?- preguntó él- se me hace familiar ¿Nos conocemos?.

-No lo creo- sonrió ella- solo he conocido a un Tom en mi vida, y nada que ver te lo aseguro.

-Hermione- Helena llamaba a su amiga- allí están Chus y Alex, ¿vamos con ellos?.

-Si claro- afirmó la castaña dispuesta a pasárselo bien- encantada, y nos vemos si bienes mucho por aquí.

-No seas sosa Hermione- Helena se acercó a Draco y le echo el brazo por encima- que venga con nosotros, esos dos le caerán bien.

Draco no se negó a un poco de presencia femenina. Tal vez aquellos tipos que saltaban con copas en la mano llamando a aquellas dos bellezas pudieran ser sus amigos, amigos Muggles, pero amigos al fin y al cabo.

-Hola chicos- dijo Helena besando también a los dos tipos- este es Tom, nuevo en nuestro grupo.

-!Que pasa tío¡- los chavales le daban palmadas en la espalda y chocaban sus manos-.

-¿Como esta mi Hermione?- decía Chus cogiéndola por la cadera.

-Aparta Chus- reía ella por las cosquillas que este le trasmitía- !Ya vale¡.

-Oye, tengo una idea- decía Alex- ¿Por que no nos vamos a vuestro piso e iniciamos a Tom en el grupo jugando a la botella?.

-¿Botella?- contestó el extrañado- No, yo no pienso beber mas.

-Es un juego muy conocido- le aclaraba Hermione- Se hace girar una botella vacía y a quien le toque le hacen una pregunta o un castigo. Si te preguntan algo puedes ser sincero o dar prenda de tu ropa. Si te castigan que puede ser cualquier castigo, debes hacerlo o dar otra prenda de tu ropa.

-Parece divertido- dijo Draco sin entender muy bien. Solo quería integrarse.

-Pues vamos a casa- decía Helena.

El grupo de cinco caminaba por la calle a grandes zancadas, reían, gritaban y los chicos coqueteaban con toda la que pasaba por la acera.

-Son unos guarros- aclaraba Hermione.

-¿Vivís juntas?- preguntó el rubio de repente- si no es mucho preguntar.

-Sí- aclaró Helena- juntas y solas, desde hace un año.

Draco sonrió y caminaba contento con ellas. No dejaba de mirar a su espalda como si temiera algo, pero aquella noche tocaba divertirse.