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Historia 39420 — capítulo 2

!Hola! Gracias por los 21 comentarios anteriores y los favoritos de este fic. Espero que me sigan todo el tiempo =). Escribo por que muchos mantienen la duda de por que no se reconocen, bien; Hermione se marchó con diecisiete años, toda una adolescente y a cambiado muchisimo, hasta en forma de ser como podrán comprobar. Él como me an dicho (Fantastico comentario Ephy) un rubio de ojos plateados no se olvida tan facilmente por que hay pocos, pues ella no cae, y menos si se llama Tom. !Se enteraran no dentro de mucho¡ Graciiias por leerme. Un besito y Saludos.   //.Septiembre.//


Por la botella.


Los cinco jóvenes llegaban a el portal de un gran edificio. Hermione hurgaba en su bolso buscando algo y al rato sacó un conjunto de llaves para abrir aquel portón.

-Vamos, vamos, que me meo- decía Alex saltando en la puerta.

-Te voy a decir una cosita Alex- Hermione le señalaba con las llaves- no seas cerdo con la taza o a mear a la calle.

-!Venga abre¡- decía Helena que llevaba a Draco cogido del brazo para que se sintiera cómodo.

-No tía, es que la última vez fue el quien se meó fuera- Helena le daba un pequeño golpe en el hombro y todos reían. A Draco le encantaba el ambiente, sinceros, juerguistas, simpáticos, guapas; aquellos muggles no estaban tan mal.

No dejaban de bromear, eran jóvenes y vivían como nadie. Sus problemas parecían no tener importancia cuando estaban juntos. Helena y Hermione vivían en aquel piso con el dinero de sus sueldos. Lo extraño era aquella chica castaña, juraría que la conocía o se parecía mucho a alguien que conocía. Nada que ver con aquella odiosa adolescente de su colegio que mantenía el mismo nombre.

Esta Hermione era distinta, mucho más preciosa, menos preocupada por la seguridad y las normas del mundo. Alocada, centrada y distraída a la vez. Una mujer en toda regla para los ojos de Draco Malfoy.

Con sus pensamientos evadiendole no se dio cuenta de que estaba en el piso de las muchachas. Chus se tiraba con brusquedad en el sofá y Alex corría a el baño. Su vista seguía a Hermione que golpeaba la puerta del baño regañando a su amigo.

-¿Queréis algo?- preguntaba Hermione entrando en la cocina.

Era un piso muy cuadrado, el salón era lo primero al entrar y la cocina estaba en el separada por una barra americana. Al fondo había como tres puertas, el baño, y dos habitaciones.

-Una cerveza para mí- dijo Chus- ¿y tu Helenita?.

-Un mojito- ella se levantaba de la silla e iba con su amiga- pero yo te ayudo, ¿Que quieres tomar Tom?.

-Una cerveza está bien- se sentó con vergüenza cerca de Chus.

Alex ya salía del baño y palmeaba la espalda del rubio simpaticamente; los otros dos jóvenes eran morenos. Chus tenía los ojos azules y en Alex no había nada que destacar un muchacho bastante guapo pero sin rasgos característicos.

-En esa pared habría que hacer un agujero- decía Alex señalando la pared de al lado de una habitación- Allí duermen dos tías juntas, ¿Sabes lo que eso significa?.

-No seas guarro- Hermione se sentaba debajo de Draco cruzando las piernas, tenían una moqueta bastante cómoda.- Pillate una cerveza y traete la botella.

En un corto rato estaban jugando a la botella, habían apartado la mesa pequeña del salón y se encontraban al rededor de una botella vacía.

Giraba Helena, unos movimientos y le tocó a Chus.

-Pregunta- decía contenta- ¿Hay alguien que te guste en esta habitación?.

-Sí- contestó rápidamente mirando de reojo a Hermione; Draco se percató y abrió un poco su boca.

Chus giraba y le tocaba a Hermione.

-Pregunta- aclaró- ¿Hay algún tío en tu vida?.

-Paso de los tíos- dijo ella riendo- sois unos cerdos.

Esta vez Hermione giraba y le toca a Draco, este se puso nervioso ¿Que le harían por ser el novato?.

-Pregunta- dijo sin intenciones de ser cruel- ¿De donde vienes?.

Draco titubeó y se dispuso a dejar un zapato.

-!Aquí hay que mojarse¡- decía Helena- la camiseta.

Este no discutió y obedeció; los chicos le aplaudieron por tener buen físico.

-Que misterioso- le susurró la castaña en el oído a su amiga.

Ahora Draco estaba girando la botella, con mala suerte caía en Hermione. Tenía una buena pregunta, alomejor le aclaraba algo.

-Pregunta- ella afirmaba- ¿Cual es tu apellido?.

Ella se quedó a cuadros, ¿Quien era él, una especie de violador o asesino? !No le daría mas información sobre ella¡. Se quitó la chaqueta y quedó en camiseta interior de tirantes.

-Ahora yo- decía Alex girando la botella y tocándole a Helena- date un beso con Hermione.

-!Pero Alex, que guarro¡- decía Helena.

-!Es morboso que te cagas¡- le decía Alex a Draco y este sonreía pensando en por que había dado su chaqueta la muchacha.

Bebían y bebían copas, cervezas, mojitos y todo lo que tenían. Ellas se negaban a besarse, estaban quedando casi sin prendas. Helena se tapaba su cuerpo en ropa interior entre una manta y Hermione solo le quedaban los pantalones puestos.

Helena giraba la botella y le tocaba a Draco.

-!Tom¡ Castigo- indicó y esta vez el rubio empezó a temer, ahora debía de hacer algo o dar otra prenda- comele todo el morro a Hermione, tal vez así se le pasen sus sospechas de ti.

Chus observó a el rubio sin risa. Draco se estaba levantando y Hermione reía tirada en el suelo. Helena y Alex le obligaban a levantarse; cuando lo consiguieron la mano de Draco recorría su espalda trayendola hacía sus labios. Se estaba liando con aquella muchacha con unas copas de más, pero no le importaba.

-!Que cabrón¡- decía Alex contento- a nosotros no nos ponéis esos castigos.

-Mione ya necesitaba una alegría- aclaraba Helena mirando el espectáculo.

El día ya había llegado en la casa de las muchachas y Helena despedía a la fuerza a Alex y Chus.

-¿Y Tom?- preguntaba Chus mirando a dentro de la casa.

-Cuando salga del baño se irá- aclaraba Hermione recogiendo los vasos del salón.

Helena cerró la puerta, besó la mejilla de su amiga y le pidió que cuando el rubio saliera del baño lo despidiera. Ella estaba muy cansada, se marchaba a la cama.

-Descansa- le deseó a su amiga sonriendo.

Cuando Hermione salía de la cocina al poco rato topó con Draco que salía del baño subiéndose la bragueta.

-Los demás ya se han ido- aclaró bostezando.

-Espero que no te haya molestado lo de antes- este se refería al beso.

-No Tom, tranquilo- sonrió- hasta la próxima.

-Mejor ya-

Hermione no había entendido, pero no le hizo falta porque el rubio volvía a besarle mientras le desabrochaba el sujetador y la tiraba a el sofá. Se separó de la muchacha por si quería escapar, es decir que no era ningún violador para la más tranquilizada Hermione.

Cogió su cabello rubio con fuerza y lo devolvió a su cuerpo. Él la desvestía sin conocimiento. Había que aclarar que ambos iban borrachos pero no inconscientes de lo que hacían, todo hay que decirlo. Ella besaba el cuerpo de él como una loca, Draco estaba encantado con la muchacha.

Acabaron satisfecho el uno con el otro, liados con los cuerpos y una pequeña manta en el sofá del salón.

El timbre de la puerta sorprendía a Hermione que habría los ojos; cuando se observó en aquella postura se movió bruscamente tapándose y despertando a Draco.

-Bueno días- dijo titubeando con su cuerpo tapado. El timbre de la puerta volvía a sonar.

Ambos se miraron y empezaron a vestirse como locos. Cuando Hermione se disponía a abrir salía Helena del cuarto.

-Joder Hermione- se quejaba- podías abrir. !Ah Tom¡ Que temprano as venido.

Al abrir la puerta sus dos amigos volvían con churros para que tomaran algo sus dos bellezas.

-!!Buenos días, venimos a desayunar¡¡- gritaba Alex.

-Genial, churros- decía Helena cogiendo la bolsa.

-Tom, ¿ya estas aquí otra vez?- preguntaba Chus por curiosidad de que el rubio estuviera tan pronto después de la juerga.

-Yo e...-

-Acaba de llegar, delante de vosotros- le interrumpió Hermione mirando nerviosa a Draco.

Este afirmó y acompañó a todos a sentarse para desayunar. Ambos se miraban cada dos por tres y Hermione no dejaba de pensar en que había echo, no conocía nada de él. ¿Quien era ese tipo tan familiar y misterioso? !Ni si quiera se atrevió a decir de donde era y preguntaba por su apellido, solo esperaba que su pasado no viniera para atormentarle¡.