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Eterno invierno. — capítulo 15

Historia de terror

-Es un poco fuera de lo común, no te asustes.

Entramos en una pequeña cafetería, y buscamos asientos, se nos acercaron a preguntarnos que queríamos y solo escogimos un café y un chocolate caliente, aunque no nos gustaran teníamos que aparentar que éramos humanas. Al chico retirarse con la orden, Mary empezó a relatarme la historia.

-Estaba con Patrick, en aquellos tiempos éramos compañeros en Harvard y asistíamos a la misma materia, ambos estudiábamos derecho. El ya era mi novio claro.

Una noche un grupo de amigos se le ocurrió escabullirse de la universidad un rato por la noche, y decidimos aceptar. Sólo que…. Aquella noche todo salio mal. El coche donde íbamos los dos se salió de control y chocamos. No recuerdo nada a partir de ese momento. Solo se que despertamos en la misma habitación.

Mi cara no reflejaba ninguna emoción pero por dentro la historia me había helado el cuerpo.

-¿Qué te dijo Patrick al respecto?

Mary sonrió un poco ante esa pregunta.- Me dijo lo que yo no sabía.

Después del choque. El no perdió la conciencia. Y me llevó en brazos por un bosque. Al parecer había un vampiro cerca. Y no dudo en atacarnos. Cuando acabó ese sufrimiento para el me vio y yo todavía me encontraba inconciente así que salió corriendo conmigo en brazos hasta la primera casa que viera. Se encontró con una posada y se las arregló para que nadie se percatara de nuestra presencia. Me dejó en una habitación y salió de caza. Claro que, lo que cazó en ese día fue un humano o dos.

Cuando regresó yo estaba a punto de despertar, y lo primero que vi fue a él.

Nos convertimos en nómadas, viajando por las noches o depende de donde estuviéramos por el día por todo Estados Unidos hasta que llegamos a Port Angels donde conocimos a Riley y a los demás. Aunque claro para esos momentos nuestra caza era moderada. Y muy pocas veces atacábamos a los humanos.

-¿Cuántos años tienes como vampireza?- una corazonada me decía que no tenía meses.

-3 años y medio.

Vaya que había resultado una sorpresa. Pensaba que los había transformado o Riley o Victoria, pero no era así.

-¿Por qué se unieron a ellos?- había algo raro en todo eso.

-Porque fuimos vilmente engañados por él. Pensábamos que eran un clan, o algo parecido en ese momento nada más había 6 vampiros, entre los cuales estaba Alex. Pero luego Riley nos amenazó si dejábamos el clan, y ahí fue que descubrimos que en realidad era un ejército.

Se noto un silencio incomodo, al parecer Victoria y Riley habían pensado en infundir el miedo en su clan para evitar una posible traición, y su táctica había dado muy buenos resultados.

-¿Victoria y Riley saben que son tan viejos?- pregunte, aunque creía conocer la respuesta.

-No, no lo saben. Al conocerlo estuve tentada a decirles, pero antes de que abriera la boca Patrick dijo que estábamos recién convertidos, no era usual que el clan fuera de muchos neófitos.

Al principio Riley fue muy simpático con nosotros, nos guio a la cabaña de entrenamiento y cuando nos dimos cuenta estábamos bajo las ordenes de Victoria aprendiendo movimientos de lucha.

El camarero llego con la orden, y se retiro no sin antes guiñarle el ojo a Dayanna a lo que ella respondio con un resoplido.

Automáticamente le di un sorbo al chocolate caliente, y aunque Alex me había advertido que la comida sabia horrible para nosotros no pude evitar una mueca de desagrado hacia la bebida.

-Hey chica, no quieres que nos descubran .-dijo una divertida Mary, que le había dado un sorbo largo a su café.

-Tienes razón.- volví a dar un pequeño sorbo, tratando de evitar una mueca, vaya que la comida de los humanos era repugnante.

-Entonces cuéntame Dayanna, ¿como haces para ser tan controlada en un lugar repleto de humanos?- pregunto en voz muy baja, empecé a detallar el lugar y vaya que era pequeño y estaba lleno de gente, sentía la ponzoña quemar mi garganta pero realmente ya me había adaptado a ello.

-Deben ser la ganas de salir de casa, no me gusta quedarme mucho tiempo encerrada, y tengo intenciones de que si salgo viva de esta, estudiar en la universidad.

Mary solto un silbido de admiración, mientras tomaba otro sorbo a su café.

-Gran decisión, aunque suena extraño viniendo de un vampiro.

Seguimos hablando un rato, hasta que terminamos nuestras bebidas y decidimos ir directamente a la casa.

Al llegar, Mary soltó un pequeño salto e hizo un ademan con la mano, indicando que había recordado algo.

-Yo sabia que te tenia que preguntar algo.- empezó mientras sus ojos brillaban emocionados.- de donde salió ese chorro de agua cuando te abrace?

-Bueno.- me senté en el sofá grande y me recosté cómodamente en el.- tengo un don, controlo los cuatro elementos.

La chica salto emocionada y empezó a aplaudir emocionada.- ¿Cuando lo descubriste?

-Hace poco la verdad, en mi pequeña aventura hacia Alaska conocí a Eleazar, que fue quien me proporciono la información de los Cullen, además él tiene un habilidad muy particular, reconoce los Dones de los demás vampiros con tan solo mirarlos. No soy la única vampira en el mundo con este poder, según tengo entendido.

-Seria útil que hablaras mas con Eleazar, él te podría ayudar a controlar tus poderes, en caso de un arranque de emociones ante Victoria, es mejor que pases por desapercibida, si se llegara a enterar de eso, te convertirías en su favorita, y no tendrías oportunidad de escape.

Escuche como Alex estacionaba el auto a las afuera del lugar, venia con Patrick, era la única manera de pasar el tiempo en la noche de una manera divertida.

Al rato entraron riendo y bromeando como niños, Mary salió corriendo a los brazos de Patrick para empujarlo y yo solo espere a que Alex se sentara conmigo en el sofá.

-¿No hay ni un beso de bienvenida?-. Pregunto algo divertido cuando se sentó a mi lado.

-Ahora que lo mencionas si.- me acerque a él, dándole un corto beso y luego recostándome en su hombro, mientras los chicos tomaban asientos.

-¿Qué opinan de salir a cazar juntos hoy?- pregunto Patrick, aunque su voz sonaba algo divertida.

-La verdad no es mala idea, el centro comercial me dejo sedienta.- mencione, y pude vislumbrar en Patrick y en Alex un sonrisa traviesa.

-¿A que se deben esas caras?- pregunte algo confundida.

-Lo que pasa es que Patrick quiere ver si eres un desastre a la hora de cazar como todos los neófitos.-dijo tranquilamente Alex.- y yo personalmente no he visto esa faceta tuya.

Pude recordar como la vez pasada casi tuve una experiencia desastrosa con los osos, solo esperaba no pasar por la misma en aquella ocasión, ya que tenia un publico dispuesto a reírse de mi en la primera oportunidad.

-No hay problema, vayamos de cacería

.-dije finalmente, observando como Mary sonreía y Patrick lanzaba una carcajada, esta seria un noche divertida.