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Historia 39689 — capítulo 1
Todo empieza después de la batalla contra Voldemort. Los chicos de la generación de Harry Potter descansaron hasta las vacaciones de Navidad, regresando en Enero a recuperar clases y no perder por completo su último año.
Hermione acomodaba su ropa y pertenencias en su dormitorio. Lucía bastante guapa, aunque ella no se diera cuenta (o no quisiera darse cuenta), llevaba el cabello castaño y ondulado, un poco esponjado pero mucho más acomodado en su lugar. Su cara estaba impecable, y eso que Hermione no le dedicaba el cuidado exagerado como otras. Tenía buena estatura y muy buen cuerpo, el que cualquier otra joven envidiaría, aunque claro, ella no lo hacía notar mucho. Sus vacaciones de Navidad y Año Nuevo con sus padres la había relajado mucho y ahora se sentía totalmente renovada, tanto física como mentalmente.
El lugar se encontraba iluminado gracias a unas cálidas velas esparcidas por todo el dormitorio; Estaba impecablemente limpio, no parecía haber estado 3 semanas sin usarse.
"Seguro mandaron a los pobres elfos a limpiar"
Y tras pensar esto, le vino una repentina y fugaz inspiración de retomar lo de la P.E.D.D.O Pero bueno, no podría vivir de eso, para qué engañarse.
Terminando de desempacar, bajó a la sala común a encontrarse con sus dos mejores amigos, y efectivamente, ahí estaban.
-¡Hermione! -exclamó Harry con una gran sonrisa en la cara.
Pero antes de que pudiera hacer nada, Ron se abalanzó sobre ella abrazándola fuertemente.
-¡¡Vaya!!- logró decir Hermione después del "caluroso" recibimiento. - Ya sabía que no podían vivir ustedes dos sin mi, pero…
-Bah, qué cosas dices… ni nos acordamos de ti en todo el verano Herm, ya fuiste sustituda por Ginny -dijo Ron.
-Si Hermione, lo sentimos. -siguió la broma Harry.
-Jajaja. Muy graciosos. Par de tontos ya verán…!
- Y después de decir esto Hermione empezó a aventarles con los cojines de los sillones, y así continuaron las risas, bromas, peleas en juego, platicas, hasta perdieron la noción del tiempo… Les hacía falta estar los tres juntos.
A la mañana siguiente, Hermione se levantó con ánimo especial sin saber exactamente por qué; sentía que este último semestre sería especial, tenía que serlo, y pensaba disfrutarlo al máximo.
Entró al Gran Comedor donde ya había mucho ambiente, y se reunió con sus amigos Gryffindor.
-¡Buenos días a todos! -exclamó.
-Buenos días Hermione -contestó Harry -Llegas justo a tiempo, el desayuno esta delicioso, nada más ve a Ron.
-Harry, Ron come así a cualquier hora, y cualquier alimento.
Ron no pudo evitar sonrojarse a tal comentario, a pesar de tener la boca llena.
Hermione se sentó en el lugar vacío que al parecer habían guardado para ella, a lado de Ron y frente a Harry; Ginny se encontraba a lado de Harry, luego Neville y así seguía a lo largo los demás compañeros.
Sin probar bocado todavía, contenta observaba a las demás mesas, viendo gente nueva y otra no tan nueva. Ravenclaw, Hufflepuff, Slytherin… Y claro, había sido demasiado bueno para ser verdad no haber visto por el castillo al grupo de arrogantes Slytherin encabezado por Draco Malfoy.
¿Pero qué pretendían volviendo al colegio como niños buenos? Suerte tenían de no haber muerto en la batalla. Más él, Malfoy… él, se veía diferente, su cabello, su cara, su expresión, su postura, tan…
-…Hermione! - dijo por enésima vez Ron, que por fin la sacó de sus pensamientos.
-¡Ah, sí! ¿Dime? - respondió un poco distraída.
-¿Podemos ir a los jardines a hablar? Antes de que sea hora de Transformaciones, por favor.
Hermione se sorprendió de la toma de iniciativa del chico, y supuso que había sido Harry o Ginny quienes lo convencieran de que tenían que hablar. Y se dio la razón ella misma cuando vió a Harry dar una leve sonrisa de apoyo a su amigo.
-Claro, vamos. - Ya sabía sobre qué tema hablarían, pero nimodo, algún día tendrían que hacerlo. Se levantó de la mesa y junto con Ron se dirigió a las afueras del castillo.
No hablaron hasta que se vieron despejados de gente y al aire libre.
-Yo… Bueno… -Empezó algo nervioso (o quizá incómodo) Ron.
-Ya sé Ron.
-¿Ya sabes qué? -Preguntó apresurado.
-Ron, mira… Yo te quiero muchísimo, hemos pasado muchas cosas juntos, con Harry. Y bueno, los dos bien sabemos que hubo insinuaciones y tal pero no estoy segura si eso es lo que queremos de verdad. -No sabía de donde ni por qué había sacado tanta confianza y seguridad para decir eso tal cual. Pero para qué darle vueltas, era la verdad.
-Vaya Hermione, como siempre, te me adelantaste y con toda la razón. Te quiero demasiado y de verdad rezo por que esto no afecte nuestra amistad porque ahí si no se qué haría…
-Calma Ron, esta platica la mejora muchísimo. Entonces ¿amigos?
-Mejores amigos - corrigió alegre Ron. - Ya el tiempo dirá que pasa después…
-Bueno, bueno, - interrumpió la chica (pues no quería empezar una charla incómoda sobre el futuro de ellos, así estaban bien)- Vámonos yendo a la clase, hay que empezar con el pie derecho este último semestre.
Ron hizo una mueca de flojera, pero siguió a su amiga castaña.
Al llegar al aula de transformaciones Hermione quiso morir; la clase ya había empezado.
¡¡Demonios!!
Y en unos segundos Hermione ya estaba de mal humor. A Ron se puso rojo por todos las miradas que recibía.
-Profesora, por favor ¿podemos pasar? Nosotros no nos…
-Pasen -la interrumpió la profesora McGonagall -pero ya que veo que ya pasaron suficiente tiempo juntos, usted Weasley, con Potter y Longbottom; y usted srita Granger, con Malfoy.
-¿Pero qué? ¿Por qué él sí con…? -No terminaba de replicar cuando una simple mirada de la profesora la hizo callar. No tuvo mas remedio que obedecer.
Fue a sentarse con la última persona que hubiera querido como equipo.
"Ni como equipo ni como nada." Pensó.
-Lo mismo pienso, Granger. -dijo Malfoy en voz baja, como si le hubiera leído el pensamiento, quizá era la expresión de su cara que simplemente decía todo. -Haber si eres más prudente a la otra de a qué hora te metes con quién, sangre su…
Fue entonces cuando Hermione volteó a ver directamente a los ojos de Malfoy, por lo que estaba apunto de decir. Esta mirada hizo que Malfoy no terminara su frase, simplemente no pudo. Tampoco supo cómo interpretar esa mirada, sólo sabía que nunca había sentido tan especiales los ojos de alguien.
Pero qué tonterías, ¿qué iba a tener de especial ella? La miró con profundo desprecio y rompió el contacto visual.
Hey! Pues este fue el primer capitulo de mi primer fanfic, porfavor dejen comentarios, si les gustó, que les pareció, criticas, lo que sea !! Les aseguro que más adelante ya irá agarrando su propio estilo la historia, porfavor paciencia:), y muchas gracias por leer.
Espero que lo disfruten y les sea de su agrado, y ya saben, comenten lo que quieran!
Pronto el segundo capitulo.
Saludos,
Gisella