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Historia 39689 — capítulo 2

La clase la destinaron a repasar lo más importante que habían visto durante los años anteriores, la profesora quería asegurarse de que no hubieran olvidado nada, o por lo menos lo básico. Así que la clase fue toda práctica y Hermione y Draco casi no volvieron a tener contacto mucho menos conversación.

-Muy bien, la clase ha terminado chicos, pueden irse -dijo por fin la profesora McGonagall.

Hermione nunca antes había deseado tanto escuchar esas palabras, y no se lo dijeron dos veces, salió disparada del asiento que compartió con Malfoy hacia sus amigos.

-¡Espérenme! -gritó a ellos dos, y ya que los alcanzó se dirigió a Ron: -Haber cuando me vuelves a dejar sola con Malfoy, me la pasé de maravilla -comentó sarcásticamente.

-Hey, ¿qué podía hacer yo al respecto? -preguntó Ron.

-Ay no sé Ronald, decirle a la profesora que tú ibas con él en lugar mío, ¡qué se yo!

-Claro, mucho caso me iba a hacer, es que discutir con McGonagall es como luchar contra la corriente, como discutir con la pared…

-Ron…-susurró Harry.

-No, Harry, es que es la verdad. O me vas a decir que…

-Que vengo atrás de usted, Señor Weasley -dijo firmemente McGonagall, aunque Hermione hubiera apostado a que por dentro a la profesora le causaba gracia y disfrutaba poniendo nervioso a Ron.

Ron no volteó al instante porque primero se puso rojísimo de la pena, para luego voltear con los ojos como platos y con cada de "oops".

-Pared es lo que usted va a tener que pintar, que ya les hace falta a algunas. Luego hablo bien con usted.

Ya que se iba, se volvió y agregó: -Y a lo muggle, Señor Weasley. Sin magia.

Y dejó a los tres amigos ahí parados.

---En otra parte del castillo---

Draco Malfoy se encontraba acostado en un sillón (su favorito por cierto) de la sala común de Slytherin, leyendo un pergamino que habían dejado ahí.

-¿Un juego? ¿Nos ven de 12 años o qué? Estamos a punto de salir del colegio a la realidad, y nos ponen a hacer estas tonterías.

-¿Qué pasa Draco? -dijo una voz sexy y femenina.

Sin contestar le pasó el pergamino a Pansy Parkinson quién se acercaba al sillón para sentarse y empezó a leer en voz alta:

"Alumnos de Octavo* (aclaración al final de capítulo), se les solicita a las 10:30 am en el Gran Comedor, por favor ser puntuales.

Asunto referente a un juego dinámico que está programado para ustedes, más detalles y explicación en el lugar y hora mencionados anteriormente.

Agradezco su atención

Profesora McGonagall.

-Bah, relájate cariño, vamos, vemos de qué trata y si no te gusta simplemente no participas. Y a propósito… viendo la hora me doy cuenta que aún falta una hora y media, qué tal si aprovechamos… -Para eso Pansy ya acariciaba el abdomen de Draco sugerentemente.

Draco se dejó consentir con algunas caricias de Pansy, pero sin llegar a tanto ya que antes le aclaró:

-Pansy, ya tienes claro que no somos nada ya ni tendremos, ¿verdad?

-Ya lo sé, Drakito, pero te conozco más que nadie y se que sigues sin resistirte a mí -aseguró Pansy mientras seguía besando su cuello y acariciándolo.

Era verdad que Pansy lo conocía casi a la perfección y conocía sus puntos débiles, lo que le gustaba y lo que no en todos los aspectos, pero Draco ya no estaba tan seguro de que fuera ella irresistible para el.

-Bueno Pansy, nada mas no te hagas ilusiones -recomendó secamente Draco, y se levantó. -Voy a… acomodar unas cosas en mi habitación, luego salgo para que vayamos al Gran Comedor, avísale a Zabini.

Un rato más tarde en el Gran Comedor…

En el gran comedor no se encontraban las 4 mesas larguísimas de siempre, sino las habían desaparecido para sustituirlas por asientos como los de las clases pero individuales, los cuales estaban repartidos por todo el comedor. La distancia entre cada asiento (a los lados, enfrente y atrás) era tan grande que apenas gritando se podían escuchar los alumnos entre sí.

-Silencio… ¡¡Silencio!! -gritaba la profesora Sprout. -Así esta mejor. -afirmó al escucharse por fin un gran silencio.

-Gracias a todos por ser puntuales -comenzó la profesora McGonagall, después de hacer un hechizo para que su voz se escuchara a la perfección -El motivo de la reunión es la siguiente: La profesora Sprout ha tenido una magnífica idea acerca de una actividad para ustedes, y yo accedí encantada.

Como verán, están sólo los alumnos de Octavo* y de las 4 casas.

El juego se llama "Amigo Secreto" y antes de explicarles cómo funciona, quiero aclararles que es muy importante la sana convivencia entre todos ustedes. Están a sólo un paso de terminar el colegio y salir a enfrentarse a la vida: trabajo, familia, relaciones, responsabilidades, compromisos, etc. Y uno nunca sabe con quién le va a tocar trabajar, a quién le van a tener que pedir ayuda en un futuro, incluso trabajo. Entonces consideramos muy importantes que desde ahora, vayan todos limando asperezas, por que sí, no me van a negar que todavía hay algo de rivalidad entre casas, y queremos que eso termine. Es por su bien chicos, entonces aquí va el juego:

Tomó la palabra la profesora Sprout y comenzó a leer:

"Amigo Secreto"

Objetivo

Lograr convivencia entre los compañeros que no se frecuentan mucho, para un mejor y armónico ambiente en el colegio.

Mecanismo:

Cada alumno escribirá su nombre y alguna característica suya, (la que deseen) en un pequeño pergamino que en breves instantes se les proporcionará. El pergamino será doblado y depositado en una caja, para que después, cada alumno tome un papel y vea quién es su amigo secreto.

¡Reglas!

No mencionar a NADIE el nombre de la persona que les tocó. Nadie mas que ustedes mismos puede saber.Todos los días tienen que mandarle alguna nota, pergamino, carta, obsequio, detalle, lo que sea, a la persona que les tocó, sin que ésta se de cuenta de quién le manda.No ofender, criticar, o hacer sentir mal a su amigo secreto a través de los mensajes ni cualquier otro medio o forma.Todos los días tienen que convivir con esa persona como puedan, aunque sea dirigiéndose 2 palabras. Claro, y repito, sin que se de cuenta de que es su amigo secreto.

Bueno, eso es todo chicos, es muy sencillo y divertido, ya verán que si. Ahora procederemos a darles el papel para que anoten su nombre y la característica.

Así lo hicieron, y ya depositados todos los papelitos en la caja, el profesor que estaba como ayudante, Horace Slughorn, iba pasando por las filas ofreciéndoles un papel a cada alumno.

Había caras de sorpresa, otras de indiferencia, otras de alegría…

Y Hermione estaba nerviosa y no sabía por qué. Deseaba que le tocara alguno de sus amigos, así todo sería más fácil. Ya iban en la fila de a lado, en la que se encontraba Harry, y vio su cara inexpresiva, ¿Qué queria decir eso? ¿estaba bien o estaba mal?

Al fin llegó su turno. Había todavía muchos papelitos de donde escoger, no sabía… y agarró uno al azar. Soltó una sonrisa nerviosa al profesor Slughorn y esperó a que avanzara para abrirlo.

"¿¿Draco Malfoy?? ¡Esto no puede ser cierto! ¡Maldita suerte la mía!" Se lamentaba en sus pensamientos. ¿Qué demonios le iba a decir o mandar a él? Empezó a buscarlo con la mirada y no tardó en encontrarlo, esa melena rubia, esos ojos grises que no expresaban nada en ese momento, más sin embargo su expresión daba a notar que estaba sumergido en sus pensamientos, con su papel en la mano, le gustaba verlo así, interesante…

-A partir de hoy comienza el juego, ¡a divertirse!


*Nota: Sobre lo del Octavo año, como aclaré al principio de la historia, los chicos volvieron al colegio un semestre, la segunda mitad de un año escolar normal, y por eso esque se abrió un "octavo" año, para ellos. Esto es solo para que pudieran recuperar las clases que muchos perdieron cuando lo de Voldemort, ya que ellos salgan, desaparecerá.


Dejen comentarios porfavor, y gracias a los que se toman el tiempo de leer^^ y más gracias aun a los que comentan. Nos vemos luego con el tercer capitulo.

Saludos,

Gisella