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Historia 39761 — capítulo 4

A la mañana siguiente, Harry se despertó muy temprano y de muy buen humor, por lo de Ginny, claro, y bajo a desayunar. En la cocina estaba la señora Weasley y Hermione, que parecía que tampoco había podido dormir. -Bueno días, Harry- dijo la señora Weasley y le sonrió, aunque fue una sonrisa triste. - ¿Cómo es que te levantaste tan pronto? -Hola, señora Weasley- dijo Harry y le sonrió.- No lo sé, la verdad, no tenía sueño.- Cuando terminó de hablar, la señora Weasley le puso el desayuno y Harry empezó a comer. Entonces, se fijó en Hermione, que parecía seria y pensativa. Harry le preguntó que le pasaba, aunque con la boca llena y Hermione no entendió nada de lo que dijo. Éste le sonrió y le preguntó: -¿Pasa algo, Hermione?- le preguntó Harry sin la boca llena. -Mis padres, que están en Canadá. Les he enviado una carta diciéndoles que tendrían una reunión de dentistas aquí, en Londres, por lo que cuando lleguen, iré al aeropuerto, les recogeré y les modificaré la memoria.- Dicho esto, Hermione suspiró. -¿Y por qué estás tan seria? Deberías estar contenta.  -Ya, pero no sé si me perdonaran. -Seguro que te perdonan Hermione- dijo la señora Weasley.-Los padres siempre perdonan, como mucho se enfadarán, pero luego te perdonarán. -¿De verdad?- Preguntó indecisa Hermione. -Si, tranquila, querida.- Y la señora Weasley le sonrió. Harry en ese momento terminó de desayunar, le dio las gracias la señora Weasley y se subió a cambiar. Mientras subía escuchó: -¿Puedo ayudarla, señora Weasley? -Te he dicho que me llames Molly.- Hermione asintió.- Claro, querida, pero sólo si quieres. -Si, Molly, sí que quiero ayudarte... Harry sonrió ante en comentario de Hermione. Llegó a la habitación y se puso la ropa cómoda. Bajó e informó a Hermione y a la señora Weasley que se iba a dar un paseo. Ellas asintieron y Harry salió de La Madriguera. Harry paseó sin rumbo fijo. Iba por la montaña, pensando en sus cosas. Cuando ya llevaba un rato, vio la casa de Luna, aunque ésta no estaba tan destrozada como Harry recordaba. Siguió caminando y llegó a un lugar que le dejó la boca abierta. Tenía delante suyo una pequeña explanada cubierta de flores amarillas y rojas, como si fuera Griffindor, y tenía un árbol que daba mucha sombra, de un color marrón claro. También, a lo lejos, había un pequeño estanque, que reflejaba la luz del sol y se veía precioso. Harry no pudo contener una sonrisa. Ya sabía lo que iba a hacer hoy.

Mientras, en La Madriguera.... Ginny se despertó por la luz del sol que entraba por su ventana. Ella sonrió al día soleado, porque le encantaba, hacía que su larga cabellera roja brillara más de lo habitual, y a ella eso le hacía sentirse especial. Se despertó contenta, aunque no tenía porque, debido que aun no había arreglado nada con Harry, pero aun así se sentía feliz. Se cambió y bajó a la cocina, donde estaban todos sus hermanos y Hermione, aunque Harry no estaba. También se dio cuenta de que era la hora de comer, y se extrañó de que su madre no la hubiera despertado. Cuando llegó a la cocina, todos le sonrieron y ella se sentó en una silla. -Hola dormilona.- Dijo Ron sonriendo. -Hola, Ron.-Y Ginny le correspondió a la sonrisa. -Quitar las manos de la mesa, por favor.- Dijo la señora Weasley y agitó la varita. En la mesa apareció la comida. Ron sonrió y estaba a punto de coger un trozo de pan cuando Harry entró por la puerta. -Perdona, señora Weasley, no sabía que era tan tarde.  -No pasa nada, querido, pero siéntate y empezaremos a comer. Todos empezaron a comer. Durante la comida no se habló mucho, porque a los Weasley  se los veía tirstes y sin ganas de hablar. Terminaron la comida y recogieron. Harry, Ginny, Ron y Hermione salieron al jardín y estuvieron hablando hasta que Harry dijo: -Ginny, ¿podrías venir un momento conmigo? Ginny lo miró sorprendido. Pero asintió y se fue con Harry. Hermione y Ron se quedaron mirando por donde se fueron Harry y Ginny, aunque al momento se dieron cuenta de que estaban solos. -Esta tarde iré a recoger a mis padres, aunque la verdad, no sé cómo se lo tomarán.- Dijo ella un poco nerviosa. -Tranquila, yo te acompañaré. Los dos se miraron y estuvieron así un buen rato. Al final, se sonrojaron y apartaron la mirada, pero lo que no sabían, era que en esa mirada se lo habían dicho todo.

Ginny seguía a Harry por detrás. Las muchas veces que le había preguntado a Harry a dónde iban, éste le había dicho: "Ya lo verás". Y la verdad, Ginny se moría de curiosidad.Al final llegaron al sitio, porque Harry se paró y le tapó los ojos con las manos. La condujo hacia delante y se paró. -¿Lista?- Ginny asintió. Harry le quitó las manos y Ginny se quedó con la boca abierta como un pez. Allí había una explanada con muchas flores en el suelo amarillas y rojas, como un manto de Griffindor. También había un árbol hermoso que daba una gran sombra y a lo lejos, un pequeño estanque azulado por los rayos del sol. No sabía porqué, pero ese lugar le resultaba familiar. En ese momento, Harry la cogió de la mano y la llevó hacia el árbol. El se sentó y Ginny hizo lo mismo. Harry le buscó con la mirada y comenzó a hablar.

-Ginny, he pensado en lo que tú querías que supiese.- Ginny sonrió.- Ginny. Yo quiero estar contigo, aunque estemos en guerra o no, eres la persona en quién más confío y en la que menos quiero que le hagan daño, pero era importante entonces, aunque ahora quiero que estés conmigo, que seas parte de mi vida. Ginny, no es que esté exagerando como tus hermanos, es que estoy enamorado de ti y no soportaría que te llevaran de mi lado. Pero Ginny, te quiero demasiado como para dejarte ir, necesito estar contigo. Te quiero, Ginny. Dicho esto, cogió con ternura su cara y la besó con pasión. Allí volvieron a ser esas personas que tanto ansiaban ser, esas personas que tanto se habían echado de menos, esas personas que estaban juntas. Otra vez. Ginny abrió los ojos y supo porque ese lugar le resultaba familiar. Era como el lugar feliz de Howgarts, donde habían pasado tanto tiempo felices como había sido posible. Ginny sonrió, porque estaban en ese lugar tan mágico para ellos, y otra vez, juntos.

_________________________________________________________________________Aqui otro capitulo de mi historia! Espero que les haya gustado! Y otra de mis preguntas....¿Qué queréis para Ron y Hemione? Bueno, muchisimas gracias por sus comentarios, y esta historia se la dedico a todos los que la siguen y me animan dejando sus comentarios, los cuales me hacen muy feliz.MUCHAS GRACIAS! =D Besos, Herg.