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Historia 39761 — capítulo 8
Ron se pasó todo el día nervioso. Después de haber recibido la carta de Hermione, no paraba de pensar en ella, cuando viniera a La Madriguera y después, fueran a Howgarts a empezar un nuevo curso. Porque él lo hacia por ella, para tener un año juntos. También interrumpía un montón a Harry y Ginny, que estos cada vez se molestaban más con Ron. El día pasó muy lento para Ron, esperándola. Hasta su madre lo notó nervioso, pero ella sabía porque era. Hermione volvía. Esa noche, Ron no podía dormir mucho, y menos cuando encontró a Ginny con Harry hablando en la habitación y besándose de vez en cuando. Ron echó a Ginny de la habitación, murmurando para sí mismo improperios sobre ellos dos. Pero lo que no sabía, era que lo que acababa de hacer, tendría su recompensa.
El día llegó, y Ron no paraba de moverse de un lado a otro. Harry y Ginny se reían, pero por lo menos, parecía que Ron se había olvidado de ellos dos, así que se fueron al jardín, donde Ron esperaba a Hermione en el límite en el que se podía aparecerse. Al final, Hermione llegó, con el baúl en el suelo, y miró hacia donde debería estar Ron, pero se sorprendió al verlo tan cerca de ella. Ron no aguantó más y la besó. Pero, en ese momento se oyó un "ejem, ejem" no muy familiar. Harry y Ginny estaban detrás de ellos, cogidos de la mano, mirando a Ron con una sonrisa de oreja a oreja. Hermione no entendió por que los interrumpían, pero se fue a abrazar a sus dos mejores amigos, quienes muy contentos de ver a su amiga, le correspondieron. Aunque Ron, por detrás, miraba con mala cara a Harry y Ginny, quienes intentaban disimular lo más posible, aunque no lo conseguían. Ron se preguntó porque le interrumpía, y empezó a comprenderlo, pero Hermione, Harry y Ginny se dirigían hacia La Madriguera. Cuando Hermione entró, la señora Weasley la abrazó muy fuerte, pero ellos querían hablar, por lo que subieron a la habitación de Ginny. -Oh, chicos, os he echado tanto de menos...-les dijo mirándolos a ambos, y cuando entró Ron, fue a besarlo, aunque nada más sus labios se rozaron, fueron interrumpidos y Hermione se puso roja y Ron iba del mismo color que su cabello. -¿A qué vienen tantas interrupciones?- Ron ya se había hartado. -No lo sé, supongo que me suena a...- Dijo Ginny intentando no reírse. -Ayer, cuando Ginny y yo intentábamos estar juntos...- Terminó Harry. -Pero eso es distinto, Ginny es mi hermana.- Sentenció Ron. -Ron, esa excusa ya no vale.- Dijo Harry, quién ya había aguantado esa excusa todo el verano. Ron puso mala cara, ¿cómo que no valía? -Bueno, si no os importa, nos vamos fuera, solos.- Ginny remarcó la última palabra.- Y espero no tener ninguna interrupción.- Fulminó con la mirada a Ron, cogió la mano de Harry y se fue, dejándolos solos en la habitación. Ron miró con mala cara por donde se había ido Ginny, pero enseguida se dio cuenta de que estaba a solas con Hermione, por lo que se acercó a ella. -Te he echado muchísimo de menos, Hermione.- La cogió de la cintura, y la empezó a acercar hacia él. -Yo también, Ron, no sabes cuánto.- Hermione parecía emboba mirando a los ojos azules de Ron, quién la acercó hasta que sus labios se rozaron y se fundieron en un apasionado beso. Pasaron toda la tarde hablando, besándose, y pensando en su nuevo año de Howgarts, donde estarían juntos y, esta vez, un año sin complicaciones. O eso se pensaban.
Ginny sacó a Harry de la casa, contenta porque había plantado cara, y seguro que él y Hermione no se separarían y tan segura, como que a ellos no les interrumpirían. Harry, tenía una gran sonrisa en la cara. Ginny tenía tanto carácter y a él eso le encantaba. Se adentraron un poco en los caminos que había por allí, intentando estar solos, hasta que llegaron a un árbol enorme, donde se besaron, ya que Harry no aguantaba que Ron estuviera siempre alrededor de ellos siempre. Se besaron contentos y los dos disfrutaron de la sensación de estar solos.
Y así pasó la semana, estando cada uno con su pareja, disfrutando de lo poco que quedaba del verano, hasta que llegó la lechuza de Howgarts. Ron y Hermione volvían a se prefectos, y Harry, capitán del equipo de Quiddicht. La señora Weasley estaba muy contenta y orgullosa, por lo que les preparó una comida maravillosa, en la que llegaron Bill y Fleur.
-¡Bill! ¡Fleur, querida!¿Qué hacéis aquí?- Preguntó la señora Weasley sorprendida. -Veníamos a verte, mamá.- Dijo Bill con una sonrisa. Bill miró a Fleur y asintió. -Molly, estoy embagazada.- Dijo Fleur con una sonrisa. Molly se sorprendió, pero al instante, se alegro tanto que no podía esperar a que llegara Arthur, que estaba en el Ministerio. -¡Oh, Fleur, querida!¡Enhorabuena!- Molly la abrazó, y después, a su hijo, de quién estaba muy orgullosa.- Quedaros a comer, por favor. - Bill y Fleur aceptaron y estuvieron hablando animadamente del nuevo integrante de la familia, donde Harry, Ginny, Ron y Hermione, participaron, aunque poco, porque estaban sorprendidos. La señora Weasley no cabía en sí de la alegría. Iba a tener su primera nieta. La comida acabó y los cuatro, habían decidido ir al Callejón Diagon para comprar los materiales, por lo que se despidieron de Molly, Bill y Fleur y se aparecieron en el Callejón Diagon. Por el camino, mucha gente lo paraba, a preguntarle cosas y a sacarle fotos, aunque Harry al final, se cansó y no les hizo ningún caso. Fueron a comprar las túnicas a Madame Malkin, a por los libros en Flourish y Blotts, a por los ingredientes de pociones, aunque Hary pensó que sin su libro del Príncipe no haría nada y pasaron por la tienda de Quiddicht. También pasaron por El emporio de las lechuzas, dónde Harry recordó a Hedwig, pero esquivó la tienda para no recordar nada más. Al final, pasaron por Sortilegios Weasley. La tienda estaba igual que la recodaba, tan colorida y alegre. Entró y encontró los mismos Surtidos Saltaclases de siempre, también estaba la sala con la línea más seria, pero ahora que Voldemort se había ido, parecía que no se vendían tanto. Luego estaban los detonadores trampa, y el polvo peruano de oscuridad, además de muchísimas cosas nuevas, como los pergaminos correctores, en vez de la pluma, y los productos Wonderbruja, donde estaba el filtro de amor, los micropuffs, un producto para maquillaje,...Y allí vio a LAvander Brown. Esto lo dejó petrificado, porque seguro que vería a Ron. Pero Harry quería encontrar a Geroge, quien estaba, con Angelina Jonshon, una chica morena muy guapa, que llevaba la mismo ropa que el, que era la ayudante de éste. -¡Harry! ¡Qué alegría verte!- Dijo Geroge y le estrechó la mano.- Bueno, coge todo lo que quieras, como siempre, yo tengo que seguir con los clientes. ¡Espero verte otro día, Harry!- Dicho esto, se fue a atender a los clientes, y Harry sonrió al ver que Geroge estaba contento. Pero al parecer, Ron y Hermione, no estaban tan contentos. -¡Ron!- Dijo Lavander Brown, quién estaba en la tienda de Sortilegios Weasley.- Espero que vuelvas a Howgarts, Ro-Ro.- Dicho esto, se fue, aunque no sin antes darle una sonrisa seductora, sabiendo que Hermione miraba por detrás hecha una furia. Hermione salió de la tienda pisando fuerte y Ron la siguió, intentado explicarle lo que había pasado. Harry y Ginny miraban los nuevos Sortilegios Weasley, muy sorprendidos de que George y Angelina pudieran inventarse tantas cosas. Al final, cogieron unas cuantas cosas y se fueron, y encontraron a Ron y Hermione fuera discutiendo en voz baja. Cuando los vieron salir, dejaron de hablar y se aparecieron en los límites de La Madriguera. Entonces, Hermione explotó. -¿Pensabas seguir con ella, Ronald?- gritó Hermione. -¡Claro que no, Hermione, fue ella quien se acercó! -¡No te creo, Ronald!¡Seguro que tú...!- Harry y Ginny decidieron no escuchar su conversación, pensando que ya se reconciliarían, por lo que entraron en La Madriguera, donde la señora Weasley estaba muy contenta esperando a el señor Weasley, que llegó nada más Harry y Ginny terminar de entrar las cosas. -¡Arthur!- Gritó la señora Weasley.- ¡Tengo una maravillosa noticia que darte! -¿Que pasa Molly? -¡Bill y Fleur van a tener un hijo!- El señor Weasley se quedó congelado. -¿Vamos a ser abuelos? - El señor Weasley no se lo podía creer. Abuelos. -¡Sí, Arthur!¡Abuelos!¿No estás contento?- La señora Weasley empezó a enojarse. -¡Claro que estoy contento!- El señor Weasley esbozó una sonrisa enorme.- ¡Voy a felicitarlos!- Se dirigió hacia la chimenea dispuesto a ir al Refugio, pero la señora Weasley le paró. -No, Arthur, déjalos solos, mañana vamos a visitarles. Tenemos que respetar su intimidad.-Dijo la señora Weasley y Arhtur aceptó a regañadientes. Harry y Ginny subieron a la habitación de esta última. Cuantas cosas habían pasado en ese día. Bill y Fleur iban a tener un hijo, y eso a Harry le recordó que tenía que ir a ver a Teddy, y Ron y Hermione estaban enfadados, como siempre,aunque pensaba que lo solucionarían. Pero pasó todo lo contrario.
Al día siguiente, Ron y Hermione seguían enfadados. Esta pensaba que Ron aún quería a Lavender y eso le sentaba fatal, mientras Ron, no sabía que hacer para hacerla entrar en razón.Harry y Ginny fueron a ver a Teddy, porque no querían quedarse con Ron y Hermione, que estaban peleando, como no. Andrómeda les dio las gracias por venir y se quedaron con el hasta la hora de comer. Teddy había crecido, seguía teniendo el pelo azul, pero ya hacía cosas que hacía que Ginny y Harry se pusieran contentísimos. Cuando volvieron a La Madriguera, desgraciadamente, Ron y Hermione seguían enfadados.
Pero esa tarde, Ron cogió a Hermione y se la llevó para poder hablar con ella. -Hermione,¿me quieres escuchar de una vez?- Hermione desvió la mirada.- Yo no quiero volver con Lavander, yo quiero estar contigo.- Eso a Hermione no le bastaba.- ¿Quieres que te diga la verdad?- Hermione le miró.- Yo sólo estaba con Lavander para darte celos, porque Ginny me dijo que ti te besabas con Krum, así que ella no significó nada para mí. Enserio, Hermione, tú eres la única que me interesa, la única a la que quiero de verdad.- Hermione se derritió con esas palabaras, aunque aun estaba un poco enfadada. Ron la besó, sin darle tiempo a contestar, aunque Hermione no se separó. Cuando se terminaron, Hermione sonrió. -¿Estabas celoso de Krum?- Prguntó y rió un poco. Ron se ruborizó hasta más no poder.
Al final, para felicidad de Harry y Ginny, se perdonaron, porque al día siguiente, empezarían Howgarts, un curso diferente y sin problemas. O eso creían.
-__________________________________________________________________________-Hola!!! Aquí tenéis otro capitulo de mi historia! Espero que les guste! Perdón por haber tardado tanto en actualizar, es que ahora no tengo casi tiempo para escribir, pero espero que este capitulo os guste y que me dejeis comentarios!! Tambien, darles las gracias a todos los que comentan, que me hacen muy feliz!!!!GRACIAS POR COMENTAR!! :) Y os queria preguntar alguna cosa, ¿quines pueden ser los profesores? Porque la verdad, no me habia fijado en eso....Espero que me den alguna idea, porfa!!! Herg.