← Historia 39819 · de
Historia 39819 — capítulo 5
Capitulo 5: ¿Qué es lo que ha cambiado en ti?
Tal y como Ron había dicho la noche anterior, el señor Weasley y Moody pasaron a recogerlos para llevarlos a la estación. Harry había pasado toda la noche en duermevela, pues no conseguía conciliar correctamente el sueño, y los ojos negros de Snape habían quedado grabados en su mente.
………………………………………………..
-¡Harry! ¡Eh, Harry!...- a voz de Ginny sonó a la espalda del aludido- Si no te das prisa no encontraremos un buen compartimento.
En ese momento Neville también apareció tras Ginny.
-No tienes de que preocuparte, Luna ya no ha guardado un sitio, ha llegado un poco antes que vosotros, y me prometió que lo haría… ¿por cierto? ¿Habéis visto a Trébol?
Harry sonrió, desde que el curso anterior terminara no había vuelto a ver a Neville, este había crecido un poco, aun que su aspecto de patoso parecía haber incrementado.
Los tres chicos montaron en el expreso, cargando con sus habituales baúles, Hermione y Ron habría subido ya, según pensó Harry, al fin de al cabo, ellos eran prefectos. Tras despedirse por una de las ventanas de Ojoloco y el señor Weasley Harry se sentó junto a Ginny, y comenzaron a conversar de ninguna cosa en particular, aquel viaje se hizo demasiado corto para Harry, estaba feliz de volver a Hogwarts.
Todo sucedió igual que en los años anteriores, el discurso de Dumbledore, la selección de los estudiantes, y el suculento banquete, aquello era la mejor vuelta a la rutina que el niño que sobrevivió podía desear. Harry había contemplado varias veces la mesa de los profesores, y a pesar de que notaba algo raro en Snape, acertaba a ver que era.
-Harry, Ron y yo vamos a dirigir a los de primer curso ¿Vienes?- La voz de Hermione saco a Harry de sus pensamientos durante unos segundos-
-No…iré después…quiero…quiero hablar con Dumbledore- mintió-
Hermione asintió, y salió junto con Ron, seguida por una fila de nuevos y intimidados alumnos. Poco a poco el gran comedor iba quedándose vacío, los profesores comenzaban a abandonar sus asientos, y Harry sabía que no podría alargar su estancia allí. ¿Qué debía hacer? Quería seguir a Severus…descubrir en que había cambiado, ¿debía hablar antes con Dumbledore?... No, el director confiaba plenamente en Snape, no resolvería nada así.
-Señor Potter… ¿No cree que ya es hora de irse a su respectiva casa? -una voz fría atravesó sus tímpanos, estaba tan distraído pensando en como seguir a Severus, que no se había percatado de que este se le había acercado por detrás-
-Si, señor…- Respondió con odio, mientras miraba a aquellos ojos oscuros que le taladraban, La luz del comedor se había apagado, estaban solos allí ¿Cómo podía haber sido tan estúpido? Algo llamo su atención, a pesar que apenas se veía nada en aquella sala, los ojos de Snape brillaban como si poseyeran luz propia.- Señor…¿Usted volvería a darme clases de oclumancia?- Harry se maldijo mentalmente por haber dicho aquello, era lo único que se le había ocurrido para poder averiguar algo en el cambio de Snape, pero no debería haberlo dicho en aquel momento.
Snape lo contemplo con curiosidad y asombro, debido a su condición de vampiro, le costaba más controlar sus emociones, vio los ojos de Lily en aquel chico que tanto odiaba, y no podía negarse a ello, el antiguo Severus se habría mofado, diciendo algo como "yo no pierdo el tiempo con gente si talento como usted Potter". Sin embargo su lengua lo traicionó, y pronunció algo de lo que se arrepintió segundos después.
-Veré lo que puedo hacer señor Potter…y ahora vaya a donde le corresponde.
Harry no salía de su asombro, desapareció de la vista de Snape, y se dirigió directamente a la sala común, donde Ron y Hermione estaban esperándole. Aquello que acababa de ocurrir no podía ser real, Snape no se había burlado, ni siquiera había visto el habitual odio en sus ojos. Cuando se lo contó a sus amigos estos no podían dar crédito a sus palabras.
-¡Harry eso es fantástico!, me alegro de que al fin te tomes la oclumancia enserio.
-¡Estás loca!, Harry ha firmado su sentencia de muerte. Snape te odia ¿Cómo se te ocurre? ¿Y como es que no has ido a ver a Hagrid para decirle que quieres unescreguto de cola explosiva como mascota?
-Creo que no lo habéis entendido… Quiero averiguar en que ha cambiado Snape…
-Claro…-la ironía en la voz de Ron comenzaba a molestar a Harry-
-Será mejor que me vaya a la cama…-dijo con desgana, de seguir así, Ron y Hermione podrían acabar discutiendo, y no quería ver una de sus absurdas peleas-
Snape se encontraba ante Dumbledore, rodeado de aquellos cachivaches plateados que se movían sin cesar, el director estaba sentado en su butaca, y miraba a través de sus gafas de media luna.
-Así que vas a volver a darle clases de oclumancia- dijo mientras entrelazaba los dedos y en su rostro aparecía una mueca de diversión- ¿Severus, donde has estado?...Desapareciste, sin más explicación que una carta.
-Yo…He estado con el señor tenebroso…
-Si eso lo se… pero dime ¿Con quien más has estado?, puede que parezca un viejo chiflado, pero no puedes ocultarme que has estado con alguien más…puede Severus…que incluso tengas algo de sed… ¿No es cierto?
-Yo…yo…no se como ocurrió, aparecí en mitad de aquel horrible lugar y…
-Tranquilo Severus- le interrumpió- No trato de juzgarte, ya no hay vuelta atrás, Sigues teniendo mi confianza, esto solo altera un poco el trazado de mi plan. Pero debes tener cuidado, nadie debe darse cuenta de tu "cambio"…yo mismo te ofreceré mi sangre si es necesario.
-Gra-gracias -dijo sorprendido-
-Solo una ultima cosa , cuida bien del señor Potter, pues tendrás que darle esas clases de nuevo…y ven mañana a la misma hora a mi despacho. Se que tienes información para mí, pero por hoy está bien así.