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Jamás Renuncies al Amor — capítulo 14

Capitulo 13

Lo que tenía que pasar

Era un precioso día de verano, uno de los pocos que podía verse en esos tiempos, el sol brillaba con tal intensidad que hacía que la gente se olvidara momentáneamente de lo que ocurría a su alrededor, el cielo estaba tan azul que transmitía total serenidad, y la brisa era tan fresca que parecía llevar esperanza.

Bajo ese sol brillante y abrasador se encontraban cuatro adolescentes disfrutando plenamente del inicio de las tan ansiadas vacaciones de verano, el lugar donde se hallaban era el lago más bello de Oterry Saint Catchpole, que para su suerte se hallaba ubicado justo detrás de La Madriguera.

Harry y Ginny, así como Ron y Hermione, estaban tumbados en la hierba frente al lago y con los pies remojados en el, ajenos a todo lo que estaba ocurriendo en el Mundo Mágico y sin muchos deseos de enterarse por que no querían que nada les arruinará lo que bien podrían ser sus últimas vacaciones juntos por lo que se dedicaban a pasar casi todo el día juntos, pues solo se separaban cuando la castaña y el pelirrojo querían un poco de intimidad; o cuando Ginny, según sus propias palabras, se hartaba de tanta miel que empalagaba y arrastraba a Harry lo más lejos posible de su hermano y su cuñada.

Lo que ninguno de los cuatro sabia a conciencia era que esa noche se enterarían de algo que haría que una bomba estallara; la tormenta se avecinaba y de su capacidad para sortearla o no dependían cientos de cosas que estaban por venir.

El día había pasado muy rápido, después de una mañana relajada en el lago los chicos fueron a pasear un rato por el pueblo, con la advertencia por parte de la señora Weasley de que no podían demorar más de tres horas, y tuvieron una perfecta tarde entre amigos.

Hermione se encontraba radiante de felicidad, su padre no le había mandado ni una sola carta, lo cual era algo muy bueno y muy malo dependiendo del punto desde el que se le viera. El mutismo de su padre solo podía significar dos cosas: o se había olvidado, al menos momentáneamente, del asunto que tenía que tratar con su hija al concentrar su atención en otras cosas y por eso no le mandaba cartas para advertirle sobre su comportamiento; o había tomado una decisión definitiva y sólo esperaba su regreso a casa para comunicarle su propósito. Lamentablemente para Hermione esa misma noche se enteraría de la razón del largo silencio por parte de su padre.


Era de noche, algo tarde, hacía rato que en la casa de la familia Weasley había pasado la hora de la cena y el señor y la señora Weasley se encontraban arriba en su habitación descansando; los chicos por su parte se hallaban en la sala frente a la chimenea platicando tranquilamente; Ron y Hermione estaban acostados en un sillón abrazados, y Harry y Ginny tirados de cualquier manera en el suelo por que para su gusto estaba haciendo demasiado calor. De repente Ginny se levanto porque ya no soportaba más el calor y en un intento de refrescarse un poco se dirigió hacia la ventana y la abrió; mejor hubiera sido que jamás abriera esa ventana por que se habrían ahorrado demasiados problemas.

Ni bien había terminado Ginny de abrir la ventana cuando una lechuza marrón paso volando rápidamente a su lado y se dirigió hacia Hermione, dejó caer una carta en su regazo, y emprendió el vuelo hacia la oscura noche de nuevo. La castaña quedo totalmente petrificada al observar la carta, después cambio su expresión a una de total desesperación y viro a ver a Ginny en busca de apoyo, pero cuando regreso su vista hacia la carta no pudo más que observar como esta se encontraba en las manos de Ron y, temiéndose lo peor, cerró los ojos preparándose para el impacto, temía que su novio abriera la carta y temía aún más a lo que pudiera encontrarse adentro, pero el sonido que estaba esperando no llego y lentamente fue abriendo los ojos, cuando los tuvo abiertos por completo busco el rostro de Ron y pudo observar que tenía una expresión muy rara en el rostro, estaba a punto de preguntar que le pasaba cuando el pelirrojo se paro del mueble, casi tirándola en el proceso, y con una voz totalmente fría le pregunto:

-¿Quién demonios es Juliám?

Hermione se preocupo aún más, si Ron pensaba lo que ella creía las cosas se pondrían peor de lo que había imaginado; viro a ver a la menor de losWeasley en busca de apoyo, pero su amiga parecía tan descolocada como ella misma, y pudo ver tan bien que la expresión de Harry era de total sorpresa, curiosidad y preocupación, presente quizá por la expresión que tenía Ron en ese momento; y por primera vez en su vida Hermione Jane Granger no supo que contestar, se había quedado totalmente en blanco sin saber que decir o que hacer… ¿Qué pasaría ahora?


La antes majestuosa y grandiosa oficina del director de Hogwarts se encontraba desierta, la persona que tras la muerte de Dumbledore había pasado a ocupar ese puesto no quiso quedarse mucho tiempo en ella; prefirió mudarse al que siemprehabía sido su despacho, al fin y al cabo no sabía durante cuánto tiempo más seguiría ocupando la plaza de directora de Hogwarts; mucha gente en el Ministerio se oponía a que el colegio reabriera sus puertas para el próximo ciclo escolar, debía admitir que al principio ella fue una de esas personas pero después de pensarlo mejor y de una plática sumamente esclarecedora con un amigo paso a cambiar de opinión; lo mejor sería que Hogwarts continuara abierto, los jóvenes necesitaban aprender a defenderse y había un joven en especial que necesitaba su hogar.

Minerva McGonagall se hallaba en su oficina, ubicada detrás del aula de transformaciones, estudiando la gran cantidad de información que acababan de traerle, la información era de muy buena mano e indudablemente cierta y confiable… nunca más volvería a dudar de su fuente de información, nunca más.

Las noticias que recibió eran, sin duda, sumamente preocupantes, era prácticamente increíble el enterarse que tan poco tiempo después de la perdida de Dumbledore la situación en el Mundo Mágico se desmoronara tan rápidamente; increíble si, pero lamentablemente posible; Dumbledore fue un gran bastión y símbolo de esperanza para miles, y al desaparecer el muchos perdieron la fe, dejando desprotegidos y vulnerables cientos de bastiones de la resistencia contra Voldemort: demasiados aurores renunciaron a sus puestos, dejando a la Orden en serios aprietos para combatirlo pues ahora aparte de dedicarse a anticipar y evitar que llevara a cabo sus planes también tenían que encargarse de proteger a la Comunidad Mágica. A pesar de todo Minerva se negaba a informar de algo a Harry y sus amigos, sabía que los necesitaba, la Orden requería de nuevos miembros y ellos sin duda eran los candidatos mejor preparados y les ayudarían mucho, pero ella no se sentía con el derecho de pasar por alto los deseos del muchacho de no enterarse de nada de lo que estaba sucediendo durante las vacaciones, después de todo se merecía un descanso.

Suspiro cansinamente y se dispuso a seguir leyendo; el Ministerio estaba perdiendo el control con demasiada rapidez, de seguir así no dudaba que pronto cambiarían de Ministro… de nuevo, lo cual no era bueno para ellos pero si bastante beneficioso para Voldemort. Sin duda alguna su problema más apremiante y serio era que las reclutaciones de mortifagos habían alcanzado sumas muy alarmantes: ¡250 nuevos adeptos y eso solo en lo que iba del mes! ¿De dónde sacarían las fuerzas necesarias para enfrentar eso? Un fogonazo deslumbrante proveniente de la chimenea desvió su atención, de repente se encontró frente a la persona que estaba deseando ver…

-Minerva… espero no haberte interrumpido.

-Para nada, en realidad te estaba esperando, imagine que vendrías.

-Veo que tu habilidad de percepción sigue intacta, me alegro por que te será muy necesaria de ahora en adelante.

-Estoy muy consciente de eso, no te preocupes. Dime ¿Qué noticias traes?

-La situación se ha puesto realmente precaria, las cosas van de mal en peor; necesitamos refuerzos urgentemente o dudo que podamos hacer algo contra ellos.

-Lo sé, pero por el momento aún no contamos con gente nueva.

-Minerva, si tan solo…

-No, olvídalo, eso está fuera de discusión por el momento ¿Entendido?

-De acuerdo, será como tú quieras; pero sabes que tarde o temprano tendrás que hacerlo.

-Entonces prefiero que sea tarde, créeme. ¿Y en cuanto al colegio…?

-La misma posición que la última vez que nos vimos, soy de la idea de que debe reabrir, es un gran bastión y símbolo de la resistencia. Además ¿Qué pasará con los chicos si no se les enseña?

-De acuerdo, ahora solo resta convencer al Ministro.

-Estoy seguro de que podrás Minerva, es hora de que demuestres porque eres la sucesora de Albus Dumbledore, y una muy digna sucesora déjame decirte.

-Gracias… ¿Algo más que debas decirme?

-No, por el momento eso es todo. Debo irme, son tiempo peligrosos y uno no debe estar afuera tan tarde. Hasta pronto Minerva… cuídate.

-Hasta pronto… viejo amigo.


-¿Vas a contestarme si o no Hermione? ¿Quién demonios es Juliám?- El pelirrojo no había variado su expresión desde que tomo la carta que habían traído a su novia y leyó a quien iba dirigida

-Ron yo…- las castaña estaba muy nerviosa y no buscaba que contestar

-Veo que no tienes nada que decir GRANGER.

-Hermione no ha dicho que no va a responder tonto- al oír el tono de voz empleado por su hermano Ginny había abandonado su posición junto a la ventana para acercarse hacia donde estaban ello- Vamos Herm, dile.

Pero Hermione estaba descolocada, sin saber que decir, y el hecho de que Ron empleara su apellido para dirigirse hacia ella había terminado de desconcertarla y vuelto a dejar totalmente en blanco.

-¿Qué está sucediendo?- el moreno decidió intervenir al percatarse del estado de las cosas y advertir una mirada preocupada en el rostro de Ginny.

-Eso, Harry, es precisamente lo que me gustaría saber- contestó el pelirrojo sin voltear a ver a su amigo pues seguía con las vista clavada en Hermione- ¿Y bien?

-Ron tienes que escucharme… las cosas no son como tú crees

-¿Ah no? Y según tú ¿Qué es lo que creo?

-Juliámes un amigo, solo eso.

-¡¿Tú te piensas que soy idiota o qué?!Al menos deberías tener la decencia de admitir las cosas

-¿De que estás hablando?

-¡EL SOBRE DEJA LAS COSAS MUY CLARAS HERMIONE!

-Ron cálmate y explícame que pasa

-¡DEJA YA DE FINGIR QUE NO SABES QUE PASA!

-Amigo, cálmate, estas muy alterado

Harry nunca había visto a Ron tan alterado y seguramente nada bueno saldría de todo esto.

-No me pidas que me calme Harry por qué no puedo, si tú estuvieras en mi lugar te encontrarás peor.

-Por favor Ron…- se notaba que la chica hacia un gran esfuerzo para no llorar- ¿Qué es lo que dice el sobre?

-Si tanto quieres saberlo ten- respondió mientras lo arrojaba hacia ella-a mi ya no me interesa nada que tenga que ver contigo

Y diciendo esto se dio la vuelta y salió hacia el jardín, perdiéndose en la completa oscuridad de la noche. Harry y Ginny intercambiaron miradas, era la primera pelea de ellos como novios y las cosas no pintaban nada bien; incluso Harry, quien no tenía la más mínima idea de la verdad, se veía sumamente preocupado, viró a ver hacia donde se encontraba su amiga y constato como derramaba lagrimas silenciosas, regreso la mirada hacia Ginny y sin decir palabras se pusieron de acuerdo, después de dirigir una última mirada hacia Hermione, Harry salió por el hueco de la puerta dispuesto a encontrar a Ron para hablar con él.

Una vez que se hubieron quedado solas Ginny se dirigió hacia Hermione, las cosas no habían salido nada bien, su amiga planeaba decirle toda la verdad a los chicos al día siguiente en el día de campo que prepararon… pero las cosas no salieron como se tenían previstas y ahora Hermione tendría que explicar los hechos a un muy exaltado Ron y un Harry completamente desconcertado. No entendía la reacción de su hermano ¡Por Merlín únicamente era una carta! Lentamente camino hasta llegar a la altura de su amiga, se arrodillo frente a ella, y busco atraer su atención.

-Herm… ¿estás bien?

Hermione no contesto, simplemente se dedico a admirar un punto más allá de la vista de cualquiera sin ningún asomo de expresión en su rostro, y es que desde que el pelirrojo diera que ya no le interesaba nada que tuviera que ver con ella sintió que nada más en el mundo importaba y que ahora se encontraba totalmente sola contra algo que le aterraba enfrentar.

-¿Herm?

Pero Hermione volvió a ignorar a su amiga, observo el sobre tirado a unos cuantos centímetros de ella, levanto la vista hacia la puerta y en menos de un segundo se puso de pie y se dirigió corriendo hacia ella con una sola idea en su mente: debía encontrar a Ron para hacer lo que tendría que haber hecho hace mucho tiempo, decirle toda la verdad.


En cuanto Ron salió por la puerta echo a correr, no sabía a dónde ir, ni siquiera sabía por qué lo hacía y mucho menos se puso a pensar en el peligro que corría al salir a esa hora de la noche completamente solo, y realmente no le importaba mucho en ese momento, lo único que quería era alejarse lo más pronto posible de allí, alejarse de ese maldito sobre que había llegado para arruinar la perfecta utopía que se había construido alrededor de la persona que amaba, porque ahora estaba seguro de que la amaba pero ya era demasiado tarde para decirlo; ojala jamás hubiera agarrado la maldita carta, ojala jamás hubiera leído lo que ponía el sobre, odiaba cada maldita palabra y una parte de él se negaba a creer que fuera cierto por qué Hermione, su Hermione, no podía haber sido capaz de hacerle una cosa así.

Sus pasos lo habían guiado sin querer hacia el lugar donde hacia unas cuantas horas había pensado que podía estallar de felicidad, se encontraba en el lago, se sentó sobre el pasto y elevó la vista hacia el cielo para poder observar las estrellas; deseaba tanto que ella estuviera ahí, que llegara como siempre que las cosas iban mal y le diera una explicación que pudiera aceptar por lo que acababa de pasar pero por otra parte dudaba que quisiera escuchar explicaciones, no se le ocurría nada que pudiera justificar lo que viera escrito en el sobre unos instantes atrás; escucho un ruido de pisadas a sus espaldas pero no quiso voltear a ver, imaginaba quien seria…

-¿Me lo contaras por las buenas o tendré que convencerte?

-Eres mi mejor amigo Harry, lo sabes, pero realmente no tengo ganas de hablar sobre esto.

-Por lo visto será por el lado difícil ¿no?- el moreno se sentó a su lado-, como tu bien dijiste soy tu mejor amigo y Herm es como mi hermana así que creo que tengo derecho a saber qué diantres paso allá adentro ¿Por qué le dijiste que ya no querías saber nada de ella? ¿Qué fue lo que…?

-Harry… la amo


Ginny tardo poco más de un segundo en ser consciente de lo que ocurría pero cuando al fin lo fue reacciono y salió corriendo tras de Hermione, tardo un poco pero al fin la encontró parada frente al granero con actitud realmente abatida.

-Hermione ¿Qué piensas hacer?

-Tengo que hablar con él Ginny, debo decirle toda la verdad; ya basta de mentiras, no más secretos. Harry y Ron se enterarán de todo hoy.

-No sé si este sea el mejor momento para que lo hagas…

-No puedo posponerlo más, entiende que si Juliám escribió es porque algo realmente grave paso, le dije que no lo hiciera a menos que fuera un asunto realmente importante; y de todas formas iba a decirles mañana.

-Si crees que es lo mejor te apoyo. Ven, vayamos a buscarlos.


Harry Potter pocas veces se había sorprendido en su vida, pero esa vez decir que estaba sorprendido era realmente poco por que se encontraba totalmente anonadado; sabia de los sentimientos de Ron hacia Hermione pero ni en sus más locos sueños pensó que él lo admitiera tan pronto, y el hecho de que Ron le gritara a la chica que no quería saber más de ella no encajaba muy bien; algo más estaba ocurriendo ahí…

-Si, se perfecto lo que sientes por Hermione pero… ¿Eso que tiene que ver?- pregunto en un intento de entender que era lo que estaba ocurriendo ahí

-Nunca podré decírselo

-¿Por qué?- el moreno seguía sin comprender

-Porque ella me engaña

-Vamos Ron- Harry no daba crédito a lo que acababa de escuchar-no estarás hablando enserio ¿verdad? Hermione jamás haría algo así.

-Eso mismo quiero pensar yo- murmuro en chico

-Entonces ¿Por qué lo dices? No creo que Hermione te haya dado motivos para dudar de ella, yo jamás he…

-Pero tú no viste lo que ponía el sobre.

Harry se callo momentáneamente, algo muy importante debía de habérsele escapado por qué no lograba comprender la actitud de su amigo, Ron estaba habituado a que Hermione recibiera cartas y solo se ponía mal cuando esas cartas eran de Krum… pero desde que empezara a ser novio de Hermione eso dejo de ser un problema así que ¿Por qué razón se puso así debido a la carta de Juliám? Y pensándolo mejor ¿Quién diantres era Juliám? Hermione nunca les había hablado de nadie con ese nombre, algo muy extraño estaba sucediendo y tenía que averiguar que era.

-¿Harry?

-Dime Ron

-Si Ginny te hubiera engañado… ¿la perdonarías?

-Realmente no lo sé Ron

-No quiero perder a Hermione pero no sé si sea capaz de perdonarle algo como esto

-Ron, yo no creo que Hermione te este engañando, vamos que la conocemos de toda la vida y bien sabes que ella no es así; aunque sí creo que algo muy extraño está pasando aquí.

-¿Cómo qué? ¿Qué otra cosa podría ser?- tal vez Harry tuviera razón y el necesitaba aferrarse a algo… lo que fuera sería mejor que eso

-Pues eso es lo que intento averiguar, siento que algo no cuadra pero no logró descubrir que es

-No creo que haya nada Harry- su esperanza se desvanecía- ella me engaña

-No Ron, no lo creo, ella no lo haría

-Entonces… ¿Quéocurre?

-Ojalapudiera decirte

-Tú no puedes pero yo si- se escucho decir a una voz que intervenía en su conversación

Hermione y Ginny por fin habían dado con ellos y la castaña, después de escuchar parte de su conversación, se dirigía hacia donde se encontraban.

-¿Qué haces acá? Te dije que no quería…

-Por favor, te suplico que te calles y me escuches. Vengo a darles unas explicaciones, Ron no se que ponía en el sobre pero independientemente de eso yo iba a contarles algo a los dos mañana; algo importante.

-¿Qué nos ibas a contar? Seguramente iba a ser una reuniónmuy interesante, ya me lo imagino: "Hola Ron, Harry ¿Qué tal están? ¿Qué crees Ron? Eres un idiota porque llevo engañándote mucho tiempo"

-No seas idiota y escucha lo que tiene que decir

-¡Perfecto! Hasta mi hermana se pone en mi contra

-Yo no te engaño Ron… no sé cómo puedes pensar eso de mi- replico Hermione con la voz algo quebrada

-¿Y que se supone que piense después de lo que leí?

-Si tan solo me dijeras que leíste, estoy segura de que habrá una explicación

-No creo que la haya… así que para que molestarme

-Amigo vamos, no te cuesta nada, dale la oportunidad de explicarse

Hermione agradeció internamente el tener un amigo como Harry, si el moreno estaba de su parte Ron terminaría claudicando, y no se equivocaba mucho porque al cabo de un momento…

-Como sea… pero que lo lea ella misma porque yo no pienso decirle nada

-Perfecto- Harry sonrió satisfecho, ahora solo faltaba que la explicación de Hermione fuera realmente buena- ¡Accio carta de Hermione!

Una carta llego volando rápidamente hacia donde se encontraban los cuatro chicos y paro en las manos de Harry quien se la tendió a Hermione sin siquiera leer lo que tenía escrito. La chica la tomo y la volteo, en menos de un segundo ya tenía a la vista las palabras que habían ocasionado todo ese enredo, nada mas leerlas supo porque Ron pensó que lo engañaba

-¿Cuál es tu explicación?

Hermione sonrió, mataría a Juliám cuando lo tuviera enfrente… pero eso ahora podía esperar, lo importante en ese momento era Ron y lo que diría a él y a Harry.

-¿Por qué te ríes? ¿Qué es tan gracioso?


A miles de kilómetros de ahí, en una vieja mansión que años antes había sido muy esplendorosa pero que ahora se encontraba consumida por el tiempo, se encontraba varios magos, vestidos con túnica y capucha negra, aguardando a que su señor terminará de hablar con dos de ellos para recibir sus instrucciones.

En un cuarto algo alejado de los demás de esa misma mansión, Draco Malfoy y Severus Snape estaba ante la presencia del mago tenebroso más peligroso de los últimos años: Lord Voldemort.

-Los últimos ataques han sido un total éxito, mi lord

-No esperaba menos de ustedes Draco, no quiero un solo fallo en el plan; se los advierto a los dos, si hay un solo fallo, por más mínimo que sea, me olvidare de que me libraron del viejo y me las pagaran muy caro.

-No se preocupe señor, no cometeremos errores.

-Eso espero Severus, eso espero. No me gustaría tener que prescindir de ustedes… pero lo haría. Pueden retirarse y ni una sola palabra de esto a los demás ¿entendido?

Snape y Malfoy asintieron antes de darse la media vuelta y salir de esa habitación sumida en penumbras


-Señor ¿Qué es lo que ordena el Lord?

Nada más Salir por la puerta y llegar al vestíbulo de la mansión Snape fue cuestionado sobre su reunión con el amo.

-Nada que sea de tu incumbencia Rouge… aprende a no meterte en donde no te llaman- el mortifago pareció amilanarse ante las palabras de Snape y se hizo a un lado inmediatamente- Vámonos Draco, hay muchas cosas que hacer.

El rubio asintió y, después de dirigir una mirada de completo desdén hacia quien los había cuestionado, salió detrás de Snape con su eterno aire de superioridad. Una vez fuera de la mansión y después de encontrarse lo suficientemente lejos de ella, hasta asegurarse que no eran seguidos por nadie, se sintieron en confianza para hablar.

-No podemos permitir que algo así vuelva a ocurrir…

-Lo sé, es demasiado riesgoso

-Tenemos que pensar en algo señor porque si no las cosas…

-Despreocúpate Draco, yo me encargare de todo ¿de acuerdo?

El rubio no pudo más que asentir y desviar la mirada, después de todo confiaba en su profesor y quería seguir haciéndolo. Después de un rato mas de camino llegaron hasta una cabaña que tenía todo el aspecto de estar desocupada desde hacía varios años… dicha cabaña era su hogar por el momento y seguramente lo seguiría siendo por mucho más tiempo puesto que no podían darse el lujo de pasearse por cualquier lugar. Sin duda el rango de los dos dentro de los mortifagos se disparo desde la muerte de Dumbledore, pero eso era un arma de dos filos: implicaba más confianza por parte de Voldemort y autoridad dentro del circulo; pero al mismo tiempo, conllevaba una mayor responsabilidad y menos oportunidades de cometer errores; todos sus futuros movimientos tendrían que ser planeados cuidadosamente… muy cuidadosamente si querían que sirvieran para sus propósitos, pero lo mejor en ese momento seria descansar, después de todo mañana seria un nuevo día.


-Si verdaderamente quieres que te escuche será mejor que hables antes de que me arrepienta y me vaya de aquí.

Ron no lucia muy paciente que digamos y el mutismo en el que había caído Hermione, quien aún no le explicaba el por qué de su sonrisa, no contribuía a mejorar la situación sino más bien a agravarla.

-Herm…-llamo tentativamente Ginny- es hora nena

-Si, Gin, lo se

La castaña contesto a su amiga sin levantar la vista de la carta por lo que no advirtió la mirada de confusión que intercambiaron Harry y Ron en ese momento; levantando la vista al fin y fijando la mirada en dirección a los chicos… sobre todo a Ron, se dispuso a contarlo todo.

-Temo que les debo un par de explicaciones; si, a ambos- añadió al notar que su amigo abría la boca- pero para empezar quiero que sepas Ron que yo no te engaño con nadie, aunque no lo creas esto- señalo la inscripción en el sobre- tiene una explicación.

-¿De verdad? ¿Qué explicación? Porque según yo el que alguien, que no sea yo, ponga en un sobre "¡¡¡Herms, mi amor!!! ¡¡¡Tu padre nos quieres separar!!!...." es bastante extraño.

-Lo sé- contesto Hermione armándose de paciencia- pero Juliám siempre ha sido así de bromista, lo conozco desde siempre, somos amigos de toda la vida, me crié con él Ron y puedes estar totalmente seguro de que entre él y yo no hay nada; es más, él sabe acerca de ti y de lo que siento. Entre Juliám y yo nunca ha habido nada ni podría haberlo porque a quien quiero es a ti ¿me crees?

El pelirrojo no sabía que contestar, por un lado quería creer todo lo que Hermione le acababa de decir pero una parte de él se negaba a aceptar explicación alguna sobre el tema, bajo la cabeza intentando meditar por qué no soportaba ver toda esa angustia reflejada en el rostro de la castaña, al poco tiempo volvió a subirla buscando la mirada de Harry, quería saber la opinión de su amiga; se encontró con sus ojos e inmediatamente supo su parecer, "confía", eso fue todo lo que necesito para decidir; súbitamente tomo a la chica por los hombros y, después de mirarla fijamente durante un rato como si estuviera evaluándola, la abrazo al tiempo que le susurraba al oído.

-Perdóname, soy un estúpido celoso, pero es que tengo muchísimo miedo de perderte.

-No digas eso Ron, la culpa es mía por no haberles hablado antes de Juliám, en realidad- dijo separándose del chico y observando a Harry- hay muchas más cosas de las que debí hablarles antes… mucho antes

-¿Qué cosas son esas Hermione?

-Cosas que trate de olvidar, pero es imposible hacerlo Harry. Solo les pido un favor: escuchentoda la historia hasta el final antes de empezar a gritarme ¿si?- intento bromear la chica

-Más les vale escuchar por qué no deberían juzgarla antes de oír todo el relato

Ginny se dirigió hacia su hermano y Harry con la mira más seria que había visto en su rostro hasta entonces. Harry y Ron, de por si intrigados, se sorprendieron mucho mas con el comentario de la pelirroja pero, ambos dirigieron una mirada de aprobación hacia Hermione, se dispusieron a escuchar; tomaron asiento en la hierba y la castaña se sentó frente de ellos, mientras Ginny permanecía de pie… por lo que pudiera pasar.

-Muy bien, para empezar mis padres ni son dentistas ni están de acuerdo con que vaya a Hogwarts, el hecho de que pueda ir al colegio se debe solo a que ellos; o más bien mi padre necesita que yo haga una serie de cosas que nunca he estado dispuesta a hacer, pero que, con la llegada de la carta tuvimos algo así como con que negociar: yo iría al colegio siempre y cuando prometiera hacer lo que se esperaba de mi como hija de ellos.

Los chicos no pudieron evitar que un gesto de total sorpresa e intriga apareciera en su rostro pero siguieron callados y sin decir nada, lacastaña continúo.

-Mi familia es asquerosamente rica, cosa que nunca me ha hecho la menor gracia, Juliám es hijo del ama de llaves- Ron enarco la ceja al oír esto- ella fue la que me crió, por eso Juliám y yo somos como hermanos- la ceja del pelirrojo regreso enseguida a su lugar- en fin, el formar parte de mi familia te hace tener que "comportarte correctamente y acatar todas las reglas". Sé que será difícil de creer por que según lo que saben o han visto hasta ahora de mis padres nosotros parecemos una familia perfecta, pero en verdad las cosas son muy distintas; nunca me he llevado muy bien con mis padres, ellos no tienen a la hija que merecen y deben tener y se encargan de recordármelo a cada rato- sin saber por qué lo hacía Ron se levanto y se sentó junto a ella al tiempo que le pasaba un brazo alrededor de los hombros, gesto que la chica agradeció enormemente-. Odiaba la vida que tenia y siempre soñaba con poder escapar de ella, y esa oportunidad llego finalmente un verano cuando vi entrar a una lechuza con mi carta de Hogwarts. Me costó mucho trabajo pero el final logre convencer a mi padre para que me dejara asistir, claro que me costó mucho: tuve que aceptar que haría lo que le pidiera siempre y cuando me permitiera estudiar en Hogwarts. Pero no debía decir una palabra acerca de quién era en realidad y es por eso que les he mentido durante todo este tiempo.

-Pero… Ginny lo sabía ¿no? ¿Por qué se lo dijiste a ella y no a nosotros?- pregunto dolido Harry sin poder entender que Hermione hubiera tenido más confianza en la pelirroja que en ellos

-Ella no me dijo nada Harry, un día una foto cayo de uno de sus libros; ahí salía ella, su casa y Juliám, así que se vio obligada a contarme.

De alguna manera Hermione agradecía enormemente esa intervención por que para nada tenía ganas de que Ron supiera la otra parte de la historia

-Pero Hermi, cariño, eso no es tan grave… bueno admito que si me hubiera enterado hace un año me habría enfadado mucho pero ahora no me importa saber que tienes mucho dinero o que has ocultado algo de información- el pelirrojo hablaba con mucha seguridad- no me importa si es gracias a eso que pude conocerte, si es gracias a eso que ahora puedo tenerte a mi lado entonces no es importante.

-Pero Ron yo…

-De verdad nena, no debes sentirte culpable por qué no fue tu culpa ¿cierto Harry?

Harry viro a ver a Ron un tanto molesto; estaba dolido, le molestaba que Hermione les hubiera ocultado algo así por tanto tiempo (y le molestaba aún más el que Ginny se hubiera enterado antes que ellos), se suponía que eran amigos; luego paso la vista de Ron a Hermione y pudo ver que su amiga sufría, y no solo eso, sino que noto que ella misma sentía que ese sufrimiento no se había acabado y que faltaba aún más por venir… él no era capaz de ver a Hermione así, no a ella que durante seis años había sido como una hermana para él, que había sido una de sus principales fuentes de apoyo; además ¿Quién era él para reclamarle por haberle ocultado cosas cuando él mismo lo había hecho cientos de veces? No, no tenía derecho a enfadarse… endulzo la mirada y sonrió.

-Ron tiene razón Hermione, no te preocupes, todo ha pasado, las cosas estarán bien… siempre estaré a tu lado sin importar nada, te lo prometo.

Pero en definitiva el pelinegro no tenía idea de lo difícil que le seria mantener la promesa que acababa de hacer porque no sabía nada de lo que el destino les tenía preparado a todos ellos… la vida da muchas vueltas y todo puede cambiar de un día para otro, las cosas como son ahora pueden no ser así después, y por muchas intenciones que tengas de aceptar todo para poder estar con la persona amada eso no siempre es posible, en definitiva las pruebas que esos chicos tendrían que soportar jamás pudieran haberlas imaginado nunca… pero tarde o temprano llegarían y entonces tendrían que enfrentarlas y de su temple, carácter y determinación al hacerlo dependerían el resto de sus vidas.

No se hablo más sobre el tema esa noche, ni Harry ni Ron dejaron que Hermione volviera a tocar el tema porque no querían verla triste, se dedicaron a bromear para devolver la sonrisa al rostro de la chica, pensaron que no podía haber nada peor… pero no sabían cuan equivocados estaban.