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Historia 40483 — capítulo 1

Notas de la autora: Aclaraciones del fic para que no haya confusiones..

Los chicos están estudiando "9º curso", si seguiríamos la distribución de los libros, digamos que algo así como la universidad, pero yendo a las clases juntos, al menos a la mayoría.

  1. En el castillo son les quedan dos cursos para acabar (son los 3º mayores por edad).

  2. No hay niños de 12 años correteando por ahí.. Digamos que los más pequeños tienen como mínimo 16 o 17 años.

No hay "casas" como tal, sino torres. Torre Norte: Griffindor; Torre Sur: Slytherin; Torre Este: Hufflepuff; Torre Oeste: Ravenclaw. Por otro lado, las torres no son por "carácter" (es deicr, Norte:valientes; Oeste: inteligentes, etc etc...) son una distribución como otra cualquiera, y habrá personajes que coincidan y otros que no.

  1. Las Salas de las diferentes torres no tienen prohibida la entrada a los de las otras torres; es deicr, los de una pueden visitar a la otra y viceversa.

Y bueno.. de parejas etc.. etc.. ya os iréis enterando de como va la cosa, y del resto de los cambios (si los hay..) ya los irán descubriendo a medida que vaya avanzando el fic.. Puse estos aquí porque seguramente son los que más chocan..

Espero no haberos comido mucho la cabeza y que ahora os lieis cuando leais el fic, pero creo que eran cambios que hacían falta...

YES, I CAN SEE HER..

Un nuevo día comenzaba en el castillo de Hogwarts, y los alumnos como era habitual bajaban a desayunar al Gran Comedor antes de el comienzo de la primera clase del día.

Harry Potter esperaba sentado en la Sala Común de su torre a que bajaran sus amigos. Se encontraba sentado en medio del gran salón del que constaba la Sala, en una butaca mientras se miraba los pies y pensaba en el sueño que tenía; e ignoraba las risitas pesadas de unas cuantas chicas que le miraban desde la distancia.

En ese momento bajaba por las escaleras su mejor amigo, Ron Weasley, con una cara mucho peor que la suya, y eso era decir.. Se sentó a su lado y soltó un bostezo.

-¿A qué se supone que estamos esperando?-preguntó medio dormido.

-A Hermione, Ron..-contestó su amigo como si fuera obvio.

-Ya estoy aquí...-canturreó una voz a sus espaldas.

Ambos se dieron la vuelta y vieron a su amiga a su lado. Vestía el uniforme del colegio (como todos, era obligatorio...) pero lo llevaba..con una clase que las demás chicas carecían. La falda era corta, no como algo muy obsceno, pero algo sí; el jersey tenía escote, y llevaba unas bailarinas en los pies. El pelo la caía graciosamente por la espalda, perfectamente alisado, y su cara levemente maquillada no dejaba ver en ella ni una pizca de sueño, si es que lo hubiera.

-¿Vamos a desayunar?-preguntó, sacando a los chicos de un ensismamiento-Tengo hambre..

-Sí, vamos-dijeron ambos chicos a la vez, y se levantaron del sofá.

Los tres salieron de la Sala, y empezaron a caminar hacia el Gran Comedor. Por el camino iban despertando un poco de curiosidad entre los grupitos que se cruzaban. Pero tampoco era nada tan raro, si cualquiera miraba a sus protagonistas:

Harry Potter: uno de los chicos soñados del castillo, los demás eran mayores y guapos hasta la muerte, pero él además había vencido a Lord Voldemort. Ese tema no era sacado ya nunca, pero nadie podría olvidarlo. Había mejorado aún más (si cabe) fisicamente, y además estaba soltero, lo que hacía que la gran mayoría de las chicas del castillo suspiraran con él y soñaran con conquistarle.

Hermione Granger: chica nº1 del castillo. Aún no se sabe cómo ni porqué pasó de ser una alumna 10 y la amiga de Harry Potter a ser la chica más envidiada y deseada de todo el castillo. Siempre perfecta y simpática con quien quiere (que es casi todo el mundo); creaba una especie de aura a su alrededor que la hacía deseable por los chicos y envidiable por las chicas. Soltera también, provocaba aún más efecto que Harry, aunque en el sexo opuesto al de su mejor amigo.

Ronald Weasley: amigo y escudero de Harry Potter durante la Gran Batalla; no levantaba ni un cuarto de la espectación de sus mejores amigos, así que no sé ni porqué le ponemos aquí.. (Es broma..); pero tiene que estar aquí porque es un miembro fundamental en la pandilla. Se ha acostumbrado a ser el menos conocido de los tres, lo que también tiene sus ventajas..y él sabe explotarlas al máximo.

Los chicos llegaron al Comedor y se sentaron en la mesa. Hermione empezó a coger de una fuente muchos dulces de chocolate y emparedados de crema, para acompañar con su zumo y su café.

-Hermione, de verdad que no entiendo cómo puedes tener el tipo que tienes comiendo lo que comes..-comenzó Ron mientras untaba un croissant en su café; mientras intentaba descifrar ese "gran enigma de la historia" poniendo cara de pensativo, y a la vez lanzarle un piropo a la chica.

-¿Cuántas veces quieres que te lo explique, Ron? Es mi constitución, MI-CONS-TI-TU-CIÓN lo que impide que me ponga como una verdadera chona-rió la muchacha mientras se servía más bollería y cogía dos tostadas.

-Dios benga su constitución..-murmuró Ron a su amigo, que casi escupe la leche intentando contener la risa.

Los tres amigos acabaron de desayunar y se dispusieron a levantarse para ir a coger sus libros su habitación antes de que comenzaran las clases; rodeados de las miradas de gran parte del comedor, cuando un chico de primer curso se les acercó corriendo.

-Es para tí-murmuró a Hermione sin siquiera atreverse a mirarla a la cara, la dio un otro de pergamino plisado y se marchó corriendo.

-¿Desde cuándo doy miedo a los críos?-preguntó la chica divertida a sus amigos.

-Vete tú a saber..-la vaciló Harry mientras salían del Comedor.

Mientras caminaban y los chicos hablaban de algo que seguramente fuera una tonteria, Hermione desdobló el pergamino y lo leyó.

La otra noche lo pasé muy bien. ¿Te apetece repetir este sábado? ♥

La chica levantó la cabeza del papel justo a tiempo de no chocarse contra un muro.

-Gracias por ayudarme, ¿eh?-comentó a sus amigos.

-De nada-respondieron ambos con una sonrisa.

-Por cierto, ¿de quién era la nota?-preguntó Harry como si nada.

-Vete tú a saber..-contestó ella con una sonrisa mientras se guardaba el otro de pergamino en la mano-¿Vamos a por los libros?

Mientras, un chico les miraba alejarse desde el final del pasillo. Su semblante era difícil de interpretar, podría significar cualquier cosa..