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Historia 40490 — capítulo 14

Hola mis queridos lectores = )

Como les prometí que actualizaría más pronto pues ya me tienen de regreso aquí con otro capítulo = )

Espero que lo disfruten

Gracias a todos por sus bellos comentarios = ) me alegra mucho leerlos y son la mejor medicina para el ánimo… Las quiero mucho a todos ustedes que hacen posible que esta historia continúe = )

P.D: La autora no se responsabiliza por los comentarios aquí vertidos de ciertos personajes (digamos específicamente Sirius Black) la autora hizo de todo para no escribir ciertos diálogos pero el personaje la obligo = ( (snif, snif, snif pobrecita "aja si claro" la conciencia de la autora la mira raro y le dice "pero quien es la que manda tu o él"… es que no me pude resistir a su sonrisa de merodeador además están divertidos sus puntos de vista y además conciencia… por favor estamos en pleno siglo XXI no podemos reprimir nuestros pensamientos de esa manera tenemos libertad de expresión en este caso de pensamientos además la pluma es la que manda jejeje así que queridos lectores bajo su responsabilidad queda el leer el siguiente capítulo jijiji) mentira los diálogos no están tan pasaditos de tono… bueno solo un poquito pero nuestro Sirius es así y lo queremos tal como es = ) y no podemos quitarle su esencia merodeadora aunque digamos que alguien por ahí va a lograr domarlo jejeje

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"Y ahora a donde vamos Remus, a tu casa, a la mía o -sonrió- seguimos caminando sin rumbo fijo como lo hemos estado haciendo hasta ahora".

"Pues a mi casa no quiero ir todavía; para que si voy a estar solo y a la tuya -sonrió- da lo mismo".

"Entonces sigamos caminando sin rumbo fijo".

"Me parece bien".

Se miraron y soltaron una carcajada.

"No, en serio ya dejándonos de bromas creo que debería ir a casa de los padres de Dora y contarles todo lo que ha pasado".

"Estás loco lunático quieres que mi prima te mate".

"No exageres Sirius".

"Que no exagere?, que no exagere Remus? -sonrió- de verdad que tu aun no la conoces bien… para mi prima Nymph es su adoración y la ama con su vida, se te olvida que es su única hija y si tu vas y le dices que por tu culpa se fue de la casa y anda perdida pues olvídate de volver a ver a tu esposa y a tu hijo… no olvides que por sus venas corre sangre Black y las mujeres de mi familia son las de temer".

"Entonces no le digo nada? Pero eso es ocultarles sobre su hija y eso a mí me parece peor que la mentira".

"Si pero ya mañana la vas a traer de regreso contigo así que para que alarmarlos por gusto".

"Bueno en eso tienes razón y ojala que de verdad ya mañana tenga a mi Dora y a mi bebé conmigo en nuestra casa, ya no soporto sin tenerlos a mi lado quiero cuidarla, mimarla y consentirla en todo lo que ella quiera y proteger a nuestro bebé… -los ojos de Remus reflejaban felicidad- Sirius ya quiero tener a mi bebé entre mis brazos, voy a añorarlo cada día hasta que nazca para poder acariciar su piel suavecita, cantarle sus canciones de cuna para que duerma tranquilito, bañarlo, prepararle sus biberones, llevarlo al parque a que tome sol y a jugar con él en si ya quiero ver a mi hijo, conocerlos y ayudarlo a crecer como un niño sano y feliz lleno de amor… te juro que yo me voy a encargar de que nunca les falte nada ni a él ni a Dora ellos tendrán todo de mi porque son los seres más importantes de mi vida".

Sirius lo miraba con ojos de envidia… él también añoraba poder decir lo mismo pero con su propia familia, tener una esposa y unos hijos y no sentirse tan solo como muchas veces loa hace al llegar a casa y lo único que lo recibe es el silencio.

"Ya lunático con calma que todo llegara a su debido tiempo… ten paciencia que te toca esperar nueve meses para tener a tu bebé entre tus brazos".

"Lo sé pero esos nueve meses los quiero vivir y disfrutar con ella".

"Y lo vas a hacer, ¿Cuál es tu preocupación?".

Remus sonrió

"Que ella es una Black"

Sirius sonrió también

"Es verdad pero ella te ama… tú crees que después de haber luchado tanto para que tu aceptaras el amor que ella te ofrecía ¿te va a dejar ir? -sonrió- no lo creo; tú lo único que tienes que hacer es insistirle un poquito porque orgullosa eso sí que es".

"Yo ya sé cómo convencerla de inmediato… y mi hijo me va a ayudar, acompáñame".

"Amy porque no quieres ir?" -preguntaba impaciente mientras desempacaba su ropa junto a Amelia- ya te dije, a Sirius le va a dar mucho gusto volver a verte y sobre todo saber que tiene una hija contigo… no les puedes seguir negando ese derecho ni a Sirius ni a Matilda".

"Lo sé pero…"

"Pero qué hermanita"

Tonks dejo a un lado la blusa que tenía en sus manos y se acercó a ella.

"Es que tengo miedo… son ocho años en que no nos hemos visto, no hemos hablado, no hemos tenido ningún tipo de contacto; no sé como vaya a reaccionar ante esta noticia".

Tonks la tomo de las manos

"No tengas miedo todo va a salir bien, te lo aseguro".

"Yo creo que será mejor que todo siga como antes"

"Nooo!!! Esa es una actitud de cobardes hermanita tú no puedes seguir ocultando una realidad que existe; Matilda tiene derecho a conocer a su padre y Sirius a tener una familia y… tu, a ser feliz con ellos juntos los tres -Amelia no decía nada, Tonks la miro a los ojos- Amy prométeme que lo vas a pensar, vas a pensar en todo lo que te dije -sonrió- mi tío Sirius puede ser algo loquito pero es buena gente y si se casa contigo sentara cabeza será un buen padre y un buen esposo de eso no tengo duda y…-le hizo pucheros- yo quiero que seas mi tiita, dime sino te gustaría tener una sobrina tan linda como yo" -le hacía morritos, Amelia le sonrió-.

"De verdad que hasta ahora no puedo creer que tú seas sobrina de Sirius, me cuesta tanto asimilarlo".

"Ah, eso es obvio yo soy mucho más bonita, agradable, simpática aunque mi tío Sirius es mucho más sexy eso si no por nada fue uno de los merodeadores en Hogwarts al igual que mi Remus -sonrió- pero nadie es mejor que él, Remus es el hombre más apuesto, tierno, romántico, seductor e inteligente".

Tonks estaba en las nubes.

"Uhmmm y después dicen que soy yo la que babeo -sonrió- cierra la boca que se te pueden entrar las moscas".

Tonks se sonrojo

"Lo siento".

"Porque te disculpas si eso no tiene nada de malo, estas enamorada de tu esposo y es lo más normal… por cierto ahora te toca a ti contarme tu historia de amor con tu amado Remus".

Tonks se sentó sobre la cama y le sonrió.

"Todavía no… primero quiero hacerte un par de preguntas que las tengo dando vueltas en mi cabeza".

Amelia se sentó a su lado y le sonrió

"Eres una tramposa pero ni creas que te vas a librar de mi interrogatorio, pero bueno si después de contestar estas famosas preguntitas por fin voy a saber tu historia de amor… acepto, formúlame las preguntas".

Tonks la miro por un momento

"Pero debes prometerme que me vas a contestar con la verdad".

Amelia la miro dudosa

"¿Qué te traes entre manos?".

"Yo nada" -ponía cara de inocente-

Amelia le sonrió

"Si, prometo contestarte con la verdad".

"Ok -Tonks le sonreía- primera pregunta: ¿Por qué Matilda tiene un apellido diferente al tuyo… quién la reconoció?".

"A ti no se te escapa nada verdad?"

"No"

"Bueno,el apellido Frank que lleva mi hija es el de una gran amigo mío de la universidad… Javier Frank… el estuvo a mi lado en momentos difíciles, fue alguien muy importante pero jamás lo pude querer como algo más que un buen amigo… ahora el esta felizmente casado y tiene un pequeño niño de tres años del cual yo soy la madrina; tengo una bonita relación de amistad con él y su esposa; Matilda se lleva muy bien y sabe que él no es su padre pero lo quiere como lo que es, su padrino… siempre los va a visitar cuando está de vacaciones en la escuela".

"Ah"

"Eso responde tu pregunta".

"Si… -ambas sonrieron- que lindo que se lleven tan bien".

"Ahora la segunda y última pregunta para que empieces con tu confesión"-

Tonks lo pensó por un momento.

"Veras que prometiste contestarme con la verdad"

"Si, lo sé"

"Que conste, pobre de ti si me mientes".

"Ay ya Nymph pregunta de una vez y déjate de dar tantas vueltas que me desesperas".

"Ya, paciencia hermanita paciencia… ¿para todo eres así? -sonreía- segunda y última pregunta: ¿Si mi tío Sirius te pidiera que vivieras con él junto a su hija, es decir, si te pidiera matrimonio… tú te casarías con él?".

Amelia se levanto de la cama y se paro junto a la ventana mirando hacia afuera.

"Esa pregunta no te la puedo responder ahora porque ni yo se la respuesta… es algo complejo que no podría decidir ahora".

Tonks se paró a su lado.

"Está bien hermanita entiendo tu punto de vista y lo respeto pero ojala y hagas lo que te dicta tu corazón porque yo se que entre Sirius y tu, aún existe ese amor puro y verdadero que los unió hace ocho años solo que necesita de una pequeña chispa para que se vuelva a encender con más fuerza".

Amelia la miro.

"Se encienda o no, para mi Sirius será siempre alguien especial en mi vida; será el padre de mi hija y eso nadie lo cambiara y lo querré por eso".

"No seas pesimista hermanita tu aun lo amas y sé que él también aunque nunca me hablo de ti pero últimamente lo he notado algo melancólico como si le faltara algo en su vida para ser completamente feliz… hace más de una semana en una reunión de amigos se toco el tema de la familia y los hijos y yo sentí que a él le hacían falta… Amy yo vi en sus ojos añoranza y deseo por tener una familia, le está muy solo y aunque aparenta siempre estar feliz sé que algo le falta y lo peor es que el busca siempre llenar ese vacío con aventuras, aventuras que siempre lo dejan aún mas vacio es como un circulo vicioso que sé, que solo tu podrás romper… Sirius necesita de tu amor y tu compañía al igual que el cariño de Matilda, su hija… tú fuiste, eres y serás el gran amor de su vida, lo sé, lo siento aquí en mi corazón -la abrazo con dulzura- te quiero mi hermanita bella y quiero que seas feliz, te lo mereces por ser tan buena".

Amelia le correspondió a su abrazo.

"Mami -Matilda entraba a la habitación- que lindas que se ven de verdad parecen dos hermanas" -sonreía-

Tonks y Amelia la acompañaban en su alegría.

"Esto me da una idea"

"Cuál hijita?"

"Tonks… puedo llamarte tía?, me encantaría mucho poder decirte asi".

Tonks la miraba con alegría y ternura, ahora su mirada hacia ella era diferente… esa pequeña tan dulce y cariñosa era también su pariente, era una Black al igual que ella y ahora que la miraba bien era idéntica a su tío se parecía tanto a él; con razón la primera vez que la vio le recordaba a alguien pero no se fijo bien a quién… se acerco a ella muy feliz y la abrazo.

"Claro que si mi amor puedes llamarme tía para mi es un gran honor que me consideres así y me encanta la idea de tener una sobrina tan linda como tu"

Matilda le deposito un tierno beso en la mejilla.

"Gracias tía… ahora tu y Remus serán mis tíos y el bebé será mi primito o primita y cuando nazca jugare mucho con él y lo cuidare como si fuera su hermana mayor" -sonreía ampliamente-.

"Para mi bebé serás alguien especial, lo sé, lo siento en mi corazón".

Se abrazaron nuevamente

"Te quiero mi niña"

"Y yo a ti… mami a que hora preparas el almuerzo?... ya es tarde y tengo hambre" -se separo de Tonks-.

Amelia que había estado observando la escena con una tierna sonrisa se sobresalto.

"Ay, es cierto el almuerzo… lo siento mi amor ahora mismo me pongo en eso -salía de la habitación a toda prisa pero se regreso antes de cruzar la puerta y tomo de la mano a Tonks- y tu, vienes conmigo que aun no hemos terminado de hablar" -la llevo junto a ella sacándola de la habitación… Matilda iba tras ella-.

"Entonces tu conociste a Remus en una de las reuniones de la orden a la que ambos pertenecían cuando en su mundo estaban en guerra".

Amelia ponía a hervir en una olla unos camarones.

"Si, fue amor a primera vista -Tonks picaba cebollas y pimientos- en cuanto lo vi mi corazón lo eligió y supe que él seria alguien muy importante en mi vida… aunque me toco batallar mucho contra su necedad y negación pero al final lo logre, logre que se dejara llevar por su corazón y el amor que también era correspondido hacia mí y con él he vivido tres años de un matrimonio maravilloso con sus altos y bajos como en cualquier convivencia pero he sido feliz; con él he logrado encontrar un equilibrio especial y único es como si los dos fuéramos el complemento del otro para que todo sea perfecto… lo que le falta al uno el otro lo tiene".

"Entonces si se aman tanto, de esa manera única y especial porque decidiste separarte de él y justo ahora que esperas un hijo suyo".

"Yo no sabía que esperaba un hijo suyo cuando me fui de casa… me entere cuando tú me lo dijiste pero… -su rostro se entristeció- ese fue el principal problema de nuestra separación -bajo la mirada y toco su vientre delicadamente- el no quiere tener hijos porque tiene miedo de que hereden su problema".

Amelia alzo su rostro con la mano.

"¿Qué problema?; que puede ser tan grave para que un hombre se niegue a tener hijos cuando ellos, son el regalo más grande que el amor te puede dar".

"Amy -Tonks la tomo de la mano- yo te voy a confesar algo que es muy importante para mí pero que es muy doloroso para él y es por ese motivo que él se negaba en un principio a aceptar mi amor y a ser feliz; siempre me decía que él era muy pobre, viejo y peligroso para mí, que yo merecía a alguien mejor… El es muy prejuicioso y siempre defiende sus "causas nobles" para tratar de proteger a los demás de el mismo pero no lo culpo por tener esa actitud más bien lo entiendo… debe de ser difícil con una maldición que te deje marcado para siempre y este destinada a acompañarte toda tu vida y el vive esa condena desde que era un niño muy pequeño…"

"Peligroso… pero porque?, porque trata de proteger a los demás de él mismo?, una maldición… que maldición?".

Amelia estaba llena de preguntas y muy confundida.

"Hermanita… -Tonks apretujo su mano con fuerza- mi esposo es un licántropo, un hombre lobo que se transforma en cada luna llena y yo sufro mucho al verlo sufrir y padecer a él con cada transformación aunque no es peligroso si se toma su poción matalobos pero nunca deja que yo lo acompañe en esas noches porque dice que me puede lastimar cosa que estoy segura que él jamás hará… pero existe la posibilidad de que nuestros hijos hereden esa condición por eso el no quiere tenerlos pero yo me empeñado en lo contrario y por eso son nuestras diferencias".

Amelia estaba inmóvil, la noticia le había caído de sorpresa y no lograba reaccionar, no sabía que decir era la primera vez que escuchaba que algo así pudiera ser real… ella había escuchado sobre la existencia de los famosos hombres lobo pero en su mundo eso era solo un mito, una leyenda".

"Sabía que tu reacción iba a ser esa, es muy difícil para nosotros en especial para él vivir ocultando ese secreto a los demás por temor a las reacciones que puedan tener… a Remus lo han discriminado mucho por tener por tener esa condición por eso es que él no quiere que sus hijos pasen por lo mismo pero a mí no me importa el que dirán, yo por los demás no voy a dejar de ser feliz y yo quiero a mi bebé sin importarme lo que herede a mí lo que me importa es que mi bebé crezca sano, feliz y sobre todo lleno de amor algo que estoy segura que nunca le va a faltar y Remus se que será un buen padre y adorara a este bebé solo que ahora está algo confundido y asustado por sus miedos -las lagrimas rodaban por sus mejillas- yo aun guardo las esperanzas de que el vendrá por nosotros".

Amelia la abrazo fuertemente.

"Te quiero hermanita y te admiro mucho por tu temple y fortaleza, no cualquiera decide enfrentar a esta sociedad discriminante y llena de prejuicios y para mí no ha cambiado en nada nuestra amistad con lo que me acabas de contar, para mi tú sigues siendo mi mejor amiga y hermana, eres muy noble y de buenos sentimientos y no dudo de que tu esposo también lo sea y sé que cuando lo conozca me va a caer muy bien -sonrió- es mi cuñadito y lo voy a querer por hacer tan feliz a mi hermanita -seco sus lágrimas- ya no llores hermanita que el amor es la mayor fuerza que mueve al mundo y es el que siempre triunfara al final y haces muy bien al no vivir del que dirán, tu se feliz y haz feliz a los que quieras en este caso a tu esposo y a tu bebé que estoy segura de que será un bebé muy hermoso porque se parecerá a sus padres y lo único que heredara será lo mejor de ustedes dos así que… -le apuntaba con el dedo índice- mas te vale sonreír porque si sigues así de triste el bebé lo va a sentir y eso le hace daño; todas tus emociones el bebé las siente no olvides eso".

Tonks sonrió.

"Está bien, te prometo que ya no me voy a poner triste, por mi bebé voy a sonreír mas y juntos vamos a esperar por su papá".

"Eso está mejor -le dio un beso en la mejilla- tienes que cuidar a mi futuro sobrino y ahijado porque; yo quiero ser la madrina así que yo no sé si ya se lo prometiste alguien mas pero yo… Amelia Thompsom quiero ser la madrina del primogénito de la familia Lupin Tonks".

Tonks sonreía divertida

"Eso es obvio de que tu vas a ser la madrina eso no tienes ni que pedírmelo yo ya lo tenía pensado… tu y Sirius serán los padrinos de mi bebé eso es algo que lo acabo de decidir ahora y sé que Remus no se va a negar pues Sirius es su mejor amigo asi que; por mi bebé ustedes dos van a tener que casarse".

"Sin chantajes Nymph sin chantajes"

Amelia la miraba con seriedad fingida

"Eso no es chantaje -Tonks ponía cara de niña buena- eso se llama un aliciente te estoy dando un empujoncito para que te decidas de una vez por todas a aceptar la felicidad que solo a lado de mi tío Sirius la podrás encontrar".

"Ya Nymph mejor sigue picando cebollas que el hambre te está haciendo hablar incoherencias".

"Ja, ja, ja si como no? incoherencias yo las llama verdades… Amy mírame a los ojos y dime si tu aun no sigues enamorada de mi tío Sirius y no me mientas".

Amelia se hizo la desentendida y se puso a freír los pimientos picados en la sartén.

"Amelia no te hagas la loca y contéstame… apaga eso que el arroz con camarones puede esperar".

Tonks estaba parada junto a ella con actitud mandona y la miraba fijamente.

"Que esperara para contestarme".

Amelia le sonrió.

"Ya, mejor pégame".

"Pues si a través de eso obtengo la respuesta no dudes que lo hare así que escoge… por las buenas o por las malas".

Amelia seguía sonriéndole pero Tonks seguía estaba muy seria aunque quería reírse también.

"Bueno si, si, si aun estoy enamorada de Sirius ¿satisfecha?".

"Siiii, lo sabía, sabía que tu aun lo amas y que solo es cuestión de tiempo para que termines casándote con el… Amelia ama a Sirius, Amelia ama a Sirius, Amelia ama a Sirius" -repetía una y otra vez como si se tratara de una canción-.

"¿Quién es Sirius mamá?" -preguntaba Matilda mientras se sentaba en una de las sillas de la mesa-.

"E… este… el… el… él es"

Amelia estaba nerviosa, no sabía que decir, aun no estaba preparada para decirle toda la verdad a su hija… miraba a Tonks quien le daba a entender con sus gestos de que era hora de que empezara.

"El es un amigo hija, un amigo del pasado".

"Uhm entonces porque tía Tonks te molesta con él?"

Amelia se sentía entre la espada y la pared con las preguntas de su hija se estaba acorralando cada vez mas y Tonks con la mirada le incitaba cada vez más para que diga la verdad.

"No le hagas caso hija que tu tía es media graciosita a veces y le da por hacer bromas sin sentido".

"Ah".

Tonks miraba con reproche a Amelia y ella esquivaba la mirada.

"Mami, falta bastante para que este la comida?"

"Más o menos hijita pero te prometo que en una hora ya esta lista; espérame un poco más ¿sí?".

"Bueno mami entonces puedo ir a jugar un ratito al parque hasta que este la comida es que sino me aburro aquí sin hacer nada y ya muero de hambre".

"Está bien pero solo un ratito en media hora estas de regreso ya sabes que no me gustaque andes por allí sola".

"Si mamita, te prometo que me voy a cuidar solo voy a jugar un ratito en el columpio y regreso… chao mamá, chao tía… las quiero".

Les dio un beso a cada una y salió corriendo.

"Adiós princesa"

"Cuídate mi amor"

Fue lo último que le dijo Amelia a su hija antes de que desapareciera por la puerta.

"Porque no le dijiste la verdad a Matilda… porque no le dijiste que Sirius es el nombre de su verdadero padre".

Amelia le dio la espalda no quería mas reproches y siguió friendo los pimientos picados junto con la cebolla.

"Porque todavía no es el momento-vertía en una olla de agua hirviendo- cuando llegue el momento indicado, me sentare a hablar con ella y le diré la verdad pero ahora no".

"Pero porque hermanita si Sirius ya apareció antes era porque no sabias nada de él pero ahora ya no hay excusa tienes que decirles a ambos la verdad".

"Ay, no me presiones Nymph por favor esto no es fácil así como tú lo ves y planteas… -suspiro- me dan miedo las reacciones que puedan haber".

Tonks respiro profundo en señal de resignación.

"Ok hermanita sabes que yo te apoyo en tus decisiones aunque a veces no esté de acuerdo con ellas pero lo único que te puedo decir es que dejes el miedo de lado, de pensar por los demás, no siempre todos reaccionan de una manera negativa".

"Pero tampoco no siempre es positiva".

"Bueno, bueno no vamos a pelear ahora por eso… veras que las energías negativas le hacen al bebé -sonrió- no es así mi cielo -le hablaba infantilmente a su barriguita- la tía Amelia le tiene que decir la verdad al tío Sirius porque tu quieres tener a tus padrinos juntos".

Amelia no pudo evitar sonreír antes las ocurrencias de Tonks.

"Ya, ponte a freír los camarones y deja de hablar tonteras".

"No son tonteras -Tonks hacia pucheros- no escuches lo que dice tu madrina mi amor que esta loquita".

"Con todo lo que compraste en aquella tienda para bebés a Nymph no le va a quedar la menos duda de que tu estas muy emocionado con la noticia de la pronta llegada de tu futuro hijo".

Estaban sentados en la banqueta de una parque.

"Es que es así Sirius estoy muy emocionado con el hecho de saber que voy a ser papá y todo lo que compre ella ya lo había elegido antes, yo lo único que hice fue cumplir con su deseo y como te dije mi hijo me va a ayudar a obtener el perdón de su madre de una manera más rápida".

"Y lo vas a obtener te lo aseguro en cuanto Nymph vea todo eso que compraste se va a derretir más de amor por ti… pero ahora lo que no entiendo es que hacemos aquí en este parque si ya estábamos en tu casa pudimos quedarnos allí".

"Y aburrirnos?"

Ambos sonrieron

"Tienes razón pero que tiene este parque de especial porque antes de llegar aquí pasamos por dos y no quisiste quedarte… ¿Por qué este?".

"Es que a este parque vine una vez< con Dora y conocimos a una niñita muy linda con la cual pasamos una tarde maravillosa, se nos robo el corazón por su forma de ser y de pensar muy madura para su edad… gracias a Matilda yo añore másla posibilidad de poder ser padre… ella despertó ese sentimiento dormido en mi".

"Matilda, que bonito nombre"

Sirius se había quedado pensativo

"Si muy bonito al igual que la pequeña… siete años creo que estaba por cumplir y a Dora le recordaba a alguien pero no sabía a quién".

"En dónde he escuchado antes ese nombre".

Sirius seguía sumergido en sus pensamientos.

"Este parque tiene un significado para mí y es que para muchos les parecerá tonto pero sentí una corazonada que fue la que me trajo hasta aquí no se si se deba a lo feliz que me siento ante la noticia y como los parques están siempre llenos de niños pues a lo mejor simplemente vine guiado por el instinto paternal".

Miro a su amigo que parecía perdido en sus pensamientos.

"Sirius en que piensas?"

"En nada Remus, tonterías mías -miraba a unos niños que jugaban con un balón frente a ellos- comparto tu opinión los parques siempre están llenos de niños y te transmiten alegría al verlos jugar libres… me encantaría mucho venir a estos lugares con mis propios hijos". -lo dijo en un susurro casi inaudible-.

"Y lo vas a hacer, muy pronto ya lo veras en cuanto menos te lo esperes tendrás un par de hijos idénticos a ti -sonrió- tú crees que la vida pueda negarte el derecho a ser feliz?; no lo creo además estas en la obligación de no dejar morir el apellido Black contigo… queremos descendientes tuyos".

"Eso es lo que más quisiera pero ya ves todavía no encuentro a la indicada para extender la familia".

"No, equivocación -Remus alzaba la mano- ya la encontraste, Amelia es la elegida ahora solo falta que la encuentres y le pidas que se case contigo".

"No es tan fácil… ¿Y si ya está casada y con hijos?, yo ya no podría hacer nada"

Sirius se veía y escuchaba desilusionado antes ese planteamiento.

"Bueno, en eso tienes razón pero confiemos en que aún este soltera y esperando por ti"

Sirius le sonrió

"Esa opción me gusta más"

"Pues nos quedamos con esa y confiamos en que es la real".

Un balón de futbol fue a parar por la banca donde ellos estaban sentados.

"Señor me la pasa"

Uno de los niños se había acercado a ellos

"Si, si claro·

Sirius se puso de pie y se la pateo.

"Gracias"

El niño agarro el balón y fue corriendo hacia sus amigos de juego.

"Y tu como sabes patear ese balón? Si nunca has jugado ese juego".

"Pues no es tan difícil -sonreía mientras se sentaba a su lado- solo los observe por un momento".

"Ah, que bien ahora seremos dos los que le enseñemos a jugar Quidditch y futbol al bebé… su padre y su padrino".

Remus le sonreía y Sirius lo miraba con una gran sonrisa de oreja a oreja.

"De verdad lunático, no me estás jugando una broma… tu quieres que yo sea el padrino de tu bebé?".

"Pues obviamente que si, te lo acabo de pedir -sonrió- aceptas o no?".

"Claro que si, será un gran honor para mí… gracias amigo"

Ambos se abrazaron.

"Dora se va a poner muy contenta sé que ella te escogería a ti; te quiere mucho".

"Es que soy irresistible -Sirius se separaba de él y sacaba a relucir su orgullo Black-

Remus movía su cabeza mientras sonreía.

"Tú no cambias".

"No, nunca… ni después de muerto mis encantos desaparecerán y prepárate porque a tu hijo le enseñare a ser como su padrino… -sonrió pícaramente- un irresistible con las chicas en pocas palabras le voy a enseñar a usar el encanto merodeador".

"Con tal de que no le enseñes vicios como el que tú tienes con el whisky por mi esta bien".

"Es que el buen whisky es como el buen sexo; mientras más lo pruebas más te encanta".

"Ya comenzaste con tus cosas Sirius, de un tema tan tierno tenias que salir con tus típicos comentarios libertinos".

"Ah y qué el sexo no es tierno? -Sirius sonreía con malicia- porque estoy seguro de que tu lo disfrutas y muy bien porque mi sobrina es joven y muy bonitay se ve que sabe complacerte muy bien -Remus se sonrojo y Sirius sonreía muy divertido- ¿no es así?".

"Ya Sirius cállate quieres".

"Pero que tiene de malo Remus reconocer que mi sobrina es muy buena en la cama y que te gusta hacer el amor con ella".

"Eso es algo que a ti no te incumbe y mis intimidades con MI esposa es solo de los dos y de nadie más así que olvídate de que te voy a contar algo"

Remus se veía molesto

"Ya, ya lunático cálmate, tu no aguantas una bromita"

Le daba pequeñas palmadas en el hombro.

"Bromas muy pesadas"

Remus seguía serio.

"Ya no te enojes además no te preocupes que tienes mis respetos y admiración -volvió a sonreír con malicia- Wow lunático quien diría que el mas tranquilito del grupo iba a ser el más candente y fogoso de todos -ponía cara dramática- dame la receta por favor porque para que una mujer reconozca con una sonrisa radiante que tienes más aguante que cualquier jovencito merece mis reverencias" -en ese momento le realizaba una muy chistosa como si fuera algún rey-.

Remus le dio una patada

"Auch lunático".

"Ya déjate de idioteces Sirius o sino ya no te elijo para que seas el padrino; yo no quiero que mi hijo tenga un padrino pervertido".

"Eso no es ser pervertido Remus eso es ser un amante de las cosas buenas y agradecido con la vida por tan maravilloso regalo que nos da; mira como hasta Dios nos quiso tanto que nos envió a la tierra a multiplicarnos y cómo lo hacemos ¿eh? -Sirius alzaba una ceja muy sensualmente- entonces hasta Dios es un pervertido por mandarnos a hacer esas cositas ricas para aumentar la raza humana -sonrió- además mi ahijado sabrá desde muy pequeño que el sexo no es malo, que es lo mas bueno que hay en la vida siempre y cuando se lleve responsablemente".

"Tu, responsable? No me hagas reír por favor y olvídate de que tu vasa hablar de esos temas con mi hijo; para eso me tiene a mí que soy su padre y sabré como explicarle esas cosas".

Sirius sonreía tan divertido al ver a Remus reaccionar así.

"Pobre de mí ahijado contigo solo sabrá la mitad de las cosas -ponía cara de tristeza fingida- será un quedado con las chicas y quizás hasta se quede solterón y si se logra casar será con una de edad avanzada dime… eso es lo que quieres para tu hijo, que termine con una vieja a la que tenga que ayudar hasta para ir al baño".

Sirius soltó una carcajada.

"Tu mejor no digas nada mira la edad que tienes, ya no eres un jovencito y tu "experiencia" de que te ha servido… de nada pues aun sigues soltero".

"Soltero, si pero con una vasta experiencia"

Uso toda la altivez que pudo mientras arreglaba su cabello con sensualidad.

Remus movía su cabeza en forma negativa pero no podía dejar de sonreír ante sus comentarios y ocurrencias.

"Y si es una niña tu ahijada? O si tienes una hija alguna vez, le hablarías del sexo así tan libremente? "

Remus sonreía sabia que con esa pregunta la reacción iba a ser otra.

"Pues ahí que se cuiden esos mocosos infernales porque pobre de ellos donde se atrevan a ponerles un dedo encima a mi ahijada o si alguna vez tengo una hija porque se mueren y lo último que verán será una luz verde que salga de mi varita y no me importaría esta vez sí, terminar en Azkaban".

Sirius tronaba los dedos con fuerza y Remus se carcajeaba frente a él.

"Claro ahí si ¿no?... eso se llama machismo".

"No, eso se llama cuidar a los mayores tesoros de una familia".

"Vas a ser un padre muy celoso… pobre de tus hijas cuando las tengas… -sonrió- mejor ya vámonos que tanto aire fresco y sol te están haciendo hablar puras idioteces y todavía en un parque donde hay niños inocentes",

Remus empezó a caminar y Sirius lo seguía.

"Inocentes? Si estoy enanos son mas diablillos que nosotros cuando estábamos en Hogwarts".

"Claro quien mejor para reconocerlo que la voz de la experiencia".

Remus era sarcástico.

Caminaban tranquilamente riéndose de sus comentarios y ocurrencias, recordando aquel pasado lleno de aventuras y muchas travesuras en el colegio cuando un pequeño llamado los saco de sus recuerdos.

"Remus, Remus -gritaba una pequeña niña que corría hacia ellos- regresaste".

"Matilda mi pequeña -Remus la alzo en sus brazos- que alegría volver a verte".

Sirius estaba desconcertado al ver ese cariño tan grande de la pequeña hacia su amigo.

"Regresaste de tu viaje, tan pronto -le dio un dulce beso en la mejilla- me alegra m mucho -sonrió- por cierto muchas felicidades por lo del bebé ya mi tía Tonks me lo dijo; se va a poner muy contenta cuando te vea".

Remus y Sirius estaban anonadados… cómo la pequeña sabia todo eso… Remus la bajo de sus brazos pero no pudo ni formular la primera pregunta.

"Ven -lo tomo de la mano- vamos a mi casa, Tonks y tu bebé están allí esperándote -le sonrió- llego hoy en la mañana con mi mamá -a Sirius le dio una punzada en el corazón- mi tía Tonks se va a poner muy contenta cuando te vea llegar".

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Jejeje espero que lo hayan disfrutado y que las expectativas sigan creciendo… ya falta poquito para que se reencuentren = ) paciencia chicas paciencia = )

Nota: Disculparan cualquier falta de ortografía.

Los quiere

= )  Naty  = )