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Historia 40490 — capítulo 15

Hola mis queridos lectores = )

Disfruten de este capítulo tan ansiado y esperado por todos… ¡¡¡por fin!!! Se van a reencontrar todos con todos jejeje disfrútenlo mucho porque yo lo hice escribiéndolo jijiji.

Gracias a todos que comentan siempre en cada uno de los capítulos… los quiero mucho = )

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"Espera un momento pequeña -Remus aun no salía de su sorpresa, miro a Sirius y el estaba igual- tu me estás diciendo que mi esposa… Tonks está en tu casa?".

Matilda les sonrió ampliamente

"¡¡¡Sí!!!, llego esta mañana con mi mamá ya te lo dije y ahora están las dos en casa preparando el almuerzo… vamos no demoremos mas". -estaba apurada-

El rostro de Remus se ilumino de alegría.

"La encontré Sirius, encontré a mi Dora y a mi hijo" -abrazo a Sirius quien estaba perdido en sus pensamientos pero no dejaba de observar a la pequeña niña que le sonreía mucho-.

"Si Remus me alegro por ti" -la cara de Sirius no denotaba tanta alegría como Remus esperaba-.

"Que te pasa Sirius porque esa cara de seriedad".

Sirius miro a la niña y luego se alejo con Remus unos pasos más allá y le susurro.

"Ella es hija de Amelia…. mi Amelia eso quiere decir que ella ya tiene una familia hecha y yo…" -se veía decepcionado y triste-

"No te pongas así canuto primero tenemos que cerciorarnos bien antes de hacer especulaciones… averigüemos si es la misma persona y si es no creo que este casada o si lo está… uhm no se pero Matilda cuando estuvo con nosotros esa vez en el parque en ningún momento menciono a su padre, siempre en sus conversaciones estaban solo su mamá y ella nadie más -le sonrió- así que no pierdas las esperanzas todavía -le dio palmadas en la espalda- ya verás como todo resulta a nuestro favor".

"De que tanto hablan? -Matilda los miraba muy curiosa- porque se demoran tanto tú y tu amigo -sonrió- que por cierto no me lo has presentado… ¿cómo se llama tu amigo?; yo me llamo Matilda Frank Thompsom" -hacia una venia muy graciosa igual a la que hizo cuando se conoció con Remus-.

Sirius no pudo evitar sonreír pero esta vez de una manera diferente la niña era muy simpática y cada vez que la veía sentía sensaciones extrañas en su corazón, le inspiraba su instinto de protección.

"Mucho gusto mi bella damita -se acerco a Matilda y le beso la mano- mi nombre es Sirius Black".

Matilda lo miro fijamente, sus ojos reflejaban sorpresa.

"Tu nombre es Sirius?".

"Si pequeña Sirius Black… porque?

"Tú conoces a mi mamá, eres su amigo?"

Sirius se quedo en silencio no sabía que responderle ni él sabía si ella y su mamá eran la misma persona.

Remus intervino al ver que su amigo se había quedado sin habla.

"Porque lo preguntas pequeña"

"Porque hace un momento mi tía Tonks molestaba a mi mamá con un tal Sirius, le repetía una y otra vez… Amelia ama a Sirius y cuando yo le pregunte me dijo que era un amigo del pasado".

Remus miro a Sirius los dos tenían cara de sorpresa pero más Sirius el estaba en shock.

"Matilda, princesa porque mejor no nos llevas a tu casa".

"Pero si eso es lo que he tratado de hacer todo este tiempo -sonreía- pero ustedes se quedaron allí parados sin moverse".

Remus sonrió

"Disculpa pero es la emoción de que por fin volveré a ver a mi esposa".

Matilda lo abrazo y le susurro muy bajito.

"Que le paso a tu amigo, se quedo callado y no me respondió a mi pregunta".

"Es que esta algo nervioso, entiéndelo platicar con una niña tan bonita como tu pone nervioso a cualquiera"

Le guiño un ojo y Matilda le sonrió.

"Vamos" -lo tomo de la mano-.

Remus le hizo señas a Sirius para que los siguiera.

Caminaron muy rápido, les urgía llegar pronto a aquella casa donde Remus al fin vería a su esposa y la abrazaría a ella y a su bebé y… Sirius quería salir de todas sus dudas que lo estaban matando por dentro; Matilda corría delante de ellos hasta que se detuvo frente a su casa les sonrió y empezó a correr hacia la puerta Remus y Sirius la seguían detrás.Abrió la puerta y entro muy feliz y sonriente gritando a viva voz.

"Tía Tonks, tía Tonks mira quien regreso de su viaje y viene a buscarte".

Amelia y Tonks se encontraban sentadas en el sofá de la sala platicando muy divertidas y al escuchar a Matilda dirigió su mirada hacia la puerta justo en el instante en que Remus atravesaba el umbral de la misma; sintió como una descarga eléctrica recorría su cuerpo de pies a cabeza, los latidos de su corazón se aceleraron y tenia sensaciones extrañas como cosquillitas en su vientre, era tanta la mescla de emociones que tenia que no pudo controlarse y su cabello que estaba de un café oscuro se tiño a un azul eléctrico y luego a un lila intenso.

"Wow cómo hiciste eso?" -estaba sorprendida-.

Remus miraba a Tonks con alegría, ternura, amor, añoranza, deseo, tristeza… tenía ganas correr e ir a abrazarla, besarla, acariciar su vientre y pedirle perdón.

En cambio Tonks reflejaba tristeza en sus ojos pero en cuanto vio detrás de él entrar a su tío Sirius inmediatamente reflejo una gran sonrisa y corrió para abrazarlo.

"Tío, tío Sirius que alegría

Tonks abrazaba fuertemente a Sirius y le daba un beso en la mejilla con una gran sonrisa; Remus la miraba con ternura y esperaba ansioso su turno para poder abrazarla.

"Nymph que linda estas con el embarazo te has puesto mucho más hermosa"

Tonks sonrió y bajo su mirada hacia su vientre y mientras lo acariciaba dulcemente miro por un momento a Remus quien se acercaba para abrazarla.

"Mamá tu amigo también vino -corrió hacia su madre- y mira que hasta ha sido tío de mi tía Tonks y amigo de Remus -sonrió- todos se conocen entre sí, parecemos una familia" -se puso de espaldas a su mamá y ella la abrazo-.

Amelia estaba perdida en sus recuerdos y en sus emociones ver nuevamente al hombre que marco su vida hace años atrás al padre de su hija, la tenían en un trance del que no podía salir miraba fijamente sus ojos grises perdida en ellos como tantas veces los había hecho hace ocho años atrás.

Sirius estaba en el mismo trance que Amelia, no le quitaba la mirada de encima ni a ella ni a la niña.

Tonks que miraba aquella escena radiante de alegría y muy emocionada… decidió intervenir dejando a Remus con las ganas de abrazarla.

"Matilda quieres venir conmigo al jardín?" -miro a Amelia y le guiño un ojo disimuladamente-.

"A que tía?"

Matilda no era tan ingenua como los demás creían ella percibía que algo pasaba y las miradas de su mamá con el amigo de Remus eran sospechosas.

"Es que quiero que me ayudes a cortar unas flores del jardín para adornar la mesa -le sonrió- para nuestros invitados".

Matilda le sonrió y se dirigió hacia ella.

"Está bien vamos tía".

Tonks la tomo de la mano y disimuladamente se acerco a Sirius y le susurro en el oído.

"Suerte… no la dejes ir otra vez".

Paso frente a Remus quien la seguía con la mirada y antes de salir le dedico una mirada por un par de segundos y acaricio su vientre sin notarlo… salió con Matilda hacia el jardín.

Remus se quedo en silencio con aquella mirada, sabía que ella estaba sufriendo por su culpa se acordaba de todo lo que le dijo en la última discusión y sentía un gran dolor dentro de su corazón y un enorme vacío en su alma… deseaba realmente que ella lograra perdonarlo por haber sido un estúpido y un idiota quería que le creyera que no había nada más importante que ella y que siempre había deseado a su bebé y que ahora más que nunca los amaba con su vida a los dos… respiro profundo y salió tras ella más decidido que nunca esa tarde Nymphadora Lupin regresaría a casa… a su casa con él.

(N/A: Queridos lectores de aquí en adelante la narración se va a dividir en dos; voy a hacer todo lo posible para hacerla bien detallada sin caer en lo tedioso y aburrido y sobre todo tratares de que la autora no termine enredándose en la descripción y ustedes confundiéndose en la lectura jejeje… los primeros en pasar al paredón para ser juzgados serán Sirius y Amelia luego Remus y Tonks y ustedes les harán barra para que terminen reconciliándose = )).

"Amelia, Amelia -al verse solo con ella corrió para abrazarla- tanto tiempo sin verte -le dio un beso en la frente- tantos años sin saber de ti -le dio un beso en la mejilla- te extrañe mi amor" -se acercaba a sus labios-.

Amelia se sentía extraña y confundida, todo este tiempo había soñado con este momento, en el que lo volvía a ver pero ahora que se había hecho realidad no sabía cómo reaccionar, que hacer, que decir…. Vio que se acercaba a sus labios; no estaba preparada aún no, era muy rápido.

"Sirius no…" -giro su rostro-.

"Eh…-su rostro reflejo desilusión ante el rechazo pero que más podía esperar habían pasado ocho años y el amor… también moría, pensaba en silencio- lo siento, perdón no quise incomodarte".

"Siéntate por favor… ¿quieres beber algo?".

"Que tienes para beber" -Sirius le sonreía mientras se sentaba-.

"Uhm pues tengo jugo de frutas, gaseosas, té helado y agua"

"No tienes algo más fuerte -le guiño un ojo- ya sabes como un whisky o por lo menos una cerveza".

Amelia sonrió

"En mi casa nunca encontraras eso ya sabes que a mí no me gustan las bebidas alcohólicas".

Sirius sonreía alegremente.

"Si, si ya sé es que se me había olvidado".

"Pero tengo vino tinto si deseas, eso es lo único fuerte que te puedo brindar".

"Bueno si eso es lo más fuerte que tienes te lo acepto pero tú me acompañas con una copa también".

"Tú no cambias" -sonreía, saco una botella y dos copas-.

"No. sigo siendo el mismo de siempre… el mismo que conociste hace ocho años" -le sonreía pícaramente-.

Amelia se puso nerviosa que casi se le caen las copas de las manos.

"Y cuéntame que has hecho en todos estos años -le sonrió- te pudiste librar de la justicia, creyeron en tu inocencia" -servía el vino en las copas-.

"La verdad siempre sale a la luz y como yo te lo prometí… iba a demostrar mi inocencia"

Amelia le entrego su copa.

"Me alegro por ti".

Sirius le sonrió y la quedo viendo fijamente por un momento… Amelia se sentía algo incómoda con aquella profundidad en su mirada.

"¿Qué pasa?" -estaba sonrojada-

Sirius se acerco un poco más a ella.

"Amelia, perdóname por no haber ido por ti cuando te lo prometí, te juro que hice de todo por regresar y traerte a mi lado pero…"

"No es necesario Sirius yo no te estoy pidiendo explicaciones".

"Pero yo te las quiero dar -la mirada de Sirius era de suplica- quiero que sepas que fue lo que me lo impidió -la tomo de las manos- Amelia yo intente por todos los medios posibles regresar pero no pude, todo se complico y tuve que esconderme en la casa que era de mis padres; era el único lugar donde estaba seguro de que no me encontrarían y no podía salir… los de la Orden no me lo permitían porque estábamos en guerra y era muy peligroso para todos en especial para mí que me estaban buscando y mi cabeza tenía un precio -sonrió con amargura- los de la Orden éramos un grupo de magos y brujas que combatimos" -intentaba explicarle-.

"Si, no te preocupes que eso de la Orden del Fénix ya me lo explico Nymph" -le sonrió-.

"Yo sé que suena estúpida y cobarde la excusa que te estoy dando pero es verdad; yo quise venir a buscarte y todos estos años no he hecho más que arrepentirme por no haberlo hecho por no haberte llevado conmigo desde el principio pero… entiéndeme no quería que sufrieras el mismo encierro que yo, no quería privarte de tu libertad no quería que vivieras atada a mí de esa manera; batallando con una guerra que no era la tuya… tu tenias derecho a vivir libre y feliz y si eso lo obtenías lejos de mi lado aunque me doliera en el corazón tenía que aceptarlo… -bajo la mirada- me alegro mucho de que por lo menos uno de los dos haya reencontrado nuevamente el amor… tu hija es muy linda -le sonrió- se parece mucho a ti y le pusiste el mismo nombre que me dijiste una vez te gustaría ponerle a tu primer hija".

Amelia le sonrió y lo miro con ganas de salir corriendo y lanzarse a sus brazos y decirle toda la verdad pero; tenía miedo, aún se sentía cobarde.

Sirius la observaba intranquilo mientras terminaba de beberse el último sorbo de su copa de vino, el también quería abrazarla, besarla y decirle que aún la amaba y que lo que más quería era que este a su lado para siempre.

"Veo que tu sueño se hizo realidad eres toda una eminencia en el hospital Santa Teresa y eres muy conocida debes de ser la mejor enfermera de todas las que trabajan allí".

"Y tú como sabes eso?".-estaba sorprendida-.

"Pues una paciente tuya nos lo dijo -sonrió- una ancianita, gracias a ella supimos que Nymph se había venido contigo y la forma en la que te describió; que eras una muy buena persona y que mi sobrina iba a estar en las mejores manos nos dejo más tranquilos sobre todo a mi amigo… que pequeño es el mundo mira que yo nuca me hubiese imaginado que la mujer más importante en mi vida era la mejor amiga de mi sobrina".

"Ni yo me lo imagine y no sabes la sorpresa que me lleve cuando me entere".

"Uhmmm y como así salí yo en uno de sus temas de conversación". -sonreía-

"E…este…"

Amelia se había puesto de todos los colores como le iba a explicar que Nymph se había enterado de todo mientras le contaba acerca del padre de su hija.

"Este, salió de repente".

"Ah, -sonreía misteriosamente y le señalo con el dedo- espero de que no le hayas creído nada de lo que te dijo porque ella es una exagerada y tiende a mentir y a inventar cosas sobre mi… cosas que no son ciertas".

Amelia soltó una carcajada al verlo así y de preocupado y asustado.

"Como tendrás de sucia tu conciencia que solito te delatas pero… entonces no debo de creer que tu estas soltero y disponible porque eso fue lo que ella me dijo… que mentirosa que ha sido Nymph -sonreía- tú debes de estar casado y tener una enorme familia".

Sirius sonrió ampliamente burlándose de el mismo.

"¡¡¡Noooooo!!! Eso si es verdad créele a mi sobrina yo estoy soltero y disponible que más quisiera yoque estar casado y tener una enorme familia pero no he encontrado a la mujer que me acepte y me quiera a su lado aunque hace unos minutos -miro su reloj- exactamente veinte minutos me acabo de reencontrar con la mujer más importante en mi vida y con la que quisiera compartir el resto de ella y con la única con la que quisiera formar una familia".

Amelia se sonrojo y bajo la mirada Sirius levanto su rostro.

"Si Amelia tu eres esa mujer con la que yo quisiera envejecer a su lado… yo te amo pero -soltó su rostro y se puso de pie dándole la espalda- es una lástima porque llegue tarde a tu vida, tu ya tienes hecha una vida y yo no soy quien para venir y arruinarte la felicidad que a tienes construida con el padre de tu hija -se giro y la miro con profunda tristeza- y aunque me de rabia y me muera de envidia por querer estar en su lugar se que no puedo hacer nada, ese es el precio que me toca pagar pero si tu eres feliz yo soy feliz y no me importa a lado de quien lo seas lo único que importa aquí eres tu -Sirius se sentía muy mal tenía ganas de salir de allí- yo te amo Amelia y siempre te amare fuiste una mujer muy importante en mi pasado que marcaste una diferencia en mi vida…"

"Sirius no, no sigas por favor"

Amelia tenía una guerra de sentimientos en su interior.

"No, es que quiero seguir a lo mejor este sea la única oportunidad que tenga para decírtelo… tu me hiciste ver la vida de una manera diferente contigo me enamore por primera vez de verdad y contigo ha sido la única mujer con la que yo he deseado realmente formar una familia y te he buscado incansablemente he movido cielo y tierra para encontrarte y cuando lo creí todo perdido, cuando ya me había dado por vencido sucede esto y te encuentro" -no se resistió más y la abrazo fuertemente quería llevarse impregnado en su ser toda su esencia y su fragancia quería por lo menos llevarse eso de ella porque su amor y su corazón no lo podía tener aunque el de él le pertenecía desde el primer instante en que la conoció.

Amelia ya no podía más, su silencio ya no podía seguir así tenía que decirle todo y si la amaba como decía quizás aquella noticia lo haría más feliz aún… el tenia derecho a conocer a su hija, a convertirse en un padre de verdad para ella y; ella lo seguía amando con la misma fuerza y entrega que desde hace ocho años y ahora veía posible y real una segunda oportunidad con él, con el hombre de su vida.

"Sirius yo… tengo que decirte algo -le susurraba sobre su hombro- algo muy importante que cambiara tu vida porque la mía ya la cambio hace siete años y fue el regalo más hermoso que el amor me pudo dar y ese regalo hermoso también es tuyo, también forma parte de ti es un regalo de los dos y para los dos"

Sirius la separo delicadamente de sus brazos.

"De que hablas Amelia, a que te refieres… que regalo?" -no entendía exactamente a que se refería-.

Amelia lo miro profundamente a sus ojos grises y acaricio delicadamente sus mejillas con ambas manos.

"Es sobre Matilda".

"¿Qué pasa con la niña?" -estaba intranquilo y cada vez su confusión era más y mirar a Amelia si lo preocupaba aun más-.

"Sirius, Matilda es… es… Matilda es nuestra hija… tu eres su padre".

Sirius se quedo en shock sintió como un frio recorría su cuerpo y lo hacía estremecer, sintió que toda la sangre de su cuerpo se le bajaba a los pies y su corazón latía fuertemente tenía una mescla de emociones nuevas e indescriptibles jamás pensó e imagino siquiera escuchar eso, de que existiera esa posibilidad de ser padre que para él era muy remota.

"Yo… yo… soy el… padre de… Matilda… mi hija".

"Si Sirius tu eres su padre".

Sirius entro en un colapso emocional y empezó a caminar de un lado a otro sin poder parar con una gran sonrisa en su rostro y sus ojos brillantes de emoción.

"Yo, soy padre… Matilda mi hija… yo Sirius Black ¿papá? -se acerco a Amelia nuevamente y la tomo de las manos- ella lo sabe, ella sabe que yo soy su papá?"-pregunto con alegría-.

Amelia bajo la mirada.

"No, no lo sabe crees que si lo supiera hubiera actuado de esa manera cuando llego a casa contigo; su reacción hubiese sido diferente si Matilda lo que más anhela y desea en su vida es tener un padre, a su padre junto a ella como cualquier niña de su edad".

Sirius levanto el rostro de Amelia y seco sus lágrimas.

"Porque no me lo dijiste, tu tenias que haber estado a mi lado todo este tiempo, yo jamás te hubiese abandonado con mi hija en tu vientre… nuestra hija mi amor nuestra hija".

Amelia seguía llorando

"Y crees que no quise hacerlo, crees que no quise buscarte y decirte que esperaba un hijo tuyo pero tú ya te habías ido de mi lado cuando yo me entere que estaba embarazada y… no sabía nada de ti, no tenía una dirección que me llevara a ti cómo querías que te dijera si yo de tu mundo no sé nada ni siquiera pertenezco a él y no sabía cómo encontrarte… ¿dime que quería que hiciera?".

Sirius la abrazo nuevamente pero esta vez con más fuerza.

"Perdóname, perdóname por no haber sido el hombre que tui esperabas y el que tu merecías… maldita la hora en la que tuve que ser prófugo de la justicia -se alejo de ella y se paro frente a la ventana desde donde vio a Remus y a su sobrina besarse apasionadamente; se giro nuevamente hacia Amelia que lo miraba con sus ojos tristes- todo hubiese sido diferente".

Amelia se lanzo a sus brazos.

"Eso ya no importa, el hubiera ya quedo en el pasado ahora lo que importa es el presente y nuestra hija…"

Sirius la beso en la frente.

"Tenemos que decirle a Matilda, a nuestra hija que yo soy su padre".

Amelia asintió con la cabeza.

"Pero hoy no, tenemos que prepararnos para ese paso… me preocupa el bienestar psicológico de mi hija".

"Nuestra hija". -la corrigió-

"Si nuestra hija -sonrió levemente- me gusta escucharlo de tus labios y que reclames ese derecho con fervor… Matilda se sentirá muy orgullosa de tener un padre como tu; algo diferente a los demás papas de sus amiguitos por eso es que quiero que estemos preparados los dos para decirle la verdad, toda la verdad acerca de los dos mundos diferentes a los que pertenecen sus padres -sonrió- el mío ya lo conoce pero el tuyo no… Sirius, Matilda no sabe que u eres mago y que tienes habilidades especiales con la magia yo jamás me atreví a decírselo porque no quería causarle confusión y menos sin saber que te volvería a ver -lo abrazo- de verdad creí que nunca más te encontraría de nuevo pero te estuve esperando todos estos años… Sirius -lo miro a los ojos- yo jamás me volví a enamorar de otro hombre como me enamore de ti… en estos años solo hemos sido mi hija y yo".

Sirius dibujo una enorme sonrisa y la contemplaba con ojos de enamorado mientras le acariciaba suavemente la piel de su rostro.

"Pero de ahora en adelante seremos tu, mi hija y yo nadie más… el destino nos unió nuevamente y esta vez será para siempre por algo la vida -sonrió divertido- nos mantuvo a ambos solos porque quería que termináramos algo inconcluso que dejamos años atrás".

En todo este tiempo ninguno de los dos se dio cuenta de que su pequeña hija los había estado escuchando detrás de la puerta parte de la conversación.

(N/A Hasta aquí llego la parte de Sirius y Amelia ¿Qué tal, que les pareció? jijiji espero que les haya gustado = ) ahora vamos con el de Remus y Tonks que ya se imaginaran más o menos en que termina jijiji).

Tonks y Matilda caminaban muy despacio por el césped tomadas de las manos y Remus iba un poco más atrás de ellas caminando también despacio.

"Tía Tonks fue increíble lo que hiciste con tu cabello yo jamás había visto algo asi antes… ¿cómo haces eso?" -los ojos de Matilda brillaban de curiosidad-.

Tonks le sonrió algo nerviosa,

"Mi amor es algo que no sabría como explicártelo para que me entiendas y no confundirte mucho pero yo nací con esta habilidad y no dependen de mi estos cambios sino de mis emociones; veras mi cabello cambia de color según como me sienta y…"

"Tía tu puedes hacer magia?, a eso te refieres cuando dices habilidades especiales… cuando una persona hace cosas extrañas como diferente a lo que la mayoría hace… eso es magia?".

Tonks se había quedado pensativa por un momento con este razonamiento de Matilda.

"Más o menos es así como tú lo dices mi amor pero porque me lo preguntas… acaso tú conoces a otra persona con este tipo de habilidades".

Matilda cambio su mirada de inmediato.

"No, no tía no conozco a nadie yo solo preguntaba porque es así como yo lo veo y entiendo… tía Tonks te acuerdas de la conversación que tuvimos esa vez en la heladería donde yo decía que no le tenía miedo a la magia que mi mamá y yo creíamos en ella".

"Sí, claro que me acuerdo".

"Entonces porque no eres sincera conmigo -se detuvo haciendo que Tonks dejara de caminar también- tía, tu y Remus saben hacer magia como los de los libros de cuentos que yo leo -Remus se paró a lado de Tonks- ustedes son como Peter pan y campanita, como los genios de las lámparas que cumplen deseos?".

Tonks miro a Remus y luego se puso de cuclillas frente a Matilda.

"Más o menos pero -sonrió- no somos genios como los de las lámparas pero si podemos cumplir ciertos deseos que estén a nuestro alcance y posibilidades y si… Remus y yo podemos hacer magia con nuestras varitas".

"Varitas, que son las varitas?".

"Estas son las varitas -Remus mostraba la de él- con ellas podemos hacer nuestra magia mi pequeña".

Matilda tenía los ojos bien abiertos clavados sobre la varita de Remus.

"Wow que genial puedo tocarla".

"Claro que si mi niña"

Remus se la entregoy Matilda la toco muy emocionada era la primera vez que tenía algo así, sentía un raro cosquilleo en sus manos.

"Pueden hacer magia con esto?".

"Si -sonreía- y a lo mejor tu…" -se quedo callada por poco y comete una imprudencia-.

"Yo que tía?".

"Nada Matilda no me hagas caso".

"Uhmm… pueden hacerme una demostración?".

"Por ahora no, no te podríamos hacer una Matilda porque -miro alrededor del vecindario- nos podría ver alguna persona y -sonrió- podría asustarse además de que tenemos prohibido hacer magia frente a personas que no pueden hacerla".

Remus hizo silencio y miro a Tonks se acordó de la infracción que ella había cometido y de la comunicación que había recibido del Ministerio.

"Otro día que podamos te mostramos un par de hechizos ¿sí?".

"¡Siii! -se mostraba muy feliz con la idea- me gustaría mucho poder ver eso -se acerco a Tonks y le dio un gran beso luego se acerco a Remus y le entrego su varita con mucho cuidado y lo abrazo- me alegra mucho el poder tener unos tios tan especiales como ustedes porque… si te puedo decir tío ¿verdad tío Remus?".

"Pero por supuesto que si mi niña" -le sonreía-

Tonks se puso de pie.

"Bueno vamos a cortar las flores"

"Si, voy a la bodeguita por unas tijeras ¿nos acompañas tío Remus?".

Remus movió su cabeza afirmativamente.

"Entonces ya regreso"

Matilda salió corriendo y saltando hacia un cuartito pequeño que estaba a lado de la casa.

Remus tomo de la mano a Tonks.

"Mi amor podemos hablar?"

Tonks lo miro por un momento y luego siguió caminando hacia unas flores de color amarillo que estaban en frente pero no se soltó de su mano.

"Estas bien mi amor?,cómo está el bebé?, cómo te has sentido?"

Remus la miraba con preocupación y ternura pero Tonks no le contestaba se soltó de su mano y se inclino un poco para oler las flores.

"Uhmmm que rico huelen ¿verdadmi amor? -acariciaba su vientre- a mami le encantan mucho las flores porque son muy lindas, huelen bien, te alegran la vida y son una muy buena compañía para los momentos de soledad… no hay nada más lindo en una casa que un hermoso jardín bien cuidado es a través de ellos que puedes conocer mejor a las personas que lo cuidan".

Remus sonreía al verla y al escucharla hablarle así a su hijo, se acerco a ella y poso su mano suave y delicadamente sobre su vientre.

"Tu mamá tiene razón bebé ella en nuestra casa tiene un hermoso jardín lleno de flores y de rosas muy bien cuidadas pero ninguna es tan bella como ella".

Tonks se sentía en las nubes estaba feliz al sentir aquel contacto cálido de su mano sobre la de ella y sentía un cosquilleo sutil en su vientre… sonrió para sí misma… era su bebé que estaba feliz al sentir a su papá tan cerca; sabia que para muchos sería extraño que con tan solo una semana ella pudiera sentir algo en su vientre pero era verdad su bebé era especial ello lo sabía y lo sentía era una conexión especial que existía entre ellos dos… Remus empezó a recorrer suavemente con su mano todo su vientre con una gran sonrisa en los labios y Tonks sonreía al verlo así, le gustaba sentir las primeras caricias de él hacia su bebé.

"Mi amor perdóname, perdóname por todo lo que te dije, puras mentiras nada era cierto -la miraba profundamente a los ojos- fui un tonto, un idiota, un estúpido y todo lo que tú me quieras decir pero te juro que yo amo a este bebé y quiero tenerlo junto a mí, quiero compartir toda esta maravillosa experiencia de ser padres… contigo a mi lado juntos los dos -le sonrió- ya muero de ganas por poder tenerlo entre mis brazos y acariciarlo poder hablarle y besarlo…"

Tonks estaba hecha un mar de emociones al escucharlo hablar así; eso era lo que ella había estado esperando escuchar de él todo este tiempo.

"Mi amor vuelve a la casa, te extraño y quiero que ustedes dos estén conmigo… a nuestro bebé yo lo quiero, lo amo y lo deseo por lo que representa; el símbolo del amor infinito que existe entre nosotros y… ya no me importa más la condición con la que nazca será mi hijo y eso bastara para mí y si -bajo la mirada- resulta tener mi problema allí estaremos los dos para siempre ayudarlo, cuidarlo y protegerlo".

Tonks levanto su rostro y le sonrió cálidamente.

"Si mi amor siempre estaremos los dos… sus padres para darle amor -lo abrazo- claro que te perdono -le susurro al oído- si eso es lo que yo siempre he querido escuchar de ti y no te preocupes que nuestro bebé será como tiene que ser y lo amaremos por lo que significa para nosotros y seremos muy felices con él".

Remus se sintió el hombre más feliz y afortunado del mundo por tener a la mujer más buena con un gran corazón y una enorme capacidad de amar y perdonar y ahora la iba a tener nuevamente a su lado pero esta vez para siempre porque ya nunca más iba a cometer la misma estupidez de alejarla o abandonarla… esa tarde regresaría a casa junto a sus dos más grandes tesoros… la estrecho por la cintura y la abrazo fuertemente no queriéndose separar de ella nunca más, la levanto del suelo y empezó a dar vueltas con ella entre sus brazos.

"Te amo mi amor y soy el hombre más feliz, orgulloso y afortunado del mundo por tener una familia maravillosa como la que tengo; tú y mi hijo son lo más hermoso que la vida me ha podido dar… te amo, te amo, te amo".

"Remus, mi amor para que me estas mareando".

Tonks sonreía alegremente pero Remus no se detenía.

"Eres mi vida, mi cielo, mi mundo, mi todo y nunca a mi lado te faltara nada yo me encargare de que lo tengan todo y que siempre sean felices -se detuvo de dar vueltas y la poso nuevamente en el suelo- te amo mi amor -se acerco a sus labios y se fundieron en un dulce, largo y apasionado beso reafirmando con el todo el amor que sentían y se tenían mutuamente… después de varios minutos se separaron y contemplaron con una enorme sonrisa- vamos a casa mi amor que te tengo una sorpresa".

"¿Sorpresa? -los ojos de Tonks centellaban de curiosidad- que sorpresa dime que es?".

"No, no te la pedo decir todavía mi amor porque si lo hago ya dejaría de ser sorpresa".

"Por favor -le hacía pucheritos- no seas así dime ¿sí? -le hacía ojitos Remus sonreía lleno de alegría le encantaba que todo volviera a ser como antes- si me dices -jugaba con el cuello de su camisa- te puedo dar lo que tú me pidas como por ejemplo -acariciaba su cabello- muchos besitos de esos de los que a ti tanto te gustan y puedo empezar desde ahora -sonrió- ya me vas a decir'".

"Pero mi amor es sorpresa… quiero que sea una sorpresa para ti; cuando lleguemos a casa te la muestro ¿sí?".

"No, yo quiero saber ahorita -ponía cara de una niña apunto de hacer un berrinche- dime por fis -le volvía a hacer ojitos coquetos pero Remus nada que cedía- mira mi amor que tu papi está haciendo sufrir a mami otra vez -le hablaba infantilmente a su pancita y Remus sonreía- creo que voy a empezar con un ataque de besos -sonreía pícaramente- quizás logre convencerlo".

"Pero no te van a servir de nada porque no te lo pienso decir" -sonreía Remus-

"Eso ya lo veremos -se acerco y lo beso despacio y pausadamente así como a él le gustaba haciéndolo disfrutar pero dejándolo con ganas de más; se separo y le sonrió- ¿ya me vas a decir?".

"Uhm no se… todavía no me convence ese beso pero quizás otro si lo haga".

Ambos sonrieron… Tonks nuevamente sello sus labios con otro dulce y exquisito beso.

"¿Ya, convencido?" -se separo de él-.

"No" -respondía con seriedad fingida-

"Remus… -ponía cara de enojada- sino me ibas a decir nada entonces no debiste mencionar lo de la sorpresa, sabes muy bien que yo no me puedo resistir a ella que yo soy muy impaciente y sobre todo muy curiosa y no me gusta esperar".

"Está bien lo siento no debí mencionarlo -le acariciaba la mejilla- pero -sonrió- yo tampoco me pude resistir es que quiero que ya la veas porque sé que te va a gustar mucho".

"Entonces dime -ponía cara de tristeza- mira que si yo me pongo mal el bebé también lo hará Amelia dice que todo lo que me pase a mí el bebé también lo siente y tu… no quieres eso; que el bebé se ponga mal ¿verdad? porque su mamá esta triste".

"No mi amor yo no quiero eso… yo no sabía eso de que el bebé también se afecta con tus emociones -acariciaba su vientre y tenía cara de preocupado- te sientes mal?, perdóname yo no quiero lastimarte nuevamente y mucho menos hacerle daño al bebé".

Tonks sonreía al ver que ahora su punto débil era su hijo.

"Está bien te lo voy a decir para que ya no te estés triste ni el bebé se ponga mal… lo que compre fue".

Tonks no lo dejo terminar porque le dio un pequeño beso en la boca.

"Shuuu no te preocupes que el bebé y yo decidimos esperar hasta llegar a casa -sonrió- sabemos que nos has preparado esta sorpresa con mucho cariño y entendemos que quieras decírnoslo en el momento adecuado así que no pasa nada… ¿no es así mi amor?-le hablaba a su vientre- vamos a esperar pacientemente la sorpresa de papá" -le sonreía a Remus-.

Remus se acerco rodeo su cintura con una mano y con la otra acaricio la mano que ella tenía sobre su vientre "Te amo" le susurro y le beso la oreja.

En todo este corto tiempo transcurrido no se habían percatado de la ausencia de Matilda, ya era hora de que hubiese regresado con las tijeras para cortar las flores.

"Mi amor ¿y Matilda? … ya es hora de que este aquí si solo fue a la bodeguita"

Ambos dirigieron su mirada hacia el pequeño cuartito que estaba a escasos metros de ellos.

"Tienes razón ya es hora de que este aquí -estaba preocupado- voy a buscarla a lo mejor se lastimo y está llorando por ahí… que irresponsables que somos no debimos enviar a una niña de seis años por unas tijeras; eso es peligroso… ¿Qué tipo de padres vamos a ser" -se escuchaba alarmado-.

"Los mejores mi amor los mejores padres -sonreía- ya mi amor no exageres que Matilda es una niña demasiado responsable para su edad; ella está bien solo que se de haber distraído con algo por ahí… es una niña Remus y los niños tienden a distraerse con cualquier cosa".

"Pues con mi hijo o hija no va a pasar eso porque yo lo voy a descuidar ni un solo segundo; mi amor los accidentes solo dependen de eso… de un par de segundos de descuido de sus padres".

"Tranquilo mi amor -se acerco y le dio un beso en la mejilla- que eso no va a pasar jamás vamos a descuidar a nuestros hijos".

Nuestros hijos pensó Remus Tonks acababa de decir nuestros hijos eso quiere… sonrió que quiere que tengamos más hijos, una felicidad inmensa recorría su cuerpo por completo el también quería tener más hijos con ella.

"¡Matilda! -Remus salió de sus pensamientos- dónde estabas, porque demoraste tanto?".

Tonks se acerco.

Matilda estaba rara tenía sus pensamientos puestos en otra parte estaba distraída y misteriosa… Remus lo noto pero no dijo nada.

"Fui por las tijeras -estaba sonriente- pero solo encontré una, las otras no sé dónde están".

"No importa con una es suficiente -cogió la tijera- vamos a cortar unas cuantas flores"

Llevo a Matilda de la mano y Remus las siguió… cortaron muchas rosas de vario colores y cuando tuvieron un gran ramo formado decidieron entrar no sin antes llamar primero a la puerta; Sirius la abrió con una gran sonrisa en los labios y dirigió su primer mirada a Matilda tenía unas ganas incontenibles de querer abrazarla y decirle que él era su padre pero se contuvo, con Amelia habían quedado de acuerdo en decirle los dos más adelante.

"Vaya lunático por lo visto tu y mi sobrina ya se reconciliaron -sonreía- me alegra mucho por ustedes pero sobre todo por mi ahijado".

"Eso si tío porque tú y Amelia -le guiño un ojo- serán los padrinos y eso está decidido".

Entraron a la casa y Amelia estaba arreglando la mesa, poniendo cinco puestos Tonks se acerco a ella rápidamente para ayudarla llevando en su mano el gran ramo de rosas.

Sirius y Remus se dirigieron a la sala con Matilda que no dejaba de mirar a Sirius, lo contemplaba con una sonrisa de oreja a oreja… era su padre, el era su papá y quería poder abrazarlo y llamarlo así; de vez en cuando Sirius le dedicaba miradas furtivas y cuando sus ojos se encontraban ambos se dedicaban sonrisas resplandeciente.

"Y que paso hermanita -la miraba con curiosidad mientras arreglaba un florero- ya le dijiste toda la verdad a Sirius".

"Si -le susurro- ya lo sabe todo, ya sabe que Matilda es nuestra hija"

Amelia servía la comida en los respectivos platos

"¡Ay hermanita que bien! me alegra mucho por ustedes dos ahora solo falta que se lo digan a ella".

"Si pensamos decírselo pero no ahora ni hoy, hemos planeado hacerlo más adelante queremos prepararla primero; queremos que la noticia sea en un momento y en un lugar especial".

"Uhm bueno como ustedes quieran lo único que les pido es que no demoren mucho en hacerlo… -observo a Matilda- estoy segura de que su reacción será muy positiva".

"Eso esperamos".

Amelia observaba cariñosamente a Sirius y a su hija.

"Y… entre ustedes dos que?" -le sonreía alzando una ceja con sensualidad Amelia se sonrojo un poco.

"Nada".

"Cómo que nada" -la retaba-

"Nada, seguimos siendo los mismos de antes". -lo decía con "naturalidad"-

"Aja, si claro no intentes engañarme porque no lo vas a lograr" -la amenazaba con la mirada-.

"Ya Nymph no molestes además ahora no te puedo decir todo ya te contare no te preocupes ahora vamos a comer que ya es tarde y todos aquí tenemos hambre" -sonrió-.

"Veras -la señalaba con su dedo índice- me la debes, no te sigo insistiendo porque todos están aquí presentes y tenemos hambre porque sino -sonreía- te sacaba la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad a punta de interrogatorios ya sabes que yo siempre obtengo lo que quiero".

Amelia sonreía y movía su cabeza de un lado a otro.

"A comer"-llamaron las dos en coro-

"El almuerzo está servido".

Remus, Sirius que cogió de la mano a Matilda se dirigieron con una gran sonrisa a la mesa… cuando estuvieron todos listos y sentados degustaron del mas delicioso almuerzo que habían probado antes, todos estaban muy alegres y platicaban muy animadamente de diversos temas como una gran familia, como un grupo de amigos que llevaban años sin verse…

Sirius invito a Amelia y a Matilda a un paseo el domingo, puso a disposiciónsu casa podían ir a visitarlo cuando quieran al igual que el se ofrecía a visitarlas frecuentemente y ayudarlas en lo que se les ofreciera.

Y así transcurrió la tarde… platicaban de todo y de todos se pusieron al día sobre sus vidas contaron anécdotas y recuerdos de sus pasados y amistades en común hasta que llego la noche y se tuvieron que despedir; Sirius era el más desanimado y el que menos quería irse de allí.

"Al fin en casa mi amor"

Remus y Tonks entraban a la casa… Remus cargaba las maletas de su esposa y ella estaba acurrucad en su brazo.

"Estoy muy cansada, me duelen las piernas -hablaba muy bajito mientras bostezaba- pero tengo hambre, mucha hambre -sonreía- este bebé me ha salido muy comelón".

"Siéntate y recuéstate en el sofá para que descanses un rato yo voy a subir a dejar las maletas en la habitación y luego bajo para prepararte algo de cenar-le decía cariñosamente- desde hoy voy a consentirte mucho y no voy a dejar que hagas nada absolutamente nada, tú debes descansar y guardar reposo -toco su pancita- por nuestro bebé y por ti… no quiero que le pase nada a la futura mamá de mi hijo, la mujer que más amo en la vida -pellizco delicadamente su nariz- así que… a descansar y sin refutar" -dijo esto último al ver que Tonks iba a reclamar-.

"Está bien mi amor, te hare caso y seguiré todas tus instrucciones solo que… no estoy enferma sino embarazada nada mas eso; solo quería aclarártelo por si las dudasse te había olvidado".

Remus subía las escaleras.

"Pero si yo que estas embarazada por eso mismo son los cuidados y ya sabes que no me harás cambiar de opinión así que ni lo intentes -le sonreía- yo puedo ser el doble de terco que tu".

Tonks le envió un beso volado.

"Te amo mi amor" -le grito antes de que entrara al pasillo rumbo a la habitación-.

Tonks se sentó en el sofá cogió una edición del Quisquilloso que estaba en la mesita de centro pero no pudo concentrarse en su lectura, no tenía ganas de leer así que decidió subir a la habitación a ayudar a su esposo a desempacar; cosa que él no permitió.

"Que haces aquí queriendo ayudarme ya te dije que tienes que descansar" -estaba serio y colocaba su ropa nuevamente en el closet-.

"Pero Remus" -hacia berrinches-

"Pero nada, recuéstate en la cama"

"Uyyy tan rápido -sonreía pícaramente- pero bueno si tu lo quieres -le alzaba una ceja con sensualidad- tus deseos son ordenes para mí".

Remus sonrió.

"Ve a bañarte mejor" -colocaba el ultimo conjunto de ropa en el closet-.

Tonks se acerco y lo abrazo de espaldas y muy sensual le susurro al oído.

"No quieres venir conmigo -se paraba frente a él y le daba pequeños besos en la boca- no quieres bañarte con nosotros porque… -le daba más besitos en la boca- te extrañamos mucho".

Remus no desaprovechaba sus besos y los recibía muy gustoso.

"Me encantaría pero; el deber en la cocina me llama tengo que prepararles una deliciosa cena a mis dos huéspedes de honor; mi esposa -le dio un beso a Tonks- y mi hijo" -se inclino y le dio un beso en su vientre-.

Tonks río

"Me haces cosquillas amor pero me gusta es una sensación muy linda sentir esos besos en mi vientre que son para nuestro hijo".

Remus le dio otro beso a su bebé.

"Y tendrás muchos más de eso me encargo yo" -se puso de pie le guiño un ojo y le dio un besito- bueno aquí está todo listo, ordenado, arreglado y en su lugar ahora si a prepararte una cena deliciosa y nutritiva porque tienes que alimentarte bien".

Remus salía de la habitación.

"Entonces no te vas a bañar conmigo?". -la voz de Tonks era muy suave-

Remus se volteo y le sonrió.

"Mañana sin falta".

Tonks alzo los hombros

"Uhm bueno de lo que te pierdes" -le sonrió y se metió al baño, estaba feliz Remus quería tener más hijos al fin su sueño de tener una gran familia se haría realidad-.

Después de quince minutos Tonks salía del baño envuelta en una toalla saco una pijama cómoda pero a la vez sexy de color negro; era un short corto y una blusa de tiras con encajes y una enorme carita feliz estampada en el frente… se la puso y se disponía a bajar a la cocina cuando le dio curiosidad por entrar al cuarto de huéspedes que estaba diagonal a la habitación y estaba con la puerta entre abierta… entro sigilosamente y al encender la luz vio lo más bello del mundo decorado con un enorme pompón blanco se acerco rápidamente con una gran sonrisa y recorría con sus manos aquella hermosa cuna en color café claro, era la que había visto en el almacén aquella vez… las sabanitas y las colchitas de colorverde claro eran de animalitos, con ositos, jirafas, leones, elefantes, conejitos etc era un pequeño zoológico.Tomo las sabanitas entre sus manos y las abrazo con ternura cuando se percato que mas allá en una esquina de la cuna habían dos conjuntitos para bebé en color amarillo y blanco, el amarillo era un mameluco con la carita de un tierno leoncito bordado en la esquina izquierda de la pechera y el blanco tenía muchosconejitos pequeños estampados en todas partes y al lado estaba un par de guantes y escarpines con sus respectivas gorritas en colores amarillo y blanco.

Tonks soltó las sabanitas y cogió las ropitas, era la primera comprada para su bebé y estaban hermosas las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos, Remus había comprado todo eso para el bebé esa era su sorpresa… salió corriendo de allí con la ropita en las manos quería abrazarlo estaba por bajar las escaleras cuando se acordó de su pequeño "problemilla" y detuvo la velocidad ahora menos que nunca debía tener más cuidado no quería que por su irresponsabilidad le pasara algo al bebé… bajo con mucho cuidado escalón por escalón viendo a cada momento por donde caminaba.

Llego a la cocina y se detuvo para observarlo por un momento allí preparando la cena con tanta paciencia y dedicación.

"Mi amor"

Le hablo muy despacio tenia la ropita oculta detrás de ella.

Remus se dio la vuelta y la vio llorando… se asusto y dejo lo que tenía en las manos para acercarse a ella muy preocupado.

"Que paso?, te sientes mal?, te duele algo?… porque lloras? -preguntaba impaciente pero Tonks no le contestaba solo se limitaba a verlo, a sonreírle pero las lágrimas no paraban- mi amor por favor dime que te sucede".

Tonks se lanzo a su pecho y le enseño las ropitas del bebé.

"Gracias, están preciosas me encantan mucho… te quiero, te quiero por ser como eres, un gran hombre, el mejor de todos; mi hijo y yo somos muy afortunados por tenerte con nosotros".

Remus le sonrió y la beso muy despacio.

"No, el afortunado soy yo por tener una familia hermosa; me alegra mucho de que mi sorpresa te haya encantado".

"Me fascino si esta preciosima la cuna todo está perfecto y la ropita esta divina… esta -señalo el conjuntito amarillo- se lo pondremos el día que nazca, me gusta mucho el color amarillo y el leoncito esta hermoso será un Gryffindor -le guiño un ojo y le sonrió- estoy segura".

Remus la abrazo y le sonrió.

"En la casa que quede será perfecta para el o ella pero… te tengo otro regalo para el bebé, a Sirius y a mí nos encanto está muy simpático espérame aquí voy por el está en la biblioteca".

Remus se alejaba pero Tonks lo tomo de la mano.

"Yo voy contigo".

"Bueno vamos".

Entraron a la biblioteca y Remus saco de una de las gavetas del escritorio un pequeño osito color café oscuro con un overol azul con una gorrita del mismo color… se lo entrego a su esposa".

"Ay, esta hermoso mi amor el osito esta lindísimo".

"Apretale la barriguita".

Tonks obedeció

"Hola soy Teddy quieres ser mi amigo… te quiero"-decía el osito-

Remus sonrió

"Sirius asegura que será un niño"

Tonks seguía apretujando la barriguita del osito de felpa y escuchaba una y otra vez la grabación.

"Esta precioso -lo abrazo- gracias, gracias mi amor".

"No me des las gracias a mi yo sería quien debería dártelas a ti por permitirme ser feliz a tu lado".

Se abrazaron con el osito de entre los dos.

"De verdad que hasta ahora no puedo creer que Sirius sea el padre de Matilda -Remus estaba en la cama con Tonks a su lado recostada sobre su pecho- es difícil de asimilar algo así pero ya me sospechaba algo durante el almuerzo porque esas miradas entre ellos eran muy aclaratorias sobre todo cuando Sirius veía a Matilda pero me lleve una gran sorpresa cuando tú me lo confirmaste".

"Y como crees que me puse yo cuando me entere si casi me muero de la impresión y de la sorpresa -sonrió- pero me alegro mucho por él, merece ser feliz y estoy seguro que con Amelia lo lograra y ahora tendrá un motivo más… su hijita".

"Es verdad, Sirius será el mejor padre y el mejor esposo de todos".

"De todos no mi amor -inclino su cabeza para besar sus labios- nadie es ni será mejor que tu y mi bebé será el que tenga el mejor padre de todos -sonrió divertida- pero…-se sentó sobre sus piernas- ya dejemos de hablar de los demás y hablemos de nosotros o mejor dicho hagamos cosas más interesantes -desabotonaba su camisa- que nos compete solo a nosotros dos -acariciaba con sus labios su torso desnudo- te extrañe mucho -le susurró al oído- y tú?".

"También"

Remus acariciaba su espalda y le sonreía melosamente.

Tonks empezó a desabrochar su pantalón y mientras le bajaba el cierre le sonreía y de un suave y rápido movimiento se saco la blusa dejando al descubierto una imagen maravillosa para Remus quien se acercaba para tocarlos pero se detuvo a escasos centímetros.

"No puedo" -se levanto-

"¿Qué pasa?"-estaba confundida y nerviosa-

"Es que no puedo primero tengo que entregarte algo que te pertenece, espera -abrió una cajita que tenia dentro de uno de los cajones del closet y saco algo se acerco a ella y tomo su mano- esto es tuyo y no puede estar alejado de tu dedo ni un segundo más -le puso lentamente su alianza de matrimonio- te amo -le dio un beso-pensé que me ibas a hacer sufrir más tiempo sin ti".

"No había motivos, vi en tus ojos todo lo que quería saber, en tu corazón todo lo que quería sentir y tu boca solo me lo confirmo -lo tomo del cuello- ahora si podemos continuar".

Remus asintió con la cabeza y Tonks lo guio nuevamente hacia sus brazos.

Remus se dio la vuelta y empezó a buscarla con la mano quería abrazarse a ella pero su puesto estaba vacío abrió sus ojos.

"Dora -llamaba convoz somnolienta- mi amor dónde estas?".

No recibía respuesta se levanto y fue a buscarla al baño, no estaba salió al pasillo y vio luz que salía de debajo de la puerta del cuarto que seria para el bebé; se acerco abrió la puerta y ella estaba allí concentrada contemplando las cosas del bebé, recostada sobre el borde de la cunita acariciaba las mantitas perfectamente arregladas y tenia al osito Teddy acostado en medio.

"Mi amor -se acerco y la abrazo- ven a dormir no te desveles por gusto".

"Es que no tenia sueño -le sonrió- y me gusta estar aquí todo esta tan bonito que no puedo dejar de contemplarlo".

"Lo sé a mí también me gusta pero no podemos pasarnos aquí día y noche -sonrió- bueno cuando ya nazca el bebé será otra cosa pero por ahora a dormir mi amor tienes que descansar por tu estado no puedes desvelarte mucho además mañana tenemos que ir al Ministerio por eso de la citación" -se oía preocupado-.

Tonks lo abrazo.

"No tengo miedo mi amor se que todo saldrá bien y no me van a poder hacer nada porque fue en defensa propia lo que yo hice y Amelia… ella sabe de nuestra existencia y jamás ha dicho nada para ella nosotros somos como cualquiera otra persona y no le asusta la magia, eso nunca le importo a ella asi que no me preocupa ningún tipo de sanción".

Remus le dio un beso en la frente

"Yo tampoco tengo miedo pero igual estoy preocupado aunque yo te voy a defender y a proteger de cualquier cosa y mañana no voy a permitir que nadie se atreva a hacerte algo".

"Lo sé -acarició su pecho desnudo- mi amor tenemos que arreglar y decorar esta habitación… tiene que quedar hermosa para cuando nazca nuestro chocotin".

"¿Chocotin? -Remus tenía cara de interrogación- y que es eso?".

Tonks sonreía

"Un sobre nombre que se me ocurrió ahorita para nuestro bebé así lo llamare hasta cuando le escojamos un nombre… -caminaba hacia la habitación- a mí me gusta y no pienso cambiarlo así que -se volteo y le sonrió Remus seguía anonadado- no pienses que lo voy a cambiar; además es lindo y suena bien… chocotin si es niño y chocotina si es niña".

Remus la abrazo

"Solo a ti se te ocurren estas cosas"

Ambos caminaban abrazados por el pasillo muy sonrientes.

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Bueno mis chicas espero que hayan quedado satisfechas con el capítulo y que la reconciliación y los reencuentros hayan sido de su agrado = )

Nota: Disculparan cualquier falta de ortografía.

Los quiere

= )  Naty  = )