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Historia 40490 — capítulo 17
Hola = )
Aquí estoy de nuevo con otro capítulo un poco corto = ( comparado a los demás pero es que últimamente mi imaginación me está fallando creo que este cerebro está cansado y necesita de unas vacaciones jijiji pero ya lo recompensare más adelante porque por ahora no nos podemos dar ese lujo así que no se preocupen que seguiremos adelante con las historias = )
Muchísimas gracias a todos los que comentaron sus palabras son mi aliciente y mi medicina para la imaginación y si mi cerebro lee sus bellos comentarios en este capítulo se que se pondrá feliz y olvidara lo del descanso y vacaciones jejeje… los quiero mucho = )
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Tonks despertó muy feliz hoy era su aniversario de bodas, tres años de feliz matrimonio… se dio la vuelta para ser la primera en dar la felicitación pero Remus ya no estaba en su lugar había un hermoso ramo de tulipanes rosas, una enorme caja de sus chocolates favoritos y una nota en la que decía:
Feliz Aniversario mi amor…
Gracias por regalarme los tres más hermosos años de mi vida y por hacer completa mi felicidad… te espero para desayunar.
Te ama
Remus
Yo también te amo mi amor.
Suspiro enamorada y beso la nota; tomo los tulipanes y los acuno en sus brazos disfrutando de su aroma y de un chocolate… se puso el camisón encima de la bata y bajo a la cocina pero no estaba él allí; se asomo por una pequeña ventana que daba al jardín del patio trasero y lo vio arreglando una pequeña mesa para dos sonrió y corrió a saludarlo.
Mi amor no corras te puedes caer -se acerco alarmado en cuanto la vio-.
La sonrisa que Tonks traía dibujada en su rostro desapareció y se convirtió en un puchero de disgusto.
No me regañes -lo empujo y se dio la vuelta- malo ya no te quiero.
Mi amor no te enojes conmigo -sonrió y se acercaba para abrazarla pero ella no se dejo- no te pongas así que yo no te estaba regañando sino que ahora debemos tener más cuidado.
Si, ya sé que soy una torpe y que me puedo caer pero no es necesario que me lo estés repitiendo a cada rato -se puso a llorar estaba muy sensible… Remus se puso peor se sentía culpable de hacerla llorar y justo hoy.
Dora no llores, mi amor perdóname -le daba la vuelta y secaba sus lágrimas- perdóname por favor -la miraba preocupado Tonks seguía llorando y él no sabía que hacer no quería que este así- dime que hago para que ya no sigas llorando-estaba desesperado-.
Yo si quiero al bebé -sollozaba- yo si lo voy a cuidar no lo dudes, seré una torpe, una despistada que siempre anda cayendo y teniendo accidentes tontos pero al bebé jamás le pasara nada porque prometí que mientras este en mi barriguita -puso sus manos sobre su vientre- será la prioridad.
Lo sé mi amor -la abrazo- perdóname yo no quise que entendieras eso… tenía que ser un estúpido y arruinarlo todo -bufo- yo no aprendo.
Feliz aniversario mi amor -le sonrió- te perdono, no arruinemos nuestro día especial además todo es culpa de las hormonas al parecer hoy amanecí muy sensible no sé porque me puse así si esas cosas antes no me molestaban hasta me gustaba que me andarás protegiendo a cada rato -le dio un beso- y no eres un estúpido eres el padre más bello, mas amoroso, más inteligente, más preocupado y… más sexy -le guiño un ojo- que puede tener mi chocotín.
Remus sonrió aun un poco apenado por lo sucedido.
Feliz Aniversario mi vida ven a sentarte que te prepare el desayuno más delicioso del mundo y quise que sea en el jardín porque se cuanto te gustan las flores.
Tonks sonrió y se enganchó a su brazo.
Gracias por las flores hermosas y los chocolates deliciosos sobre todo ahora que tengo antojos de comer solo chocolate.
Entonces el desayuno te va a gustar mucho más porque esa es la especialidad de la casa el día de hoy.
Uhmmm que rico entonces nos vamos a dar nuestro festín hijito -acariciaba su vientre en lo que Remus la acompaño-.
Es para que los dos lo disfruten… perdóname por lo de hace un rato pero es que me preocupo mucho por ustedes dos hasta el punto que creo que me estoy volviendo paranoico con la sobreprotección.
Si ya me doy cuenta sobre todo con el bebé pero ya te dije que no me va a pasar nada -le sonrió- voy a cuidar de tu bebé papá sobreprotector aunque -puso cara de tristeza fingida- me siento desplazada.
Dora no digas eso yo jamás te desplazaría tu eres mi esposa el gran amor de mi vida y mi hijo es mi otro gran amor… hay suficiente para los dos.
Ay que rico preparaste pudin -se sentaba frente a la mesa- solo estoy bromeando mi cielo se que tu siempre tendrás amor para todos los que quieres sin importar cuantos solo que -lo señalaba- yo quiero que nosotros seamos los preferidos -Remus sonrió- que delicioso que esta esto -se servía un gran pedazo de pudin-.
Hey, hey, hey yo soy el anfitrión el día de hoy así que -le quito el plato de las manos- yo voy a atenderte en todo, tu eres mi invitada de honor y por ende no vas a hacer nada.
Tonks sonrió mientras Remus le servía una taza de chocolate y un sándwich con lechuga, tomate, pepino, jamón y queso.
Yo no quiero eso, yo quiero mi pedazo de pudin o los pancakes con jarabe de chocolate pero no el sándwich sabes que no me gusta el tomate.
No comas eso y listo pero lo demás si, está muy bueno y nutritivo.
No… no quiero -parecía una niña malcriada-.
Mi amor.
No -se cruzaba de brazos-.
Ya está bien -le ponía frente a ella su pedazo de pudin de chocolate- solo por hoy te lo permito.
Tonks sonrió feliz le dio un beso en la mejilla y se metió una gran cucharada en la boca y empezaba a hacer caras graciosas mientras comía y su color de cabello cambiaba como destellos.
Oye mi amor no me quieres dar una ayudita para lo de tu regalo… que quisieras que te dé?.
Remus se alzo de hombros.
No te compliques que yo ya te dije que mi mejor regalo ya me lo diste hace unos días.
Ayúdame no seas así sabes muy bien que te voy a comprar algo así me digas que no pero si tú me das un indicio no demorare mucho.
Lo que tu escojas para mi estará bien -acaricio su mano-.
Remus -se enojo-.
Ya -sonreía- cómprate algo bonito para mí.
Ok… con eso te refieres a ropa íntima -se acerco a su rostro y jugaba con su cabello- más o menos como la última que usamos hace unas semanas.
Si -la miraba con sensualidad-
De que color, modelo, tamaño -sonreía- alguna sugerencia.
Uhm ahí ve tu… sorpréndeme -le dibujaba una sonrisa de medio lado-.
Tus deseos son ordenes para mí -beso sus labios-.
El desayuno en el jardín fue muy bien disfrutado al final Tonks termino comiéndose su sándwich para darle gusto a su esposo claro que sin el tomate aquella rodaja se la dio a Remus para que él se la comiera.
Deberíamos desayunar en el jardín con más frecuencia, me ha gustado mucho y toda ha estado delicioso he tenido un hambre voraz -la mayoría de los platos estaban vacios gracias a ella- a este paso me voy a poner como un elefante por lo gorda -se veía frustrada-.
Y eso a mí no me importa.
Claro eso lo dices tú porque no serás quien se vea así.
Te veras hermosa mi amor… un embarazo hace ver más bella a una mujer.
Ya me lo dirás cuando mi cuerpo de curvas perfectas que tanto te gustan y a veces te descontrolan tanto… se convierta en una sola línea recta y me vea cuadrada.
Remus sonrió inocentemente.
Mi amor no te veras cuadrada sino redondita por la barriguita y te veras linda.
(N/AGrave error Remus eso nunca le debes de decir a una mujer y menos cuando esta así… pobrecito… jijiji tienes tanto que aprender).
Tonks cambio su mirada.
Tonto… eres un tonto yo no me veré como un pez globo -quería llorar- y si me pongo así es por tu culpa -se levanto de la mesa- tu me embarazaste -salió corriendo pero se detuvo al instante como si se acordara de algo se giro y le dedico una mirada de reproche y luego muy altiva camino despacio hacia la casa-.
Remus se quedo paralizado con cara de susto no entendía lo que había acabado de suceder; el solo hizo un comentario… que tenia de malo decir que se vería redondita por la barriguita si eso para él sería lindo; ver crecer a su hijito dentro de su vientre… definitivamente su esposa había amanecido rara y muy sensible y si así o peor se iba a poner durante los nueve meses del embarazo… ya le estaba dando miedo.
Dora mi amor perdóname yo no quise nuevamente que entendieras eso con lo que dije -rogaba sobre la puerta del baño- para mi siempre te veras linda y hermosa.
Tonks salió del baño vestida para ir al trabajo pero seguía molesta porque ni siquiera lo miro… tomo su pequeño bolso que tenia sobre la cama, se acerco y le dio un beso en la mejilla.
Adiós
Amor, no me vas a hablar -bajaba detrás de ella por las escaleras pero lo ignoraba completamente; si que le había dolido el comentario- espera -se detuvo pero no lo miraba- te espero para cenar juntos, voy a preparar algo especial para ti -Tonks movió su cabeza en señal de aceptación y se disponía a salir cuando Remus de un solo y rápido movimiento la envolvió entre sus brazos- te amo -la beso, al principio quiso poner resistencia pero después se dejo llevar eran de esos besos que tanto le gustaban- te amo y perdón por lo de haberte embarazado pero no te prometo nada porque pienso hacerlo otra y otra y otra vez.
Tonks sonrió de espaldas a él antes de desaparecer y Remus se quedo disfrutando el sabor a fresas de sus labios que se habían quedado impregnados en los suyos gracias a su brillo labial.
Remus se encontraba organizando en la casa para tener todo listo para la cena especial de la noche.
Que lindo que te ves como ama de casa lunático
Sirius entraba a la casa como si fuera el dueño y se sentó en el sofá.
Buenos días Sirius que alegría verte, no gustas pasar y sentarte -era sarcástico- quieres algo de beber.
Bueno linda ya que insistes -bromeaba- un juguito me caería bien.
Remus le dio un manazo en la cabeza mientras iba a la cocina por su jugo.
Hey no me maltrates -puso en marcha su mejor clase de actuación dramática- porque actúas así conmigo si yo no hago más que trabajar y trabajar como un animal para que a ti y a los niños nos les falte nada pero desde hace unos meses estas toda rara conmigo…tienes un amante verdad? -fingía que estaba llorando- porque?, que hice mal para que me cambiaras por otro… yo que deje todo por casarme contigo, me puse en contra de mis padres que no te querían porque decían que eras una bestia y no eras tan femenina pero sin embargo eso a mí no me importo y te di mi apellido y una posición digna en la sociedad -Remus entraba nuevamente a la sala con un vaso con jugo en la mano, Sirius se moría por reírse pero tenía que terminar su súper actuación- y ahora tu me engañas y todavía con ese plebeyo de Kliff no es justo… -lo tomo de los hombros y lo zarandeo haciendo regar un poco de juego en el piso- dime que tiene el que no tenga yo.
Remus lo miro con ganas de querer matarlo pero no pudo evitar sonreír Sirius siempre lograba eso, que riera de sus bromas por más pesadas que estas fueran.
Toma -le entrego el jugo- ahógate con él.
Gracias linda me encantan tus atenciones y te ves preciosa cuando te enojas.
Sirius tú me vuelves a decir linda o preciosa y te juro que Amelia se queda viuda antes de hora.
Sirius soltó una tremenda carcajada.
Es broma Remus no te enojes sabes que yo soy así además tú no te atreverías a dejar a una hermosa dama como Amelia sin su noble, guapo, fuerte y sexy caballero.
Sigue provocándome y lo veras -sonrió- por cierto limpiaras lo que se ensucio por culpa de tu maravillosa actuación.
Ok, ok pero de una vez te digo que yo para los hechizos de limpieza soy un inútil y para hacerlo al estilo muggle… no, que pereza.
Bueno lo de inútil y lo de animal no te lo discuto pero ahora como veo que van las cosas -ahora el sonrió burlándose de su amigo- tendrás que aprender a hacerlo porque a Amelia no le gustan los vagos y cómodos como tú.
Porque, ella le dijo algo a Nymph? -se veía preocupado- lunático si sabes algo dímelo… tu sabes que yo por esa mujer hago lo que sea.
Hasta trabajar? -era muy sarcástico- eso si esta grave -se burlaba-.
No bromees Remus estoy hablando en serio… ella dijo eso que pensaba de mi… soy un vago y un cómodo?.
Uhm no mas tantito -sonrió- es broma ella no ha dicho nada de eso al menos Dora no me lo ha dicho a mi… pero yo creo que deberías pensar en buscar un trabajo si quieres llegar a algo más con ella; no lo digo por el dinero que se que no te hace falta sino porque para una mujer es importante sentirse apoyada y protegida por su pareja y de verdad que se vería "raro" que ella trabaje y tú te la pases en la casa.
Miren quien lo dice -sonreía-.
Yo porque estoy de vacaciones y solo son dos meses y medio en cambio tu estas en vacaciones permanentes desde hace aaaaños.
Ya, ya, ya entendí pero es que no he tenido la necesidad de hacerlo.
Pues ahora te va a tocar porque tienes que ser un ejemplo de padre para tu hija…-sonrió- no querrás que sus amiguitos la molesten porque su papá se la pasa en casa mientras su mamá sale a trabajar.
Pero no les va a faltar nada así Amelia no trabaje, yo tengo suficiente dinero.
Sirius el dinero nunca es suficiente ni tampoco eterno… hay cosas más importantes.
Lo sé, se que tienes razón y yo por Amelia y mi hija soy capaz de todo -sonrió alucinado- no sabes lo bien que se siente saber que tienes una hija… yo desde que me entere me siento diferente que no sé como explicártelo pero hasta no puedo dormir de la emoción y sueño teniéndolas a mi lado viviendo conmigo y el día en que mi hija me llame papá por primera vez me muero -suspiro-.
Remus se sentó a su lado en el sofá.
Quién diría que dos mujeres empezarían a cambiar tu forma de ver la vida y no sabes cómo entiendo la ansiedad que sientes ante aquella palabra… yo estoy igual pero a mí me tocara esperar unos añitos pero igual muero por ver la carita de mi hijo -sonrió-.
Que afortunados que somos Remus los dos encontramos mujeres maravillosas en nuestros caminos.
Si -Remus estaba perdido en sus sueños e ilusiones rosas-.
Oye y ya tienes todo listo para tu aniversario de ensueño -Sirius dibujaba su sonrisa típica en él antes de hacer una travesura-.
Más o menos -no se oía tan convencido-.
Cómo que más o menos? No se te ha ocurrido nada aún?.
No es eso es que Dora se enojo conmigo porque le dije que cuando su barriguita creciera se iba a ver linda así de redondita.
Pero si serás bestia Remus cómo se te ocurre, tu no entiendes que a una mujer nunca debes de decirle eso pero ni en broma… amigo -le dio palmadas de resignación en la espalda- como que hoy te va a tocar dormir en la sala porque arruinaste tu aniversario gracias a tu bocota.
Gracias amigo por tus palabras de aliento pero ya sabré como me las arreglo por ahoratengo que apurarme para comprar todo lo que necesito para la cena de esta noche.
Y… pensaras hacer la cena aquí en tu casa?.
Si.
Que aburrido Remus, que falta de creatividad e imaginación -lo miraba decepcionado-.
Por que? a mí me parece romántico, aquí los dos solos a la luz de las velas sin que nadie más nos mire o nos moleste cosa que si sucedería en un restaurante.
Porque no buscas otro lugar en el que también haya soledad pero que se distinto, alejado de la rutina de la casa.
Que otro lugar si no tengo más… un hotel? olvídalo… al aire libre y en la noche? peor no quiero que se me vaya a enfermar y menos ahora que está embarazada.
Y que te parecería en una cabaña que tenga todas las comodidades, cerca de la playa, alejado de todos -alzaba ambas cejas-.
Te diría que me encantaría. Que la idea me resulta maravillosa pero -sonrió- no tengo una cabaña a mi disposición.
No digas eso querido amigo y hermano -sacaba unas llaves de su pantalón- tu no tendrás una cabaña pero tu amigo si y el te la presta muy gustoso cuantas veces quieras y hoy es un día de esos… toma que la disfruten pero eso si no desordenaran mucho pero sobre todo -sonrió con malicia- no vayan a romper la cama que es carísima y no quiero huellas raras en ella.
Entonces no me las prestes y ya -sonreía- peores cosas has de haber hecho tu en esa cabaña y vienes a dártela de digno conmigo -movía su cabeza- hace cuanto la compraste?.
Hace unos meses pero te juro que no he llevado a nadie a esa cabaña las dos veces que he ido a sido solo para alejarme de todos un momento y ahora a la única mujer que pienso llevar allí será a Amelia -sonrió enamorado- se lo mucho que le gusta el mar… pero ahora la puedes usar tu con mi sobrina y hacer de su aniversario un inolvidable recuerdo.
Gracias amigo -cogió la llave y se la guardo-.
La dirección está gravada en la llave, estoy seguro que con esta sorpresa Nymph se le olvida tu tonto comentario y te perdona -sonrió moviendo su cabeza y se levanto del mueble- bueno yo me voy -se bebió todo el jugo que tenía en su vaso- delicioso jugo -sonrió y le guiño un ojo molestándolo- solo venia a dejarte la llave y a ver cómo estaban ustedes dos.
Sirius -lo abrazo- te debo una… gracias.
Solo una? Ja-ja me debes muchas pero ya veré como me las pagan tú y Nymph.
Que no es suficiente que te nombremos padrino de nuestro primer hijo.
Obvio pero yo quiero más… como por ejemplo que me ayuden con Amelia hablándole acerca de mí.
O sea puras cosas malas -bromeaba-.
Puras cosas buenas querrás decir.
Quieres que mintamos?.
Devuélveme las llaves -estaba serio-.
Es broma -sonrió- ves como tú mismo no las aguantas y eso que las mías no son nada comparadas con las tuyas que esas si son pesadas -sacaba las llaves para devolvérselas cuando Sirius soltó una carcajada-.
Sé que es broma solo quería ver cuánto me querían… pero no importa -fingía estar ofendido- por ahora yo seguiré con mi plan de conquista; voy a ver a Amelia para invitarla a comer… adiós amigo nos vemos pronto -se despedía desde la puerta- disfruten de la cabaña -sonrió con picardía-.
Remus sonrió
Gracias no te preocupes que la disfrutaremos en tu nombre.
Nooo!!! Guacala que asco.
Pero te vamos a ayudar con Amelia es lo menos que podemos hacer.
A la hora del almuerzo Tonks fue a Gringotts a sacar algo de dinero para luego cambiarlo pues en las tiendas donde pensaba comprar todo lo que necesitaban era las muggles… mientras regresaba por el callejón Diagonpaso por una dulcería y le dieron antojos de probar todos los postres variados que allí se exhibían… cuando ya hubo saciado sus gustos y antojos salió y miro que en su reloj faltaba una hora para entrar nuevamente al trabajo.
Que dices mi amor -le hablaba a su barriguita- le vamos a comprar todos los obsequios a papá?... sí, me parece una buena idea todavía tenemos una hora libre.
A los dos minutos ya caminaba por una calle del Londres muggle llena de todo tipo de tiendas una más llamativa que la otra, Tonks quería entrar a cada una de ellas pero sabía que no contaba con el tiempo por lo que decidió poner fuerza de voluntad y buscar solo lo que por ahora necesitaba… llevaba diez minutos cuando del otro lado de la calle vio una tiendo con un letrero que decía…. Dulce, Femenina y Sensual… tenia maniquíes muy llamativos con ropa sexy muy bonita Tonks de inmediato se enamoro de uno en color negro que estaba bellísimo; cruzo la calle y entro a la tienda estaba alucinada había de todo allí para volver loco a cualquier hombre en la intimidad, por eso era que le gustaban tanto las tiendas muggles porque siempre tenían cosas y objetos increíblemente raros pero originales y muy bonitos.
Lo primero que le llamo la atención allí dentro de la tienda fue una estantería llena de aceites y cremas para masajes; era la primera vez que veía algo así y le entusiasmo mucho la idea de poder darle un masaje a Remus con todas esas cosas... sus ojitos brillaban mientras recorrían con ellos los nombres y descripciones no sabía por cual decidirse pero habían dos kits que le gustaron más… el uno decía:
Endulza los sentidos con estas cremas increíblemente seductoras y fragantes diseñadas para el masaje sensual.
¡Cómo un postre para la piel!-sonrió al pensar que esta noche Remus sería su postre-.
Disponible en:
Crema de Vainilla
Crema de Menta Refrescante
Crema de Fresa
Crema de Burlé de Chocolate.
Las dos últimas fueron las que más le llamaron la atención… siguió con la siguiente descripción:
Aceites para el masaje, suaves como la seda, ricos y nutritivos disponible en cinco combinaciones sensuales:
Almendra dulce
Serenidad
Jardín del placer
Mescla curativa
Espíritu en vuelo
Hábilmente combinados para lograr fragancias y un poderoso efecto sobre la mente, el cuerpo y el espíritu.
Esto sí que le va a gustar a Remus -susurro para sí sola y llevo los dos kits a caja-.
Faltando tres minutos para llegar al Ministerio salió de la tienda con una sonrisa de oreja a oreja y cargando un par de bolsas.
Ojala bebé que a tu papá le guste todo lo que le compramos para él -sonrió- pero ahora busquemos un lugar donde nos podamos desaparecer.
Remus miraba por última vez su obra antes de ir a casa por su invitada especial, la única por la que había hecho todo eso y estaba seguro de que la decoración y la cena le iban a encantar.
Amor ya llegue -eran las 6:10 y Tonks entraba a su casa muy sonriente con las bolsas en sus manos-amor donde estas? -sacaba su túnica y la colgaba en el perchero… Remus no contestaba fue a buscarlo en la cocina, en la biblioteca pero al no encontrarlo subió a la habitación y al entrar se maravillo con lo que había sobre la cama … era un hermoso vestido color plateado, se acerco a él tomándolo en sus manos de inmediato y se puso frente al espejo midiéndoselo por fuera.
Veo que te gusto mucho -Remus sonreía desde la puerta-.
Mi amor -se lanzo a sus brazos y lo besaba- dónde estabas que no te vi.
Recién acabo de llegar y tú?.
También… esta preciosísimo mi amor el vestido, gracias -le dio otro beso-.
Sabía que te iba a gustar por eso te lo compre -sonrió y se sentó sobre la cama- los zapatos y demás accesorios están en las otras bolsas -señalaba unas que estaban sobre la mesita de noche- espero que te gusten también.
Estoy segura de que me van a encantar -dejo el vestido sobre la cama y se sentó en las piernas de Remus rodeando su cuello con sus manos mientras él la abrazaba por la cintura- donde estabas? -le sonreía-.
Preparándolo todo para nuestro aniversario de ensueño que por cierto -acaricio su cuello con su nariz- ya no será aquí sino en un lugar especial que se que te va a encantar.
Dónde? -lo miraba con curiosidad-.
No, es sorpresa -sonrió y le dio un beso-.
Bueno, está bien solo por hoy te la dejo pasar y además porque sé que será lindo… tu eres experto en darme y prepararme las mejores sorpresas -sonrió - yo también te tengo una.
Al parecer los dos nos tenemos muy buenas sorpresas para esta noche -acariciaba su pierna por debajo de su falda-.
Es que lo vale -puso su mano sobre la de él- aún no mi señor, esto…-aparto la mano de su pierna- es para más tarde -le sonrió y se puso de pie- ahora metete al baño dúchate y cámbiate para que después me dejes la habitación solo para mí.
Estas bromeando verdad? porque yo quiero verte mientras te cambias sabes que eso a mí me gusta.
Si pero no quiero que veas aún mi sorpresa.
Aaaah ya entiendo -sonreía- la sorpresa va debajo del vestido.
Más o menos -sonrió- ya metete al baño -lo empujaba-.
Ok como ordenes -alzaba las manos y se dirigía al closet a sacar su ropa-.
No, eso déjamelo a mí -se interponía entre él y el closet- yo escojo tu ropa -sonrió- hoy te tienes que ver súper lindo.
Remus le dio un beso
Bueno lo que mi amada escoja para mí está bien… si quieres vestirme también lo puedes hacer -le sonreía-.
Tonks soltó una carcajada.
Yo no quiero vestirte sino desvestirte pero mas tarde.
Remus entro al baño sonriendo y moviendo su cabeza de un lado a otro.
Tonks dedico su tiempo a prepararle su ropa y cuando la tuvo lista se la fue a dejar al baño mientras ella se recostó a esperarlo sobre la cama leyendo una edición de la revista Corazón de Bruja… cuando salió vistiendo su traje color negro, su camisa de rayas azules y su corbata negra con rayas plateadas… Tonks silbo muy fuerte que causo la risa de Remus.
Que belleza de hombre por Dios, con que molde te hicieron porque no eres igual a los demás -se acerco lentamente- de seguro se rompió contigo… su única creación…-le sonrió- y me alegra ser la única en tener esa creación perfecta conmigo -paso su nariz detrás de su oreja y bajo hasta su cuello- que bien hueles mi cielo, provoca comerte a besos y caricias y saborearte pedacito a pedacito -se acercaba a sus labios-.
Remus sonrió y alejo sus labios de los de ella.
No mi señora esto es para más tarde… por ahora están prohibidos para usted-se alejo hacia la puerta- te espero abajo -se dio la vuelta- ah y por cierto no soy perfecto ni una creación única en mi clase -sonrió- el que si lo será es ese pequeño retoño que viene en camino porque con una madre tan bella como la que tiene -le guiño un ojo- no demores mucho.
Eran las 8:30 y Remus aun esperaba a su esposa en la sala, ya llevaba cerca de dos horas arreglándose pero su espera fue recompensada cuando vio bajar a su reina estaba realmente hermosa y el vestido se veía muy lindo en ella, se lucia con ella… le llegaba hasta la altura de la rodilla con lo que podía ver claramente sus perfectas y bien cuidadas piernas aunque con un par de cicatrices en sus rodillas debido a alguna caída pero eran irrelevantes casi no se le notaban… aquel vestido sin mangas ni tirantes ceñido hasta su cintura y luego ancho hacia abajo y su carita de mujer inocente le hacían parecer una princesita pero una muy linda y sexy… las sandalias que hacían juego con su vestido brillaban ante cada paso que ella daba al bajar por los escalones.
Estoy lista amor -se acercaba con una gran sonrisa- como me veo.
Como un ángel -acariciaba su rostro- estas divina, todo te quedo perfecto… te gustaron los pendientes? -eran en forma de gotas de agua cristalinos muy pequeñitos y delicados-.
Si están muy hermosos pero perdóname por no haberme puesto el collar pero quería lucir la cadenita que me diste en la noche de bodas… me gusta mucho y casi nunca me la quito porque es muy importante para mí y tiene un gran significado.
No te preocupes -le sonrió- sé que es importante para ambos y te luce muy bien con el vestido y con tu cabello rosa te ves espectacular.
Es que este color me encanta y sé que a ti también y como este fue el que lleve el día de nuestra boda -le sonrió con dulzura-.
Me encanta ese color -sonreía ampliamente- nos vamos? -la tomo de la mano y con la otra cogió un par de bolsa que ella llevaba-¿Qué llevas aquí?.
Tu regalo -sonrió con suficiencia- ya vámonos que muero por saber a dónde me vas a llevar a cenar.
Tonks antes de terminar de materializarse sintió una suave, fresca y salina brisa recorrer su rostro y después sintió arena sobre sus pies… cuando al fin pudo ver donde estaba se puso tan contenta que sin pensarlo se saco sus sandalias y empezó a correr descalza por toda la playa…
Esto está realmente perfecto mi amor nunca imagine que me traerías a celebrar nuestro aniversario aquí al aire libre en la playa.
Mi amor ponte tus zapatos por favor y no te ensucies -la regañaba al ver que se acuclillaba a coger unas conchitas que estaban en la orilla- después recoges eso ¿sí? Ahora vamos hacia la cabaña.
Que cabaña -cogía las conchitas con sus manos- tenemos una cabaña? No me habías dicho nada.
No, no es nuestra es prestada.
Y quien nos la presto -se acerco a él y le enseño las conchitas- mira no son lindas?.
Si mi amor son lindas pero no vinimos a coleccionarlas sino a cenar románticamente a la luz de las velas en una cabaña hermosa que esta a escasos metros de aquí.
No te enojes mi amor -le hacía ojitos- mira que no me ensucie -se dio la vuelta con una sonrisa infantil- es que hace tanto que no venía a la playa… ¿de quién es la cabaña hermosa de la que me hablas?.
De quién crees tú? -le sonreía ampliamente-.
De… -lo miraba fijamente- de… -sonrió- no me digas que…
Si -movía su cabeza-
No… ese gandaya de Sirius tenía una cabaña y no nos había dicho nada -empuñaba sus manos- lo voy a matar por no habérnosla prestado antes -lo abrazo mientras caminaban- sería maravilloso pasar aquí un fin de semana solitos los dos alejados de todos.
Si, maravilloso pero no mates a Sirius -sonrió- no hace mucho la compro pero nos prometió prestárnosla cuando queramos claro siempre y cuando no interfiramos en sus planes con Amelia.
Ese Sirius -sonreía- pero lo adoro es mi tío favorito y ojala que ese par terminen juntos y felices se lo merecen es que son el uno para el otro y sé que la Amy es lo que le falta para por fin sentar cabeza -se empezó a burlar- ya lo quiero ver en sus roles de esposo ejemplar y padre modelo pobre hermanita mía y pobre de mi Matilda.
No te burles mi amor Sirius de verdad está mejorando su comportamiento, quiere hacer meritos con Amelia -le dio un beso sobre su cabeza- pero ya dejemos de hablar de ellos hoy es solo nuestra noche y los únicos personajes de ella somos tu y yo.
Y chocotín -aclaro muy sonriente-.
Si y nuestro bebé que por cierto ya debemos buscarle un nombre porque ese sobrenombre no me gusta mucho y no quisiera que se quedara así hasta adulto.
A mí me gusta y me parece que yo tengo derecho a decidir cómo le digo a mi bebe -fingía estar molesta- porque seré yo quien lo lleve nueve meses en mi vientre, seré yo quien sufra de los estragos de las nauseas y mareos.
Y yo de cumplirte tus antojos y cambios de humor.
Ambos sonrieron
Y yo de traerlo al mundo con todos esos dolores cuando se avecina el parto -le torció los ojos- tu no sufrirás de eso así que no me vengas a decir que mi sobrenombre es feo -le hacía pucheros- es bonito… además ya te dije que solo será hasta que sepamos si es niño o niña y asi le podamos dar un nombre.
Pero tendremos que esperar nueve meses, hasta cuando nazca.
No, ya no tendremos que esperar tanto solo unos cuatro o cinco meses.
Como así? -preguntaba confundido-.
Es que ya descubrí una forma pero después te la explico, esa es la cabaña verdad? -señalaba una que se divisaba a lo lejos un poco oculta a los ojos públicos- esta hermosa -empezó a correr-.
Dora…
Ya está bien no voy a correr -se regreso y lo tomo de la mano- sola pero si voy agarrada de ti no me pasara nada -sonrió- no podre caer porque tu no lo dejarías.
Remus sonrió y empezó a correr junto a ella hasta que llegaron a la entrada de la cabaña en la que habían formado un caminito con pétalos de rosas rojas y velas encendidas a los lados hasta la puerta de entrada.
Tú hiciste eso?.
Remus sonrió
Espero te guste sobre todo la decoración interna -se inclino y le hizo una reverencia- primero usted bella dama.
No, yo quiero ir del brazo de este apuesto caballero -se engancho de su brazo y se disponía a caminar pero Remus la detuvo-.
Espera ponte tus zapatos primero.
Estás loco -tenía el ceño fruncido- tú crees que me voy a perder el privilegio de sentir el roce de estos pétalos en mis pies -sonrió- hasta tu deberías quitártelos así vamos los dos en igualdad de condiciones.
Remus la miraba no tan convencido.
Mi amor deja de ser tan limpio y ordenado -sonrió- por hoy olvida tus buenos modales y pulcras costumbres… anda quítate los zapatos -le hacía ojitos tiernos- o quieres que te haga pucheros.
Está bien, está bien -se inclinaba para sacárselos- a ti no se te puede negar nada cuando pones esa carita.
Entraron descalzos a la casa, la decoración interna consistía: en medio de la sala había una pequeña mesa redonda para dos con platos y cubiertos perfectamente ordenados y dos enormes velas blancas en el centro… alrededor de la mesa estratégicamente ubicados habían dos grandes candelabros llenos de lirios y tulipanes en color blancos matizados con amarillo, lila y rojo… toda la sala estaba llena de muchas flores en diversos colores, formas y tamaños una más linda que la otra formando así una especie de cuadrante en medio de ellos y por la escalera seguía el caminito de velas y pétalos; todo adentro estaba iluminado por la luz tenue de las velas y por las cientos de luciérnagas que pululaban en el techo de la casa y muchas mariposas revoloteaban de flor en flor… la decoración tenia toques de magia por todos lados a Tonks le brillaban los ojos de emoción se acerco y empezó a tocar suavemente las flores y a percibir su olor dejando que de vez en cuando las mariposas se posaran en sus manos y nariz para la diversión de Remus que la seguía con la mirada a todas partes.
Me alegra mucho de que te haya gustado.
Obviamente que si mi amor esto está perfectamente perfecto -sonrió- te felicito tu decoración esta hermosa -se acerco a una gran ventana de cristal desde donde se podía ver el mar, se acerco y recorrió las cortinas blancas- me gusta mucho esta cabaña todo esta lindo.
Y eso que no has visto la segunda planta -se acerco y la abrazo- también es hermosa y allí hay una pequeña terraza donde la vista al mar es mucho mejor.
Vamos a verla por favor -le sonrió y Remus le respondió moviendo su cabeza-.
Pero no demoremos mucho que la cena nos está esperando.
Ok mi amor.
Subieron por la escalera aun descalzos… Tonks iba a entrar en la habitación donde terminaba el caminito de pétalos y velas pero Remus no la dejo… esa era la sorpresa final de la noche… llegaron a la pequeña terraza donde había una piscina
Definitivamente Sirius debe prestarnos esta cabaña por un fin de semana -sonreía con picardía mientras observaba la piscina- hay muchas cosas aquí que tenemos que disfrutar y una sola noche no es suficiente.
Remus sonrió con amplitud, sabía a lo que se refería su esposa la tomo de las manos y la llevo a la orilla de la terraza para que viera el mar antes de que se le ocurriera meterse a la piscina así como estaba... todo podía ocurrir con ella.
Se abrazaron a contemplar la maravilla que tenían al frente en silencio por diez largos minutos hasta que Tonks hablo.
Mi amor recuerdas aquella tarde cuando nos casamos -sonrió- fue el mejor día de mi vida.
Claro que la recuerdo -la giro poniéndola frente a él- como olvidarlo si fue el día en el que me sentí el hombre más feliz del mundo, el más afortunado… cuando dijiste claramente SI ACEPTO yo renací a la vida.
Tonks sonrió.
Que tu dudabas de mi?... pensaste que me podría arrepentir en el último momento.
Remus bajo la mirada.
Bueno pues yo… yo… creí que a lo mejor.
Tonks lo beso de inmediato.
Ni que fuera tonta para hacer una estupidez como esa en el último momento después de haber luchado tanto por ti aunque… yo si temía de que pudieras arrepentirte -volvió a besarlo- pero cuando el juez dijo: LOS DECLARO MARIDO Y MUJER mi subconsciente respiro tranquila y relajada aunque yo estaba que gritaba y saltaba de la alegría al saber de que por fin ya eras mío… -sonreía radiante- bailamos durante horas en el jardín de la casa de mis papás ¿te acuerdas?.
Claro que me acuerdo y también recuerdo que me hiciste hacer el ridículo bailando si yo parecía una momia a tu lado con razón que los invitados me quedaban viendo y reían a mi espaldasen especial Sirius, Fred y George.
Tu no parecías una momia bailaste muy bien nunca me lastimaste los pies -sonrió- y con mis clases rápidas en la pista poco a poco te fuiste soltando, dejándote llevar por el ritmo… además los pocos invitados que te vieron hacer el "ridículo" fueron nuestros amigos, Arthur, Molly y sus hijos con Hermione y Fleur, Moody, Kingsley, McGonagall, Sirius y mis papás nadie más -sonrió-.
Y te parece poco… ahora todos ellos se ríen de mi cuando tocamos el tema del baile.
Pero si ya lo haces mejor, te mueves muy bien.
Es que tengo a la mejor maestra de todas -sonrió y poso sus manos sobre sus caderas- me encantan tus movimientos suaves, delicados pero muy sensuales cuando bailas… me gusta contemplarte… me hipnotizas cuando lo haces.
Y a mí me gusta hacerlo para ti -se acerco y le susurro- quieres que te baile ahora? -sonrió y comenzó a moverse con suavidad, giraba y giraba en su propio puesto dedicándole sonrisas coquetas a Remus quien estaba embobado viéndola y sonriéndole de la misma manera que aquella vez-.
Ven a bailar conmigo -se acerco y lo tomo de las manos-.
No hay musuca mi amor.
Y eso que?, nuestra música está aquí… y aquí -señalo la cabeza y el corazón de ambos- y nuestro ritmo acá -señalo sus pies- no necesitamos más -sonrió- vamos -lo arrastro hacia ella- imagina que hemos regresado a aquella tarde inolvidable y estamos bailando aquella canción que la sentimos tan nuestra y que fue la primera que bailamos esa tarde… -se acurruco en su pecho mientras se movían con suavidad sobre el piso de aquella terraza en la que ambos parecían hacerlo sobre nubes suaves y esponjosas-.
Nuestra boda fue única y especial y no la cambiaría por nada en el mundo… fue perfecta simplemente eso.
Remus la abrazo fuertemente cubriéndola con sus brazos, su cuerpo y su calor… empezó a susurrarle aquella canción.
Amada mía
Después de tantos años
Después de tantas noches compartidas
Después de tantos sueños
Soñados cada día
Te sigo amando tanto
Amada mía
Tus ojos negros
Se clavan como siempre
Tu beso es una llama que aún me quema
Yo sigo siendo el árbol
Y tú la tierna mía
Te sigo amando tanto
Amada mía
Amada mía
Después de tantas horas de camino
Tú sigues siendo playa
Yo siego siendo rio
Y como siempre sigo aspirando el aire que respiras
Y me sigo enamorando en cada amanecer
Amada mía
De risas y de llanto
Compañera de tardes amarillas
Luna de media noche
Y sol del medio día
Serás por siempre campo
Y yo semilla.
Amada mía
Un día del otoño
Se vestirán de blanco mis cabellos
Se quedaran dormidos tus besos en mis besos
Buscare tus manos para mecerlos
Amada mía
Después de tantos años a tu lado
Yo sigo siendo brisa
Y tu montaña y llano
Amada mía
Después de tantos mares navegados
Tú sigues siendo orilla
Y yo gaviota.
(N/A Bueno lectores hasta aquí llego la imaginación de la autora = ) ahora les toca a ustedes dar rienda suelta a la suya… ya se imaginaran que paso después del baile siguió la cena y luego pues… los suaves y sensuales masajes… jijiji a que no saben que terno uso Tonks y que cremas jejeje… si, esas mismas queestán imaginando)
Espero que les haya gustado mucho el capítulo = ) pero si tienen alguna queja me la hacen saber oki = )
La canción es autoria de Jose Luis Perales y su título es Amada mía
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Nota: Disculparan cualquier falta de ortografía.
Los quiere
= ) Naty = )