← Historia 40490 · de
Historia 40490 — capítulo 35
♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥
Días después…
Tonks tomada del brazo de Remus que muy feliz llevaba cobijado entre los suyos a su pequeño hijo que dormía profundamente e iba muy abrigadito pues la mañana estaba muy fría, caminaban para llegar hasta su casa que estaba algo alejada del bullicio y estrés de la ciudad no tenían vecinos curiosos cerca y esa tranquilidad les agradaba mucho… habían decidido no utilizar ninguno de sus medios de movilización rápida en especial Remus que basado en sus fundamentos de no querer causarle ningún daño o malestar a su bebé había insistido en eso y Tonks había accedido para no llevarle la contraria.
Estoy tan feliz de poder regresar a casa -a lo lejos ya podía divisarla- entre Madame Pomfreyy la profesora McGonagall querían retenerme para siempre -sonreía-.
Es que estaban encantadas con Teddy y las entiendo pues yo tampoco me pensaba separar de ustedes por eso estuve muy de acuerdo en que nos regresáramos juntos en el fin de semana.
Lo sé -se abrazo a él y acaricio a su bebé sobre su colchita- me gustaría no por ser mal educada ni mala persona pero que este fin de semana nadie nos viniera a visitar -miro a Remus y le sonrió- es que quiero que estemos solos los tres en casa, empezar a sentirme una mujer de familia y cuidar de ustedes dos.
Remus le sonrió con ternura.
Pero pedir eso es como egoísta mi amor las visitas van a llegar eso es normal y sucede cuando un bebé es tan querido como el nuestro.
Si pero estos días ya fueron casi todos a verlo y no me han dejado tener a mi bebé más de cinco minutos pues se la ha pasado en los brazos de todos menos en los míos y eso si me ha dado un poco de celitos.
Remus sonrió al sentirse incluido dentro de ese grupo "secuestrador".
Entonces conmigo vas a pelear mucho.
Contigo no mi amor si a mí me gusta verlos juntos -sonrió- mejor dicho con nadie me molesto porque quieran tanto a mi hijo solo que por favor me lo dejen disfrutar a mi también.
Remus la abrazo con su brazo libre y le dio un beso.
Tendremos toda una larga vida para disfrutar de nuestro hijo.
Entraron a casa y mientras Remus intentaba despojarse de su abrigo Tonks aprovecho el momento para apropiarse de la compañía de su bebé y lo tomo en sus brazos descobijándolo ya que dentro de casa no hacia tanto frio pues ya estaba temperadita para ellos con la chimenea encendida y oliendo a comida recién preparada Tonks se sorprendió pero antes de que preguntara vio a la autora de aquellos detalles salir de la cocina.
Ya estaba preocupada por ustedes estaban demorando mucho.
Es que nos vinimos al estilo muggle -se acerco para saludarla- gracias y disculpe por haberla hecho venir.
No me agradezca nada que si usted no me lo hubiese pedido yo vendría igual todos los días.
Mamá, que haces aquí?.
Vine a ayudarte hija -abrazo a su hija muy suavecito para no molestar a su nieto al que hurto enseguida, Teddy vestía un abriguito y pantalón largo, gorro y escarpines tejido en lana combinadas en color blanco, verde claro y amarillo- pero que precioso que está este bebé -lo llenaba de mimitos- como no quisiste ir a quedarte a casa por lo menos el primer mes pues aquí está tu madre para evitarte trabajos y así tu descansas.
Pero… -miro a Remus que le sonreía él no estaba sorprendido pues el si tenía conocimiento de que su suegra iba a estar en casa en esa mañana- si yo también puedo hacerlo mamá, no me hagas sentir una inútil -se veía triste y un tanto frustrada-.
No es por hacerte sentir una inútil hija soy tu mamá y lo único que quiero es ayudarte para que te adaptes de mejor manera a esta nueva etapa de tu vida, se que a lo mejor te sientes invadida en tu espacio -Andrómeda también reflejo en su rostro tristeza- pero quiero que sepas que no es así yo solo estoy como tu apoyo como esa voz de la experiencia que te puede aconsejar con alguna duda… yo no tuve a nadie más que a Ted cuando tu llegaste a mí nadie me enseño yo no tuve a mi madre conmigo, aprendí sola y eso a veces es algo difícil pues siempre te hace falta.
Perdóname mamá yo no quise que entendieras eso con mi actitud -la abrazo muy fuerte- es solo que yo quiero sentirme mamá cuidar de mi hijo y cubrir sus necesidades pero con tantas personas ofreciéndome su ayuda es algo complicado -miro a su bebé que empezó a despertarse bostezando y estirándose en los brazos de su abuela-.
Andrómeda sonrió.
Es que mi nieto es hermoso y todos queremos tenerlo aunque sea un ratito pero bueno te prometo que solo vendré cuando tú me lo pidas -esto lo dijo con mucha tristeza pues no quería separarse de ellos-.
No mami -le dio un beso en la mejilla ya más relajada al ver los ojitos vivaces y profundos de su pequeño que parecían hablarle- sino es eso lo que yo quiero, tu puedes venir siempre cada vez que quieras solo que…
Si, ya se… que te deje desenvolverte con mi nieto
Si… tú puedes estar allí como mi supervisora vigilando que lo haga bien y así yo aprendo mucho más rápido.
Ambas sonrieron en señal de acuerdo.
Hola cielito -le sonreía a Teddy y acariciaba su carita- ¿si te acuerdas de mí?, soy tu abuelita y vendré a cuidar de ti y de tu mamá todos los días.
Te quiero mamá -le dio un beso en la mejilla y Remus se unió a ese cuadro abrazándolas a las dos-.
Ya que este bandido perezoso -jugaba con la punta de su nariz- se ha despertado -Teddy le regalo una pequeña sonrisita- que tal si le mostramos su habitación.
Andrómeda pensó que Remus se refería solo a él y a su hija por lo que le iba a entregar a Teddy.
No mamá llévalo tú.
Si suegrita -le dio un beso en la mejilla y sonrió- háganos ese honor.
Gracias Remus -se sintió muy contenta al estar así de incluida con tanto afecto-.
¿Y mi papá? -subían las escalera muy despacio-.
Trabajando en algo muy importante por eso en cuanto termine aquí me voy a casa para almorzar con él y luego regreso.
No mamita nada de eso le dices a mi papá que se venga para acá claro después de que termine ese trabajo importante -sonrió- así almorzamos todos juntos esa deliciosa comida que estas preparando porque huele riquísimo así se me va a hacer bien difícil llevar una dieta y mira que tengo que recuperar mi figura.
Andrómeda sonreía al ver que su hija se observaba de pies a cabeza no viéndose tan satisfecha.
Pues para mí no necesitas hacerte nada si estas lindísima -acaricio la cintura de Tonks-.
Ay mi amor tú dices eso porque me ves con ojos de amor.
A ver -detuvo el paso de todos- no solo yo pienso eso y si quieres te lo confirmo -Tonks sonrió- bueno -miro a su suegra- alcen la mano quienes piensen que esta mujer se verá prefecta siempre.
Remus tenía alzada su mano derecha antes de terminar de preguntar Andrómeda fue la segunda y las manitos de Teddy fueron las ultimas alzadas por su papá.
Ya ves -le sonrió ampliamente- que mas confirmación que esta todos pensamos lo mismo hasta nuestro hijo y que opinión más importante que la de él.
Tonks sonrió y les dio un beso a cada uno.
Gracias por quererme tanto.
En cuanto llegaron a la puerta de la habitación de Teddy que tenía globos y un cartel que decía *"Bienvenido a casa Teddy"*en letras multicolores y brillantes Remus tomo a su hijo en brazos lo puso de frente recostado sobre su pecho.
Esperamos que te guste mi amor porque tu mami y yo la decoramos especialmente para ti pensando en tu comodidad y relajación.
Tonks abrió muy despacito la puerta… la habitación era pequeña pero estaba muy bien amobladita con todo lo necesario. Las paredes estaban pintadas de color beis con una cenefa de animalitos en varios colores, las cortinas, las sábanas, almohadas y edredones de la cuna eran en dos tonos: celeste llano y amarillo a rayas en color gris; tenía dos repiseras llenas de muñequitos, un estante con libros de cuentos infantiles, un closet, una mecedora, un cambiadory una lámpara grande cerca de su cuna, sobre el suelo habían varios peluches grandes sentados entre ellos un conejo, unos borreguitos, un león una jirafa unos monitos y un enorme perro café con orejas largas que estaba acostado en el piso en forma de tapete la mayoría de esos peluches habían sido regalos de Sirius y su familia.
Te gusta? -le susurro a su hijo mientras recorrían el lugar-.
Teddy miraba con sus ojitos inocentes y ajenos a todo lo único que a él le llamaba la atención eran los colores variados de los muñequitos y animalitos que tenía pegados y pintados sobre las paredes.
Les quedo lindísima la habitación -estaba fascinada viéndolo todo- me recuerda tanto a la tuya solo que eran en tonos rosa y lila.
Yo también la recuerdo mamá -sonreía- me gustaba tanto mi habitación que cuando Ali llegue a casa la esperara una habitación idéntica.
Ali?.
Si mami Alina será tu segunda nietecita -miro a Remus y le sonrió- porque Teddy no será nuestro único hijo, yo quiero darle hermanitos por lo menos uno más pues no quiero que sea hijo único como su mamá o su papá, el tendrá a alguien con quien jugar, con quien compartir aventuras en su etapa de crecimiento hasta inclusive con quien pelear -soltó una risita y Teddy empezó a llorar cansado por la posición en la que lo tenía su papá, Tonks se acerco para tomarlo entre sus brazos y calmarlo- así que ya sabes muy pronto tendrás ese trabajito -le guió un ojo y le dio un beso en la boca-.
Luego de estar un ratito platicando Andrómeda bajo a seguir en sus quehaceres mientras Remus fue a buscar a su suegro y Tonks fue a su habitación para dar de lactar a su hijo en la comodidad de un sillón frente a la ventana para contemplar el paisaje relajante y transmitírselo a su pequeño que cada día parecía aumentar más su apetito dejando sus dos reservas de leche casi que agotadas cada vez que era la hora de alimentarse… cuando termino y se quedo dormidito bajo con él en sus brazos no quería dejarlo solito le daba miedo de que algo le pasara por un descuido pero nunca se imagino que en la sala la estaría esperando una muy linda sorpresa… una cunita muy pequeña para que Teddy la ocupara en sus primeros meses, era de madera pintada en color celeste con la forma de una corona en el respaldar y el dibujito de la carita sonriente de un niño, estaba cubierta por un pequeño toldo en color blanco.
Espero que te guste hija -Ted le sonreía- esto era lo muy importante que estaba terminando de hacer en casa antes de venir a verte, es para que lo pongas en tu habitación así no duermes preocupada de que algo le pase a mi nieto hasta que tenga unos mesecitos mas y mira el moisés se puede sacar así lo llevas a donde tu vayas -el rostro de felicidad que tenia aquel abuelo era único e incomparable, Andrómeda que estaba a su lado está igual de sonriente y emocionada, Remus se acerco a ella para ayudarla a bajar los últimos escalones-.
Gracias papi está muy lindo -le dio un fuerte abrazo- tu siempre tan pendiente de todo.
Es que adoro a mi nieto es la primera vez que soy abuelo y eso es un acontecimiento que merece todo esto.
Y no será la única vez pues estos dos -miro a su hija y a su yerno- nos han prometido ya una nieta.
¿De verdad? -sonreía ampliamente- es lo mejor que nos puede pasar, llenar nuestra casa de nietos muy lindos corriendo por todas partes -le dio un beso a Teddy que dormía profundamente- me hubiese gustado tanto que se quedaran en casa aunque sea hasta las vacaciones así estábamos más pendientes de ustedes.
Ya no insistas Ted que nuestra hija ya decidió y sabes que ella no desiste cuanto tiene algo en mente.
Lo sé pero bueno nada pierdo con intentar.
Iré a visitarlos a diario y cuando tenga que ir a trabajar nuevamente este precioso pasará todo el día en casa de ustedes -lo acostaba muy sonriente dentro del moisés-.
Por eso nosotros ya estamos pensando en adecuarle una habitación, nuestra casa tiene una que esta sin uso así que -sonrió- ya lo tenemos todo solucionado.
Tonks sonrió a veces con sus papás le resultaba imposible llevarles la contraria por algo ella eran tan terca tenia a quien salir.
Mi amor ya está listo el almuerzo -Ofelia abrazaba de espaldas a Humberto que estaba en el despacho muy pensativo e intentaba tratar de relajar su mente leyendo un libro- vamos -lo tomo de la mano- Peter y Fidelina ya nos están esperando.
Humberto le sonrió y se dio la vuelta para abrazarla de frente.
Tengo tanta hambre que de seguro repetiré.
Pero si todavía no sabes que es lo que te prepare -sonreía disfrutando de sus caricias-.
No necesito saberlo, todo lo que estas manos hacen es magnífico -se las beso- si mira que hasta has logrado hacerme subir un par de kilos en estos meses, si sigo así…
No te preocupes que si veo que te me estas poniendo gordito te pongo a dieta y ejercicio -acariciaba sus brazos que la tenían muy apegada a él- pero ahora estas muy bien esos kilitos te sentaron de maravilla -le guiñó un ojo- ahora hay de donde más… acogerse -se lo dijo en doble sentido y Humberto le sonrió- lo único que no me gusta es esa barba que te has dejado crecer no va contigo con tu estilo y a mí no me gusta que cada que te doy un beso eso hinque mi rostro, mi cuello y… demás -sonreía de medio lado-.
¿Quieres que me la haga desaparecer?.
Si, hoy mismo si es posible.
Y… que hay a cambio? -se acercaba peligrosamente a su boca pero Ofelia delicadamente le huía-.
Te convencen una masajitos relajantes después de un delicioso baño de esencias perfumadas hoy en la noche… mientras los demás duermen tú tienes a tu masajista profesional solo para ti -le hacía movimientos sensuales y atrayentes con sus manos-.
Entonces mi almuerzo tendrá que esperar pues ahora mismo voy a poner manos a la obra.
No hay apuros tienes el resto de la tarde -acaricio sus labios con su pulgar- ya te dije que será hasta la noche -le sonreía mientras se zafaba de sus brazos- ahora vamos a la cocina -intento girarse pero los brazos de Humberto la encarcelaron nuevamente haciéndola así presa de su boca-.
Y esa pulserita tan linda, ¿es para tu amiguita Matilda?.
Peter no se había dado cuenta que su nana mientras ponía la mesa había estado observándolo a él con la pulserita entre sus manos concentrado en darle la vuelta una y otra vez y al verse descubierto la oculto de inmediato empuñándola en su mano.
De que hablas nanita que pulsera? -se hacia el desentendido-.
De esa que acabas de ocultar -sonrió-.
Peter se sonrojo y bajo la mirada no sabía que decir.
No te avergüences mi niño que yo no te pregunte con la finalidad de incomodarte es solo que sentí curiosidad la pulserita esta preciosa y sé que a la persona a la que se la des le va a gustar muchísimo y se pondrá muy contenta.
Quien se va a poner muy contenta?.
Ofelia y Humberto entraban a la cocina tomados de las manos y con una sonrisa en su rostro.
Nadie -Peter los miraba nervioso sentado desde su puesto- mamá y papá quisiera pedirles algo.
Dinos hijo.
Peter no se atrevía.
Peter no te quedes callado -le sonreía- sea lo que seaque quieras pedirnos nosotros te escuchamos y según lo que evaluemos te lo concedemos o no… ¿quieres un balón nuevo? -Peter negó con la cabeza- ¿una bicicleta? -volvió a negar- ¿un video juego?.
No papá yo no quiero nada para mí.
Y entonces?.
Es… es para una amiga… como mañana vamos a la casa de campo me gustaría que me permitieran invitar a… Matilda.
Ofelia y Humberto se miraron y se sonrieron.
Eso era todo lo que querías pedirnos? -Peter movió su cabeza positivamente- y por eso tenias tanta pena? -Peter bajo la mirada-.
Por supuesto que te damos permiso hijo de invitar a tu amiguita cuantas veces quieras.
A Peter se le ilumino el rostro y de inmediato con una sonrisa se levanto de su puesto y fue a abrazarlos a los dos.
Gracias mamá gracias papá tenía miedo de que me dijeran que no.
Y porque lo haríamos si tu noviecita es muy simpática y a mí me agrada mucho que venga a casa y comparta con nosotros.
No es mi novia papá es solo mi amiga… mi mejor amiga.
Humberto miro a su esposa con complicidad y ella le hizo señas de que no dijera nada mas pues su hijo se había incomodado un poco.
Después de almorzar llamo a sus papas y les pido permiso y luego le hago la invitación formal a Matilda.
No mami yo personalmente quiero invitar a Matilda tu solo les pides permiso a sus papás -se sentaba muy animado mientras Fidelina comenzaba a servir y sonreía mirando a Ofelia y a Humberto que estaban igual-.
Sirius estaba sentado sobre el filo de la cama contemplando muy atento y concentrado a su mujer que acomodaba muy cuidadosamente sus camisas en los armadores y luego los colgaba dentro del closet.
Y esa mirada? -le sonrió- tan aquí y a la vez no.
Sirius sonrió y la ayudo con la última de sus camisas para luego hacer que se sentara a su lado.
He estado pensando en nosotros, en nuestra familia que ya empezó a crecer -puso su mano sobre su vientre- mira yo no soy muy bueno con las palabras bonitas poéticas y esas cosas que Remus sabe manejar mejor que yo… yo soy más directo y no me gustan mucho los preámbulosbueno dependiendo la situación -sonrió con doble sentido- pero cuando digo algo tan importante como lo que te voy a decir a ti y ahora quiero que sepas que es con mi corazón sincero, yo a cualquiera no le digo que la amo y hasta ahora tú has sido la única mujer a la que yo le he dicho esas dos palabras tan especiales y que quiero que así sea para siempre por eso… -saco una cajita color verde oscuro que tenia oculto en su bolsillo y la abrió dejando ver dentro de ella un fino anillo de diamantes en color esmeralda-.
Mi amor tú… -Amelia no daba crédito a lo que tenía frente a sus ojos, era su sueño hecho realidad-.
Si, -Sirius estaba más nervioso que ella, saco el anillo de la cajita y se lo coloco muy cuidadosamente en su anular- con esta alianza quiero que terminemos de formalizar nuestra unión -le sonrió muy conmovido- gracias a ti soy muy feliz tú has sido la única que ha soportado a esta loca personalidad que tengo que a veces suele ser bastante esquiva y rebelde pero aun así tu te has acoplado perfecto a mi forma de ser y te has atrevido a apostar por nosotros que me has dado dos hijos más por eso, por ellos es que quiero que tengan un hogar formado como debe de ser para que se sientan estables y seguros -tomo ambas manos de ella y las empuño entre las suyas- ¿aceptas casarte conmigo y ser mi esposa para siempre?.
Amelia sonreía con lágrimas en los ojos.
Te amo te amo -le susurraba mientras se unía a él en un profundo beso- y claro que acepto casarme contigo si es lo que he estado esperando toda mi vida.
Luego de que Ted y Andrómeda se fueran de casa de su hija ya muy cerca del atardecer Tonks y Remus decidieron darle su bañito a Teddy… Tonks estaba dentro del baño de la pequeña habitación de su hijo con una tina a la que ya la tenía llena con agua tibia y jaboncitos líquidos especiales para la piel delicada de su bebé, Remus estaba sacándole la ropita de una manera tan lenta porque tenía miedo de lastimarlo o de arrancarle un bracito o una pierna que estaban bastante activas y eso le hacía tener más miedo.
Ya está todo listo mi amor trae a Teddy -llamaba desde el baño-.
Dame un momentito que ya voy… hijito por favor colabórame -le susurraba- déjame sacarte el abriguito pero para eso no tienes que moverte tanto que me pones nervioso -le sonreía- tu papá es un inexperto y aunque no lo creas ahorita me están temblando las piernas porque estoy muerto del miedo -Teddy hacia pequeños soniditos de querer empezar a llorar pero Remus impidiéndoselo lo tomo en sus brazos y empezó a caminar muy despacio calmándolo con sus caricias y pequeños besos depositados sobre sus cabellitos multicolores y al darse la vuelta para regresar noto que Tonks había estado observándolo con una sonrisa en su rostro llena de ternura- es que no puedo sacarle el abriguito -le sonrió apenado-.
Pero si es fácil -se acerco para tomar a su hijo- solo tienes que hacer esto -puso de ladito a Teddy y de la parte de debajo de su abrigo empezó a alzarle las manguitas y en instantes el abrigo ya había dejado el cuerpecito de su pequeño- eso es todo -le sonrió y acaricio su rostro- si lo haces con cuidado no lo lastimas.
Es que es tan chiquito que da miedo.
Ya te acostumbraras -le entregaba a Teddy que estaba desnudito- ¿quieres bañarlo tú?.
Remus movió de inmediato su cabeza en actitud negativa.
No hazlo tú que eres la experta yo solo te veo.
Experta no soy estoy aprendiendo para llegar a ser eso -le dio un beso- y juntos lo vamos a lograr porque Teddy nos hará profesionales en esto de ser padres -le dio un beso en la frentecita de su hijo- en el closet hay una batita de baño para envolver a este precioso y así no tenga friesito después de que terminemos de darle su delicioso bañito -caminaba hacia el baño mientras Remus se dirigía hacia el closet-.
Aquel baño estuvo lleno de lindas sensaciones para los tres Teddy no se quejo en ningún momento el disfrutaba de las suaves caricias propinadas por su mamá que con sumo cuidado recorrió cada centímetro de su piel seguida después por un masajito de aceites aromáticos con los que ejercitaba los reflejos de su hijo al hacer que respondiera a sus estímulos, luego de vestirlo y dejarlo muy pero muy perfumadito se lo entrego a Remus para que lo entretuviera con jueguitos mientras ella iba a preparar la cena.
Remus lo paseo por unos minutos dentro de la habitación mostrándole muñequitos y la diversidad de colores llamativos que había allí.
Hijito quieres ir a conocer el lugar favorito de papá?.
Teddy lo miraba con una concentración bastante profunda y cada vez que escuchaba su voz parecía que una luz se encendía dentro de ellos.
Te voy a mostrar mis tesoros que cuando estés más grandecito te regalare uno de ellos -bajaban por la escalera muy despacio- el que tu escojas, el que te guste más -le susurraba- y si heredas esa misma pasión que tengo yo te los regalare todos -abrió la puerta de su pequeña biblioteca- este es mi mundo interno, mi pequeño espacio en donde me gusta venir y desconectarme de todo yo puedo quedarme aquí horas y horas sin aburrirme ni un momento -recorría los anaqueles repletos de libros- la mayoría de estos libros ya me los he leído y me sé muchas historias que si quieres podría contártelas capitulo a capitulo como si fuera un cuento -le sonrió- ¿Qué dices te gustaría? -Teddy con sus ojitos saltarines y su cabellito cambiante de colores le decían que si- mira qué tal si empezamos con este -saco un pequeño libro que tenía el paisaje de un bosque encantado en la portada- es una obra muy buena se titula "En el Bosque de Rinkaliast".
(N/A el autor de ese libro es Días de Tuesta)
Yo me lo he leído muchas veces ¿sabes porque?... porque fue el primer regalo que me hizo tu mamá en un cumpleaños que me celebraron entre los que conformábamos la Orden del Fénix -se oía algo nostálgico- algún día te hablare de aquel grupo de amigos del que tus padres formaron parte activa en tiempos de una guerra que finalmente término siendo nosotros los buenos los vencedores definitivos… yo le debo mucho a la orden allí conocí a grandes seres humanos pero lo mejor de todo es que allí conocí a la mujer de mi vida, a mi completa felicidad y mira ahora te tengo a ti que eres lo más perfecto de nuestra unión.
Remus se sentó en uno de los sillones y acomodo muy bien a Teddy en su brazo izquierdo mientras que con su derecho abría el libro en el primer capítulo y empezó a leérselo muy despacio explicándole muy bien las escenas y personajes que allí se presentaban… el tiempo se le paso sin darse cuentaestaba tan distante de todos en ese momento y en ese lugar solo estaban él y su bebé que ni siquiera escucho cuando Tonks abrió la puerta.
Estaban aquí -suspiro aliviada- los busque en toda la casa y no los encontraba pensé que habían salido -se acerco a ellos-.
Como crees que nosotros nos vamos a ir sin ti mi amor o sin avisarte por lo menos.
Tonks acariciaba las manitos de Teddy que estaba despierto todavía.
Mira lo que mi hijo y yo empezamos a leer -le sonreía mientras le mostraba el libro- y lo vamos a terminar prontito -beso a su hijo- porque ahí donde lo ves es un muy buen lector y oyente porque capta rapidito.
Tonks sonrió al recordar la historia de aquel libro tan especial para ella también.
Pero mi amor él está muy chiquito para esto no creo que te entienda.
Como que no si mi hijo es muy inteligente y yo se que él me entiende muy bien si ha estado muy atento y tranquilito todo este tiempo y ya sabe lo especial que es este libro para nosotros porque se lo conté -acariciaba el rostro de ella que tomaba a su hijo entre sus brazos-.
Es que salió igual a ti -le sonrió- y si se sienten cómodos los dos haciendo esto pues adelante sigan con su pasión y amor por los libros solo que si se van a transportar a este mundo de letras avísenme -le hacía pucheritos a su bebé- así no me vuelven a preocupar.
Lo sentimos mucho -la abrazo- y te pedimos perdón -le dio un beso en su mejilla- este es por Teddy y este…-beso sus labios- es por mí.
Tonks sonrió.
Teddy esta disculpado él es inocente de todo pero tu… me debes dos mas como mínimo para perdonarte.
Remus cumplió su deseo dócilmente.
Ahora si estoy perdonado?.
Tal vez -se levanto del sillón muy sonriente- ya está la cena así que vamos -lo tomo de la mano- quizás mas noche te perdone -le alzo una de sus cejas-.
Papi tu estas enojado conmigo?.
Matilda estaba muy feliz empacando en un pequeño bolsito todo lo que necesitaría para su día de campo que mañana tendría con los papás de Peter y Sirius la contemplaba desde la puerta.
Porque crees que estoy enojado? -se puso a ayudarla sentándose a su lado-.
Porque desde que sabes que mañana me voy de paseo estas todo serio y no te vi muy convencido cuando me diste el permiso.
Eso no significa enojo sino preocupación.
Pero preocupación de que papi si nada malo va a pasar voy a ir con los papás de Peter y ellos nos van a cuidar.
Si pero no voy a estar yo y… nadie te cuida como yo.
Entonces no quieres que vaya? -se puso un poco triste-.
No hija no pienses eso -la sentó en sus piernas- yo solo quiero que te diviertas y que te cuides mucho no te vayas a alejar de los adultos, se que cerca de aquella casa hay un lago y aunque tú sabes nadar muy bien yo no te lo recomiendo que vayas a nadar sino con la supervisión de un adulto… yo me moriría si te llega a pasar algo -la abrazo muy fuerte-.
No va a pasar nada papi te lo prometo -alzo su mano derecha- no hare nada irresponsable así que despreocúpate y mejor aprovecha llevando a mi mamá y a mis hermanitos a pasera por allí por sus lugares favoritos y así los consientes.
Sirius sonrió y le dio un beso
Te vamos a extrañar mucho.
Y yo a ustedes pero no será por mucho ya en la nochecita estoy de vuelta.
Hija antes de que me olvidehay otra cosa que quiero pedirte… es que tengas mucho cuidado en ya sabes, acerca de tus habilidades mi brujita -le pellizco nariz- nadie ajeno a nosotros puede saber de eso.
Nadie?.
No hija.
¿Por qué?.
Porque los muggles no…
Papi no digas esa palabra que a mí no me gusta es como clasista y… mi mamá y mi mejor amigo…-bajo la mirada-.
Lo siento hija pero así les decimos en nuestro mundo a los que no son como nosotros, es como una costumbre pero si a ti te incomoda no la volveré a mencionar… mejor le decimos personas no mágicas -le sonrió-
Para mi siguen siendo las mismas personas sin título sin nada solo seres humanos especiales cada uno en nuestras diferentes formas de ser; no sé porque nosotros mismos nos establecemos estas diferencias pero así es el mundo y no se lo puede cambiar.
Quizás no se la pueda cambiar ahora pero en un futuro con más personas que piensen como tu todo será distinto.
Matilda sonrió.
Si papi pero ahora ya vámonos que tenemos que salir a celebrar que tu y mamá por fin se van a casar.
Crees que tu mamá ya haya terminado de arreglarse?.
Uhmm…. -se miraron y luego vieron el reloj- no -dijeron al mismo tiempo-.
Entonces vamos a apurarla.
No papi piensa en mis hermanitos que tal si mamá se pone a llorar porque la apuramos y la estresamos ya ves que últimamente anda muy sensible.
Tienes razón entonces en vez de apurarla vamos a ayudarla -le guiñó un ojo-.
Si, así esta mejor nuestra excusa además si se está demorando es porque se está poniendo muy bonita.
A la mañana siguiente…
Remus se despertó muy temprano debido a los llamaditos de su pequeño que se sentía incomodo y quería un cambio de pañal cosa en lo que Remus estaba completamente nulo había visto hacerlo a su esposa pero no estaba seguro de que él pudiera hacerlo; quiso despertarla pero estaba tan tranquila que desistió de aquella idea pues en la noche se había despertado más de tres veces para darle de lactar a su bebé que merecía dormir un poco mas así que valientemente tomo un pañal y puso manos a la obra… antes de cambiarlo leyó las instrucciones que resaltaban en el paquete de pañales y se fijo en el que tenia puesto y noto que las cintas pega y despega iban hacia adelante, se demoro un poco pues se le pegaban en los dedos pero con paciencia lo logro aunque le quedo algo flojo pero ya Teddy se sentía mas cómodo y eso era lo importante.
Ves hijito si pude ya estas limpiecito así que puedes seguir durmiendo.
Teddy bostezo con mucha pereza mientras se estiraba y se encogía recostadito en su moisés, a Remus le enterneció tanto que no pudo resistirse y lo llevo a dormir con él, lo recostó boca abajo sobre su pecho y lo arrullo acariciándole su espaldita.
Tonks abrió los ojos levemente al sentir el perfume natural de su bebé que se lo sabía de memoria y al ver a Remus así como estaba de entretenido y feliz se acerco para abrazarlos.
Y este hombrecito bello decidió hacernos visita? -sonreía-.
Si -beso a Tonks en los labios- estaba cansadito de dormir solito así que me lo traje y mira que quedo rendido le gusta este puestecito.
Y no es el único pues a su mamá también le gusta, es porque los latidos de tu corazón nos arrullan -se inclino un poquito para besar la mejilla de Teddy- me da una penita tener que despertarlo pero tengo que revisarle el pañal.
No, ya no es necesario ya se lo cambie yo.
¿Qué?... -lo miraba incrédula- tu le cambiaste el pañal?.
Si…-reía- ¿porque me miras así?.
¿Y lo hiciste bien?.
Pues Teddy no se quejo por eso se quedo nuevamente dormidito.
Pobrecito, ¿estaba llorando cuando despertaste?.
Un poquito pero se calmo en cuanto me vio.
Tonks sonrió con ternura.
Me hubieses despertado.
Mi amor no todo lo vas a hacer tu, yo también puedo ayudarte las responsabilidades compartidas son más llevaderas y el bienestar de nuestro bebé es cosa de los dos -la abrazo más a él- juntos estamos aprendiendo.
Y lo estamos haciendo muy bien.
La casa esta tan vacía sin mi princesa.
Es porque es la primera vez que te separas de ella -Amelia recogía los platos de la mesa, habían estado desayunando antes de que los papás de Peter pasaran por su hija- pero no te preocupes ella va a estar bien es muy responsable para su edad y cuando yo le he dado permiso para otros paseítos todo ha salido con bien -le sonrió y acaricio sus cabellos- así que cambia esa carita de papá triste que hoy prometo consentirte a ti solito.
Tu consentirme a mí?.
Si -se disponía a lavar los platos-.
Deja eso -la aparto de ese oficio rodeándola entre sus brazos- yo me encargo -con su varita puso a lavar solos a los platos- el que esta para consentirte soy yo.
Me vas a malacostumbrar a no hacer nada.
Mejor así descansas y estas delicadas manos no se maltratan.
Manos que están acostumbradas a trabajar y así se quedan -le sonrió-.
Pues para mí el único trabajo obligatorio que tienen es acariciarme a mí.
Eso no es un trabajo, es una distracción -rodeaba su cuello muy despacio mientras suaves roces se apoderaban de sus labios-.
Quiero que te arregles porque vamos a salir, en casa hoy no nos quedamos.
Y porque no? si en casa también podemos pasarla rico.
Eso no lo dudo pero yo tengo otro tipo de planes en mente.
Uhm… y que planes son esos, no me los puedes decir?.
Claro que sí; quiero que veas unos modelos de casas que están en venta y escojas la que más te guste ya que nos vamos a casar y nuestra familia va a ser más grande por ende el espacio debe de ser mayor y bueno aquí como que eso nos resulta insuficiente.
Pero esta casa es tan especial para mí que no quisiera deshacerme de ella.
Pero si yo no te estoy pidiendo eso, esto es tuyo y así se queda puedes alquilarla yo también tengo esa casa en Grimmauld Place pero para mí no tiene nada de especial ni tampoco quiero que mis hijos crezcan en ella yo quiero una casa donde tú y yo nos iniciemos juntos donde los únicos recuerdos bonitos que tenga sean los de nuestros hijos.
Está bien te acompaño -lo beso con pasión- pero la casa que escogeremos será la que nos guste a los dos -le sonrió-.
Ofelia notaba a Humberto algo disperso en sus pensamientos y en su forma de actuar a pesar de que hablaba y reía con todos ella percibía que muy en el fondo no todo era alegría y entendía muy bien cuáles eran esas razones y ahora que lo veía en el jardín recostado en aquella hamaca mirando distraído hacia el cielo le entraban unas ganas de ir a protegerlo, de ir a mimarlo y llenarlo de abrazos para que se sintiera mejor y alejarlo así un poco de sus preocupaciones.
Puedo acostarme a tu lado? -le sonreía-.
Humberto de inmediato salió de su concentración fija al vacio.
Claro mi amor ven -se hacía a un ladito para dejarle espacio Ofelia se cobijo entre sus brazos y empezó a acariciar su piel-.
Sabes que te amo mucho ¿verdad? y que tu bienestar y tu salud me importan mucho más y que en si mis manos estuviera te solucionaría todos tus problemas al instante con tal de ya no verte triste y alejado de nosotros.
De que hablas Ofi mi amor si yo estoy bien.
No tú no estás bien y no me digas mentiras que te conozco y sé cuando hay algo que te estresa y aunque no me lo digas yo ya conozco ese motivo… son cosas de la oficina.
No es eso en serio -Humberto estaba mintiendo-.
Entonces en que estabas pensando ahorita y en los demás días que te he notado distraído.
En nada, en cosas sin importancia -le sonrió tratando de disimular-.
Nadie piensa en nada -se inclino un poco para verlo a los ojos- pero bueno sino me quieres contar no te voy a obligar -le dio un pequeño beso- voy a ver cómo están los niños -se levantaba de su lado un poco desilusionada de no haber podido lograr su cometido-.
No te vayas por favor -la tomo del brazo- lo siento si fui grosero es solo que no te quiero llenar de preocupaciones con problemas que los puedo solucionar yo.
No todo a veces se soluciona así también se requiere de ayuda y yo ya te he dicho que si quieres puedo ir a hablar con mis padres para que nos presten dinero o inviertan con nosotros; mi papá tiene…
Primero muerto antes que ser socio de él.
Pero el tiene muchas influencias nos puede ayudar si yo voy estoy segura que…
No -lo dijo con firmeza- yo no voy a dejar que te vayas a humillar con ellos y menos por mi causa.
Pero mi amor.
Pero nada Ofelia yo no les daré motivos para que se regocijen viéndome derrotado.
No seas orgulloso.
Pues si lo soy y no voy a cambiar… ya encontrare algo que pueda hacer.
Con Urquiza impidiéndotelo, bloqueando todos tus posibles contratos?... lo dudo si ese hombre nos está haciendo la vida de cuadritos nos está encerrando en un callejón sin salida y como a la mayoría de inversionistas de este país le temen o le deben favores pues ya verás cómo están las cosas.
Ya aparecerá alguien bueno y honesto que nos ayudara, no a todos los podrá comprar ese tipo no todos son corruptos como el… prefiero quedarme en la ruina antes que tener que ir a rogarle a tus padres -la miro a los ojos y acaricio su rostro- perdóname si lo que te digo te duele, se que de todas maneras tus padres sean como sean son tus padres y los quieres y yo no te prohíbo nada con respecto a ellos solo que esto de ir a pedirles ayuda no te lo voy a permitir y te lo digo en serio.
Ofelia respiro profundo y no dijo nada solo se quedo en silencio sentada a su lado Humberto la abrazo y le dio un suave beso.
Yo quiero que tú estés tranquila mientras yo esté a tu lado todo va a estar bien, yo procuro el bienestar tuyo y de mi hijo siempre… que por cierto ¿donde están Peter y su amiguita? -cambio su semblante se puso sonriente para así dejar esa atmosfera tensa que se había colado entre ellos-.
Están jugando en el jardín posterior cerca de los columpios.
Entonces qué te parece si los llevamos a nadar un ratito al lago, hace tanto que no lo hacemos que ya lo extraño -sonreía- extrañaba todo este campo, este paisaje pero sobre todo el silencio y la tranquilidad que te da este lugar.
Deberíamos de venir más seguido -se levantaban de la hamaca-.
Vamos Matilda corre que nos van a descubrir -susurro Peter tomando de la mano a Matilda que salían en cuclillas de debajo de unos arbustos muy cerca de donde habían estado sus padres… sin darse cuenta que a lo que se había agachado se le había caído una pulserita de piedritas multicolores con cinco dijes incrustados alrededor, uno tenía la forma de un trébol, otro la forma de un corazón, otro en forma de flor, otro era de una carita feliz y el ultimo tenia la forma de una muñequita-.
Toma Peter esta pulserita se te cayó enante -le sonreía mientras se sentaba en uno de los columpios que estaba a lado de él-.
Peter se quedo quieto y en silencio sintiendo que la sangre se le subía a la cabeza porque Matilda había descubierto la pulserita que él no sabía cómo dársela.
Toma Peter -le seguía insistiendo al ver que el no aceptaba la pulsera- ¿acaso no es tuya?.
No es mía.
Matilda lo miro con el ceño fruncido.
Pero si yovi cuando se te cayó de tu bolsillo.
Bueno si es mía pero era un regalo que había comprado para ti y no quería dártela de esta manera -se veía apenado-.
Matilda se había quedado sorprendida.
En serio es para mí? -sonreía feliz-.
Si, ¿te gusta?... la escogí porque sé que a ti te gustan mucho los colores.
Gracias Peter -Matilda se bajo del columpio y corrió a abrazarlo- es la primera vez que me hacen un regalo así, ¿me la pones? -le extendía su mano derecha y Peter muy despacio se la coloco-.
Se ve muy bonita en tu mano.
Tú crees? -le dio un beso en la mejilla y se fue a sentar de nuevo en su columpio- te quiero mucho Peter y yo también pienso hacerte un regalo después de esto lo mereces mucho.
No Matilda no tienes que darme nada.
Peter estaba anonadado con la mano puesta sobre aquella mejilla donde había recibido aquel beso que lo había tomado por sorpresa.
Pero quiero hacerlo.
Pero si lo mejor y más importante ya me lo diste -le sonrió- tu amistad y tu cariño.
Ah, pero eso es aparte -sonrió y acomodo unos mechones de su cabello detrás de sus orejas- ahora yo quiero…
Eres muy bonita Matilda -Peter no la dejo continuar- y me gusta mucho saber que soy tu… mejor amigo -empezó a mover el columpio de Matilda muy suavemente-.
Siempre seremos amigos Peter.
Lo sé -susurro muy bajito-.
No sabía que tus papás estaban atravesando esos problemas de dinero.
Llevan meses así hablando de lo mismo mi papá es el más preocupado aunque lo disimule pero a mí no me cuentan nada lo que yo sé es por lo que escucho detrás de las puertas sin que me vean así como ahora que estábamos ocultos y yo opino lo mismo que mi mamá… la solución más rápida ahora es ir con mis abuelos.
Pero tu papá no quiere y se ve que es muy firme en eso.
Es que mis abuelos no lo quieren mejor dicho no quieren a nadie ni siquiera a mi mamá.
¿Y a ti?.
No se -Peter se alzo de hombros- ni siquiera me conocen nunca han venido a visitarme solo me mandan a veces juguetes o ropa para mi cumpleaños o navidad.
Que mal hacen tus abuelos como si los regalos limpiaran sus conciencias, no saben del nieto que se están perdiendo.
Si pero a mí no me importa yo soy feliz teniendo a mis papás que ahora si son mis papás y me quieren -veía feliz como a los lejos ellos se acercaban-.
Eso es cierto tus papás han cambiado mucho y yo comparto tu alegría por eso ya verás como pronto se soluciona el problema que tienen igual yo voy a hablar con mi papá a lo mejor él puede ayudarlos.
Tu papá a mi no me quiere siempre cuando voy a tu casa no deja de vigilarme.
Matilda sonrió.
El es así un poquito sobre protector pues tu y el no se conocieron en buenos términos y todavía desconfía de ti pero es cuestión de tiempo ya se le pasara.
Eso espero porque a veces me da miedo.
El no te va a hacer daño Peter tu le estas empezando a caer bien.
De que tanto hablan niños?.
Ofelia y Humberto se paraban a su lado muy contentos viendo a su hijo que se comportaba de manera tan especial como todo un caballerito con su amiguita.
De lo bonito que está este lugar -sonreía- me gusta mucho.
Nos alegra saber eso -acaricio la carita de Matilda- ahora cada vez que vengamos te vamos a invitar porque hoy nos va a faltar tiempo para mostrarte todo lo que este lugar tiene para ofrecerte aquí no hay como aburrirse.
Eso es cierto por eso venimos a invitarlos para ir a nadar al lago.
¡¡¡Sí!!! -Peter salto de la alegría- vamos a ponernos nuestros trajes de baño -tomo de la mano a Matilda y salieron corriendo-.
Que se me hace que esta pequeña pertenecerá a nuestra familia en un futuro -sonreía y abrazaba a su esposa-.
Sería fabuloso -compartía su alegría-.
♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥
Bueno eso es todo por hoy nos vemos pronto con el siguiente capítulo…
Gracias una y mil veces más a todos los que amablemente me dejan sus hermosos comentarios = )
Disculparan cualquier falta de ortografía.
Los quiere
= ) Naty = )