← Historia 40490 · de
Historia 40490 — capítulo 36
♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥
Cerca de las diez de la noche luego de una ardua jornada de trabajo Remus llegaba a casa, se le había hecho tarde porque se había puesto al día con ciertos pendientes que tenia; Tonks lo había estado esperando pero ahora dormitaba sobre el sofá con Teddy que estaba despierto entre sus brazos.
Remus se acerco muy despacio hacia ellos acaricio la carita de su bebé y le sonrió.
Hola mi pequeño, ¿me estabas esperando? -lo tomaba entre sus brazos acto que hizo que Tonks se despertara-.
Remus -somnolienta aun se reincorporaba- ¿Qué hora es?.
Van a ser las diez -le dio un beso- lo siento se me hizo tarde.
Voy a calentarte la cena -se levanto dejando a exhibición sus brazos y piernas debido a que su bata era corta y de tela muy liviana-.
Bu… bue-bueno -a Remus se le salían los ojos viéndola así de hermosa y sensual caminando hacia la cocina- que bella que está tu mamá -le susurro a Teddy mientras caminaban detrás- tu y yo somos muy afortunados en tenerla.
Teddy demostraba su alegría en aquella opinión moviendo sus manitas y piernitas.
¿Y cómo te fue hoy? -le sonreía mientras encendía la estufa- ¿bastante trabajo?.
Si, tenia algunos pendientes que revisar ya sabes, tareas de los chicos preparando ciertas clases especiales que tengo que dar ya se acercan los exámenes finales -respiro hondo a ver que Tonks se paraba a su lado y se recostaba sobre la mesa mientras cruzaba y movía su pierna derecha en movimientos lentos e inocentes pero para él, que estaba con esos pensamientos internos luchando por aflorar le parecían demasiados provocativos- por eso se me hizo tarde no quería traer trabajo a casa -sonrió- pero me fue muy bien ya estoy al día en todo.
Ah… ¿y estas muy cansado? -sonreía y lo miraba de lado-.
No, no estoy cansado -aquella pregunta había tenido un significado especial para Remus- ¿Por qué?.
Por nada -susurro- por nada -su sonrisa cada vez se dibujaba más amplia- siéntate que ya te voy a servir y espero que tengas mucha hambre porque te prepare algo rico.
Gracias -Remus no pudo resistirse y de manera intempestiva se apodero de sus labios por unos segundos- contigo siempre se me despierta el apetito.
Qué bueno que así sea -se separo de sus brazos muy complacida pero con unas ganas efímeras de haber continuado ese beso y llegar a sus consecuencias-.
Remus todo el tiempo estuvo con la mirada fija en ella, no la perdía en ningún instante solo de vez en cuando salía de su concentración debido a que Teddy hacia algún movimiento involuntario… cuando Tonks termino de servirle a Remus su cena se acerco a su pequeño hijo y lo tomo en sus brazos.
Voy a cambiarlo y a ponerle su pijamita ya es hora de que duerma y es muy tarde para que este trasnochando -beso la carita de su bebé- esta como confundido en los horarios durante el día duerme tranquilito y en las noches se la pasa activo.
Pobrecito es que aun no se adapta -Remus se encontraba con su nariz muy cerca del cuello de su amada percibiendo su perfume que le resultaba algo diferente-.
No es eso solo que es un bebé muy engreído y consentido por el papá -le sonrió- y como sabe que solo en las noches pasa en casa pues lo espera despierto -Teddy empezó a sollozar- si ves… ya siente que lo alejo de ti y me hace guerra.
Entonces déjamelo que yo lo hago dormir.
No, tú debes de cenar tranquilo este pequeñín debe de entender que cuando hay que esperar hay que esperar.
Pero sino me molesta.
Lo sé pero…
Por favor no se vayan -Remusle dedico de esas miradas que a Tonks le derretían al instante- acompáñame y así entre los dos lo convencemos de que duerma.
Tonks no tuvo opción a negarse y se sentó a su lado.
Yo los extraño mucho durante el día que para mí es una alegría grande llegar a casa y encontrarlos todavía despiertos.
Siempre te esperaremos solo que hoy a mi -sonrió- me gano un poquito el sueño pero no vuelve a pasar.
Es la última vez que llego a esta hora se los prometo.
Así vengas a la media noche o en la madrugada yo siempre estaré esperándote, jamás me acostaría en nuestra cama sino es contigo a mi lado además tú crees que este hijo tuyo me lo va a permitir si el impaciente espera a que llegue la noche para estar contigo.
Muy pronto me tendrán todos los días durante todo el día -se veía ilusionado- las vacaciones están cada vez más cerca faltan semanas -comía con alegría degustando de todos los manjares que tenia frente a él- cada vez cocinas mucho mejor esto está para repetir.
Me alegro que te guste tanto lo que te preparo con mucho amor y dedicación… recuerdo tanto que cuando me case contigo yo no sabía cocinar muy bien.
Remus sonrió.
Nunca voy a olvidar ese primer desayuno que me preparaste.
Tonks se sonrojo.
Estaba incomible lo acepto pero sin embargo tu para no hacerme sentir mal te lo comiste todo.
Para mi estuvo delicioso.
No seas mentiroso.
No estoy mintiendo es la verdad para mí fue el mejor desayuno tan solo por el hecho de que lo había preparado mi mujer para mí fue lo máximo pues era la primera vez que alguien hacia eso por mi… me sentí amado y cuidado como nunca antes -su mirada se puso nostálgica- tu siempre me hiciste sentir especial pero desde aquella noche maravillosa en que nos iniciamos en nuestra vida juntos -tomo su mano y la contemplo enamorado- todo fue diferente.
Fue un mágico comienzo.
Lleno de muchos lindos colores -sonreían en complicidad y se acercaban para besarse cuando Teddy se enojo por sentirse ignorado y empezó a llorar fuertemente-.
Apúrate comiendo mi amor -sonrió- que Teddy está desesperado reclamando por ti.
Remus acaricio la cabecita de su pequeño que estaba de un rojo intenso.
Tiene tu mal carácter -reía- ese Sirius tiene razón al molestarme Teddy es mas hijo tuyo que mío.
Y yo lo abre hecho solita para que digas eso… uhmmmm -se puso muy pensativa- si mal no recuerdo esa noche tú ayudaste y mucho a crear este angelito si hasta podría decir que trabajaste incansablemente mucho más que yo que solo me deje llevar.
Remus sonrió de medio lado y acelero su comer para dedicarle tiempo y atención a su pequeño que demoro en dormirse pero al final las caricias y la suave voz de su papá lo arrullaron.
Si que nos dio guerra -Tonks se paraba a lado de Remus que estaba un poco inclinado cobijando a Teddy-.
Si pero vale la pena sobrellevar sus berrinchitos si tienen recompensas con momentos como estos -le dio un besito y Teddy se removió en su puesto-.
Cuidado mi amor no vayas a despertarlo -empezó a bajar su mano peligrosamente hacia su parte preferida- no queremos que despierte ¿verdad? -pellizco sus pompis- me encantan y no sabes cómo las he extrañado.
Remus dejo su posición inclinada y se irguió frente a ella que lo envolvió entre sus brazos y lo alejo de la cunita de su hijo.
Sé que te mueres de ganas porque estemos juntos lo note desde que llegaste, en esa forma de mirarme que tienes cuando deseas algo.
¿Tan obvio fui? -se apoderaba de su cintura y de su cuello-.
Si me desnudaste como mil veces -sonreía- tienes que cuidar esos ojitos imagina si alguien a parte que yo lee esos códigos.
Nadie los entendería estos ojos solo hablan para ti.
Tonks quería deshacerse de su ropa y empezó por aflojar su camisa que estaba aun sujeta a su pantalón pero Remus detuvo sus manos.
Esta noche de amantes tiene que iniciarse perfecto.
Y… -se alejo unos pasos de él- ese perfecto tiene que ver con otro vestuario? -se dio la vuelta-.
No, ese que tienes esta apetecible.
Uhmmm -sonreía satisfecha- otro color de cabello, otro estilo?.
No, el que tienes es mi favorito -sonreía al verla modelando para él-.
Entonces... es mi figura la que quieres que cambie?.
Remus se acerco y la abrazo a su cuerpo.
A mí me gustas y me gustaras siempre así tu cabello este blanquecito, tu piel arrugadita y uses bastón… me seguirás volviendo loco de amor -se acerco a su cuello- pero hoy yo quiero a mi Nymphadora -le susurro al oído- quiero que huelas a mujer… yo quiero a mi mujer no a la mamá, ella es para el día durante la noche eres solo para mí.
Tonks pasó por alto el hecho de que la llamara por su nombre porque sus pensamientos se habían quedado fijos en lo último que su hombre le había solicitado.
Remus… no defino con claridad lo que me acabas de decir yo sigo siendo la misma no he cambiado en nada; haremos el amor con la misma intensidad que…
Remus acallo su hablar con su índice.
Yo no me refiero a eso yo sé que eso no ha cambiado lo que yo quiero es que no huelas a ternura -Tonks seguía con el ceño fruncido Remus sonrió y acaricio su rostro- tu cuello que es mi parte favorita de ti hoy huele a talquito de bebé, tu piel expide el perfumito de Teddy y yo no quiero eso al menos no esta noche que reconozco, soy egoísta porque quiero que mientras te este haciendo el amor huelas a peligro a deseo -beso su labio inferior- ¿si me hago entender? -le hablaba con la respiración entre cortada- por eso mismo yo empezare por bañarme y perfumarme primero, quiero estar limpio para ti y no… -sonrió- oler a profesor.
Que quisquilloso estas? -le alzaba una de sus cejas-.
No es quisquilloso.
Caprichoso y exigente?.
Tal vez… es que he esperado tanto una noche como esta que…
Shuuu… lo sé y no me digas más que yo te entiendo perfectamente -le sonrió con sensualidad- ve a sacarte tu "olor a profesor" -jugo a olfatearlo- uf! de verdad necesitas ese baño más que oler a profesor parece que hueles a Fang el perro de Hagrid.
No te burles.
Tonks no le hacía caso y seguía riéndose.
No demores mira que ya es cerca de la media noche.
Perfecto nocturno soy mucho mejor -le dio un último beso antes de entrar al baño-.
Ofelia hija no hagas lo que estas pensando sabes muy bien que a Humberto no le va a gustar, tan bien que están ahora ustedes dos que no sería justo que se pelearan por algo que no vale la pena.
Fidelina lavaba los platos mientras Ofelia le ayudaba secándolos.
Pero él no se va a enterar al menos que tu se lo digas nanita pues tu eres la única que sabe que mañana voy a ir a casa de mis… padres.
Entonces déjame acompañarte no quiero que vayas sola.
No me va a pasar nada nana al fin y al cabo son mis padres ¿no?... aunque ahora me odien por haber seguido al hombre que amo -se puso a observar por la ventana que daba al patio de atrás de la casa donde Peter y Humberto se encontraban jugando básquet en una pequeña canchita que habían adecuado los dos no hace mucho- y por el es que hago todo esto yo no puedo verlo más así intranquilo, en casa finge que nada lo afecta y que todo está bien pero no es así nana se va a enfermar y yo tengo que hacer algo para impedirlo.
Pero hija -la aparto de la ventana- mañana solo vas a ir a perder el tiempo yo conozco a tu padre y…
Pero lo voy a intentar nada pierdo con hacerlo.
Es que estas arriesgando mucho y puedes perder.
Y sino?, y si en vez de eso obtengo la solución.
Y tú crees que Humberto acepte? porque yo lo dudo es muy orgulloso.
Yo lo convenzo… nanita infúndeme confianza no inseguridad apóyame.
Yo te apoyo siempre eso lo sabes solo prométeme que esta noche lo vas a pensar muy pero muy bien no te vayas a arriesgar por nada.
Humberto entro justo en ese momento, había escuchado lo último que Fidelina había dicho… Ofelia y Fidelina se quedaron en silencio al verlo sus rostros reflejaron inseguridad y temor de que las haya escuchado pues la mirada que Humberto tenia era sospechosa.
¡¡¡Gane, gane mamá!!! -Peter entraba saltando y gritando- ¡¡¡le gane a mi papá!!!.
Qué bien hijo te felicito -Ofelia sonreía tratando de disimular-.
Y mi premio por haber ganado es que mi papá me va a llevar al cine en el fin de semana -estaba muy contento- y la voy a invitar a Matilda para que vaya con nosotros.
Ofelia se acerco a Peter y le dio un beso en la frente.
Bien merecido tu premio pero ahora ya vete a bañar y a cambiarte para que te acuestes a dormir ya es muy tarde.
Pero si mañana no hay clases mamá podre dormir hasta tarde.
Igual no me gusta que te desveles después te acostumbras y para tu buena salud debes de dormir como mínimo…
Si mamá ya lo sé… ocho horas…-sonrió- chao papá -le dio un beso- te quiero y gracias por regalarme este juego estuvo divertido.
Humberto le sonrió.
Duerme bien campeón -choco su puño derecho con el de su hijo-.
Buenas noches mamá buenas noches nanita -les dio un beso a cada una y salió haciendo rebotar su balón en el suelo-.
Ya mismo subo a revisar que todo esté en orden.
Si mamá -le contesto desde las escaleras-.
Ofelia se acerco a Humberto que seguía quieto y con esa mirada que parecía saberlo todo.
Tú también ve a bañarte -le susurro- yo ya subo y te acompaño -acaricio su rostro-.
Humberto no dijo nada solo salió de allí caminando muy despacio.
Yo creo que escucho.
Sí, yo también creo eso pero mi plan sigue en pie.
Mi amor quieres pasarme una toalla? -Remus estaba aun dentro de la ducha- es que las que hay aquí son muy pequeñas y no me cubren para nada.
Es que no hay necesidad de cubrir algo -Tonks muy sonriente abrió la puerta corrediza que cubría esa área del baño- pero si deseas una toalla acá la tienes -señalo la que traía envuelta en su cuerpo- si la quieres… tómala y descubrirás la sorpresa que hay debajo -recorría a Remus disfrutándolo en su desnudez, el intento tomar esa toalla y desatarla pero Tonks con cada paso que el daba ella retrocedía más y más hasta que llegaron muy cerca de la cama Tonks no dejaba de mirarlo y Remus se sentía en desventaja- tu sí que sabes lo que es bueno…-recorría sus labios con la punta de su lengua- mis ojos se están engordando contigo viéndote como su postre.
Disfrute, disfrute no más que todo esto es suyo -Remus se daba la vuelta muy despacio siguiéndole el juego- que ya mismo me llegara mi turno.
Tonks se acerco sigilosamente mientras él estaba de espaldas y con ambas manos apretujo sus pompis.
Nunca me voy a cansar de hacer esto -le susurro en su oído- es mi debilidad -le dio una mordida en el lóbulo de su oreja- ahora si… ¿huelo a mujer? -paso sus manos frente a la nariz de Remus que se activo de inmediato al percibir ese perfume de aromas sensuales y excitantes que Tonks usaba solo para ocasiones sumamente especiales-.
Hueles a más que eso -la aprisiono entre sus brazos- hueles a fiera salvaje.
Entonces prepárate y cuídate porque como fiera soy dominante peligrosa e insaciable.
Estamos a la par -empezó a besarlamientras sus manos buscaban el nudo de la toalla para zafarlo cuando un llantito lo desconcentro-.
Ay no lo despertamos -sonreía-.
Pero si ni hemos empezado -no se separaba de ella quería seguir besándola pero los llantitos de Teddy aumentaban- hijito no seas malo por favor colabórame y préstame a tu mami, tú tienes a esta belleza todo el día para ti solito ahora en la noche concédemela a mi aunque sea un ratito apiádate de tu papá que se muere por ser consentido también.
Ay estos hombres -suspiraba y sonreía divertida- me van a enloquecersolicitando atención al mismo tiempo -se separaba de Remus- pobre de mí.
Yo no soy el exigente aquí entre los dos aquel hombrecito grande -señalo la cunita de su hijo- es el que gana pero no lo culpo ¿Quién podría resistirse a ti? -desato la toalla dejando completamente desnuda a Tonks que se quedo sorprendida con la velocidad que lo había hecho pero no se inmuto para nada sino que más bien se lucia con más amplitud-.
Vaya que rápido eres.
Ahora si estamos en igualdad de condiciones -acaricio su piel conteniendo todas sus ganas de abrazarla pero sabía que si lo hacía ahora sus instintoslo traicionarían- atiende primero a nuestro hijo él es más importante ahora solo que no demores mucho que yo estoy que ya no me aguanto -le sonreía con el poco control que le quedaba-.
Ok -acaricio sus músculos conteniéndose también- ya vuelvo.
Se acerco hacia donde estaba Teddy y suavemente meció el pequeño moisés esperando así arrullarlo pero nada Teddy no se calmaba, reviso su pañal pero estaba sequito, lo tomo entre sus brazos para darle de lactar creyendo que lo que tenía era hambre pero no fue necesario pues el pequeño al sentir la cercanía de su mamá "milagrosamente" se quedo en silencio.
Eres un bandido y egoísta hijito -sonreía, Remus estaba acostado sobre la cama con sus manos cruzadas detrás de su cabeza cono si fueran sus almohadas- no me quieres prestar a tu mamá pero sino me la voy a robar ya mañana la tendrás completita nuevamente prometo no devorármela toda -soltó una risita- aunque va a estar difícil esa contención -contemplaba con suma concentración la figura de su mujer- pero bueno no me quejo desde acá tengo un excelente campo de visión y esperare paciente hasta que sea mi turno -Tonks sonreía y le hacía señales a Remus de que guardara silencio- si mi hijo llora para obtener lo que quiere no veo porque yo no puedo hacerlo también.
Si lo vuelves a despertar será tu culpa si ya no pasa nada de nada y con lo lindo que te ves en esa posición.
Entonces apúrate que sino me duermo.
No serias capaz.
Ambos se miraron y se sonrieron sabían que no harían eso… Teddy finalmente luego de unos minutos más volvió a quedarse nuevamente dormidito.
Tú crees que ahora si nos deje? -abrazaba y besaba a Tonks de espaldas mientras contemplaban a su pequeño travieso dormir profundamente-.
No se pero mejor aprovechemos -se dio la vuelta y lo rodeo con sus brazos- tenemos unas horitas antes de que despierte de nuevo -Remus la llevaba hacia la cama sin separarse ni medio centímetro de ella- ahora soy toda tuya de nuevo.
Siempre lo has sido -se recostaban sobre la cama iniciando ese perfecto encuentro de cuerpos y de almas gemelas-.
Todavía huelo a mujer?.
Hueles a diosa.
Ofelia valiéndose de todo tipo de excusas había logrado persuadir a Humberto en esa mañana para que se adelantara a la oficina sin ella pero no sabía que él no le había creído nada y que justo ahora la estaba siguiendo sin que se diera cuenta… Ofelia parqueo su auto frente a una casa muy lujosa en aquel barrio residencial donde todo lo que allí se exhibía no ostentaba más que abundancia y poderío de parte de quienes habitaban aquellas casas.
Humberto hacia lo mismo que ella pero cuidando de no ser descubierto por eso el se parqueo unas cuadras antes, cada paso que ella daba confirmaba mas su sospecha y el dolor que sintió al verla entrar en aquella casa… lo desmorono, se sentía traicionado, humillado, quiso correr para detenerla y encararla impidiendo así que hiciera esa locura que sabia como terminaría pero se bloqueo por el enojo y no hizo nada más que volver a su auto y conducir de regreso lo mas lejos de allí.
Ofelia se sentía una completa extraña en aquella casa que guardaba recuerdos de una infancia solitaria que cada vez se le hacía más presente la imagen de una niña jugando en los rincones con sus muñecas o apagando las velitas de un pastel de cumpleaños donde los únicos presentes eran los sirvientes de la casa y una punzada de dolor atravesaba su corazón y sus ojos querían traicionarla pero ella no les iba a dar ese privilegio.
Se hizo anunciar con una ama de llaves que no conocía parecía que todos los antiguos empleados en aquella casa habían sido removidos de sus puestos… luego de unos segundos de esperarla salió a comunicarle que los señores de la casa la recibirían en el comedor pues se encontraban desayunando.
Don Cristóbal y doña Lucrecia… buenos días… -tenia la imagen imponente de sus padres que no veía hacia ya casi más de diez años y el tenerlos de nuevo frente a ella la ponían muy nerviosa-.
Y desde cuando somos don Cristóbal y doña Lucrecia y no tus padres?.
Una mujer de unos sesenta años muy pulcra y elegantemente vestida, muy bien conservada debido a sus tantos tratamientos de belleza y cirugías para mantenerse y conservarse siempre joven, de cabello tinturado en color castaño claro, ojos verdes idénticos a los de su hija pero de mirada fría, la contemplaba sentada a lado de un hombre de edad similar a la de ella, algo calvo y canoso, arrugas muy bien marcadas en su rostro serio que no parecía conocer lo que era una sonrisa, sus ojos eran de un bello azul intenso en los que su hija nunca encontró nada más que indiferencia.
Desde que ustedes dejaron de reconocerme como su hija.
Una hija nuestra jamás hubiera hecho lo que tú hiciste.
¿Amar?.
Su padre la miro fijamente con enojo.
Tienes razón… papá… una hija tuya no hubiese hecho algo tan atroz como eso pero yo jamás signifique eso para ustedes ¿o sí?.
A que viniste?... -no fue cordial- porque a desayunar o a visitarnos no fue tu quieres algo de nosotros ¿o me equivoco?.
Si papá gracias por preguntar -era sarcástica- yo estoy bien, feliz y enamorada con aquel hombre que ustedes despreciaron tanto, el padre de mi hijo que es un niño maravilloso idéntico a él, ya tiene ocho años y al cual ustedes jamás se han interesado por conocer y tratarlo como lo que son… sus abuelos, él no tiene la culpa de los "errores" que cometemos los adultos pero en fin no vine para hablarles de eso pues es algo que debe nacer en sus corazones si es que todavía hay algo de vida dentro de ellos… si algún día quieren conocerlo las puertas de nuestra casa siempre estarán abiertas para ustedes -ella esperaba algún indicio alguna respuesta alguna pregunta acerca de su nieto pero nada lo que recibió fue todo lo contrario a lo que esperaba-.
Deja tu sarcasmo y tus ironías de lado y termina de decir a lo que viniste.
Necesito que me den lo que es mío y me pertenece por derecho propio, por ser su hija y llevar este apellido -fue directa- quiero mi dinero.
Su padre logro hacer algo como una mueca parecida a una sonrisa.
Tú renunciaste a todos esos derechos cuando te casaste con ese inmundo.
Cuida lo que dices si insultas a mi esposo me insultas a mi también y a mi familia -lo miraba desafiante- y eso no te lo voy a permitir así que mejor cuida tus palabras.
Tú aquí no estás en condiciones de exigir nada -su padre se levanto de su asiento en actitud dominante- peor reclamar algún derecho yo no voy a dar MI dinero para salvar de la quiebra al incapaz de tu marido así que date la vuelta y vete por donde viniste... insolente… -lo dijo de una manera tan despectiva que a Ofelia la hirió mucho-.
Ahora eres tú la que se ve preciosa con esa doble barriguita.
Tonks servía jugo y galletitas para degustar junto Amelia que había ido a visitarla.
Si -sonrió- doblemente bendecida…-jugaba con las manitos de Teddy que estaba acostadito en el sofá en medio de ellas dos- ya quiero tenerlos así.
Pronto tendrás a Samuel y Alejandrito demandando toda la atención de ti.
Es lo que hago ser paciente y esperar con calma -acariciaba su vientre- ¿y tu como has estado y Remus?... que tal esa adaptación a esta nueva vida de papás.
Estamos muy bien Remus más feliz que nadie con su hijo que es tan lindo verlo así de amoroso en su papel de papá.
Ver al hombre que amas tan entregado a sus hijos -sonreía al recordar a Sirius- es lo mejor que te puede pasar.
Mi tío Sirius debe de estar como loco con la espera -sonrió con malicia- no debes estar haciéndolo sufrir mucho ¿verdad?... ¿o sí?.
Amelia sonrió.
No te preocupes que a tu adorado tío no lo hago padecer tanto más que con ciertos antojosextraños que se me ocurren pero él es tan considerado que me los cumple en su totalidad.
Es que te ama mucho mi tío es enamoradizo por naturaleza eso tú lo sabes pero cuando ama de verdad él se entrega por completo y hace algo como lo que nunca pensé ver que haría y es… ese anillito precioso en tu dedo -sonreía radiante- felicidades futura señora Black -le dio un abrazo- pronto serás mi tiita y esa boda será preciosa.
Pensé que no te habías dado cuenta.
Ay Amy yo podre ser distraída a veces pero esa sortija brillo en ti desde que llegaste, ella habla por sí sola y tu rostro dice… estoy muy feliz.
Es que así estoy por eso el motivo de mi visita aparte de venir a ver a mi ahijadito bello -beso a Teddy en sus mejillitas- es para pedirte a ti y a tu mamá que me ayuden con los preparativos de la boda; a elegir mi vestido, la decoración, el buffet y todo lo demás que conlleva a organizar un evento así.
Y el lugar de la luna de miel o la noche de bodas… ¿también quieres que te lo ayudemos a escoger? -sonreía-.
No -se sonrojaba un poco- ese ya esta elegido por Sirius y por mí.
Uhmmm bandidines que será lo que traman -sonreía divertida- por supuesto que te ayudaremos desde hoy nos ponemos a organizar todo.
Y tu mamá crees que nos…
Uy mi mamá encantada te ayuda no ves que es la boda de su primo favorito al que quiere ver casado y feliz desde hace tanto tiempo y a ti te quiere mucho así que tú no te preocupes que ayuda es lo mas vas a tener.
Gracias… organizar una boda no es fácil y menos en un mes.
Wow que rápidos.
Lo sé -sonrió- pero así lo decidimos ya escogimos una casa preciosa cerca de aquí así que podre venir a visitarte más seguido y traer a los niños para que jueguen con Teddy o viceversa tu puedes ir a visitarme… estoy tan feliz que todavía no puedo creer que al fin a mi vida la sienta ya completa y perfecta.
Seremos familia después de todo… quien iba a pensar que nosotras íbamos a terminar emparentadas, nuestros caminos se cruzaron desde que éramos unas niñas y nuestra amistad perduro y creció aun a pesar de los años que estuvimos separadas.
Separadas quizás físicamente pero en el corazón siempre nos mantuvimos cerca por eso es que ahora soy yo la que pide que Remus y tu acepten ser los padrinos de nuestra boda y de nuestros hijos; yo te lo digo a ti y Sirius lo hará con Remus y ambos esperamos que sus respuestas sean positivas.
Uhm… déjame pensarlo dame unas semanas y te doy la respuesta -fingía seriedad pero al ver el rostro tenso que ponía Amelia se soltó a reír a carcajadas asustando un poco a Teddy que comenzó a llorar Tonks lo acogió en sus brazos y lo calmo enseguida- eso no tienes ni que dudarlo desde luego que Remus y yo aceptamos ser doblemente padrinos es un privilegio para nosotros -se dieron un abrazo- por eso desde ahora mismo yo como madrina de bodas tomo la batuta y ordeno empezar a trabajar ya con los preparativos y que mejor experta para guiarnos que mi madre así que nos vamos donde ella… -le entrego a Teddy mientras ella subió a la habitación por su pequeño bolso implementado con todo lo necesario para su hijo cuando decidían salir de paseo-.
Nos vamos en tu auto cierto? -Amelia se lo confirmo con un movimiento de su cabeza- que bueno porque me encanta viajar allí.
Amelia sonrió.
Voy a avisarle a Sirius de que ya no me venga a buscar aquí sino en casa de tu mamá -sacaba su celular de la cartera y marcaba un número-.
Que ahora mi tío está en la onda muggle?.
Conmigo tiene que estarlo yo no manejo una varita así que…-sonrió al escuchar la voz de Sirius que le contesto de inmediato del otro lado- hola amor… si estoy bien y tus bebés también no te preocupes estoy con Nymph nos vamos a casa de doña Andrómeda… nos vemos allá… yo también te amo cuídate y cuida de la niña… adiós -corto la llamada muy sonriente- solo así podemos mantenernos comunicados cuando estamos separados.
¿Y donde están mi tío y Matilda?.
Te acuerdas de la mujer que era la mamá del niñito que actuó con Matilda en la obra escolar?.
Si.
Bueno al parecer ellos están afrontando problemas económicos en su empresa y necesitan ayudan, eso nos comento nuestra hija y…
Mi tío decidió ayudarlos?.
A eso fue, a hablar con ellos y ver como los ayudaba.
Humberto estaba que no se soportaba ni el mismo tenía una rabia interna de la que no sabía cómo despojarse pero en cuanto vio entrar a Ofelia a su oficina toda llorosa y corriendo a abrazarlo, ese enojo se aplaco y no hizo más que complacerla rodeándola de su cariño, de su amor y de su comprensión.
Porque fuiste? -besaba su cabeza- yo sabía que algo así iba a pasar.
Ofelia se sorprendió ante esa afirmación por lo que se separo un poquito.
Tú… tú sabes porque -lo miraba a los ojos-.
Si, te seguí y vi a donde fuiste -volvió a cobijarla entre sus brazos, verla llorar y por su causa era lo más doloroso que su corazón podía sentir- no debiste exponerte a ese dolor por eso mismo te pedí que no fueras y me fallaste y eso me apena mucho saber que…
Es que quiero ayudarte soy tu esposa y no me gusta esa idea de que tú me quieras lejos de todo esto para protegerme; somos una pareja un equipo y estamos juntos en todo, si tu estas mal yo quiero ser tu apoyo en donde puedas venir y refugiarte así como yo lo hago contigo -se abrazo mas a él- por eso fui a reclamar lo que es mío por derecho.
Y que sacaste?... solo que te lastimaran -enmarco su rostro entre sus manos-tú no tienes nada que ir a pedirles a ellos, lo único que es tuyo por derecho es lo que hemos obtenido juntos los dos.
Pero con ese dinero saldríamos de esto.
Eso no importa mi amor -le dio un beso- tu eres muy buena y la única ayuda que yo quiero de ti y que es la más importante es que tu estés bien -seco sus lágrimas-.
Me dijeron cosas muy feas que me dolieron mucho.
Lo imagino pero ya olvídalas y no las recuerdes que eso te hace más daño.
Estas enojado conmigo?.
Es que no es enojo es pena es impotencia es frustración de ver a lo que te he llevado… tener que humillarte por algo que no valía la pena pero bueno ya no pensemos en esoque mientras estemos juntos los dos nada nos va a faltar… todos los problemas de la vida tienen solución eso le dijo Mr. Meebles a nuestro hijo -sonrió y Ofelia logro sonreír también-.
Buenos días -Sirius tocio disimuladamente- perdón por la interrupción pero la recepcionista nos dijo que podíamos pasar.
¡Ofelia! -Matilda fue a abrazarla y a darle un beso-.
Mati que sorpresa -correspondía a su cariño mientras Humberto y Sirius se estrechaban la mano-.
Yo soy…
Sirius Black el papá de esta niña hermosa -sonreía- mi esposa y mi hijo me han hablado mucho de usted pero no había tenido la oportunidad de conocerlo pero siéntese ¿desea algo de beber?.
Gracias.
Humberto miro a Ofelia para que ella con su buen gusto decidiera que servir al visitante.
Mati me acompañas a preparar unas bebidas y de paso unos súper helados para nosotros?.
¡Sí! -le sonreía muy animada-.
Entonces vamos -la tomo de la mano- con su permiso -se dirigió a Sirius- ya regreso -les dedico una sonrisa a ambos y salió-.
Y a que debo el honor de su visita? -Humberto se sentó frente a su escritorio y Sirius hizo lo mismo-.
Vengo a hablar de negocios -sonrió- estoy muy interesado en invertir en su constructora y asociarme con usted.
♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥
Esto es todo por hoy… nos vemos pronto.
Gracias a todos por su tiempo = )
Los quiere
= ) Naty = )