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Historia 40490 — capítulo 42

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Mami a mi también cómprame una túnica igual a la de Teddy.

Alina de nueve años miraba a su madre con una sonrisa de esas con las que siempre conseguía lo que quería, era idéntica a ella físicamente.

Ali yo no soy tu papá así que deja de lado esa sonrisita que conmigo así no lo vas a conseguir.

Tonks y sus hijos estaban en la tienda de Madame Malkin donde Teddy de once años parado sobre un banquito y mirándose frente a un gran espejo se media unas cuantas túnicas para el colegio ayudado por su propietaria.

Pero mamá si dentro de dos años yo también voy a ir porque no puedes comprármelas desde ahora -se cruzaba de brazos y su cabello que lo tenia de color rosa igual al de su madre en ese momento se teñía de verde que reflejaba un berrinche-.

Porque dentro de dos años estarás más grandecita y ya no te quedaran -sonreía mientras abrazaba y acariciaba los cabellitos de su hija- mi amor ten paciencia y espera que ya llegara tu turno -le dio un besito en la mejilla-.

Si Ali no desesperes que tú todavía estas muy chiquita para estas cosas -sonreía molestando a su hermana haciéndole poner su cabello de color rojo- ¿Qué tal me veo mamá? -se paraba frente a ella, la túnica le quedaba perfecta-.

Solo te falta el pompito en la cabeza -bufo molesta y se fue a sentar en una de las sillas que estaba muy cerca de la puerta justo en el momento en el que su padre entraba a la tienda cargando unos libros y un caldero entre las manos- ¡papi! -se lanzo a abrazarlo- ¿tu si me quieres verdad papi?.

Remus sonrió.

Claro que si mi amor te adoro si eres mi pequeña muñequita preciosa -le dio un beso en la frente y luego miro a su esposa que le sonreía-.

Gracias papi yo también te quiero mucho mucho, ¿me compras una túnica a mí también? -lo miraba dulcemente- por favor papi yo también quiero una como la de Teddy cómpramela ¿sí?.

Remus no podía resistirse a las caritas de ternura que le ponía su hija, era débil con sus hijos siempre quería complacerlos siempre quería verlos felices.

Mejor te compramos una nueva para salir a pasear o una muy elegante para las fiestas y las del colegio la dejamos para después -le guiñó un ojo-.

Bueno papi como digas.

Remus sonrió y la abrazo.

Ahora escoge la que más te guste.

Si papi -Alina muy sonriente se acerco a Madame Malkin para que le mostrara los modelos y colores de las túnicas más bonitas y juveniles que tenía en exhibición-.

Te ves muy bien hijo -le sonrió a Teddy y a Tonks le dio un beso en la boca- tu también escoge una muy fina y elegante para ti.

No es necesario mi amor ya tenemos suficientes gastos con las cosas de los niños -le sonrió- es mejor economizar.

No te estoy preguntando si es necesario o no ni tampoco me interesan cuentas ni cifras monetarias simplemente te estoy pidiendo que cumplas con mi deseo -acaricio su rostro- elige una para ti y no se diga mas yo quiero verte siempre linda y elegante de mi lado no quiero que nada te falte nunca ni a ti ni a mis hijos.

Bueno mi amor -beso sus labios muy suavecito y disimuladamente- como usted diga.

Mira papi te gusta -Alina le modelaba su túnica color rojo con lindos bordados de florecitas en el hilván y bolsillos- ¿me veo linda?.

Te ves hermosa como la princesita que eres.

Alina le sonrió muy emocionada.

Y a ti mami te gusta?.

Si mi amor te ves divina.

Entonces quiero esta papi cómprame esta -daba saltitos alrededor de sus padres-.

Ya mi amor calma que si te la voy a comprar -acaricio los cabellitos rosa de Ali y le sonrió a su esposa- ahora ve a escoger la tuya.

Si mami yo te ayudo -la tomo de la mano y a jalones la llevaba hacia las perchas-.

Entre mi mamá y mi hermana se nos va a ir todo el día en compras -ponía cara de cansancio-.

Son las reinas de la casa hijo -sonreía- ellas nos llenan la vida de alegrías -le dio pequeñas palmaditas en el hombro indicándole para ir a sentarse juntos a esperarlas- merecen que las consintamos o ¿no?.

Si papá tienes razón en eso pero yo quería ir al emporio por mi lechuza, a comprar mi escoba porque quiero elegir la mejor y así tener mayores posibilidades para que me escojan en el equipo de Quidditch.

Y te van a elegir hijo si eres muy bueno desde que tienes siete años lo practicas y ahora eres ya todo un experto.

Gracias a ti papá -le sonrió- tu me has enseñado todo lo que se y siempre estarás muy orgulloso de mi.

Ya lo estoy hijo -lo abrazo- y te aseguro que llegaras a ser el mejor capitán del equipo de la casa a la que pertenezcas.

Gryffindor -sonrió- seré un Gryffindor como tu papá dejare bien en alto tu apellido que yo me siento muy honrado y feliz de llevarlo y cuando me pregunten orgulloso siempre diré que soy el hijo del mejor hombre del mundo… el profesor Remus Lupin.

A Remus le dio mucha emoción oírlo hablar así.

El que se siente honrado y orgulloso de tenerlos a ti a tu hermanita y a tu mamá como mi familia soy yo, mi apellido no pudo tener un mejor linaje que ustedes.

Teddy sonrió.

Te quiero mucho papá -se abrazo a él y Remus le correspondió a su afecto de la misma manera- por cierto papá -se separo un poquito- ahora que me pongo a pensar, en el colegio como te debo de decir ¿papá o profesor?.

Como tú quieras hijo -le sonrió en el instante mismo en que su esposa llegaba frente a ellos con su túnica color marrón esperando sus opiniones, a Remus su sonrisa se le engrandeció aun mas y con sus ojos de enamorado eterno la contemplo sin cansarse- muy buen gusto -se acerco a Tonks y a su hija y les hizo darse una vuelta a cada una- nadie mejor que ustedes para embellecer estas sencillas prendas.

Tu siempre tan galante mi amor -sonreía-.

Es que vivo enamorado de las dos mujeres más bellas e importantes de mi vida.

Y nosotros feliz de tenerte y cuidarte -se acercaban para darse un beso cuando fueron interrumpidos-.

Ya papá, ya mamá dejen esas demostraciones para cuando nadie los pueda ver -le susurro Teddy que se veía avergonzado con los clientes nuevos, una señora con tres jovencitos de diferentes edades escolares que habían entrado en ese momento a la tienda y veían la escena de sus padres con curiosidad, Tonks y Remus lo notaron y un poco sonrojados se separaron muy disimuladamente-.

A mí sí me gusta mucho cuando mis papás se dan besitos es porque se quieren mucho -lo dijo en voz alta los abrazo y les sonrió, las miradas curiosas dejaron de serlo y se dedicaron a lo suyo-.

La familia Lupin luego de salir de aquella tienda prosiguieron con sus compras y la siguiente estación era en la vereda de enfrente en la tienda de varitas mágicas.

No hay alegría más grande para este viejo que ver a los retoños de aquellos que una vez fueron niños y se acercaron a mi tienda para comprar su primer varita, unos más temerosos que otros -dirigió su mirada a Remus- con sus miradas inocentes y sus ojos algo tristes pero que desde hace mucho ya dejaron de serlo y que hoy en día solo reflejan felicidad… y otros -miro a Tonks- un tanto nerviosas y despistadas que en segundo hicieron de mi tienda un torbellino de desorden y cosas rotas -Tonks sonrió y se sonrojo un poco al recordar ese día- pero con esa linda y dulce sonrisa y ciertos colores dieron vida por un momento a este lugar que de vez en cuando parecer estar en penumbras por el silencio -sonrió- los hermosos niños Lupin Tonks cada vez me recuerdan mas a sus padres.

La alegría de poder verte aun atendiendo este lugar y ahora con nuestros hijos de la mano -sonrió- es nuestra Ollivander -le estrecho la mano con gran aprecio y luego Tonks hizo lo mismo pero dándole un beso en la mejilla- venimos a comprarle su primer varita a nuestro hijo Teddy que ya a va cursar su primer año en Hogwarts.

Teddy sonrió feliz.

Quiero una que sea igual a la de mi papá

Y yo también quiero la mía.

Ollivander sonrió y acaricio la carita de Alina con la dulzura de un abuelito.

Te prometo que dentro de dos años te tendré tu varita lista y la fabricare de manera especial uniré lo mejor de ambas, de la varita de tu papá y la de tu mamá… ¿qué te parece, te gusta la idea, esperaras con paciencia el tiempo que se requiere para fabricar una varita tan especial como la tuya?.

Los ojitos de Alina brillaban como dos estrellas en el cielo y la emoción y ansiedad se reflejaban en su carita y sonrisa.

Claro que sí, yo espero señor -lo tomo de la mano y se la estrecho con las suyas- ¿puedo darle un beso? -se empinaba hacia él con esas intenciones-.

Honor que usted me haría bella señorita -se inclino y Alina pudo darle su beso en la mejilla-.

Muchas gracias es usted muy lindo y bueno.

Dime Ollivander pequeñita -le sonrió- y muchas gracias a ti por pensar eso de mi -la sentó sobre el mostrador- ahora ayúdame a buscar la mejor varita para tu hermano -le guiñó un ojo y se puso a sacar unas cuantas cajitas- que te parece esta -se acerco a Teddy y le mostro una varita- veintitrés centímetros, madera de cerezo y núcleo de pelo de unicornio -Teddy la tomo pero no paso nada- uhmm -Ollivander la regreso a su cajita- al parecer esta no es, probemos con esta -tomo otra- caoba, treinta centímetros agradablemente flexible -Teddy tomo la varita entre sus manos pero nuevamente no paso nada-.

Parece que va a estar difícil la elección -sonreía-.

Así sucede a veces -Ollivander volvía a poner la varita en su lugar mientras Alina curioseaba unas cuantas en el mostrador- el día de ayer estuvo por aquí el señor Black con sus hijos y sucedió casi lo mismo hasta que al final ambos niños fueron elegidos por dos varitas muy similares en su elaboración, ambas tenían nervios de corazón de dragón en sus núcleos…-se dio la vuelta con otra cajita entre sus manos- probemos con esta.

No Teddy mejor prueba esta se ve más bonita y se parece más a la de papá -le entrego una varita que ella había sacado de una de las cajitas llevada por su curiosidad, Teddy la tomo en su mano derecha y de inmediato sintió como una especie de torrente eléctrica recorrer su mano y luego ser invadido todo su cuerpo por un hormigueo extraño, la agito sin querer y varias cosas de la tienda salieron despedidas de su lugar chocándose unas contra otras y flotando en el ambiente-.

Qué curioso, que curioso… veinte centímetros, flexible, con núcleo de pluma de fénix -Ollivander se acomodaba sus gafas- una varita muy especial te ha elegido -miro a Remus y luego a Teddy- esta varita está elaborada con madera se sauce específicamente tomada de una de las ramas del sauce boxeador que esta plantado en Hogwarts.

Remus miro a su esposa por un momento y ella lo tomo de la mano y le sonrió.

Esta perfecta para nuestro hijo, la varita lo eligió a él a través de su hermanita.

Sí, eso es lo que lo hace más curioso primera vez que sucede algo así pero es lo menos que se puede esperar de niños tan especiales como lo son sus hijos -sonrió-.

Cuál es el valor a pagar por la varita Ollivander?.

Ollivander negó con la cabeza.

Ningún valor monetario lo cubriría, el único precio que tiene la varita es… una sonrisa y un abrazo de parte de ustedes -señalo a Teddy y Alina tocándolos en la nariz y los niños no se hicieron esperar en especial Alina que fue la primera en abrazarlo-.

En serio Ollivander ya dime cuanto te debo -Remus sonreía creyendo que era una broma y sacaba su billetera-.

Deberme qué? -ponía cara de interrogación- si sus hijos ya acaban de pagarme.

Tonks sonrió y saco siete galeones de la billetera de Remus y la coloco sobre el mostrador frente a las manos de Ollivander.

Creo que este es el valor justo -tomo las manos a Ollivander y las hizo empuñarlas- el cariño de los niños y el nuestro lo tendrás siempre y para eso no necesitas regalarnos nada nosotros queremos pagar como cualquier otro cliente -lo abrazo y le dio un beso en la mejilla- eres muy bueno y tienes un gran corazón no hay nadie mejor que tu para fabricar las mejores y más excelentes varitas del mundo mágico, las tuyas van con un ingrediente adicional que es tu cariño y dedicación -Ollivander se sintió muy agradecido con aquellas palabras- niños despídanse que tenemos que seguir con nuestras compras -sonrió a sus hijos que nuevamente llenaron de cariños a Ollivander-.

Nos vemos dentro de dos años -abrazaba a Alina- tu varita te estará esperando ansiosa para entonces -le susurro y Alina le obsequio una amplia sonrisa antes de ir a tomarse de la mano de su papá-.

Gracias por todo Ollivander -le estrecho la mano y le dio un par de palmadas sobre el hombro- cuídate y vendré a visitarte más seguido con mi familia -le sonrió-.

Y yo los estaré esperando encantado -le decía mientras los veía alejarse por la puerta y desaparecía las monedas que Tonks había puesto en sus manos haciéndolas aparecer nuevamente en la billetera de su dueño- les dije que ningún valor monetario cubre el cariño de nadie -sonrió complacido por lo que había acabado de hacer-.

Bueno y ahora a donde vamos -se abrazo del brazo de su marido-.

Vamos por la escoba de Teddy y luego por su lechuza y habremos dado por terminadas todas las compras -beso la mejilla de Tonks- y de allí vamos a Florean Fortescue a comer un helado extra grande los cuatro.

¡¡¡Si papi!!! -Alina daba saltitos frente a ellos-.

Pero solo el helado y de ahí nada mas de golosinas verán que Molly nos invito a almorzar a su casa y cuando ella hace eso es mejor llegar con el estomago bien vacio -sonrió divertida- y más aun si va su ahijada favorita -acaricio la carita de su hija-.

Mi madrina es muy buena conmigo y de seguro que me preparo todos los postres que a mí más me gustan -cerró sus ojitos y se saboreaba imaginando-.

Y no sabes porque motivo es el almuerzo? -caminaban juntos a excepción de Alina que iba unos cuantos pasos delante de ellos dando pequeños saltitos en un solo pie-.

No lo sé mi amor Molly solo me envió una nota diciéndonos que nos esperaba a todos en casa temprano y puntual, creo que es una reunión familiar ya sabes que ahora que todos ya han hecho sus vidas aparte con sus propias familias pues a veces les cuesta reunirlos a todos.

Qué bueno entonces nos reuniremos todos -sonrió y miro a su hijo con cierta complicidad de hombres- vas a poder ver a tu amiguita Victoire y jugar un ratito con ella.

Teddy se sonrojo un poco pero no lo dio a demostrar.

Lo más seguro es que se la pase más tiempo con Alina jugando con sus muñecas y a tomar el té y yo a eso no juego son cosas de niñas.

Pero… quizás si le muestras tu escoba nueva a lo mejor puedas disponer de su atención por más tiempo -sonreía Tonks de manera misteriosa y Remus y Teddy se miraban el uno al otro sin entender- ¿Qué? -los miraba con altivez- acaso creen que yo no me doy cuenta de esas cositas secretas de padre e hijo -los miraba a ambos fingiendo enojo- nadie mejor que yo los conoce a ustedes y se exactamente cuando algo les pasa, cuando están tristes, cuando están alegres, preocupados y hasta…-miro a Teddy con ternura- cuando les gusta una niña.

No se lo vayas a decir a nadie mamá por favor en especial a Ali después ella se lo cuenta -se notaba preocupado y nervioso-.

Claro hijo no te preocupes que yo -hizo la seña de cómo si cerrara su boca para siempre- te guardo el secreto -le guiñó un ojo- soy tu mamá mi amor y quisiera siempre estar al tanto de todo lo que te pasa o sientes, yo se que habrán ciertos temitas que querrás tocar solo con tu papá y yo respeto eso pero…-le hizo un puchero gracioso- no me dejes fuera de todo.

Teddy sonrió y fue a abrazarla.

No te pongas así mamá yo si te quiero y te voy a contar todo o sino lo hará mi papá pues ya le estoy autorizando a que lo haga -le sonreía a su padre-.

¡Papi papi! -Alina tomaba de la mano a su padre con desespero- tu poción -señalaba la tienda que estaba unos metros más delante de ellos- mami vamos a comprársela no te olvides de eso mamá -la preocupación que Alina demostraba era inmensa-.

Al final mi amor después de que hagamos todo -la alzo en brazos-.

No papi ahorita, vamos ahora mismo -encuadro el rostro de su papá entre sus pequeñas manitas- yo no quiero que te pongas enfermito papi aunque mi mamá mi ñaño y yo te cuidamos mucho tú necesitas de tu medicina y eso es más importante que cualquier otra cosa -se abrazo a su cuello- yo te quiero mucho papi y no me gusta verte sufrir en esos días -los ojitos de Alina comenzaron a llenarse de lágrimas-.

No mi amor no -Remus secaba los ojitos de su pequeña- no llores por favor -le sonrió y acaricio sus mejillas- no dejes que este lindo rostro se llene de sombritas sino ahí si yo me pongo triste -le dio un beso y empezó a caminar en dirección hacia la tienda Tonks y Teddy iban detrás de ellos- ya vamos a entrar -la abrazo muy fuerte pero a la vez delicadamente- tú la pides por mi ¿sí?.

Alina asintió con su cabecita ya mas sonriente se bajo de los brazos de su papá y fue la primera en entrar a la tienda de pociones.

Tus hijos te adoran y siempre te cuidaran -le susurro Tonks detrás de él- nacieron con la bondad dentro de sus corazones y eso es lo más hermoso que pudieron heredar de ti -le sonrió y se fue a parar junto a su hija que ya estaba haciendo el pedido de la poción matalobos muy formalmente al señor que atendía la tienda-.

Ay amiga te ves preciosa -suspiro- Peter se va a morir de amor cuando te vea porque estoy segura de que hoy se te declara y te pide formalmente que seas su novia.

Olivia se acostó sobre la cama de Matilda y abrazo a una de sus muñecas.

Y dale tú con lo mismo -Matilda sonreía en su interior esa posibilidad no le desagradaba para nada, con el pasar de los años poco a poco su corazón le había ido develando ese sentimiento especial hacia su amigo Peter y ahora que ambos tenían veinte años sentían que ese cariño y querer mutuo crecía cada día pero ninguno de los dos se atrevía a dar ese paso- Peter solo me invito a dar un paseo porque mañana es mi cumpleaños.

Te apuesto lo que sea a que hoy tu me llamas en la noche y me dices que ya eres novia del lindo de Peter.

Matilda se sonrojo un poco.

De verdad tú crees que…

Olivia se sentó a su lado la tomo de las manos y la miro a los ojos con una enorme sonrisa.

Me cambio el nombre por el de puchunguita si lo que te estoy diciendo no sucede y sabes cómo detesto ese sobrenombre que mi lindo padre me dice desde que soy una bebé -ponía cara de molesta- cosas que tienes que aprender a soportar cuando eres hija única.

Bueno mi puchunguita -se burlaba de ella- entonces ruega que así sea… que Peter me pida que sea su novia -sonreía no dando crédito a lo que había terminado de decir-.

Y que te dé el primer beso de amor -cerro sus ojos y volvió a acostarse sobre la cama- tú te imaginas como será eso, ¿será cierto que se siente como si flotaras sobre las nubes, que en tu estomago revolotearan miles de maripositas y un cosquilleo extraño recorrerá tu cuerpo?.

Matilda se quedo pensativa y se acostó a lado de su amiga juntando sus cabezas.

No lo sé -de un momento a otro el miedo, la incertidumbre y la ansiedad hacia lo desconocido se habían apoderado de ella y se había puesto a pensar en que ella jamás había besado a nadie y no tenía ni idea de cómo debía de hacerlo… ¿y si lo hacía mal y a Peter no le gustaba?, se preguntaba en su subconsciente-.

Me cuentas después como es? -Olivia había abierto sus ojos centellantes de felicidad y se había sentado sobre la cama- claro sin tantos detalles -le sonreía de medio lado- pero si lo quieres hacer yo no me enojo -soltó una risita traviesa-.

No digas tonterías Olivia -sonreía avergonzada y movía su cabeza negativamente- que a lo mejor eso ni siquiera suceda y solo sea un…

Fueron interrumpidas por Sirius que tocaba la puerta.

Mi princesa ya llego tu amigo Peter.

Los ojos de Olivia parecía que se saldrían de su órbita debido a la emoción mientras que Matilda fue presa de los nervios.

¿Qué le digo?, te está esperando en la sala.

Dile que ya bajo papá que me espere dos segundos -corrió a verse en el espejo por última vez, llevaba unos jeans y una blusa mangas largas estilo camisa en color blanca muy ceñida a su fina figura, unas botas de cuero en color negro y su cabello suelto hasta los hombros ondeado en las puntas- ¿Qué tal me veo? -retocaba su maquillaje-.

Despampanantemente perfecta -le sonreía mientras le ayudaba a ponerse más brillo labial sobre su boca-.

Ya, es demasiado sabes que a mí no me gusta ponerme mucho.

Para un beso nunca es demasiado -sonreía encantada- haz que el caramelo de tus labios sea el único sabor que Peter recuerde de ahora en adelante.

Estás loca amiga -sonreía y metía sus cosas en su pequeña cartera-.

Si, muy loca pero por verlos a ustedes dos de novios formales.

Luego de un par de minutos bajaron a la sala donde estaban sus padres esperándola como si la fueran a despedir por un largo tiempo y a lado de ellos estaba él, estaba Peter que ese día Matilda no entendía pero particularmente lo estaba viendo especial y encantadoramente atractivo aunque estaba demasiado formal para su gusto el no vestía así cuando salían a pasear por allí los dos pero al parecer esta vez iba a ser diferente pues aparte de haberse arreglado con mucha elegancia parecía estar más nervioso de lo común.

E-e-es… esto es para ti -le entrego un ramo de rosas amarillas e intento darle un beso en la mejilla pero la presencia de Sirius allí lo ponía más tímido-.

Gracias Peter -olio las rosas- están muy lindas -se acerco a él lo abrazo y beso su mejilla-.

Sirius fingió tener un ataque de tos logrando así separarlos.

¿Y a donde van a ir? -estaba bastante serio es que ver a su hija así de linda y notar que ya no era una niña, ya no su niña pequeña sino una hermosa señorita que podría gustarle y enamorar a cualquier chico que se detuviera a contemplarla inclusive a Peter que ya no podría ser solo su amigo; los celos se apoderaron de él- ¿a qué lugar o lugares piensas llevar a mi hija?, ni se te ocurra pasarte de listo porque ya sabes lo que te puede suceder -lo miraba fijamente-.

No, no… no se preocupe señor que solo vamos a ir al cine y luego a caminar por allí y a tomar un helado; prometo que la traeré temprano a casa.

Y sin nada extraño.

Ya papá no sigas que me estas avergonzando -fruncía el entrecejo- voy a salir con Peter mi amigo de hace muchos años no con un desconocido.

Amigos -lo dijo con cierto recelo- a las seis te quiero en casa.

Pero papá si la película termina a las cinco.

Pues por eso tienes una hora para ir a tomarte un helado y regresar a casa donde te estaremos esperando para cenar.

Mamá -Matilda se veía frustrada- no dejes que papá me hagas esto.

No se preocupen vayan tranquilos y disfruten de la película yo confío en ustedes -con esto último miro a Sirius y le hacía señas con la mirada para que dijera lo mismo-.

Yo también confío pero en mi hija mas no en ti amiguito -miraba a Peter- lo siento pero yo soy honesto y no puedo mentirte.

Lo sé -se veía algo apenado- y no se preocupe que yo cuidare muy bien de su hija y la traeré de vuelta a casa a las seis como usted desea.

Más te vale.

Amelia le pellizco muy disimuladamente.

A las ocho está bien Peter -le sonrió- es una hora más acorde.

A las ocho? -se veía algo molesta- ya tengo veinte años creo que tengo opción hasta las diez por lo menos.

No abuses hija a las ocho lo tomas o lo dejas o es eso o a las seis.

Ay -bufo- está bien a las ocho en punto estaré en casa -se despidió de sus padres y luego de su amiga Olivia a quien le entrego el ramo para que lo pusiera en agua y se lo dejara en su habitación- te llamo en la noche -le susurro al oído- y te cuento.

Si -contenía su emoción- estaré comiéndome las uñas esperando tu llamada y ya sabes, nada de nervios.

Matilda sonrió tomo de la mano a Peter y salieron de casa hacia el jardín donde los mellizos los esperaban para molestarlos.

A ti te gusta mi hermana verdad?.

Alejandro junto a Samuel habían salido de la nada y se habían parado junto a ellos, ambos niños eran idénticos a su padre más Alejandro que hasta en el largo del cabello lo tenía igual y era animago como su padre.

Si quieres ya nos puedes decir cuñados, total ya eres casi de la familia

Peter se sonrojo un poco.

Quieren callarse ustedes dos -Matilda se veía enojada- vayan a preparar sus cosas para el colegio en vez de estar aquí molestando.

Ya no te enojes hermanita -Samuel siempre se conciliaba primero al contrario de su hermano que era más travieso-.

Si hermanita por gusto hacer corajes después te salen arrugas en el rostro -la miraba con una suspicacia que a veces era de temer- imagina si Peter te ve así… te aseguro que ya no le gustarías igual -le alzaba una de sus cejas en actitud traviesa-.

Tú me llegas hacer una de tus tantas travesuras -esa mirada hizo que Matilda recordara todas las que le había hecho su hermano, a pesar de aun no ir a Hogwarts ya dominaba casi como un experto la elaboración de ciertas pociones que solía utilizar para sus travesuras- te juro que…-señalo su varita oculta en su cartera pero como estaba Peter allí se reprimió en sacarla, él aun no conocía de esa particular habilidad suya- no se te olvide que yo ya soy mayor de edad y puedo usarla en casa.

Y eso que -se alzo de hombros y sonreía traviesamente- yo también sé cómo hacerlo mi papá me ha enseñado unos cuantos truquitos.

De que hablan?.

De nada Peter mejor ya vámonos se nos va a hacer tarde -se abría paso de entre sus hermanos y se subían al auto de él-.

Cuida mucho de mi hermanita Peter

Y más te vale que nunca la hagas llorar porque sino te la veras con nosotros.

Samuel y Alejandro se cruzaron de brazos frente a la puerta del lado de Peter y lo miraban con mucha seriedad.

Ella y mi mamá son las personas más importantes para nosotros y las cuidamos mucho por eso es mejor que pienses que somos tres los que te tenemos vigilado -le hicieron señas con sus manos de que estarían muy cerca siempre-.

Peter cada vez estaba más nervioso pareciera que se le notara en el rostro lo que sentía por Matilda y que todos en esa casa ya sabían lo que le tenía pensado declararle en esa salida, trago saliva con dificultad si había alguien a quien el aun temía era al padre de ella y sus hermanos le recordaban tanto a él en lo travieso.

Que lindos mis hermanitos -los miraba con ganas de pellizcarles las orejas por ponerla en esa situación y con Peter en frente que parecía también estarla pasando mal- se les olvida que ya tengo edad suficiente como para cuidarme sola, aquí ustedes son los que están para que los cuiden especialmente de sus propias travesuras y no a mi -subió el vidrio de las ventanas del auto y le indico a Peter que condujera de una vez-.

Cuando se vio bastante alejada de la casa decidió saludar a su amigo como ella estaba acostumbrada, le dio un muy tierno beso en la mejilla lo quería abrazar pero como estaba conduciendo desistió.

Disculpa a mi familia Peter no se que les paso hoy que todos decidieron sacar su faceta de sobreprotectores como si yo fuera una nenita de cinco años -se veía algo molesta-.

No te preocupes Matilda es lógico que te cuiden y siempre procuren que estés bien los que te queremos siempre vamos a desear eso.

Matilda sonrió al oír a su amigo incluirse en ese grupo.

Lo sé pero a veces pienso que exageran en especial mi papá que hoy para colmo lo note celoso y no sé porque.

Eres su única hija y dicen que es naturaleza de los padres ser así con sus hijas cuando ya crecen y empiezan a salir con chicos y luego a tener novios y cosas así.

Si pero yo no tengo novio… aun -le sonrió y Peter no pudo sostenerle la mira por lo nervioso que se sentía y que cada segundo se acrecentaba, el tenerla cerca hacia a su corazón acelerarse- ¿tú tienes novia? -pregunto con cierto temor-.

Peter guardo silencio.

Peter, -se acerco más a él- te pregunte que si tenias novia contéstame por favor.

No… no tengo novia.

Wow que suerte -lo dijo tan espontáneamente que no noto lo que había acabado de hacer hasta que Peter la miro entre confundido y emocionado- eh… -sonrío llena de vergüenza- lo digo por… que suerte la chica que llegue a ser tu novia algún día pues te estás guardando para ella -miro hacia el paisaje del camino por donde iban-.

Peter sonrió en ese momento, le recordaba tanto a la niñita que ya había dejado de ser.

Pero si hay una chica que me gusta y el afortunado seria yo si ella me acepta -parqueo el auto cerca de una vereda y saco las llaves- te importaría si… dejamos el cine para otro día y en vez de eso caminamos un ratito y platicamos de cosas… de nosotros, de la vida -su mirada se había fijado en los ojos de Matilda a la que su rostro se había tornado triste de un momento a otro-.

Me parece un mejor plan -se disponía a abrir la puerta del auto cuando Peter la detuvo tomándola de la mano-.

Déjame hacerlo yo -le sonrió brevemente y Matilda se quedo como hipnotizada y dejo que su amigo le abriera la puerta como todo un caballero dándole la mano para que saliera con cuidado, Matilda agradeció aquel sencillo acto con una leve sonrisa y Peter la tomo de la mano con mucha suavidad iniciando así la caminata; el silencio se apodero de ellos por unos minutos hasta que Peter no resistió mas quería escucharla hablar su voz era armonía para sus oídos- en la cima de la colina hay un mirador desde donde se puede ver toda la ciudad, es un lugar muy bonito y muy tranquilo mis padres suelen venir muy a menudo y siempre traen muy lindos recuerdos, ellos cuentan de que este lugar es ideal para ver el atardecer como un acto romántico.

Y porque me traes a mi Peter y no a la chica que te gusta -soltó su mano y en su voz se sentía algo de resentimiento- seria el lugar ideal para que le declararas tu amor.

Peter se sorprendió de la actitud de Matilda parecía molesta.

Porque dices eso?.

Porque no quisiera que por mi causa puedas llegar a tener problemas con ella si se entera que has venido acá con una amiga.

Y a ti te molestaría eso?.

Si tú fueras mi novio, si.

Peter se quedo petrificado con esto y detuvo su paso de inmediato, Matilda noto la reacción de su amigo y decidió cambiar lo que había dicho.

Estoy bromeando Peter no te pongas así… que tengas novia o haya alguien que te guste a mi no me va a molestar jamás -mentía- yo sería la más feliz de todos al ver que tu lo eres.

No te darían celos?.

Celos?, a mi?... ¿Por qué? si somos amigos y entre los amigos no hay celos.

La palabra amigos a Peter no le gustaba ya escucharlo de ella, él ya no quería seguir siendo tratado solo como eso él quería ser algo mas para ella.

Tienes razón -bajo la mirada y metió sus manos en los bolsillos de su pantalón- tú y yo solo somos amigos.

Matilda noto esa tristeza y le dio sentimiento de culpa.

No te pongas así Peter yo no quise incomodarte y de verdad créeme que a mí no me molestaría si a ti te gusta alguien y quieres hacerla tu novia -lo tomo de la mano- yo respeto tu vida privada y siempre tendrás tu espacio claro que -también bajo la mirada- cuando ya tengas una novia no podremos estar mucho tiempo juntos pues tendrás que dedicarte a ella -suspiro resignada- y todo lo que conlleva una relación sentimental -un silencio incomodo se apodero de ellos por breves segundos- pero -se paro frente a él y tomo su rostro entre sus manos- recuerdas la promesa que hicimos -le sonrió- prometimos que jamás dejaríamos que un noviazgo afect…

¡Si, si claro que lo recuerdo! -se separo de ella con frustración- y muy bien y no sabes lo que me pesa haberla hecho -pateo las hojas secas que habían esparcidas en el camino- estúpida promesa que tiene atado mi corazón -empezó a caminar muy enojado subiendo lo más rápido que podíael sendero hacia la cima de la colina y Matilda empezó a correr detrás de él-.

Espera Peter -logro alcanzarlo y tomarlo del brazo haciendo que se detuviera- porque dices eso -quería que la mirara a los ojos pero él la esquivaba-.

Porque es la verdad esa tonta promesa me tiene atado y no me deja expresarme como yo quisiera.

Pero porque -lo tomo de los hombros- no entiendo si esa promesa solo tiene que ver contigo y conmigo no tiene porque afectar a una tercera persona en este caso la chica que te gusta -lo obligo a mirarlo- y yo ya te dije que eso no va a afectar en nada lo nuestro; yo quiero verte y que seas feliz.

Es que tú no entiendes -retrocedió unos cuantos pasos y le dio la espalda-.

Pero que es lo que no entiendo?, explícame -se abrazo a él- no guardes más secretos conmigo por favor.

Peter al sentirla así de frágil recostada sobre su hombro sintió su corazón debilitarse y no pudo hacer más que abrazarla y respirar el perfume de sus cabellos.

Creo que llego el momento de que lo diga todo, por el bien tuyo y mío este secreto debe dejar de serlo -ahora fue Peter quien hizo que ella lo mirara a los ojos- lo que te voy a decir es algo que llevo en mi corazón desde hace mucho tiempo y te lo he ocultado por el miedo a perderte, por el miedo a que nuestra amistad se quebrante para siempre y antes de perderte prefiero mil veces morir en silencio -acaricio suavemente sus mejillas- pero ya no puedo seguir ocultándotelo ya no puedo callar este amor que mi corazón quiere gritar a los cuatro vientos y lucha por ser escuchado.

Matilda en cuanto escucho la palabra amor sintió como si una especie de electricidad empezara a invadir su cuerpo.

Peter…

Shuuu -le hizo la señal de que no dijera nada- déjame hablar a mi primero no me interrumpas hasta que lo diga todo; he soñado con este momento y ahora que tengo la valentía de hacerlo no quiero ser nuevamente presa de los nervios y echarme para atrás.

Matilda asintió con su cabeza en señal de que siguiera.

Después de que te confiese mi secreto quiero que sepas que estas en libertad de decidir lo que sea en cuanto a nosotros, si quieres alejarte de mí para siempre y no ser más mi amiga yo entenderé pues…

Matilda puso su mano sobre su boca.

Habla en confianza y no temas que yo jamás podría dejar de quererte y alejarme de ti para mi seria la pena y la tristeza más grande de mi vida.

Peter sonrió.

Por eso es que cada día me enamoro más de ti, eres la mujer ideal que cualquier hombre desearía tener a su lado para siempre.

El rostro de Matilda de un momento a otro se había quedado estático y no era porque estuviera sorprendida bueno si lo estaba pero era por la similitud de sentimientos entre ellos dos, jamás creyó que Peter pudiera haberse enamorado de ella, en estos últimos años la que creyó haber roto la promesa y estar enamorada de su mejor amigo sin ser correspondida fue ella pero no había sido así.

Matilda… desde que soy un niño siempre me sentí atraído por ti pero no me daba cuenta por eso hacia todas esas estupideces de molestarte y demás, era porque quería llamar tu atención, después cuando nos hicimos amigos y obtuve tu cariño y tu cercanía de una manera más delicada, ese sentimiento empezó a hacerse más notorio pero yo no lo entendía y lo dejaba al hecho de que te quería así porque eras mi única amiga y siempre me ayudabas en todo; luego… cuando te fuiste a estudiar a otro colegio ese sentimiento afloro con más fuerza el hecho de sentirte lejos y con la posibilidad de que pudiera perderte hicieron que yo por fin entendiera que lo que yo sentía por ti iba más allá que una amistad lo mío hacia ti era… amor, un amor puro de esos que solo se siente una vez en la vida y que muchos le suelen llamar el primer amor -acaricio sus cabellos- bueno pues tu significas eso para mí, mi primer y gran amor que a través de los años se ha hecho más fuerte y ahora siento que sin ti yo no soy nada, tu eres mi complemento mi otra mitad si tu estas a mi lado yo siento que lo puedo hacer absolutamente todo y me siento más que feliz, yo contigo siento que lo tengo todo y nada más que tú me importa… Matilda yo te amo -puso su mano sobre su corazón- yo se que eres la mujer de mi vida y sé que solo contigo podre ser feliz por eso quisiera pedirte que me des la oportunidad de demostrarte lo mucho que te amo y lo feliz que puedo llegar a hacerte te juro que conmigo jamás conocerás penas ni tristezas yo viviré por ti, mirare a través de tus ojos compartiré tu mundo y me acoplare a él sin restricciones -sonrió al ver que ahora si Matilda estaba en shock- yo sé de tus habilidades especiales estoy al tanto de tu condición de bruja y que desciendes de una familia de magos con trayectoria de un linaje que viene del lado de tu padre que fue el mismo quien me lo conto todo años atrás creo que se apiado de mi al ver que te escribía tanto o se canso de verme todos los días en la puerta de tu casa preguntando por ti que decidió confiarme el secreto de tu familia y lo he guardado como mío desde entonces todo este tiempo pues de mi boca no ha salido absolutamente nada ni siquiera a mis padres se los he dicho a ti no te dije nada porque esa condición no afecta lo nuestro yo te quiero y te acepto tal y como eres sin cambiarte absolutamente nada -se quedo contemplándola mientras sus rostros se unían como si una fuerza interior los atrajera el uno con el otro, sus respiraciones aceleradas se hacían cada vez más notables, Peter instintivamente rodeo su cintura con sus manos y la abrazo protectoramente mientras Matilda tímida y nerviosa lo único que pudo hacer ante ello fue colocar sus manos sobre su pecho muy suavemente y con algo de torpeza era la primera vez que tocaba a su amigo de esa manera mientras sus ojos no perdían conexión y sus narices se rozaban entre ellas Matilda sentía como las manos de el acariciaban su cintura muy suavemente se distrajo en eso por unos segundos, segundos en los que el primer roce de sus labios se dieron, Peter necesitaba sentirse autorizado por ella para proseguir en aquello en lo que él había soñado y esperado tanto y que ahora no sabía si era real; Matilda cerró sus ojos y eso basto para que el prosiguiera y haciendo lo mismo que ella se unió a esos suaves, puros e inocentes labios que con los suyos estaba conociendo por primera vez lo que era un beso un beso de amor al principio solo sus labios disfrutaban de esa unión pero poco a poco los de ella empezaron a acompasarse con el ritmo suave y pausado.Matilda sentía que flotaba en otra realidad su estomago parecía haber tomado vida propia pues un cosquilleo la recorría con impetuosa celeridad todo lo que le decían acerca de lo que se sentía en el primer beso era cierto pero vivirlo de manera real era mucho mejor y ese momento ella lo estaba disfrutando mucho le gustaba saber que el autor y dueño de ese beso era él, a quien ella también ya llevaba amando en silencio hace un par de años atrás no supo cómo ni cuándo sucedió pero su corazón le había pertenecido mucho tiempo atrás… el beso duro todo lo que sus reservas de oxigeno les permitió-.

Eso significa un sí? -le susurro muy cerca pues si apenas si se habían separado unos centímetros el rostro de Peter solo denotaba felicidad y así abrazado junto a ella espero su respuesta que llego con una amplia sonrisa-.

Tú qué crees?... pues claro que si encantada acepto ser tu novia.

Gracias mi amor -la lleno de besos por todo su rostro- porque ya te puedo decir mi amor cierto? -Matilda asintió con la cabeza- entonces mi amor quiero que hoy mismo me permitas hablar con tus padres para que tengamos nuestro noviazgo enteramente formal y con todos los permisos requeridos -sonreía- mis papás se van a poner muy contentos cuando les diga que tu eres mi novia y que en un futuro serás mi esposa porque yo quiero que así lo seas, yo solo quiero una familia contigo de mi lado.

Calma Peter despacio vamos despacio ¿sí? -trataba de calmar su euforia- yo aun no me quiero casar estamos muy jóvenes para eso primero tenemos que encaminar nuestro futuro individual para luego unirlos en mutuidad para el bien de todos en especial de nosotros dos.

Lo sé, sé que tengo que esperar y no me importa hacerlo porque sé que al final de todo estaremos juntos y yo estudiare y trabajare mucho para obtener el mejor porvenir para los dos y para que tu papá me sienta digno de ti por eso es que lo primero que quiero es su permiso poder ir a tu casa a visitarte como ni novia con absoluta libertad.

Peter no podía creer que lo que estaba sucediendo fuera una realidad y Matilda estaba igual.

Con mi papá tenemos que esperar yo sé porque te lo digo tengo que irlo preparando de a poquito pues ya viste como se puso hoy -sonrió- imagina si le llegamos con esta noticia así de sorpresa, es capaz de prohibirnos vernos y si nos deja es con su estricta vigilancia y un noviazgo así yo no quiero.

Yo tampoco -ambos tenían cara de preocupación- con mis papás no habrá ese problema estoy seguro de que ellos estarán más que felices cuando nos vean juntos ellos te quieren mucho desde que éramos pequeños ellos siempre te quisieron como una hija mas.

Lo sé -se abrazo a él- mis papás también te quieren solo que mi papá es un poquito celoso y sobreprotector pero entre los dos haremos que cambie esa actitud y seda.

Es lo que más quiero pues yo haga lo que me haga y diga lo que me diga no pienso abandonar al amor de mi vida -beso sus cabellos-.

Sabes? -ascendían por la colina y ya estaban muy cerca de llegar a la cima donde los esperaba un hermoso atardecer- este año has hecho de mi cumpleaños uno muy especial jamás imagine que me pidieras ser tu novia.

Nunca sospechaste nada?.

Al principio no pero ya después si note en tu mirada algo diferente pero me negaba a creer que tu pudieras estar enamorado de mi y cuando me dijiste que había alguien que te gustaba pensé que era otra chica y me dieron algo de celitos.

Si lo note -sonrió-.

Yo me empecé a dar cuenta que a mí me pasaba lo mismo contigo hace un tiempo atrás pero no me quise hacer falsas ilusiones y trate de bloquear esa posibilidad dentro de mi corazón.

Los dos actuando como tontines enamorados el uno por el otro pero en silencio -sonreía- y todo por una ingenua promesa que hicimos de niños sin medir las consecuencias y resultados finales porque hace mucho que la quebrantamos en especial yo.

Tú me enamoraste día a día con tus cariños y atenciones nunca te alejaste de mi fuiste constante y siempre estuviste ahí a mi lado en todo momento.

Y siempre lo estaré ahora más que nunca no pienso alejarme de ti -beso su mejilla- ¡¡¡porque te amo y eres mi vida!!! -grito a los cuatro vientos y empezó a dar vueltas en medio del mirador donde unas cuantas personas que estaban allí le sonrieron al verlo actuar así y Matilda se dedico a contemplarlo sonriente mientras se maravillaba con la hermosura y majestuosidad del lugar, se veía toda la ciudad desde allí y en la noche ese lugar debía de ser mágico con el juego de las luces de la ciudad encendidas-.

La tarde transcurrió en medio de un clima de romanticismo único, el tiempo allí se les hizo corto y ambos que bajaron con los últimos vestigios de luz para de allí ir a comer pizza a su lugar favorito que era en el parque en el que jugaban cuando eran niños.

Matilda a las ocho en punto estuvo en casa no quiso cenar con su familia pues con todo lo que había comido en el parque a parte de la pizza se sentía que ya no podría comer ni un bocado mas por lo que prefirió ir a su habitación sabía que su padre subiría más tarde y trataría de interrogarla y averiguar todo pero ella ya estaba preparada y lista para contestarle todo sin miedos ni mentiras le diría la verdad; recostada en su cama y con los ojos cerrados recordaba cada momento vivido con su ahora novio, cada palabra dicha en su declaración y lo mejor de todo es que aun sentía el calor de sus labios sobre los suyos y sonreía mientras que con sus dedos índice y medio de su mano izquierda acariciaba su boca y con su derecha apretujaba un pequeño relicario en forma de corazón que colgaba de una cadenita sobre su cuello y en cuyo interior tenia grabado dos palabras hermosas regalo de cumpleaños de él.

Yo también te amo -susurro mientras depositaba un suave beso sobre aquel relicario y tomaba el teléfono en su mano iba a llamar a su amiga para decirle que estuviera tranquila que su nombre seguiría siendo el mismo y para aconsejarle de que mejor se especializara en el ramo de adivinación pues había acertado en cada una de sus premoniciones-.

Dos días después…

Hijo pórtate bien obedece a tu padre y trata de no -miro a sus ahijados y sonrió- traten de no meterse en tantos líos.

Si mamá.

Si madrina -corearon Alejandro y Samuel-.

Tú no te preocupes que seremos como angelitos -la sonrisa de Alejandro no se la creía ni su padre que también estaba frente a ellos-.

Yo lo único que les digo es que si van a hacer alguna travesura la hagan bien y procuren no dejar huellas ni pistas que los involucren con la culpa recuerden que a McGonagall es bien difícil tratar de engañarla -les sonreía-.

Oye -Tonks lo pellizco en el brazo- no mal aconsejes a mis ahijados ni a mi hijo, ellos se van a portar bien -se tomo del brazo de Remus- ¿no es así mi amor?, tu vas a cuidar de ellos.

Remus que tenia de la manito a su hija menor sonrió y movió su cabeza en señal de un sí.

Ja, que se me hace que en algunos castigos el jefe de la casa Gryffindor también estará inmiscuido -sonreía divertido mientras Tonks los miraba preocupados-.

No le hagas caso mi amor que eso no sucederá… estos jovencitos serán como cualquier chico de su edad y se comportaran dentro de los parámetros normales de conducta harán una que otra travesura -les sonrió a su hijo y ahijados- pero no pasaran de eso y ya saben que en mi tendrán al padre, al padrino, al profesor pero sobre todo al amigo cuando así lo requieran pertenezcan o no a Gryffindor.

Y todavía lo dudas? -movía su cabeza negativamente- aquí, frente a nosotros tenemos a nuestros pupilos yo no dudo para nada que en su escudo habrá un león.

El aviso de que el tren estaba próximo a salir se hizo escuchar ampliamente y la despedida tuvo que llegar a su fin.

Te voy a extrañar mucho hermanito -Alina abrazaba a Teddy con mucha ternura y cariño- prometo hornearte muchas galletas de chocolate y enviártelas con papá -sus ojitos se llenaban de lágrimas- y tu escríbeme seguido para saber como estas.

Ya Ali no llores -secaba sus lágrimas- voy a estar bien -le sonrió- y en cuanto lleguen las vacaciones estaré de nuevo en casa para que juguemos mucho al ajedrez mágico y al Quidditch con papá y mamá.

Alina sonrió y beso la mejilla de Teddy.

Te quiero mucho hermanito eres el mejor.

Tonks se unió a ese abrazo de sus hijos y los lleno a ambos de besos.

Nos vemos pronto mi amor escríbeme seguido si deseas, yo lo hare a diario.

No exageres mamá -Teddy trataba de disimular esa escena pues algunos alumnos los quedaban mirando incluidos Samuel y Alejandro que le sonreían muy divertidos- mamá, Ali suéltenme por favor nos están mirando no quiero que piensen que soy un consentido.

Tonks sonrió y dándole un último beso en la mejilla se separo de él junto a su hija.

Pobre Teddy lo compadezco si mi mamá estuviera aquí nos haría pasar por lo mismo -Alejandro miro a su hermano Samuel que asentía con su cabeza-.

Bueno hijos -Sirius coloco sus manos sobre sus hombros y se inclino un poco frente a ellos- quiero decirles que estoy muy orgulloso de ustedes y sé que siempre harán quedar muy en alto el apellido Black -les sonrió- cada vez que me necesiten allí estaré y saben que en el colegio siempre tendrán a su tío Remus que los ayudara en todo lo que necesiten y no duden en recurrir a él cuando la situación lo amerite y con respecto a las travesuras -movió sus cabellos- no olviden que los estudios son lo primero.

Lo sabemos papá y no te preocupes.

Si papá nosotros sabemos lo que es autocontrol y disciplina nuestro principal objetivo es llegar a ser como tú.

Uy, travieso y algo dejado? -rió- ser como yo no es nada fácil y menos en mi época escolar yo hice muchas barbaridades.

No nos referíamos a eso papá sino a que queremos llegar a ser la calidad de ser humano que tu eres, una persona noble y de buen corazón cuyos sentimientos para con los demás siempre son los mejores… eres muy bueno papá -Samuel se abrazo a él-.

Un padre como tú no lo tiene cualquiera -Alejandro también se abrazo a su padre- tu eres uno en millones.

Quieren hacerme llorar verdad? y que sea yo quien pase vergüenzas -sonreía y abrazaba muy fuerte a sus dos hijos- los amo y el que siempre agradecerá a la vida por tenerlos soy yo.

Nos vemos papá te espero en el colegio -se despedía desde uno de los vagones del tren que de a poco empezaba a moverse y alejarse del andén- cuídate mamá y Ali no tengas miedo a dormir sola en tu habitación que antes de venir me deshice de todo lo que te asusta -le guiñó un ojo-.

Adiós papá -se despedían los mellizos-.

Cuida de mamá y de nuestra hermana.

El tren emprendió su marcha dejando atrás a los padres tristes por la ausencia de sus hijos pero a la vez llenos de alegría, emoción y esperanzas por la nueva etapa que emprendían sus pequeños hijos, sabían que la etapa escolar en Hogwarts era la mejor experiencia para ellos y aunque dolía un poquito la separación había que aprender a adaptarse y a esperar a que llegue el día en que regresaran a casa a contar todas sus experiencias y aprendizajes vividas durante el año escolar.

Sirius regreso a su casa donde su esposa lo esperaba con la tristeza en su rostro pues la casa sin los niños se sentía muy sola, Remus fue a compartir un almuerzo antes de irse en casa de sus suegros con su esposa y su hija que lo esperarían para verlo de nuevo en la noche.

Mami -Ali entraba a la habitación de su mamá que se encontraba leyendo uno de los libro favoritos de su esposo recostada en la cama esperándolo-.

Mi amor -dejo el libro de lado y le extendió sus brazos para acogerla en su regazo- creí que ya estabas dormida.

No puedo dormir mami creo que tengo insomnio es que extraño mucho a mi ñaño y quiero ver a mi papá, por eso ¿puedo esperarlo aquí contigo a que llegue?.

Tonks sonrió.

Claro que si -le acomodaba un puesto a su lado y la cubrió bajo las sábanas para que estuviera muy abrigadita-.

Porque aun no llega mi papi?, ya es muy tarde.

Ya va a llegar hijita no te preocupes es que es el primer día de clases y por ende tiene muchas cosas más que organizar y preparar para sus clases que desde el día de mañana iniciaran pero tu tranquila que el va a llegar.

Y yo voy a esperarlo despierta, quiero darle mi besito de buenas noches.

Bueno -la abrazo y le dio un beso sobre sus cabellitos color rosa-.

Mami -le sonrió muy dulcemente- hasta que llegue mi papi por favor cuéntame una vez más la historia de cómo tu y él se conocieron y se enamoraron -le hacía ojitos tiernos- es que es mi favorita y nunca me canso de escucharla me gusta saber que ustedes se amaron siempre y que Teddy y yo somos parte de ese inmenso amor -movía sus manitos- y no olvides la parte del beso -sonreía- que es lo más lindo de todo.

Ese hermoso primer beso -sonreía enamorada- yo le robe el primer beso a tu papá -abrazo a su hijita muy alegremente- nunca lo voy a olvidar y nunca me voy a arrepentir de ello porque así fue como pude confirmar y darme cuenta que a tu papá yo también le gustaba que estaba enamorado de mi y que me amaba tanto como yo a él.

Y después de ese beso tu y mi papá no se volvieron a separar cierto?.

Ni Teddy ni Alina sabían esa parte de la historia en que su padre estuvo a punto de abandonar a su madre por excusas y prejuicios que el interponía entre ellos dos pues para Tonks esa parte de la historia no venia al caso recordar sus hijos solo debían de saber que ellos dos eran el más grande y más hermoso resultado de ese amor que nunca falto entre ella y Remus.

No mi amor después de eso nunca nos volvimos a separar nos hicimos novios y luego nos casamos.

Me encanta ver las fotografías de ese día mi papá se ve muy guapo y elegante y con cara de enamorado -suspiro- y tú te ves tan hermosa mami con tu vestido blanco y tu cabello rosa como el mío -sonrió-.

Es que ese color en mi cabello es el favorito de tu papá.

Tenemos mucha suerte de tenerlo mami.

Si mi amor somos muy afortunadas -le dio un besito en la frentecita-.

Mi papi es tan bueno que a veces no entiendo porque algunas personas lo miran mal o le huyen creyendo que les va a hacer daño solo porque tiene esa condición durante las lunas llenas -la carita de Alina se lleno de tristeza- si se detuvieran a conocerlo un poquito mejor se darían cuenta de que él nunca sería capaz de lastimar a nadie que tomando su poción él es dócil y cariñoso, yo desde que me acuerdo lo he cuidado y dormido a su lado y nunca he sido lastimada ni siquiera con un rasguño sobre mi piel he amanecidodespués de la noche de luna llena.

La gente tonta que no sabe es así hijita pero tú no te pongas triste que a tu papá hay muchas personas que si lo quieren y lo valoran como realmente lo merece y eso es lo único que importa y ahora mejor sácate esa penita de tu cabecita -acarició su rostro- para que escuches la historia de cómo nos conocimos y enamoramos tu padre y yo.

¡¡¡Sí!!! -el rostro de Alina se lleno de felicidad y pronto se olvido de todo lo que antes la había puesto triste-.

Tu papá y yo nos conocimos y fuimos presentados formalmente en la primera reunión de la Orden del Fénix a la que yo asistí y forme parte gracias al que fue mi mentor, el mejor auror de todos los tiempos Alastor Moddy que me recomendó con…

El profesor Dumbledore -Alina sabia y conocía perfectamente a todas aquellas personas que habían pertenecido a aquella famosa orden que en tiempos de guerra habían luchado para librar a todos de la oscuridad y maldad que en esos tiempos asolaba al mundo mágico y ella y Teddy estaban muy orgullosos de ser hijos de dos de esos miembros importantes-.

Si hija -sonrió- el mismo, bueno pues desde el instante mismo en que yo vi a tu papá, estreche su mano y él me sonrió yo supe desde lo más profundo de mi corazón que él era el hombre de mi vida, mi único gran amor -Tonks recordaba con amor y ternura todo- desde ese momento yo supe que tenía que estar a su lado para siempre, que él me necesitaba y quería cuidarlo y protegerlo mucho y yo sabía que algo así le pasaba a él conmigo pues siempre cuando se hacía tarde después de cualquier misión él me acompañaba hasta la casa de tus abuelitos cuidándome para que nada me pasara; siempre buscaba mi compañía al igual que yo la de él, conmigo lograba reír de una manera tan abierta y natural que los que lo conocían de antes se admiraban y me preguntaban qué, que era lo que había hecho yo para hacer de él un hombre feliz.

La carita de Alina era radiante, sus ojitos brillaban y su sonrisa era dulce y tierna, para ella no había nada mejor que escuchar la historia de amor de sus padres y Tonks se la relataba con mucha dedicación sin descuidar ningún detalle y sin dejar por ningún momento la sonrisa de sus labios… la pequeña Ali se mantuvo despierta hasta que su madre le relato el momento de aquel beso tan especial de ellos y con ese lindo recuerdo cerro sus ojitos y se cobijo bajo el regazo de su mamá que minutos después ella también fue vencida por el sueño.

Remus llego pasada la media noche muy cansado, lo único que quería era llegar a casa recostarse en su cama y dormir abrazado a su mujer pero cuando entro a su habitación y vio aquella tierna imagen de su hija durmiendo en brazos de su madre lo hizo sonreír mucho y el sueño y el cansancio se hicieron livianos… se acerco a ellas muy despacio tratando de no hacer ruido para no despertarlas acaricio la carita de su hijita y le dio un suave beso sobre su mejilla e iba a hacer lo mismo con su esposa cuando la vio despertar.

Ya llegue mi amor -le susurro cerca de sus labios Tonks sonrió y lo beso mas enamorada que nunca, recordar el pasado junto a su hijita había hecho que su corazón se llenara de nostalgia y sentía que lo extrañaba mucho y en esa noche más que nunca-.

Te extrañe mucho mi amor -le daba mas y mas besitos- te amo, soy tan feliz contigo que ya no sé como más expresártelo -se abrazaba a su cuello- siempre estaré contigo, a tu lado acompañándote eternamente haciéndote muy feliz porque tu felicidad es la mía.

Remus acariciaba su espalda delicadamente mientras besaba su mejilla izquierda cerca de su oreja.

Yo también te amo mucho y no tienes que hacerme más feliz pues ya lo soy inmensamentetu me lo das todo ya nada más me hace falta.

Tonks se separo un poquito para sonreírle y volverlo a besar.

Te estaba esperando -acariciaba los cabellitos de su hijita- pero el sueño la venció, te dejo muchos besitos de buenas noches.

Remus se acerco a su pequeñita y le dio más besos en su mejilla.

Quieres que te prepare un baño relajante en la bañera -Tonks se levantaba de la cama y lo ayudaba a sacarse su saco- te ves muy cansado, te guarde tu parte de la cena por si deseas aunque con lo tarde que es te puede hacer daño.

Remus la tomo de la cinturay la abrazo.

No te preocupes mi amor que ya cene en el colegio y con respecto al baño déjalo no te pongas en eso que ya es muy tarde yo me doy una ducha normalita y listo -le sonrió-.

Pero sabes muy bien que para mí no es ningún trabajo prepararte la bañera.

Lo sé -acaricio sus ojos, nariz y labios- pero por hoy déjalo así, que lo único que quiero es acostarme a tu lado y que tú me abraces mucho hasta quedarme dormido.

Tonks sonrió.

Y así lo haré -saco unas toallas del closet y se las paso- ve a bañarte que yo te espero aquí con la pijama y mis brazos listos para mimarte y consentirte todo lo que quieras.

Gracias -le dio un beso- nuestro hijo es un Gryffindor -sonrió orgulloso y feliz- te envía muchos cariños y muchos te quiero.

Lo sabía -sonreía emocionada- siempre supe que nuestro Teddy tenía todas las cualidades para pertenecer allí si es tu hijo, era lógico.

Pero también había la posibilidad de que perteneciera a Hufflepuff.

Tonks negó con la cabeza.

No, Teddy y Alina son Gryffindors de nacimiento lo llevan en su sangre -le dio un beso- ¿y nuestros ahijados?.

También lo son, ya le envié una nota a Sirius y de seguro debió celebrarlo mucho.

Obviamente, mi tío deseaba mucho que sus hijos pertenecieran a su antigua casa, estoy feliz por Teddy y ahora mismo mientras tú te bañas le voy a escribir una carta felicitándolo para que tu mañana se la entregues.

Remus sonrió y antes de que ella se alejara a hacer lo que había dicho el la tomo de las manos y la abrazo y sin decir nada solo se dedico a besarla por un largo tiempo.

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Bueno aquí está el penúltimo capítulo de esta historia, lamento la demora pero he estado un poco indispuesta... el siguiente y último capítulo prometo subirlo muy pronto (voy a esforzarme para que sea antes del fin de semana).

Gracias a todos ustedes por tener paciencia y esperar sobre todo a MJ_Lupin quecuenta los días (lo siento por los once días de espera).

Gracias por sus comentarios y su siempre cálida y agradable compañía.

Nota: Disculparan cualquier falta de ortografía.

Los quiere

= )  Naty  = )