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Historia 40490 — capítulo 41
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Mis amores apresúrense en batir esa masa para el pastel de cumpleaños de papá.
Si mami.
Teddy de tres añitos y Alina de un año y medio estaban sentaditos sobre la mesa con una tasona de vidrio en medio de ellos en la que batían la mezcla de harina, huevos, leche, azúcar, chocolate y demás ingredientes utilizados para la elaboración del pastel favorito de Remus mientras Tonks preparaba el molde que utilizaría para hornearlo.
A que hola viene papi -se metía la cuchara en la boca-.
Dentro de poco hijito -le sonrió-.
Ta lico mami -saboreaba la masa y Alina al ver lo que había hecho su hermanito decidió imitarlo pero ella utilizo sus manitos, las lleno y se las metió en la boca ensuciando aun mas su carita, su ropa y la mesa-.
Mami -le sonreía y le extendía una de sus manitos, Tonks se acerco y lamio sus deditos-.
Uhm -se saboreaba- pero que deliciosa que les quedo -le dio un beso a su gordita preciosa y luego a su pequeño hombrecito- me resultaron ser los mejores ayudantes de cocina, a su padre le van a dar una muy linda y deliciosa sorpresa porque estoy segura de que le encantara.
¡¡¡Sí!!! -Teddy alzaba sus manitos en señal de triunfo y Alina aplaudía contenta y risueña-.
Dejamos horneando el pastel y luego los llevo a bañarse -le hacía mimos a su hijita-.
No mami -Teddy puso cara de no gustarle la idea-.
Como que no mi amor si estás todo sucio -sonreía mientras colocaba sobre el molde redondo la masa para el pastel- a tu papá no le va a gustar verte así en el día de cumpleaños.
No quielo ya me bañe ayer -se bajo de la mesa-.
Teddy…-le fruncía el entrecejo- todos los días hay que bañarse.
Mamá -le imploraba con la mirada- quielo jugar.
Después de bañarte -lo señalaba con su índice y metía el recipiente en el horno-.
Tu no me dejas así dices aholita pelo después ya no quieles que me ensucie -le hacía pucheros-.
Mi amor -le extendía las manos y le sonreía tratando de convencerlo- yo te preparo un muy delicioso baño con el jaboncito que te gusta y te dejo que lleves los juguetes que quieras.
No quielo mamá.
Pero si de mas pequeñito lo bien que te gustaba si hasta parecías un patito que no quería salir del agua -tomo a Alina entre sus brazos- tu hermanita si se quiere bañar.
Eso ella pelo yo no -retrocedía al ver que su mamá tenía intenciones de atraparlo desprevenido-.
Teddy por favor a bañarse no hagas que te obligue ya sabes que yo primero trato de negociar pero si ya no quieren…-intento tomarlo de la manito pero Teddy salió corriendo de la cocina y Tonks atrás de él- Teddy detente.
No quielo mamá no quielo -corría alrededor de los muebles de la sala-.
Te vas a cansar y yo te voy a atrapar -sentó a Alina en uno de los muebles para tener más agilidad- así que mejor ríndete porque mamá te va a bañar quieras o no -lo acorralo con ambas manos en una esquina-.
No podlas -sonrió traviesamente y cuando Tonks estuvo a punto de atraparlo Teddy se deslizo por debajo de sus piernas saliendo del otro lado aprovechando para abrir la puerta y salir corriendo hacia al jardín Tonks tomo de la manito a Alina que se había acercado hacia ella y reía divertidísima creyendo que su mamá y su hermanito estaban jugando-.
Ayúdame a atrapar al bandido de tu hermanito -le sonrió y mientras se asomaban por la puerta vieron a Remus aparecerse muy cerca de ellas, Alina vio a su papá y desesperada se soltó de la mano de su madre-.
Papá, papá -corría hacia los brazos de él y su padre la rodeo con todos los mimos y cariños que siempre le otorgaba a su muñequita-.
Hola amor -Tonks le dio un beso fugaz y corrió hacia donde estaba Teddy para alcanzarlo-.
¡¡¡Ayúdame papi, sálvame!!! -gritaba Teddy desde los árboles que cercaban el jardín-.
Remus no entendía lo que sucedía pero se unió a su esposa.
A que estamos jugando?, yo también puedo participar? -corría sonriente a lado de Tonks y Alina iba entre sus brazos-.
Si ayúdame atrapando a tu hijo que no quiere bañarse -intentaba cercar a Teddy-.
Papi no dejes que me bañe -se escudaba detrás de él-.
Y porque no te quieres bañar hijo? -Remus se volvía loco con Teddy y su esposa dando vueltas a su alrededor-.
Es que quielo jugar papi y si me baño ya no puedo mi mamá no me deja.
Remus miro a su esposa como queriendo ponerse de lado de su hijo pero Tonks le dejo bien clara su posición sin necesidad de hablar.
Si te bañas te prometo que jugaremos un ratito antes de cenar -lo tomo de la manito y Teddy se detuvo-.
Me lo plometes?.
Si hijo pero ya no hagas cansar mas a tu mamá corriendo de esa manera -se burlaba de Tonks- pobrecita mira que ya no puede ponerse en estos trotes.
Tonks le pellizco la oreja en señal de enfado.
Ya, a bañarse los tres -los sentencio en actitud mandona-.
Y ahora yo porque estoy incluido en el grupo? -sonreía-.
Porque lo digo yo y punto sino yo no los acepto en la mesa y mucho menos probaran del pastel; se irán castigados a la cama.
No, no, no -movía su cabeza de un lado a otro- de ninguna manera al festejado no pueden castigar en el día de su cumpleaños eso va contra las normas de cualquier reglamento y yo exijo todos mis regalitos que esta mañana alguien me prometió y especialmente el que anoche me negó con la excusa de que hoy seria doblemente recompensado -sonreía con suspicacia-.
No te preocupes que tu pastel mixto de chocolate, vainilla, almendras, pasas y fruta confitada ya esta horneándose -fingía inocencia- es lo único que recuerdo haberte prometido -sonrió-.
Ah, entonces creo que una recordadora sería muy útil ahora.
Tonks le dio un sutil beso en la boca.
No hace falta yo jamás olvido ninguna de mis obligaciones ni atenciones hacia contigo -le susurro muy bajito- pero por ahora esa memoria se mantendrá pasiva -miro a sus hijos y tomo a su pequeñita entre sus brazos- mejor ayúdame a bañar a estos pequeños pastelitos humanos que están así por tu culpa -sonrió- te adoran tanto que quieren participar en todo lo que se haga para ti.
Entraron a la casa por la puerta de la cocina donde ya un delicioso aroma proveniente del horno se había apoderado del lugar.
Uy… recibimos correspondencia del tan querido Peter -Olivia suspiro enamorada y se subió a la cama junto a su amiga Matilda-.
No molestes Olivia -Matilda se sonrojaba un poco y cubría la cajita musical que tenía entre sus manos-.
Olivia era la mejor amiga de Matilda se habían conocido en el expreso en el primer día de clases las dos habían coincidido en el mismo compartimiento y por cosas del destino también coincidieron con el sombrero seleccionador que las envió a Ravenclaw y desde ese día no se habían vuelto a separar y ya llevaban dos años siendo muy amigas y confidentes; Olivia era de la misma estatura que Matilda, delgada y de piel canelita tenía el cabello largo y ondulado en color negro al igual que sus ojos.
Que envió ahora tu novio lindo -le hacía ojitos- anda déjame ver -quería curiosear lo que escondía entre sus manos-.
Que no es mi novio, es solo mi mejor amigo.
Si tu quieres seguir creyendo eso allá tu pero yo soy tu mejor amiga y conozco muy bien todos los tipos de miradas que se forman entre los que se gustan mutuamente y las pocas veces en que te he visto junto a él se les nota a los dos en los ojitos que se atraen mucho.
No digas tonterías -le entrego la cajita musical- y deja de sicoanalizarnos cada vez que estas con nosotros, ya porque tus papás son sicólogos tu quieres seguirles el ejemplo -sonreía y movía su cabeza de un lado a otro-.
Pues por eso mismo a mi no me pueden engañar yo de sicología se mucho y me he leído tantos libros que se me todos los tipos de comportamientos humanos y te puedo apostar lo que sea de que a Peter tu le gustas y mucho.
Matilda se quedo pensativa no se había puesto a pensar en eso y si lo que le decía su amiga ¿era verdad?, si Peter se había enamorado de ella y si ella también se… y no se había dado cuenta todavía; negó con su cabeza como si tratara de sacar esa idea de su cabeza ella no podía enamorarse de Peter, el era su mejor amigo.
Esta preciosa la cajita musical -Olivia estaba encantada viendo danzar a la pequeña muñequita de ballet sobre la superficie de cristal de la cajita- se ve que te conoce muy bien y sabe todo lo que te gusta.
Somos amigos desde los siete años fuimos juntos a la misma escuela, es lógico que nos llegáramos a conocer de esa manera.
Y a enamorarse -sonreía-.
Si vas seguir con lo mismo no te vuelvo a dejar ver nada de lo que él me envíe ni tampoco te cuento nada.
Ya no te enojes -le dio un abrazo- y mejor dame uno de los caramelos que te ha enviado -le quitaba uno de la bolsita de regalo-.
Coge los que quieras -sonreía al ver que su amiga ya tenía empuñados en su manos siquiera cinco-.
Es que son deliciosos y no puedo resistirme a ellos, tu… amigo -le puso mucha énfasis en esa palabra- nos tiene acostumbradas a estas golosinas.
Llévate mejor toda la bolsita te la regalo yo aun tengo de lo que me envió la semana pasada.
Gracias -Olivia no espero a que se lo dijeran por segunda vez- no me regalaste todo esto para que me vaya ¿cierto? -sonreía al ver que Matilda quería leer en privado la carta que había llegado junto a los regalitos- bueno ya me voy a dormir pero mañana temprano me cuentas -la señalaba con su índice- ah, y no te acuestes a dormir muy tarde veras que mañana tenemos clases con el profesor más lindo del colegio que aunque sea tu tío pero la verdad es que esta de suspiros.
Si mi tía Tonks te escuchara decir eso -sonreía divertida- yo creo que tus papás necesitan hacerte una consulta porque estas enamorada de un hombre de la edad de tu papá.
Olivia suspiro.
Es que tu tío profesor es mi amor platónico y su esposa ya debe de hacerse a la idea de que se caso con alguien que levanta muchas miradas a donde quiera que vaya y con los años cada vez se pone mejor.
Matilda negó con la cabeza y le lanzo su almohada
Ya vete a dormir que creo que eso te está afectando la buena cordura.
Lo mismo te digo yo -recogió la almohada y se la lanzo a Matilda- que sueñes con Peter y si algún día te casas con él que estoy segura de que eso sucederá, yo quiero ser la madrina -le guio un ojo y se fue dando saltitos hasta su cama que estaba alado de la de Matilda-.
Matilda sonrió y recorrió las cortinas celestes de su cama para así tener más intimidad para leer pero la notita no era tan extensa.
Hola Matilda… espero que estés muy bien y que todos allí en ese colegio te estén tratando como lo merece una persona tan linda y especial como tu; estudia mucho y sigue siendo siempre la mejor… yo estoy muy orgulloso de ti y cuento los días para que lleguen las vacaciones y así poder verte una vez más.
No sabes lo que daría por poder estar a tu lado en este momento y darte un abrazo.
Te quiero y extraño mucho.
Yo también Peter -tomo el portarretratos que tenia a lado de su cama y acaricio la fotito, era la que ella y Peter se habían tomado aquella vez en que habían ido a la casa de campo junto a sus papás y él le había regalado la pulserita que aun cargaba en su mano derecha y que cada vez que la veía le recordaba la sonrisa de su amigo- yo también te extraño mucho -susurro y deposito un beso sobre el rostro de Peter- muy pronto estaremos juntos otra vez -sonrió y esa noche decidió dormir con la cajita musical abierta y encendida abrazada al portarretratos soñando a que pronto estaría con su amigo haciendo todo lo que más les gustaba-.
Mamá.
Alina luciendo su vestidito blanco matizado con florcitas amarillas, unas zapatillitas y un cintillo blanco sobre su cabecita, entraba a la cocina donde su mamá estaba dándole los últimos retoques de decoración al pastel de cumpleaños de Remus que tenía suficiente crema de chocolate y manjar.
Ya tienes hambrecita mi amor.
Si, tete -se abrazaba a la pierna de Tonks-.
Ya voy a servir la cena mi amor dame unos minutitos -le sonrió y acarició su carita- hasta eso ve a seguir jugando con tu papá y hermanito -Alina no dio indicios de quererse ir sino mas bien se quedo mirando a su mamá con una sonrisa radiante al ver que cargaba entre sus manos el pastel de chocolate y lo ponía sobre la mesa- ya mismo lo pruebas cielito -sonreía al ver como su pequeña señalaba con su dedito y se empinaba frente a la mesa para poder ver al objeto de su deslumbre, Tonks la alzo en brazos y con su dedito le hizo pasar por una esquinita del pastel y luego hizo que se metiera el dedito lleno de chocolate en la boca- el resto lo pruebas cuando papá apague las velitas -le dio un beso y la bajo de sus brazos; mientras ella se dedicaba a decorar la mesa para la cena su hijita se puso a balbucear palabras que no se entendían con claridad y daba vueltas y meneaba su cuerpecito como si estuviera bailando tranquila en su pequeño mundo de fantasías por lo que Tonks alegre y llena de ternura decidió acompañar a su pequeñita-.
Pajaritos a bailar cuando acabas de nacer
tu colita has de mover plin, plin, plin, plin
Alina se puso a reír al ver como su mamá se movía frente a ella.
Para pajarito ser este baile has de bailar
y a todo el mundo alegrar plin, plin, plin, plin
Y el piquito has de mover y las plumas sacudir
la colita a remover plin, plin, plin, plin
Tonks hacia todo lo que la letra de la canción le indicaba y Alina trataba de imitarla.
Las rodillas doblaras con saltitos jugaras y volaras
Tomo a su gordita en brazos.
Es día de fiesta,
bailas sin parar,
vamos a volar tu y yo
cruzando el cielo azul
y el ancho mar
Pajaritos a bailar cuando acabas de nacer
tu colita has de mover plin, plin, plin, plin
Las dos estaban tan divertidas bailando y riendo que no se habían percatado que había cuatro ojitos que las contemplaban luminosos y risueños hasta que sus dueños las aplaudieron y el show se detuvo con la autora adulta algo sonrojada.
No te detengas mami sigue bailando -Teddy estaba paradito junto a su papá en la entrada de la cocina-.
Si mis mujeres bellas no se detengan que se las veía lindísimas -Remus les sonreía y miraba con cierto brillo especial a Tonks-.
Ya esta lista la cena lávense las manos y siéntese a esperar a que les sirva su porción de comida -Tonks les sonreía mientras ella ponía el ejemplo lavándole las manitos a su hijita-.
Si mamita -Teddy sintiéndose independiente y autosuficiente lo hizo por su propia cuenta, se subió a un banquito y desde allí pudo alcanzar la llave de agua para lavarse las manos-.
Remus por su parte lo hacía muy despacio esperando así a que su esposa que estaba secándoles las manos a sus hijos se acercara, haberla visto bailar de esa manera aunque haya sido una canción inocente e inofensiva le había hecho despertar ciertos instintos que luchaban por expresarse ya, Tonks ajena a esos pensamientos se paso varias veces por su lado sin notar que los ojos de su compañero la devoraban con la mirada.
Te quedo bonito el pastel mami.
Gracias hijito -le sonrió y acaricio sus cabellitos-.
Podemos comerlo pimelo? -Teddy y Alina no le quitaban los ojos de encima-.
Pregúntenle al cumpleañero -sonrió-.
Podemos papi? -miraba con inocencia a su papá que por estar distraído observando a su esposa pero no precisamente su rostro no se había percatado de la pregunta pero Tonks con esa distracción pudo notar las verdaderas intenciones de esas miradas- papi, papi contesta si podemos o no.
Remus logro reaccionar y enfocar la mirada en sus hijos.
Si mi amor claro, lo que ustedes digan.
Remus no tenía ni idea a lo que le estaba dándole su autorización pero no le importaba al ver que su respuesta había puesto muy contentos a sus hijos.
Tonks sonrió y se acerco por el cuchillo para cortar el pastel y se lo entrego a Remus.
Toma.
Y esto?... para que me das esto? -tenía una cara de interrogación muy graciosa-.
Y no le acabas de decir a tus hijos que vas a cortar el pastel -tenía las manos puestas en su cintura y lo miraba con ganas de reírse-.
Ah, eso -reaccionaba muy despacio- si claro que sí.
Tonks movió negativamente su cabeza mientras sonreía por verlo así de esa manera tan despistado.
Si que has tenido muy sucias las manos -era irónica al ver que Remus aun seguía en esa labor- en donde tendrás metidos tus pensamientos -buscaba las velitas de cumpleaños y los fósforos- que será lo que te distrae tanto -le susurraba con insinuación muy cerca a él-.
No será acaso -Remus no resistió mas y la tomo por la cintura abrazándola a su cuerpo- la colita danzarina de una de las avecitas mas sexis que haya tenido yo la dicha de ver -intento besarla pero Tonks le huyo a esos labios-.
Los niños Remus.
Qué pasa con los niños -intentaba apropiarse de esos labios esquivos-.
Están frente a nosotros -le susurro entre dientes- y nos están viendo -le sonrió-.
Remus giro su rostro y comprobó que efectivamente dos miradas inocentes estaban sobre ellos.
Ya vamos a comer el pastel papi?.
Ambos padres se miraron y se sonrieron en complicidad.
Si hijo solo que no encontramos las velitas.
Si claro -le susurro con ironía- mentiroso -le dio un pequeño empujoncito-.
Tú tienes la culpa de que yo tenga que mentirles a mis hijos.
Yo? -reía despacito-.
Si tú, quien te manda a ser tan sensual con tus movimientos.
De eso yo no soy la culpable pues el bailecito trastornador y sensual según tu, fue el más inocente del mundo -sonreía- Remus es una canción infantil, no entiendo como tú puedes… ponerte activo tan rápido y con eso.
No será porque alguien me tiene castigado desde hace dos noches con el cuento de que mejor para la noche de mi cumpleaños.
Tonks acaricio su rostro con nostalgia.
Lo sé pero ya no tendrás que esperar más ya hoy es el gran día pero… todo cuando los niños ya estén dormidos sino…
Niños, ya encontramos las velitas -se las quito a Tonks y le sonreía a sus hijos- comerán todo el pastel que quieran y luego a dormir tempranito -miro a su esposa y le alzo una de sus cejas-.
Si papi a mi me das un pedazote de pastel -alzaba sus manitas en señal de algarabía y Alina no se quedaba atrás-
Remus se acerco a Tonks y desprevenida le robo un beso fugaz.
Yo quiero que esta noche -le susurraba- este pajarito y su colita danzarina den una función privada solo para mí -palmeo muy disimuladamente sus pompis y muy sonriente se fue a sentar en medio de sus hijos, coloco las velitas en el pastel y espero a que ella se las encendiera; Tonks un poco distraída por lo que había acabado de suceder demoro un poquito en unirse al grupo pero Teddy la integro de inmediato-.
Mami -le alaba de la blusa- tu canta y Ali y yo bailamos -Alina al escuchar la palabritas cantar y bailar la emociono mucho por lo que se bajo de su sillita y se fue a parar a lado de su hermanito- espelamos que te guste papi la ensayamos toda la semana.
Los niños se pararon frente a Remus y Tonks muy sonriente se sentó a su lado y rodeo su cintura con su brazo izquierdo.
Este es el regalito de cumpleaños de parte de tus hijos… -le dio un beso en la mejilla y luego les guiñó un ojo a sus hijos para que iniciaran con la presentación-.
Cumpleaños feliz
Cumpleaños**alis-Alina aplaudía-.
Te deseamos todos
Cumpleaños**alis -los nenes empezaron a bailar moviendo sus manitos de un lado a otro-.
Desde el día que naciste
Has sido siempre y serás
Una bendición pala todos
De inmensa felicidad
Tu fiesta**de cumpeaños
La vamos a celebrar
Unidos a tu familia
Todos vamos a cantar
Cumpleaños**alis
Cumpleaños**alis
Te deseamos papi pala**ti
La pequeña Alina daba pequeñas saltitos se daba la vuelta y meneaba su cuerpecito muy graciosamente mientras que con sus manitos le lanzaba besitos a su papá.
Venimos para alegrarte
Pala hacete muy**alis
Unidos a tanta dicha
Y felicitate a**ti
Después con mucha alegría
Vamos juntos a jugar
Y cuando soples tus velas
Todos vamos a cantar
Cumpleaños**alis
Cumpleaños**alis
Te deseamos papi pala**ti
Cumpeaños alis
Te deseamos todos
Cumpeaños alis
Pide un deseo papi y apaga las velitas -Teddy corrió a abrazarse a una de sus piernas y Alina siguió su ejemplo-.
Papá -se empinaba y le extendía sus manitos-.
Remus luchando para que sus lágrimas no lo vencieran al verse tan conmovido por ese amor inmenso que su familia le demostraba; las vocecitas de sus pequeñitos cantándole y la inocencia y ternura de ellos en aquel acto habían hecho que su corazón se pusiera muy blandito y lleno de amor mas del que siempre reinaba en él… tomo a sus dos hijos en brazos.
Mi deseo eterno de este y todos mis cumpleaños venideros es que ustedes -tomo de la mano a Tonks y sonrió- estén siempre conmigo y que la dicha, la paz y el amor jamás falte en nuestro hogar -les deposito un besito en la frentecita de sus dos hijos y luego beso en los labios a su esposa- te amo.
No más que yo -le sonrió-.
Tu siempre queriendo ganar.
Es que siempre gano -lo abrazo por unos segundos- ahora si apaga las velitas -tomo la cámara entre sus manos y se alisto para fotografiar a su familia-.
Ustedes me ayudan ¿sí? -les sonreía a sus nenes que le movían sus cabecitas positivamente y a la cuenta de tres soplaron y apagaron todas las velitas y los aplausos, besos, abrazos y mas felicitaciones y desde luego fotos no se hicieron esperar… del pastel casi no quedo nada pues tuvo mucho público que pidió repetir más que con la cena que cuando llego ya casi todos estaban llenos y satisfechos y solo por ese día ser muy especial se permitió únicamente llenarse de postres y golosinas-.
Luego en familia fueron a beber chocolate caliente sentados sobre el sofá al pie de la chimenea, la primera en dejarse vencer por el sueño y el cansancio fue la pequeña Alina que yacía entre los brazos de su papá en cambio Teddy aun estaba despierto y Remus miraba el reloj insistentemente ya eran casi cerca de las once de la noche y su hijo no daba indicios de querer dormirse.
Teddy mi amor ya es hora de ir a la camita.
No tengo sueño mamá.
Pero mañana tu papá y yo tenemos que ir a trabajar y no podemos trasnochar tanto -sonrió para ella misma incrédula de lo que acaba de decir si el desvelo era seguro en esa noche- y tu también tienes que descansar sino la abuelita se enoja ya sabes cómo es de estricta ella con los horarios -acariciaba los cabellitos de colores de su hijo- así que a dormir mi pequeñín -lo puso de pie e hizo que Remus también lo hiciera-.
Está bien mamá -le dio un beso en la mejilla- ¿me llevas papá?.
Remus le sonrió y con sumo cuidado para que su nenita no se despertara tomo a Teddy de la manito.
Te quielo mucho mami -se despedía haciéndole de la manito-.
Y yo a ti mi pequeñito -le dio la bendición- que descanses y sueñes cosas bonitas -lo beso en la mejilla y luego lo hizo con su gordita preciosa-.
Papi, me lees mas del liblo bonito.
Claro que si hijo, yo te leo todo lo que me pidas.
Remus y Teddy subían muy despacio por las escaleras y Tonks los observo hasta que se perdieron de vista por el pasillo de la planta alta y dando tiempo a que Remus se encargara de los niños y así poder tener tiempo para ellos dos; Tonks se puso a ordenar un poco la cocina para que al día siguiente ese trabajo no la retrase más de lo debido.
Los minutos transcurrieron muy rápido y antes de una hora Remus ya estaba asechando a su mujer en la oscuridad de la sala y en cuanto salió la tomo por sorpresa arrinconándola a una de las paredes y besándola de inmediato sin darle tiempo para absolutamente nada más que responderle con la misma impetuosidad… Remus estaba con el afán por los cielos y sus manos no estaban quietas mientras su derecha desabotonaba los primeros botones de la blusa de Tonks, la izquierda desnudaba su pierna y la obligaba a enredarse en su cintura.
Mi amor -sonreía mientras disfrutaba de las caricias y besos quemantes que él le depositaba sobre la comisura de sus senos- despacito que con calma se disfrutan mejor las cosas.
Shuuu -Remus sello su boca con un feroz beso- aquí el que marca el ritmo, la velocidad y la fuerza soy yo; es mi cumpleaños y tengo derechos a pedir y hacer lo que se me antoje.
Ey… y mi opinión no cuenta? -zafaba con mucha sensualidad su corbata-.
Remus negó con la cabeza.
Tu hoy eres totalmente mía -mordió muy suavemente su cuello- hoy no tienes opción a refutar nada de lo que yo haga.
Remus no quería separarse del calor que le otorgaba su cuerpo por lo que buscaba pronto un lugar un poco más cómodo donde poder complacerse de sus ganas y su deseo y en el intento de esa búsqueda varias cosas terminaron en el suelo o rotas o esparcidas por allí.
Vas a despertar a los niños -logro susurrar Tonks en un descuido en el que Remus había abandonado su boca para concentrarse en terminar de desaparecer su blusa-.
Es que quiero dar con el sofá y en esta oscuridad no lo encuentro -su próximo objetivo era el brasier de su esposa, Remus parecía que desnudar a su mujer era cuestión de vida o muerte-.
Si te calmaras un poquito y enfocaras tus ojos por un momento lejos de mí, quizás…
No -soltó un pequeño gemido al palpar con sus labios y nariz la piel suave y sedosa de aquellos dos pastelitos de crema y chocolate cuya cerecita que reinaba en la cima fue lo primero que se dedico a degustar provocando que su esposa desde lo más profundo de su ser cantara su nombre con mucha armonía y afinación… cuando la pierna de Remus palpo algo parecido al brazal del sofá se alegro pues ya había encontrado a su aliado y sus cuerpos encontraron el descanso mutuo concentrándose en esa unión mutua que no pensaban abandonar hasta después de terminaba la noble y ardua tarea-.
Dios…-suspiro mientras contemplaba con la respiración entrecortada como ciertas áreas del cuerpo de su mujer se encontraban sumidos en un vaivén de movimientos-.
No metas a Dios en esto -sonrió levemente- a él déjalo tranquilito allá en sus cosas yo no quiero ningún tipo de testigos aquí y ahora.
Imagina el trauma que se llevaría.
Excomulgados para toda la vida.
Y yo con gusto asumo ese castigo y se lo agradecería toda la vida, por crear bellezas sobrenaturales en este mundo y por otorgarme para mí a una de sus divinidades.
Tonks se derritió de amor por él con esas palabras, el siempre le endulzaba los oídos y mimaba su corazón con todos sus cariños así ella no podía negarse a nada y su única misión era hacer feliz a ese hombre que para su buena fortuna era solo suyo.
El tiempo transcurrió y luego de un par de horitas dos cuerpos desnudos yacían abrazados sobre la alfombra con un semblante radiante y unas amplias sonrisas.
No entiendo como vinimos a terminar aquí si empezamos allá -señalaba con la mirada aquel sofá que estaba muy lejos de ellos-.
Ni yo sabría cómo explicarte pues lo que sucedió no tiene lógica que se pueda explicar con palabras sino… solo con hechos.
Tonks sonrió, beso los labios de Remus y se levanto de su lado.
A dónde vas? -la tomaba de la mano-.
A recoger nuestro desorden, no vamos a dejar la sala así.
Remus se puso a contemplarla desnuda y nuevamente ciertos pensamientos poblaron su imaginación por lo que sonrió con malicia.
Te iba a decir que lo dejaras pero pensándolo bien -se acomodaba nuevamente sobre la alfombra- prosigue con tu labor que yo desde aquí te superviso y no utilices tu varita -le sonrió-.
Algo más? -Tonks le seguía el juego-.
Uhmmm… ya que lo mencionas sí; mientras recoges todo podrías deleitarme una vez más con esos movimientos de colita que te vi hacer hoy junto a nuestra hija.
Quieres que te cante una canción infantil? -le alzaba una de sus cejas y le sonreía incrédula-.
Sí, que tiene de malo eso… quizás la letra sea inocente pero los movimientos que tu le pusiste no lo eran y esos son los que más me interesan volver a presenciar.
Si lo eran -recogía las prendas que tenía esparcidas por el suelo- lo que pasa es que tú tienes un problema -le sonreía divertida- eres un asexuado -le lanzo uno de los cojines del sofá pero Remus lo atrapo antes de que golpeara su cabeza-.
¿Cómo me dijiste? -se puso de pie y la tomo por la cintura- no me provoques -empezó a acariciar el límite donde la espalda ya perdía su nombre y las manos empezaron a bajar en una carrera desenfrenada sin prohibiciones- que esponjositas que están -Remus empezaba a tornarse peligroso nuevamente- provocan morderlas.
Ves porque digo que eres un asexuado -se separo un poquito- tu tocas o te tocan y enseguida te enciendes.
Entonces apágame, calma mi fuego interno -se acercaba de nuevo a ella y ella retrocedía en dirección a la escalera- solo tú sabes cómo hacerlo -sonreía al ver que ella le huía- anda no seas mala baila un poquito de esa canción para mí -le ponía cara de niño bueno- ¿cómo era que empezaba? -hacia memoria mientras Tonks se le alejaba más- lo único que recuerdo son unos pajaritos que movían la colita.
Pajaritos a bailar cuando acabas de nacer-Tonks empezó a cantar en medio de las escaleras- tu colita has de mover plin, plin, plin, plin -le hizo los movimientos pero esta vez sí fueron sensuales y solo como para público adulto-.
A Remus pareció encendérsele como una especie de chip en su cerebro que le decía de todo menos que la dejara ir y una carrera entre presa y depredador surgió pero "la presa" pidió tiempo fuera en el pasillo implorándole a su "depredador" que le permitiera ver cómo estaban sus hijos antes de entrar a la casería y su pedido fue concedido, entro a la habitación de los niños que dormían profundamente en completa paz, beso y acaricio por unos segundos sus cabecitas y luego sonrió al ver que en el umbral de la puerta la estaban esperando con una gran sonrisa así que en completo silencio salió de allí para en el pasillo nuevamente emprender la ley de la supervivencia.
Después de aquel segundo encuentro que había tenido lugar en la comodidad y amplitud de una cama, el cumpleañero había decidido que su festejo debía culminar con un relajante baño de agua tibia y espuma con sus perfumes y esencias favoritas acompañadas de suaves masajes de las manos de su amada mujer quien no dudo en complacerlo.
Después de esto dormirás relajadito y repondrás energías -Tonks con una suave esponja acariciaba los brazos, torso y abdomen de su esposo que juntos compartían la bañera, Remus estaba recostado de espaldas a ella en medio de sus piernas-.
Qué manera para más gratificante de celebrar mi cumpleaños -sonreía y besaba las manos de su esposa-.
Si, ya no te puedes quejar de nada… hoy hiciste de mi todo lo que quisiste, soñaste e imaginaste -le susurro cerca de su oído mientras le depositaba besos esporádicos sobre su cuello- te compensé muy bien.
Yo nunca me quejo de nada, contigo esa palabra no existe solo que hoy hiciste que deseara mas cumplir años todos los días -se giro un poquito para poder besarla en los labios- nunca más vuelvas a hacerme padecer tanto tiempo.
Es que quería que guardaras energías -rodeo sus manos detrás de su cuello-.
Y quien te dijo que contigo se me desgastan -Remus se recostaba sobre ella y por debajo del agua sus manos jugaban con su cintura- extrañaba tanto estos momentos que se me hicieron eternas las noches.
Ay no exageres Remus que cualquiera que te escuche pensara que llevabas meses sin tener mimos y atenciones de mi parte, si solo fueron dos noches que te dije que esperaras -acaricio dócilmente su rostro-.
Si, dos noches que para mi fueron como dos siglos… fuiste muy mala -le sonrió mientras besaba su labio inferior- pero ya me hice efectivo todas las deudas que tenias conmigo.
De eso ya me di cuenta pues te aprovechaste de todo y te pusiste al día hasta adelantaste materia pero solo te digo que fue solo por hoy por ser tu cumpleaños así que no abuses y no me subestimes que ya sabes que conmigo jamás podrás ganar -con su rodilla muy suavemente acariciaba sus entrepiernas- yo como buena soy dulce, tierna, sumisa y complaciente pero como mala soy lujuriosa, fantasiosa, acosadora y fatalmente peligrosa.
Y yo disfruto y reino con las dos porque hoy estuvieron presentes para mí y te puedo decir que son excelentemente extraordinarias en el arte del amor y me encanta que sean así, hacen una dupla perfecta y lo mejor de todo es que son solo mías.
Tonks sonrió y Remus lentamente la hizo sumergirse bajo el agua mientras se besaban.
La mañana llego y para esos dos amantes el día los encontró infraganti durmiendo abrazados como Dios los trajo al mundo; los primeros rayos del sol surcaron los mechones rosa que cubrían los ojos de una metamorfomaga haciendo que se despertara a la realidad… se habían quedado dormidos.
Por las barbas de Merlín, ¡es tardísimo! -de un solo brinco estuvo fuera de la cama- ¡Remus, Remus despierta!… ¡¡¡nos quedamos dormidos!!! -lo movió muy fuerte haciendo que despertara asustado-.
Ah… que - que sucede? -aun no reaccionaba del todo-.
Vístete que ya vamos tarde al trabajo -Tonks lanzaba ropa del closet hacia la cama tanto para ella como para él-.
¡¿Qué?! -la desesperación por desenredarse de las sábanas que lo envolvían casi lo hizo caerse de la cama-.
Si… McGonagall y Kingsley nos van a matar -se ponía ropa interior y Remus hacia lo mismo-
¿Cómo paso esto? -se ponía el pantalón-.
Y todavía lo preguntas -sonreía mientras se ponía una blusa mangas largas en color verde oliva y unos jeans negros- es lógico si nos acostamos casi que a las cuatro de la mañana.
Y el despertador no sonó?.
No se pero si lo hizo no lo escuche -ayudaba a Remus a anudarse la corbata mientras que el se acomodaba la camisa dentro del pantalón-.
A primera hora tengo clases con los de segundo -buscaba medias y zapatos pero no los encontraba- rayos, donde carajos están los zapatos.
Abajo en la sala -sonreía divertida al ver como Remus buscaba hasta debajo de la cama- voy a despertar a los niños para llevarlos con mi mamá -cepillaba su cabello en el trayecto del pasillo mientras Remus bajaba las escaleras poniéndose las medias en el camino-.
Tonks entro a la habitación de sus hijos donde Alina ya la esperaba despierta sentadita en su cuna jugando con una muñequita de trapo mientras que Teddy aun dormía.
Teddy, hijo despierta -lo movió despacio- buenos días mi amor -beso a su hijita y muy velozmente preparo el bolso con ropa, juguetes y demás para sus hijos, Teddy lentamente abría los ojos y se sentaba-.
Que pasa mamá?.
Nos vamos donde los abuelitos hijo -se puso el bolso sobre el hombro, tomo a Alina en uno de sus brazos y con el otro tomo a Teddy de la manito, bajaron por las escaleras casi que corriendo Remus los esperaba en la sala-.
Toma ve a lavarte los dientes -le sonrió le entrego un cepillo con pasta y tomo a sus hijos a cargo-.
Prepárale un biberón a Ali -corría hacia la cocina-.
Remus coloco a los niños sobre el sofá y fue también hacia la cocina; los niños sentaditos en el sofá con sus caritas inocentes y confundidas pues no entendían nada era la primera vez que veían a sus papás así actuando como locos… a los cinco minutos Remus salió con un biberón para su hija y con un pan para su hijo entre las manos.
Lo siento hijo pero esta vez no alcance a preparártelos como a ti te gusta -le entregaba el pan vacio a Teddy y a su nenita le entregaba su biberón- te prometo que mañana te preparo uno especial -le dio un beso en la frente a su hijo-.
Ya estoy lista vámonos -tomo a Alina entre sus brazos que bebía su chocolatada muy a gusto y a Teddy de la mano- nos vemos en la noche mi amor -le dio un beso en la boca- cuídate y deseo que tengas un lindo día que McGonagall no te regañe tanto -le sonrió y se introdujo en la chimenea junto a sus hijos-.
Lo mismo deseo para ti mi amor -le dijo Remus antes de que ella desapareciera en aquel destello verde-.
Estúpida chimenea -salía Tonks tosiendo y dando pequeños traspiés en la sala de la casa de su mamá- siemprenos deja llenos de cenizas -sacudía las pijamitas de sus hijos-.
Hija que sucedió ya estaba preocupada porque no venias -Andrómeda salía por la puerta de la cocina y miraba con asombro la forma en que había llegado y no se explicaba porque sus nietos aun lucían su ropa de dormir-.
Ay mamá nos quedamos dormidos y se nos hizo tardísimo -le daba el beso de los buenos días al apuro mientras le colocaba a Alina en unos de sus brazos a Teddy en el otro y sobre el sofá le dejaba el bolso- en el almuerzo te cuento mamá ahí te dejo todo lo que los niños necesitan -se acerco para despedirse de sus pequeños dándoles la bendición y un beso en sus frentecitas- los quiero mucho mis amores y pórtense bien no les hagan muchas travesuras a los abuelos -se disponía a meterse en la chimenea para desaparecer una vez mas pero esta vez rumbo al Ministerio cuando vio a su padre asomarse en la sala con la misma cara de desconcierto con la que la había visto su madre- buenos días papi -le dio un beso-.
Que estrés hija llevas media hora de retraso.
Uy si papá ni lo digas que me pones peor -le quito la tostada que su padre estaba comiendo- mi desayuno -le sonrió y esta vez sí se metió a la chimenea desapareciendo de inmediato-.
Remus caminaba casi que corriendo por los pasillos del colegio subiendo y bajando escaleras para llegar al aula de clases donde sus alumnos de segundo lo estaban esperando, rogaba no tener que encontrarse con nadie y menos con la directora pero no contaba con el hecho de que ella lo estaba esperando en el aula de clases.
Buenos días profesor Lupin o debería decirle… buenas tardes -señalaba con su varita el reloj de arena que había en el aula y todos los alumnos se giraron para verlo-.
Buenos días directora McGonagall -saludaba sonrojado al ver todas las miradas puestas sobre el pero la mas intimidante era la de McGonagall- buenos días chicos.
Buenos días profesor Lupin-saludaron en coro los estudiantes que se habían puesto de pie y le sonreían cordialmente, Remus les agradeció su saludo con una sonrisa y con la mano les indico que se sentaran de nuevo-.
Nymphadora está bien? -McGonagall le susurro muy bajito y Remus asintió- y los niños?.
También, todos están bien.
Entonces porque viene a esta hora?, me preocupe pensé que algo les había pasado usted no es de los que suelen ser impuntuales.
Remus sonrió levemente.
Una calamidad domestica, nuestro despertador fallo y pues…
Cómprese uno nuevo y listo porque no quisiera que esto vuelva a suceder -lo miro con severidad pero después le sonrió-.
No se preocupe que hoy mismo me compro un nuevo despertador -le sonrió sonrojado- uno más potente y efectivo.
Espero que así sea -se alejo del aula en total rectitud-.
Lo siento chicos por la demora -se veía apenado con sus alumnos-.
No se preocupe profesor que nosotros lo esperamos con paciencia
Gracias señorita Rossi.
Olivia que estaba sentada junto a Matilda en la primera fila para así estar más cerca a su profesor favorito sonrió con alegría al haber recibido una sonrisa tan linda de él.
Cuidado resbalas con tanta baba que vas dejando regada por el piso -Matilda pellizco a su amiga haciéndole reaccionar del embobamiento en el que había quedado y no era la única pues casi todas sus compañeritas estaban igual, en la misma actitud contemplando fijamente a su tío Remus mientras escribía sobre la pizarra el tema que tratarían en clases-.
Para Remus y Nymphadora aquel día fue inolvidable, todo el tiempo se estuvieron pensando el uno al otro reviviendo momentos acontecidos durante toda la noche y que había sido los causantes de ese retraso en sus labores cotidianas pero lo más extraño de todo era que cierta canción infantil los hacía sonrojar y sonreír a cada momento que la melodía o la letra se colaba en sus pensamientos al parecer aquella canción nunca mas volvería a ser la misma con ellos dos.
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Bueno hasta aquí llega el capítulo = )
Nos vemos en el próximo
GRACIAS por su compañía y sus lindos comentarios = )
Disculparan cualquier falta de ortografía.
Los quiere
= ) Naty = )