← Historia 40490 · de
Historia 40490 — capítulo 40
♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥
Ya deja de mirarme así que no vas a lograr convencerme.
Tonks estaba en el jardín de su casa con su escoba en su mano y no tenía ninguna intención de soltarla.
Yo quiero usarla y lo voy a hacer, si quieres me acompañas o sino tu puedes aparecerte y nos vemos en la casa de mis papás pero Teddy viene conmigo -le extendía las manos a su hijito-.
Cómo piensas que voy a dejarlos ir solos, mi amor estas embarazada no puedes tomarte riesgos así -Remus con Teddy en sus brazos intentaba bloquearle el paso a su esposa que tenía ya casi siete meses de embarazo- piensa en nuestra bebé.
Ay Remus no me vengas con los mismos cuidados exagerados de cuando esperábamos a Teddy, volar en escoba no va a hacerme ningún daño ni mucho menos a Alina… ella está perfectamente cuidada -acariciaba su vientre- hace tanto que no lo hago que ya lo extraño y el día esta lindo -le hacía ojitos tiernos- te prometo que voy a ir despacio.
Remus la miró por un momento y luego respiro profundo y exhalo resignado.
Está bien voy por mi escoba.
¡Sí! -tomo de las manos a Teddy y daba pequeños brinquitos de alegría por haberse salido con la suya- nos vamos a divertir mucho mi amor en el viaje -se inclino hasta la altura de su hijito que llevaba abrazado a su osito preferido que se llamaba igual que él- será una tarde linda con los abuelitos -Teddy sonrió y se recostó al vientre de su mamá, le encantaba tocar ese lugarcito donde su hermanita se encontraba y que su mamá le hablaba tanto de ella- ahorita esta dormidita cielo por eso no puedes sentir sus movimientos pero más tardecito se despierta y juegas con ella.
Si mami -le dio un beso en su vientre- quielo nita.
En eso momento apareció Remus y al ver esa escenita que ya no era la primera vez que la presenciaba pero no por esodejaba de llenarse con la misma ternura de siempre.
Listo -les sonrió a ambos- ya nos podemos ir -tomo a Teddy entre sus brazos- tu vienes conmigo hijito -lo sentó en una sillita que había adaptado en su escoba y aseguro muy bien a su pequeño- vamos a ir despacio y juntos no quiero que te me adelantes.
Si, si mi amor -Tonks se subió en su escoba y emprendió el vuelo de inmediato sin esperar a que le dijeran algo más y Remus tuvo que hacer lo mismo para no quedarse atrás, tenía que cuidarla-.
Mi amor espera -la llamaba varios metros detrás iba muy rápido y no podía alcanzarla y con Teddy no podía acelerar mucho-.
Mami mami -Teddy extendía sus manitos quería alcanzarla-.
No te preocupes mi amor que ya la vamos a detener -beso la cabecita de su pequeño- Nymphadora Lupin haz el favor de detenerte o bajar la velocidad.
Tonks se detuvo de inmediato.
Ves, te lo dije hijito -sonreía- el poder que ese nombre tiene en tu mamá -Teddy daba pequeños aplausos y así llegaron a lado de Tonks que tenía su cabello levemente teñido de rojo-.
Remus… -lo señalaba con su índice-.
Mi amor ya te dije que te ves hermosa en esa escoba luciendo esa barriguita de embarazada.
Tonks le sonrió con ironía.
Tú me vuelves a llamar por ese nombre y te juro que una semana acampas en el patio de la casa.
No te atreverías.
Ponme a prueba y verás.
Y yo te aseguro que a los dos días tú estarás acampando conmigo -rió y Tonks no pudo reprimir una sonrisa también pues era verdad, ella no podría resistir tanto tiempo alejada de él-.
Remus las escobas se hicieron para volar -le hacía pucheros graciosos y Teddy se los celebraba-.
Si pero no tenemos ningún apuro así que no veo necesaria la velocidad.
¡Remus! -por hacer un berrinche su escoba se tambaleo peligrosamente haciendo que los nervios de Remus se alteraran y la tomara fuertemente del brazo-.
Por favor mi amor no hagas que me de un infarto…
Lo siento -hasta ella se había asustado, Remus la abrazo y le dio un beso en la frente-.
Si quieres vamos un poquito más rápido pero los dos juntos no te me adelantes ¿sí? -le sonrió y le dio otro beso mientras acariciaba su brazo derecho, Tonks le sonrió un poco avergonzada- tu sabes que a mí me gusta complacerte en todo pero a veces.
Si, ya se -le dio un pequeño empujoncito- el que llega al último esta noche prepara la cena -emprendió nuevamente el vuelo pero esta vez más despacio-.
¡Tramposa! -le grito- ¡eso no se vale! -emprendió la marcha detrás de ella que la alcanzo en contados segundos-.
Durante todo el viaje se la pasaron riéndose, jugando y haciéndose trampas para retrasarse entre ellos pero el que más se divirtió fue sin duda alguna Teddy que no paraba de reírse al ver las caras graciosas que le hacia su mamá una tras otra y con su cabello surcando el viento y las nubes se la veía aun mas chistosa.
Llegaron a casa donde Andrómeda y Ted ya los estaban esperando con la preparación de un delicioso asado en el jardín posterior.
No quiero ningún tipo de regaños mamá.
Tonks veía todas las intenciones que su madre tenía para regañarla por haber llegado de esa manera, era igual que Remus en eso de los cuidados exagerados.
Entonces porque tienes que hacer todo lo contrario de lo que se te pide -tomaba la escoba de su hija-.
Estoy bien mamá y tu nieta también así que no te preocupes más por gusto -le sonrió y le dio un beso en la mejilla- mejor sonríe y ponte feliz de que tus nietos, tu hija y tu yerno favorito vinieron a visitarte.
Teddy se desprendió de los brazos de su padre y corrió hacia los de su abuelo que se acercaba muy feliz a ellos.
¡Lito, lito! -gritaba Teddy hasta que su abuelo pudo abrazarlo y llenarlo de cariños-.
Papi -Tonks hizo lo mismo que su hijo-.
Mi amor que preciosa estas -abrazaba a su hija- y mis nietos cada vez más grandes y bellos -beso a Teddy y luego acaricio el vientre de su hija- cómo te has sentido, has estado bien? sin nada fuera de lo normal?.
Si papá estoy muy bien estoy yendo a los controles con la doctora mes a mes y tu nieta está creciendo muy saludablemente -sonrió-.
Y lo mejor de todo es que esta sanita -Remus y Andrómeda se unían al grupo- y es igual de activa que Teddy cuando estaba en esa etapa -les mostro la foto con movimiento y sonido de la ultima ecografía de Alina-.
Pero que linda muñequita -Andrómeda se puso como toda una abuelita chocha con la fotografía de su nieta- es un muy lindo regalo para Navidad que todos tendremos y lo mejor es que ya faltan solo dos meses.
Si y por eso es que estamos muy nerviosos.
Estamos? -sonrió- estarás tu porque yo más que nerviosa estoy ansiosa y espero a ese día sin miedos.
Ojalá y esta vez todo sea más normalito y no con tanto ajetreo como lo fue con Teddy -acaricio las manitos de su nieto que se habían encariñado con los cabellos rubios de su abuelo-.
Es lo que se espera, hasta ahora todo está planeadito… Alina nacerá en San Mungo en los primero días de Diciembre -sonrió y abrazo a Remus-.
Que bendición y que alegría, abuelos por segunda vez -abrazo a su hija y a su yerno- muchas gracias por darnos unos hermosos nietos y llenar nuestra casa de mucha alegría cada vez que vienen a visitarnos o que permiten que Teddy se quede con nosotros.
Y tendrán que ampliar esa habitación con otra camita para Alina -sonreía-.
Desde luego, de eso ya me estoy encargando yo.
Es broma papi no te pongas en eso Alina usara la misma cunita que le regalaste a Teddy.
Nada de eso mi nieta tendrá su propia cuna de princesita.
Pero es que nos llenamos de muchos objetos que después ya nadie usara.
Se las guardamos para mis bisnietos o para…-sonrió- algún otro nietecito.
Tonks y Remus se miraron y sonrieron.
Ya no papá hasta ahí nos quedamos ya tenemos la parejita así que…
Es muy riesgoso ya saben porque y yo no quiero seguir tentando a la buena suerte, si yo… si yo no tuviera.
Con Teddy y Alina estamos perfectos -intervino Tonks antes de que Remus se pusiera triste- que por cierto ya despertó y está muy inquieta -acariciaba su vientre- creo que ya tiene hambre así que sino quieren que les empiece a hacer berrinches pongámonos manos a la abra con el almuerzo.
Ya casi lo tenemos todo listo con lo que más te gusta a ti.
Que delicia papi… nos vamos a divertir comiendo mucho -sonreía y le hablaba a su vientre-
Si justamente para eso, para qué disfrutes comiendo es que el menú fue pensando en ti -sonrió-.
Gracias papá… -sus padres muy contentos de poder hacerla feliz siempre que podían regresaron a sus actividades llevando a Teddy con ellos, Tonks iba a seguirlos pero noto que Remus se había quedado pensativo y no se movía de su puesto- ¿vienes mi amor?... mi amor -tomo su mano y se la apretó levemente haciendo que el reaccionara- vamos.
Remus la abrazo muy despacito sintiendo el vientre de su esposa junto a su cuerpo.
Está un poquito inquieta -la acariciaba-.
Es que tenemos hambre y al parecer el paseíto en escoba también ayudo -sonrió traviesamente- le va a encantar mucho la aventura.
No nada de aventuras.
Remus…-entrelazaba sus manos a su cuello- la sobreprotección también hace daño.
Es que es mi nena, son mis hijos y no quiero que nada malo les pase por eso es que los cuido tanto.
Y nada malo les va a pasar -miraba a Teddy jugar con su padre- siempre estaremos a su lado cuidándolos, siempre habrán personas buenas a su lado pero también habrá gente mala pero no por eso podemos colocarlos en una bolita de cristal para siempre, la vida es aprendizaje con experiencias buenas y malas pero de eso está hecho el mundo y nosotros lo único que podemos hacer como padres es darles las armas suficientes y necesarias para que sepan y aprendan a defenderse.
Pero son mis bebés.
Tonks sonrió.
Lo sé, son nuestros hermosos y adorados bebés -lo beso- pero si nuestra pequeñita es como yo, te aseguro que tendrás muchos dolores de cabeza.
Uy -ponía cara de temor fingido- entonces tendré que irme preparando desde ahora pues aquella noche en que la concebimos me asegure muy bien de que sea idéntica a ti.
Tonks solo una risita burlona.
Será traviesa pero tendrá autocontrol, disciplina y fuerza de voluntad.
Como tú.
Más que yo, será mucho más responsable que yo pues tiene un papá que lo es en demasía y algo de él tendrá que sacar ¿o no?.
Ambos sonrieron muy divertidos y tomados de las manos se unieron al resto de la familia.
Pasaron una tarde muy agradable comieron hasta que se sintieron más que satisfechos en especial Tonks que comió doblemente de todo lo que allí se sirvió… regresaron a casa en la noche después de cenar y esta vez si Tonks ya no pudo pedir regresar volando en escoba pues la noche estaba demasiado fría y pronosticaba tormenta y su hijito se podría enfermar así que las chimeneas fueron sus medios más seguros.
La noche iba a ser difícil para Tonks, llovía a cántaros y estaba acompañado de fuertes truenos y relámpagos y ella les tenía mucho miedo por eso había llevado a su hijito a dormir con ellos los truenos asustaban mucho a Teddy y no podía conciliar el sueño.
Mami -se aferraba a su osito Teddy y se cobijaba bajo los brazos de su mamá-.
No tengas miedo hijito, estás conmigo y con papá.
Remus se estaba bañando, Tonks y Teddy ya lo habían hecho y ahora ya estaban muy bien acomodados en la cama con sus pijamas puestas.
Entre los dos vamos a cuidarlos -acariciaba a sus dos hijos con una mano a Teddy y con la otra a Alina a través de su vientre, Teddy se dio cuenta de que su mamá también tenía miedo por lo que le dio un besito en la mejilla y puso a su osito encima del vientre de su mamá logrando hacer sonreír a Tonks y que olvidara por un momento los estruendosos sonidos de afuera- ¿quieres que te cante mi amor?.
Si mami -aplaudía sentadito- ¡teddy, teddy!
Tonks tomo al osito que su hijo había puesto sobre su vientre y empezó a cantar.
En el bosque había un osito
muy chiquito y muy gordito
que salía muy contento
a buscar el alimento…
pero como era muy niño
juguetón y distraído
nunca encontraba nada
y se ponía a jugar
el osito Teddy va a girar, a girar a girar a girar
el osito Teddy va a saltar, a saltar a saltar a saltar
el osito Teddy va a gatear, a gatear a gatear a gatear
el osito Teddy va a bailar, a bailar a bailar a bailar
el osito Teddy va a volar, a volar a volar a volar
el osito Teddy va a marchar, a marchar a marchar a marchar.
Con su varita Tonks hacia que el osito se moviera al ritmo de la canción e hiciera todo lo que ella cantaba para diversión y calma de sus dos hijos pues solo así se olvidaron de todo y quedaron profundamente dormidos.
Recién se quedan dormiditos -le sonreía a Remus que salía del baño- pobrecitos, tenían mucho miedo -besaba y acariciaba las manita de Teddy cuando un fuerte trueno se oyó y Tonks dio un gran sobresalto sobre la cama- ¿por qué tienen que existir estas feas tormentas? -ponía mala cara-.
Remus cerró las cortinas y se acostó a su lado.
Ya va a pasar no te asustes y no tengas miedo que yo voy a estar con ustedes toda la noche -beso a su esposa e hijos-.
Fue lo mismo que les dije a ellos -sonrió- por eso están más tranquilitos -se acurruco en los brazos de Remus con Teddy en medio de ellos- y yo también.
Remus los cobijo muy bien y se puso a acariciar los cabellos de su esposa muy suave y despacio hasta que lentamente ella fue cerrando sus ojos y cuando tuvo la seguridad de que no despertarían apago las luces y durmió junto a ellos.
Algunos meses después
Eran las siete de la mañana y los primeros rayos del sol naciente entraban por la ventana dando de lleno en la cara de Tonks que abrió los ojos de inmediato; hoy era su aniversario de bodas y quería ser la primera en sorprender a Remus con su regalo y un delicioso desayuno en la cama pero no contaba con que la sorprendida iba a ser ella pues Remus ya se le había adelantado… sobre su almohada le había dejado una rosa, una barra de chocolate y una nota.
Feliz aniversario mi amor.
Mis cómplices y yo te lo deseamos esta hermosa mañana y queremos colmarte de sorpresas por eso lo primero que harás será vestirte y ponerte muy linda para que compartas junto a nosotros un delicioso desayuno en un lugar escogido especialmente para ti… sobre la mesita de noche hay un traslador que es la cajita musical de los niños; ábrela y ella te traerá hasta nosotros…
No demores mucho que te estamos esperando muy ansiosos.
Te amamos
Teddy, Alina y Remus
Gracias por ser parte fundamental en nuestras vidas.
Tonks beso la nota muy feliz y mientras comía de su chocolate fue a prepararse y a embellecerse para su familia; en una hora más o menos estuvo lista y obedeciendo lo que decía en la nota toco la cajita y en segundos aparecía en el claro de un bosque lleno de flores silvestres en varios colores y el césped parecía haber sido podado recientemente y ya imaginaba quien lo había hecho… a unos metros frente a ella estaba su familia sentados sobre un mantel blanco en el suelo ellos aun no había notado su presencia, Teddy y Remus les hacían maromas y caras graciosas a Alina que estaba sentadita frente a ellosy reía muy fuerte, la nenita era hermosa el vivo retrato de su mamá a excepción por los ojos que eran de un color especial entre una combinación de dorado y verde que hacían una bella mezcla, la pequeñita parecía una muñequita como estaba vestida, lucía una blusita y un abrigo manguitas largas tejido en color blanco, una faldita tabloneada en color rosa, unas medias blancas y unos zapatitos tejidos en color rosado, alrededor de su cabecita tenía un cintillo blanco con un enorme lazo en la parte del frente no tenía mucho cabellito pero en ese momento lo tenía en color fucsia… se los veía hermosos a los tres como para retratarlos en un eterno cuadro para colgar en la sala de la casa, su gordita preciosa en cuanto la vio y reconoció sus ojitos se le iluminaron e intentaba ponerse de pie pero al no poder su opción fue gatear, su hermanito y su papá fueron los siguientes en darse cuenta de que ella los estaba observando.
Mamita -Teddy corrió a abrazarla y se colgó a su cuello con sus manitos y la lleno de besos en sus mejillas, Tonks los recibía feliz mientras veía acercarse a Remus con Ali en sus brazos y un enorme ramo de rosas rojas-.
Un humilde ramo de rosas que compite sin éxito ante tu belleza -le sonrió y le entrego el ramo- feliz aniversario vida mía.
Gracias -le dio un beso- y esto es para ti -le entrego una bolsita de regalo que contenía un reloj de cuero muy elegante en color café oscuro- espero que te guste.
Me va a encantar -lo saco de la bolsita y se lo puso- gracias… te amo -la abrazo muy fuerte- pero nosotros también te tenemos algo para ti.
Que, hay más?.
Si mami -Teddy le puso una cajita amarilla en sus manos- feliz nivesalio -le sonrió-.
Ese regalito lo escogieron Ali y Teddy el día que salimos de compras.
Tonks abrió la cajita que contenía unos aretes de plata muy bonitos.
Están preciosos -se saco los que llevaba puestos y se puso los que le habían regalado sus hijos-.
Te ves bonita mami.
Gracias a ti mi amor precioso -se inclino y beso en la frentecita a Teddy- y a ti mi muñequita bella -tomo a Ali entre sus brazos que ya reclamaba por ella y la lleno de besos- me encantaron los aretes de verdad muchas gracias por hacer esto por mi -les sonreía-.
Es lo menos que mereces, es lo poco que nosotros podemos hacer como agradecimiento a todo lo maravilloso que tú nos das todos los días -le dio un beso y tomo a Teddy entre sus brazos- pero ahora si vamos a desayunar antes de que todo se enfríe o se llene de hormigas.
Tu cocinaste?.
Digamos que si -sonreían y caminaba juntos hacia el gran mantel extendido en el suelo-.
Cómo que digamos que si, ¿Quién te ayudo?.
Eso no se puede decir pero te aseguro que todo está delicioso.
¡La abuelita mami la abuelita! -sonreía con su mirada tierna e inocente-.
Teddy, eso era secreto.
Tonks sonrió.
Entonces no todo el crédito es tuyo.
No… pero nadie como tú mamá para saber tus gustos y conocer todas tus comidas favoritas yo colabore en lo más fácil -le ayudo a Tonks a sentarse alrededor del mantel y puso a Teddy a su lado- pero en lo que si lo hice todo solo y sin ayuda de nadie fue en vestir y dejar así de elegantes a nuestros hijos.
Tonks muy sonriente cobijo a sus dos pequeños que estaban sentados sobre sus piernas cruzadas.
Y lo hiciste muy bien porque te quedaron como modelitos para fotografías.
Y claro que los voy a fotografiar -sacó la cámara que tenía en la pañalera de Ali- solo te estábamos esperando a ti para hacer de la fotografía un recuerdo perfecto -los enfoco y el flash capturo las sonrisas de los tres-.
Ahora contigo -Tonks le extendía una de sus manos y Remus adapto la cámara en automático para el también poder retratarse pero esta foto fue diferente gracias a un pequeña travesura de su esposa; a escasos segundos de que el flash saliera ella le sello un beso en la mejilla tomando a Remus por sorpresa y la foto con movimiento quedo así… Tonks besándolo muy sonriente y Remus con su cara de sorpresa se veía gracioso, Teddy y Alina salieron con sus lindas sonrisas y cabellitos cambiantes de colores-.
Aquel desayuno fue delicioso y lo compartieron como una familia unida y llena de amor que era lo que más sobraba entre ellos; a los niños les encantaba que su papá les diera de comer por eso cuando lo tenían a su lado todo el tiempo, aprovechaban cada segundo para hacer todo lo que más les gustaba y Remus los complacía y consentía en todo, era un papá ejemplar y un esposo excelente, era amoroso, tierno, detallista, romántico los cuidaba tanto y Tonks era muy feliz y agradecida con la vida por haber puesto en su camino a aquel hombre que para ella lo era todo en su mundo… en eso pensaba mientras lo veía divertirse jugando junto a sus hijos con una pelota, Alina como no podía caminar aun la llevaba entre sus brazos y su pequeñita reía y movía sus piernecitas como si quisiera también correr y patear aquel balón algo que Remus de vez en cuando la complacía y le hacía dar pequeñas pataditas fingiendo que metía un gol y ganaba.
Cuando se cansaron de tanto jugar fueron buscando los mimos y cariños de Tonks que los observaba sentada bajo la sombra de un árbol y como recompensa a todo ella les dio jugo de frutas y galletitas de chocolate, Teddy se sentó tranquilito a comer por su propia cuenta mientras Remus y Alina se fueron a lado de ella para que les diera de comer en la boca… luego de terminar su pequeño refrigerio los niñosse concentraron un poco en sus propios juegos, Teddy armaba figuritas con sus legos siempre que su hermana lo dejaba pues a ella le encantaba derribárselas o quitarle las piecitas para metérselas a la boca y morderlas con sus dientecitos nuevos.
Ali… juega con tu muñeca -Teddy se veía frustrado al no poder armar su castillo de legos pero su hermanita estaba enamorada con los vistosos colores que tenia frente a ella que a su muñequita hace rato que la había dejado abandonada-.
Gracias por esta hermosa mañana que me has dado -acariciaba los cabellos de Remus que estaba recostado sobre sus piernas y observaban a los niños- cada año nuestros aniversarios son más hermosos y me gusta la idea de que los niños lo compartan todo con nosotros, que sientan el amor del cual ellos fueron el más hermoso resultado, que crezcan viviendo en armonía viendo como en nosotros solo hay unión como una familia debe estar complementada.
Y ellos lo saben, lo sienten y se dan cuenta pues son muy inteligentes… ellos son los niños más felices y mas amados del mundo -tomo las manos de Tonks y se las beso- y ese amor es el que se refleja en ellos cada vez que sonríen, cada vez que se contemplan esas miradas dulces e inocentes por eso es que cada día que pasa la felicidad dentro de mi corazón aumenta y aumenta y todo es gracias a ti porque tú me has dado a esos dos tesoros invaluables sin ti yo no sería lo que ahora soy -se acerco a sus labios y la beso profundamente- por eso es que hoy quiero hacer de nuestro aniversario un recuerdo inolvidable porque esto no se termina aquí todavía faltan horas para que el día termine y la noche aun esta mas enterita -le sonrió de medio lado- y esa sí que solo será tuya y mía -se puso de pie y tomo de las manos a Tonks- así que levántate y empieza a colaborarme desde ahora.
En qué?.
Tu solo sígueme.
Y los niños?.
Van con nosotros pues ellos están al tanto de todos mis planes ¿no es así hijos?.
Teddy y Alina al ver que sus papás se habían puesto de pie ellos también abandonaron sus juguetes y se unieron a ellos, Remus alzo en brazos a sus dos hijos.
Vamos a jugar con mamá en el agua.
¡¡¡Sí!!!.
Teddy era el más alegre pues le gustaba mucho la idea, Tonks los miraba a los tres sin entender bien la motivación de esa sorpresa.
Es que aquí cerca hay un pequeño riachuelo que descubrimos con los niños, está en medio de aquellos árboles y pues yo les prometí que en cuanto tu llegaras los cuatro nos iríamos a bañar y a jugar.
Pero… yo no traje otra ropa y los niños tampoco la tienen.
Olvídate de eso mi amor estamos solos en este bosque y lo que menos nos hará falta será la ropa o cuando has visto que uno se baña vestido -le sonrió en doble sentido-.
Tú y tú manía de bañarnos por donde quiera y en grupo -sonreía divertida-.
Si, y no le veo nada de malo a eso… ahora si tú no quieres bien puedes bañarte con los ojos vendados y así no ves algo que no debes porque yo voy a enseñarle a nadar a mis hijos -fingía seriedad-.
Tontito -le pellizco el brazo y empezó a caminar en dirección hacia donde estaba aquel riachuelo- hasta con los ojos vendados reconocería el lunar mas chiquitito de tu cuerpo y sabría la ubicación exacta de cada una de tus cicatrices sobre tu piel o se te olvida -sonrió- que nadie mejor que yo me sé de memoria todo lo que hay en ti.
Eso ya lo evaluare esta noche, te pondré a prueba y te prometo que no te lo hare fácil -iba detrás de ella sonriendo como un adolescente apunto de hacer una travesura-.
Ya veremos quién evalúa a quien -le sonrió con malicia-.
Te voy a extrañar mucho Matilda.
Yo también pero ya te dije que nos podremos ver en Navidad y en las vacaciones.
Peter que ya tenía once años y Matilda que dentro de un mes y dos semanas cumpliría once también, descansaban acostados unidas sus cabezas sobre el césped de un parque cercano a la casa de Matilda, habían salido a patinar juntos.
Si pero para eso falta mucho -se veía muy triste mirando hacia las nubes- porque no te vienes a estudiar al mismo colegio que yo así estaremos juntos, tu eres mi mejor amiga y no quiero perderte.
No me vas a perder Peter tu siempre vas a ser mi amigo especial al que quiero mucho -le extendió sus manos y Peter las unió a las de ella-.
Me lo prometes?.
Te lo prometo.
Así conozcas a otros y te hagas amiga de ellos… ¿prometes que no te olvidaras de mi?.
No Peter, así tenga mil amigos en ese colegio nuevo tu seguirás siendo mi mejor amigo.
Pero no entiendo porque te tienes que ir a ese colegio y de interna… ¿y si yo me voy contigo?.
No puedes.
Pero porque, mi papá y tu papá son amigos y si el habla con la directora de ese colegio quizás pueda darme una plaza a mí o si es por dinero mi papá…
No es por dinero Peter… tu no podrías ir a ese colegio entiéndelo -Matilda se sentó e hizo que Peter hiciera lo mismo-.
Es que no quiero que te vayas -tímidamente la tomo de la mano- es que yo… es que yo… yo… tu… tu me… tu…-de un momento a otro Peter se había puesto demasiado nervioso-.
Yo qué? -sonreía sin entender el nerviosismo de su amigo era la primera vez que lo veía a ese extremo que hasta las manos le sudaban-.
Peter bajo la mirada y susurro en silencio para el mismo…me gustas mucho… pero Matilda no logro descifrarlo.
Dijiste algo?, podrías repetirlo es que no entendí.
Nada, no dije nada -seguía con la mirada clavada en el suelo-.
No estés triste Peter -levanto su rostro- yo iré a visitarte siempre que pueda y tenga vacaciones y tu si quieres me puedes escribir cartas y se las entregas a mi papá y él me las enviara a mí.
Te quiero mucho Matilda -sin proponérselo estaba abrazando muy fuerte a su amiguita era como si a través de ese abrazo la pudiera retener a su lado para siempre-.
Yo también te quiero Peter.
En serio me quieres.
Claro que si -se separo un poquito de él- ¿acaso lo dudas?.
Peter negó con la cabeza.
Entonces porque la pregunta?.
Tonterías mías no me hagas caso.
A ver Peter que es lo que me quieres preguntar y no te atreves porque sé que hay algo que me quieres decir y no me digas que no porque no te creo.
No puedo es un secreto -volvió a bajar la mirada-.
Peter -Matilda lo obligo a verlo a los ojos- somos amigos y entre nosotros no hay secretos.
Tú eres la menos indicada para decir eso pues tú también tienes un secreto que no me quieres contar y eso lo sé desde hace mucho pero he respetado tu silencio.
Matilda se quedo en silencio pues era verdad había un solo secreto que ella le ocultaba a su amigo y era su condición de bruja y sus poderes mágicos motivo por el que iría a estudiar en aquel colegio pero no se lo podía decir; su padre se lo había prohibido.
Lo siento no puedo decírtelo no al menos por ahora.
Ves, así como tú no puedes, yo tampoco pero lo mío es porque no puedo faltar a una promesa que hice años atrás.
A Matilda se le vino a la mente un recuerdo de una promesa y una sensación extraña recorrió su cuerpo pero decidió ignorarlo en ese momento.
Lo mío es casi similar pero a diferencia de la tuya yo… tengo que proteger a mi familia.
Tan grave es?.
Grave no, extraño… al menos en este mundo seriamos tratados como eso.
En este mundo?, ¿y cuántos hay?.
No lo entenderías Peter.
Sino me lo explicas desde luego que no te voy a entender… ¿tú no confías en mi?, sabes muy bien que yo jamás te traicionaría y guardaría tu secreto como mío.
No es por eso, yo si confió en ti pero el tema es algo complicado.
Tú me ayudaste a mi cuando yo te necesite ahora yo puedo hacerlo por ti.
Lo sé… -lo miro directamente a los ojos por unos segundos y lo tomo de ambas manos- cuando este lista y pueda hacerlo te prometo que te confiare mi secreto pero con la condición de que tu lo hagas también con el tuyo.
Peter se quedo paralizado con esa condición, el no quería decir ese secreto porque tenía miedo de que si le decía que ella le gustaba y que desde hace tiempo su corazón ya no solamente la consideraba como una amiga sino como una linda niña a la que quería proteger y cuidar por sobre todas las cosas y ser él el único que podría estar a su lado para siempre.
Está bien… así lo haremos, cuando llegue el día los dos nos confiaremos nuestros secretos -le sonrió tímidamente- ahora sigamos aprovechando de nuestras últimas vacaciones juntos.
No serán las últimas Peter.
Si pero para eso pasaran muchos meses antes de volver a vernos.
Pero volveremos a estar juntos es solo cuestión de esperar y tener paciencia para volver a compartir tardes tan divertidas como estas -se levantaron del césped y se sacudían la ropa- ¿te quedas a cenar con nosotros?, mi mamá hoy cocinara en casa y todas sus comidas le quedan deliciosas -sonreía- les pides permiso a tus papás y cuando sea la hora de regresar mi papi te va a dejar ¿qué dices… te quedas?.
Peter movió su cabeza positivamente para felicidad de su amiguita que compartió el resto de las horas con ella jugando y divirtiéndose.
Mamá si algo pasa, si los niños lloran al no vernos no dudes en enviarnos un mensaje y Remus y yo vendremos de inmediato -se despedía de Alina con un besito y la recostaba en su cunita y la abrigaba muy bien-.
Hija, tu disfruta de tu noche de aniversario junto a tu esposo, hagan todo lo que han planeado y no se preocupen por los niños que ellos van a estar con sus abuelos muy bien cuidados y si desean pueden dejárnoslos todo el fin de semana, Ted y yo felices estaríamos de tener a nuestros nietecitos con nosotros.
Tonks sonrió mientras besaba en la frentecita a su hijo Teddy que dormía abrazado a su osito.
Ya mañana venimos por ellos mamá.
Andrómeda puso cara de tristeza y decepción.
Es que son mis bebés -le hacía pucheros graciosos- y no resisto estar mucho tiempo alejada de mis angelitas.
Pero nosotros también quisiéramos tenerlos un tiempito más -acariciaba la cabecita de su nieta-.
En cuanto las clases lleguen los niños pasaran más tiempo contigo durante el día porque yo no podré cuidarlos por mi trabajo ni Remus tampoco…-le sonrió- solo espera una semanita mas y tus nietos serán todos tuyos -se acerco a su madre-.
Si quieren después de cenar se pueden venir a pasar la noche acá y así se quedan todo el domingo en compañía de nosotros; tu habitación de soltera ya fue adecuada para ustedes dos y cuenta con el espacio suficiente para la comodidad de Remus y tú -la miraba tratando de convencerla-.
No creo que vengamos a dormir aquí y justamente esta noche especial mamá -le sonrió con picardía- pero lo que si te puedo prometer es que mañana le diré a Remus para venirnos a quedarnos con ustedes todo el día y así -pellizco las mejillas de su mamá- tendrás a tus adorados nietos para que te hagan todas las travesuritas que solo ellos pueden hacer -miro con ternura a sus hijitos por última vez antes de salir de la habitación-.
Oye papá a Hogwarts solo van aquellos que tiene magia?, quienes son como mamá no pueden?.
No hija no pueden, a ese colegio solo van los niños como tú para aprender a cómo manejar sus habilidades de una mejor manera pero porque me lo preguntas si eso ya te lo había explicado antes.
Por nada papá solo quería estar bien segura de que la respuesta seguía siendo la misma -pensaba en su amigo Peter y que él jamás podría acompañarla a ese lugar-.
Bueno pues ya ves que no pero tú no te preocupes que para nosotros tu mamá no puede ir a visitarte al colegio yo si -le sonrió- yo siempre estaré allí cada vez que me necesites.
Matilda sonrió levemente.
Lo sé -Matilda quiso preguntarle acerca del tema de que si podía o no confiarle su secreto a su amigo Peter pero desistió y lo dejo para tocarlo en otra ocasión- y yo te prometo que no hare que vayas muy seguido por mis travesuras.
Ey! veo por ahí el espíritu de merodeadora -empezó a hacerle cosquillas- yo pensé que solo Samuelito y Alejandrito habían nacido con ese espíritu.
Matilda no paraba de reír.
Es broma papi es broma yo no voy a hacer travesuras te lo prometo pero ya deja de hacerme cosquillas.
Sirius atendió su pedido y dejo de hacerlo.
De vez en cuando una que otra no le hace daño a nadie -le guiñó un ojo-.
Matilda le dio un beso y abrazo a su papá.
Te quiero mucho papi.
Y yo a ti mi princesa.
Y esta señorita que hace todavía despierta -Amelia entraba a la habitación con una sonrisa después de dejar a sus hijos durmiendo en la de ellos- después mañana no habrá quien los levante y tienen que madrugar para que puedan ir de compras a ese lugar donde hay todo lo que necesitas para tu nuevo colegio.
Cierto papá mañana tenemos que ir al Callejón Diagon -sonreía emocionada- aunque sigo pensando que vamos muy pronto todavía falta más de un mes para que empiecen las clases.
Si pero es mejor ir con tiempo y así no dejan para última hora todo que así es mas estresante.
Ya oíste a tu mamá mi amor -sonrió- a dormir que mañana nos espera un día lleno de emociones y experiencias nuevas… ¡voy a llevar a mi hija a sus compras del colegio!… no puedo creer que ese gran día que tanto he esperado haya llegado por fin, lo primero que haremos será ir a la tienda de Ollivander a comprar tu varita -los ojos de Sirius brillaban de manera especial y los de Matilda también al recordar que hace unos años atrás ella ya había estado en ese lugar y que aquel señor bueno le había hablado de una varita que estaba allí con su nombre esperándola, que ya la había elegido… sonrió al imaginar la cara de aquel señor mañana cuando la viera entrar a su tienda y esta vez sí a comprar una varita, su varita… ¿Qué sería lo primero que le diría? se preguntaba en su interior-.
Si papá como tú digas -se acerco a él y le dio un beso y un abrazo y luego hizo lo mismo con su mamá- buenas noches, que descansen -les sonrió a ambos y salió de la habitación muy contenta imaginando el gran día que le esperaba mañana-.
♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥
Gracias a todos por su presencia y por sus lindas palabras llenas de calidez = ) nos vemos pronto.
Disculparan cualquier falta de ortografía.
Los quiere
= ) Naty = )