Tituladas 16.2% · 32,298 de 199,415 descubiertas
Rescatado 61.5% · 57,949 de 94,296 páginas identificadas · 57,939/58,568 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 40490 · de

Historia 40490 — capítulo 39

♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥

La tarde estaba soleada y una fresca ventisca la acompañaba, Tonks y su hijo que al día siguiente cumpliría un añito de edad se encontraban en el jardín del patio de atrás de la casa… mientras ella recogía y doblaba la ropa limpia su pequeño la ayudaba sacándola del cesto y esparciéndola en el suelo sobre el césped.

Teddy mi amor -ponía las manos en su cintura- no ensucies las camisas de papá -le hacía pucheros y sonreía al ver a su hijito enredarse con las mangas de una de las camisas, se lo veía tan gracioso que Tonks no resistió esa mirada inocente y esa sonrisa tierna idéntica a la de Remus- ¿te gustan las camisas de papi? -seinclinaba frente a él y lo libraba de su pequeña cárcel de mangas mientras Teddy balbuceaba pa-pa- ahorita no está en casa mi amor -le dio un besito en su mejilla- fue a comprar cosas que faltan para lo de tu fiestita de cumpleaños -le sonreía y lo vestía con la camisa de Remus que le quedaba enorme pero para su pequeño era una alegría lucirla- te ves precioso mi cielo -lo abrazo a ella y se sentó sobre el césped para hacerle cosquillitas en el estomago Teddy reía muy fuerte y su cabello al igual que la forma de su nariz cambiaban por segundos, así estuvieron jugando por varios minutos hasta que vieron a Remus varios metros más allá descender de su escoba repleta con bolsas de compras- mira mi amor llego tu papi.

Teddy giro su cabecita en dirección hacia donde su mamá señalaba y al verlo reflejo una enorme sonrisa, su cabellito se puso multicolor y balbuceaba papá con sus manitos extendidas, Tonks lo ayudo a levantarse.

Ve a saludarlo -le susurro a su hijito que no espero mas y emprendió la carrera con toda la velocidad que sus pequeñas piernecitas le daban mientras su papá del otro lado hacia lo mismo pero más despacio pero faltando escasos centímetros para llegar hasta donde él, a Teddy se le enredo una de sus piernecitas en la camisa que llevaba puesta y cayó al suelo para susto de ambos padres que al ver eso corrieron para prestarle su ayuda pero Teddy muy fuerte y muy valiente no la requirió pues logro ponerse de pie nuevamente sin la ayuda de nadie y sin lágrima alguna corrió lo poco que le faltaba hacia los brazos de su padre que lo esperaban abiertos para abrazarlo y alzarlo hasta las nubes y darle muchas vueltas para su diversión mientras lo llenaba de besos- valiente como todo un Gryffindor -sonreía y se acercaba a ellos saludando a Remus con un beso- no hay duda que es como el papá.

O sea muy atractivo -sonreía molestándole aunque después se sonrojopor lo que dijo-.

Si, es lindo y perfecto como tú… afortunada yo de entre las mujeres por tenerlos -sonrió y los rodeo a ambos entre sus brazos- y mira lo hermoso que se ve nuestro hijo vistiendo como tú -acariciaba los cabellitos de Teddy que estaba muy abrazado al cuello de su papá-.

Así veo -sonrió al ver a su pequeño con una de sus camisas nuevas- creo que vamos a tener que ajustar un poquito este vestuario hijito está muy grande para ti -intento sacársela pero Teddy no se dejo-.

Yo creo que vas a tener que compartirla -reía divertida- porque este pequeñín al parecer ya se la adueño si hasta me ha estado ayudando -señalo hacia donde estaba esparcida el resto de ropa- en busca de su prenda ideal que fue elegida al instante.

Un muy buen trabajo hijito has estado haciendo, te mereces este premio -saco un chocolate de su bolsillo y se lo entrego a su hijo que encantado lo recibió-.

Oye -Tonks lo empujo un poquito fingiendo estar molesta- no incentives las travesuras de nuestro hijo si tanto que me costó dejarla así de limpia la ropa.

Remus sonrió y le dio un chocolate a ella también y luego saco su varita.

¿Qué dices hijito, le ayudamos a mamá a dejar todo ordenadito? -con un leve movimiento que realizo con su mano toda la ropa esparcida comenzó a doblarse e introducirse dentro del cesto de ropa incluyendo la que aun se encontraba colgada sobre el tendedero, Teddysonreía y aplaudía encantado al ver como las cosas se movían solas para él era una alegría ver a su papá o a su mamá hacer cosas así- listo mi amor ya te ahorramos trabajo nos merecemos un premio ¿no crees? -Tonks sonrió y les dio un beso a cada uno- ¿solo eso? -Remus fingía decepción- que tacaña que es tu mamá hijito solo un beso nos dio yo me esperaba unos treso más.

Tonks se acerco y le dio cuatro besos más a cada uno.

¿Suficiente? -Remus se quedo pensativo y Tonks le pellizco la pierna- te pregunte que si era suficiente.

¿Tú qué dices hijito?.

No le pregunte a Teddy sino a ti -le sonreía pícaramente- es suficiente o deseas algo mas… tu solo pide.

Mi lasaña favorita para la cena -sonrió-.

¿Eso?... ¿con eso ya es suficiente? -ahora era ella la que reflejaba decepción- que poca imaginación que tienes mi amor -movía su cabeza de un lado a otro mientras hacía que el cesto de ropa entrara por si solo a la casa- yo esperaba algo más interesante.

¿Cómo qué?.

No sé, algo más… algo más tuyo y mío como por ejemplo el regalito especial para Teddy -caminaba muy despacio delante de ellos-.

¿Regalo? -fruncía el entrecejo sin entender- pero si ya se lo compramos hace unos días.

Si pero yo no me refiero a ese -sonreía para ella sola-.

¿Entonces cual?.

¿No te lo imaginas?.

Ya -la detuvo con su mano libre- dímelo, sabes muy bien que yo no soy bueno para las adivinanzas.

Tonks reía muy bajito.

¿De verdad no se te viene nada a la mente?, ¿no lo recuerdas? -Remus movía negativamente su cabeza, Tonks respiro profundamente- ay estos hombres y su mala memoria -tomo a Teddy entre sus brazos- a ver mi amor dile a papi que es lo que quieres como regalito de cumpleaños… una… her… ma…

Nita, nita -Teddy sonreía y aplaudía feliz-.

Eso mi amor bravo -le daba muchos besitos a su hijo y miraba de reojo a Remusque se había quedado quieto con una sonrisa misteriosa dibujada en su rostro-.

Veo que tienes muy aleccionadito a nuestro hijo.

Es lo que él quiere y pide y nosotros estamos en la obligación de dárselo -sonrió y entro a la casa muy contenta por lo que había hecho y Remus la contemplaba muy sonriente, con ella él nunca se aburriría en la vida siempre tendría motivos para ser feliz y así con esa sonrisa eterna se puso a desempacar las cosas que traía en su escoba y las llevaba hacia la cocina-.

Ya tenemos todo listo para la fiestita de este hombrecito -Remus acomodaba las ultimas bolsas con compras sobre la mesa y tomaba a Teddy que estaba sentado en su sillita esperando a que su mamá le sirviera un poco de helado de chocolate- inclusive logre convencer al ministro que oficiara la ceremonia para que venga a casa.

¿Y acepto? -Tonks servía dos reposteros con helado, uno para su hijo y el otro para Remus que tuvo que sentarse de inmediato debido a la gran devoción y ansiedad que su hijo mostraba con sus manitas extendidas al ver su platito con helado-.

No fue tan complicado pues él tenía conocimientos acerca de nosotros y nuestro mundo oculto, por algo no lo recomendaron ¿no?, me dijo que magos y brujas durante décadas lo han buscado a él debido a su discreción y entendía perfecto que era un poco riesgoso que las habilidades de nuestro hijo pudieran revelarse en medio de la ceremonia con tantos muggles allí así que… tendremos nuestra ceremonia privada -sonreía mientras metía cucharaditas con helado dentro de la boca de su hijito-.

Qué bueno -se ponía su delantal preparándose para empezar con la elaboración de la cena- así tendremos más privacidad y no tendremos que estarnos cuidando de todo -le sonrió a su esposo que se veía tan lindo con su hijo que intentaba comer el helado con sus manitos y ya tenía embarrada todo el alrededor de su boquita-.

Hijito despacio que nadie te va a quitar de tu helado, es igual de goloso que tu -molestaba a su esposa yTeddy que se veía frustrado al no poder comer todo el helado que tenia frente a él incluyendo el de su papá, empezó a enojarse y su cabello se torno de un rojo intenso porque las cucharadas no llegaban a su boca a la velocidad que él quería-.

Mejor apúrate en darle todo el helado que él quiere -miraba a su hijo que parecía que en cualquier momento estallaría en llanto- y es goloso como los dos o te olvidas que le gusta tanto el chocolate así que no lo culpes a él por compartir de nuestras adicciones.

Remus sonrió y complació a su hijo… el helado que había en aquellos dos reposteritos desapareció en poco tiempo, todo termino en la barriguita de Teddy que quedo muy satisfecho y también muy sucio.

Bueno, ahora que esa barriguita ha quedado enteramentesatisfecha, toca bañarse para cenar limpiecito esa deliciosa lasaña que mamá está preparando.

Teddy con sus manitos sucias tocaba a su papá en su cuello y rostro dejándolo algo meloso.

Y no solo Teddy creo que necesita bañarse -Tonks probaba el relleno de carne, verduras queso y jamón que llevaba la lasaña que tanto le gustaba a su amado-.

Y… -Remus se acerco y respiro cerca de su oreja- no te gustaría probarme?, mira que tu hijo ya colaboro -señalo los restos de helado que tenia por su rostro-.

Tonks frunció la nariz y movió su cabeza de un lado a otro en señal de no.

Mejor prueba esto -le metió una cucharada de aquel relleno en la boca- y dime que tal esta.

Uhmmm -Remus hacia sonidos y movimientos demasiado exagerados para diversión de Tonks- exquisito, delicioso, sabroso, jugoso, en su punto como todo lo que tú haces.

Ya lambiscón -reía divertida- ¿quieres más?.

Si -le ponía carita de ternura Tonks tomo una nueva cucharada y se la acerco a su boca engañándolo por completo pues cuando él estaba listo para comerla ella hizo dar la vuelta a aquella cuchara para terminar comiéndosela frente a él-.

En cuanto esté lista te doy más -se dio la vuelta para poner dentro del horno el recipiente con todo el contenido de la lasaña-.

Eres malvada -le hacía gestos de resentido con Teddy que estaba inquieto entre sus brazos- pero el verte tremendamente sexy con ese delantal de bolitas, vale la pena el sufrimiento.

Tonks sonrió y se acerco a ellos.

En exactamente cuarenta y cinco minutos la cena estará servida así que más les vale que para ese momento los dos estén perfectamente bañaditos, perfumaditos y limpiecitos -les dio un beso-.

Y no te gustaría venir a bañarte con nosotros? -besaba su labio inferior muy despacio-.

No -se separo un poquito- porque temo que ese baño que empieza inocente terminaría en otra cosa.

Remus sonrió de medio lado.

Mi amor esta Teddy con nosotros como imaginas que yo; me voy a poner en esas cosas estando con mi hijo enfrente.

Lo sé pero es mejor no tentar a la suerte además si yo me voy, tu lasaña se puede echar a perder y tú no quieres eso ¿cierto?.

Si se echa a perder la preparamos de nuevo o sino vamos a comer fuera.

Tonks movió negativamente su cabeza.

En otra ocasión prometo meterme contigo a esa bañera y hacer cosas maravillosas allí.

A Remus le gusto mucho la idea.

Cosas como…-la miro de una manera que para Tonks no fueron necesarias las palabras para entenderlo todo-.

Mejores que esas -sonrió muy discretamente- por lo que veo quieres colaborar ya con la petición de nuestro hijo.

Con gusto me sacrifico si es por esa noble causa.

Dejar hermosas semillitas como esta -beso la cabecita de Teddy- esparcidas por el mundo es lo mejor que tu y yo podemos hacer y contribuir -empezaron a besarse perdiendo la voluntad en segundos pero los balbuceos de Teddy y sus manitas húmedas colocadas sobre sus rostros los hicieron retomar la compostura nuevamente-.

Creo que mejor…

Si -sonreía- vayan a ponerse muy guapos los dos que en minutos la cena estará lista.

Remus se alejo obedeciendo el mandato del buen juicio que su mente le ordenaba aunque su cuerpo no quería eso pues su piel le exigía el contacto de su gemela, no entendía cómo pero Tonks tenía esa especial particularidad de subyugarlo a sus encantos, a su ser de mujer.

Nita, nita -decía Teddy con tanta claridad y muy contento mientras subía por las escaleras en brazos de su padre-.

Remus sonrió.

Te prometo que esta noche intentare encargarla -le susurro- pero para eso tú tienes que colaborarme durmiendo tempranito y no despertando a la media noche -acariciaba la carita de su hijo- ¿Qué dices, me ayudas? -Teddy metía uno de sus puñitos dentro de su boca y balbuceaba sonidos inentendibles- voy a tomarlo como un sí -le dio un beso en la mejilla y le saco la manito de la boca- te quiero mucho hijito, eres lo más perfecto que yo he hecho en mi vida y mereces tenerlo todo y ser muy feliz y a tu hermanita la tendrás muy pronto; yo confió mucho en que los genes de tu mami prevalezcan una vez más… eso es lo único que pido.

Remus y Teddy estuvieron listos al poco tiempo y Tonks los esperaba con la mesa lista.

Wow -les silbo- que guapos que están -tomo a su hijo y lo sentó en su sillita- y huelen muy bien -miraba a Remus y le sonreía-.

El agua estaba deliciosa, nos divertimos bañándonos solo faltabas tu -se sentó en su puesto y Tonks a su lado quedando Teddy en medio de ellos dos-.

Otro día nos bañamos los tres -empezó a servir en los platos- ahora a disfrutar de la comida que me esmere mucho para que me quede bien.

Eso es seguro -Remus parecía un niño sentado en su puesto esperando ansioso a que su porción le sea servida en su plato y en cuanto la obtuvo no pudo resistirse y darle una enorme probada- esto está delicioso mi amor me encanta la sazón, el sabor esta perfecto -Tonks solo sonreía mientras le servía a Teddy su pequeña porción, él estaba de lo más divertido viendo a su papá comer de esa manera- que se me hace que repetiré unas dos veces más.

Hice suficiente así que no te preocupes solo que…-soltó una risita burlona- cuidado te atragantas, despacio mi amor que nadie te va a quitar después porque crees que nuestro hijo hace lo mismo con el helado… porque te ve a ti y aprende.

Remus sonrió.

¿Pero quién tiene la culpa hijito? -le metió una cucharadita a su pequeño que comía alegremente- la hermosa de tu mamá que cocina rico.

Ah, o sea ahora yo soy la culpable.

Tu siempre serás la culpable de todas las cosas buenas que pasan aquí en nuestra familia -acaricio dulcemente el rostro de Tonks y luego el de su hijito- mientras ustedes estén conmigo yo seré siempre feliz y… me verán comer de esta manera -reía y Tonks lo acompañaba en su felicidad-.

Nita, nita -empezó a decir Teddy aplaudiendo con sus manitas y uniéndose a la alegría de sus padres-.

Tonks miro a Remus con ese brillito especial en los ojos esperando algún tipo de reacción que le diera una respuesta.

Remus le sonrió ampliamente y luego se dirigió a su hijo.

Ya te dije mi amor que desde esta noche empezaban las solicitudes de encargo -le dedico una mirada muy significativa a su esposa que estaba encantada y muy complacida con la idea-.

La cena transcurrió dentro de un ambiente agradable llena de conversaciones que no hacían más que alegrar a aquella familia, Teddy era el que más se divertía siempre comiendo con los juegos y atenciones de su papá pues a Remus le gustaba mucho encargarse de eso y su hijito le retribuía dejando su plato totalmente vacío; cuando todo termino Tonks subió a la habitación para cambiar a su hijito con su pijama y hacerlo dormir, estaba muy cansadito por lo que no demoro mucho y mientras Remus se encargaba de la limpieza de los platos en la cocina ella se fue a dar un relajante baño preparándose de esa manera para lo que tenía en mente hacer por el resto de la noche y que estaba segura disfrutaría entre los brazos de su esposo.

Remus intentando darle tiempo a la autora de las mejores y más placenteras noches de su vida a que se arreglara e hiciera todo lo que a ella le gustaba antes de que él pudiera tomarla entre sus brazos, se puso a leer un libro mientras comía un poco de helado y los platos se lavaban, se secaban y en se acomodaban solos en sus respectivos lugares; se concentro tanto en lo que estaba leyendo que el tiempo se le paso sin darse cuenta y tampoco sintió cuando su esposa se acercaba hasta que su libro fue cerrado de manera abrupta y retirado de sus manos.

¿Acaso esperas una tarjeta de invitación para dignarte a subir?.

Tonks se sentaba sobre la mesa y cruzaba sus piernas con mucha sensualidad frente a él, luciéndole su corta pijama que consistía en un short y una blusa de tiras en color blanco con pequeñas caritas multicolores, un tanto infantil el modelo pero así era ella y a él lo enloquecía y le gustaba que fuera así.

Lo siento -se ponía de pie y se acercaba a ella recorriéndola con la mirada centímetro a centímetro- me concentre demasiado en la lectura que perdí la noción del tiempo.

O sea que este libro es más importante que yo -con el libro entre sus manos lo separo empujándolo desde su pecho impidiéndole así que se acercara para tocarla-.

Nunca -Remus aparto el libro de en medio de ellos y beso las manos de ella- nadie es más importante que tu.

Pues no es lo que parece -le hizo un puchero y giro su rostro- si hasta helado has estado comiendo y sin mí y por eso no mereces ser recompensado, yo poniéndome linda para ti con todo lo que a ti te gusta y tú en vez de irme a buscar te quedas como sino…-no pudo concluir pues Remus la había hecho prisionera de su boca-.

A Remus lo volvía loco un simple contacto con ella que sabia como llegar a él y hacerlo perder la razón; sus labios dulces y suaves sabían a fresas y su piel y su cabello olían a una mescla de coco y canela fragancias que eran una de sus favoritas en ella… lentamente Tonks fue perdiendo la resistencia y se dejaba llevar por sus caricias.

Quieres ser mi postre? -le susurro mientras levemente mordía su oreja y con sus manos acariciaba sus piernas muy despacio-.

Yo contigo lo quiero ser absolutamente todo -se abrazaba mas y mas a su cuerpo mientras sus piernas se adueñaban de su cintura y lo envolvían haciéndolo prisionero de su cárcel y sus manos se introducían dentro de su camisa- quiero otro bebé mi amor -esa petición le salió de manera espontánea desde el fondo de su corazón-.

Remus se separo de su cuello por unos segundos para mirarla a los ojos.

Yo también lo quiero y lo deseo -aparto unos mechones de cabello que se habían apostado en su frente-.

Tonks sonrió y rozo sus labios.

Entonces llévame hasta la habitación, allí estaremos más cómodos.

No, a la habitación te llevo después -así como estaba empezó a caminar cargándola a ella entre sus brazos- primero iremos a un lugar en el que siempre he querido hacerte el amor.

Jamás imagine que habías deseado hacerlo aquí -Tonks estaba recostada en una hamaca en el jardín con Remus sobre ella- porque no me lo habías dicho -acariciaba su rostro-.

Porque estaba guardándolo para un momento especial y creo que ese momento ya llego -la beso con deseo efímero-.

Pero hace un poco de frio aquí afuera.

Te aseguro que eso es lo que menos vas a sentir.

Bueno eso es cierto bajo tu cuerpo cálido me mantendré tibiecita.

Más que tibiecita te vas a sentir -sonreía de medio lado- pero no te preocupes que yo me encargo de tu comodidad -con su varita hizo que aparecieran cuatro fogatas encendidas en distintas direcciones a su alrededor haciendo que el ambiente se abrigara un poquito y unas mantas dobladas reposaban en el suelo- mi mujer siempre será tratada como una reina.

Y tú como mí amado rey -pretendía deshacerse de su camisa- ¿pero y Teddy?, y si despierta no lo vamos a escuchar estamos muy alejados de él.

El va a estar bien -le ayudaba en su labor- va a dormir tranquilito ya verás que ni va a despertar además así me lo prometió -sonrió- es que tuvimos una conversación padre e hijo muy seria mientras nos bañábamos negociamos y todo y cedió de que esta noche solo era para papá y mamá -Remus lanzo su camisa por los aires dejando su piel expuesta para el deleite de Tonks que no se resistió a acariciarlo con ímpetu, sus cicatrices eran las que más le gustaban y excitaban-.

Solo te pido una cosa… asegúrate de que sea una niña -lo dijo con un hilo de voz al sentir las manos de el adentrarse en su short-.

Lo será…-con su boca recorría los tirantes de su blusa- será una niña igual de bella que tu; que tenga tus mismos ojos, tú misma nariz, tus mismas mejillas, tus hermosos labios -acariciaba cada parte que mencionaba- tu mismo rostro en forma de corazón.

Y que sea igual de torpe como yo? -sonreía-.

Sí, eso es lo que te hace ser más especial.

Pues yo no quiero que herede eso, no quiero que sea un clon mío… Alina será perfecta al igual que Teddy que tiene lo mejor de ambos.

Si mis hijos se parecen en todo a ti yo ya soy inmensamente feliz con eso y mi nena será bella e inteligente como tú de eso me asegurare muy bien esta noche y las que vengan hasta que esté bien resguardadita aquí -beso su vientre-.

Y no te importa volver a pasar por mis repentinos cambios de humor, mis antojos raros, mi estrés y mis ansiedades.

No…-sonreía muy complacido- porque también tengo mis muy buenas recompensas.

Claro me olvidaba que mis hormonas te adoran en esa etapa.

Cambiaron de posición y así Tonks termino de desaparecer su blusa pues su short ya había desaparecido sin darse cuenta y hace rato que ya no formaba parte de ella… Remus se quedo por varios segundos disfrutando de esa imagen exquisita que tenia frente a él.

Mira menos y toca más -se inclino hacia su cuerpo con una mirada felina surcando su rostro y una sonrisa sensual en sus labios-.

Remus al sentir esa piel suavecita y delicada rozar con la suya no pudo evitarlo y dejo aflorar de su interior los sonidos más complacientes para los oídos de ambos… y esa noche, ahí bajo las estrellas de un cielo nocturno hermoso en donde no había nada ni nadie que podría arruinar el perfecto momento, sucedió el milagro más sublime de todos que solo el amor entre dos seres pueden dar como resultado.

Muchos años feliz

deseamos para ti

que la dicha

te acompañe

cumpleaños feliz

Tonks amorosamente en pijamas aun, cantaba y bailaba con su hijito en brazos al que había ido a sacar de su cunita muy temprano en la mañana a lado de Remus que ahora los filmaba a ambos no perdiéndose ningún detalle de aquel momento tan especial entre ellos.

¡¡¡Feliz primer añito hijito!!! -le daba muchos besitos en toda su carita- que cumplas muchos pero muchos añitos más en unión de nosotros tus papás que te queremos tanto y que haremos que tu vida sea enteramente feliz -se acerco a Remus que los abrazo muy fuerte-.

Feliz cumpleaños hijito de mi corazón -lo tomaba entre sus brazos y le hacía hacer el avión algo que le encantaba a Teddy pues se reía tanto-.

Tonks fue a buscar un pequeño pastelito de chocolate con crema chantilly de vainilla encima y chispas de colores que tenia la forma de un cake con una velita encendida que estaba sobre la mesita cerca de la mecedora de su hijo.

Pide un deseo y apaga la velita mi amor -le acerco el cake a su pequeño que en cuanto lo vio y reconoció que era de chocolate su afán por tenerlo entre sus manitas se incremento-.

Sonrían a la cámara -Remus ajustaba la filmadora frente a ellos- a la cuenta de tres las apagamos juntos -ambos unieron sus cabezas a la de su hijo que estaba en medio de ellos- a la una… a las dos… y a las…

¡¡¡Tres!!! -Remus y Tonks apagaron la velita mientras las imágenes y el momento eran capturados - ¡¡¡Feliz Cumpleaños!!! -aplaudía mucho y Teddy se contagiaba de esa alegría y saltaba entre los brazos de su papá-.

Tonks saco la velita y le entrego el pastelito a su hijo para que se divirtiera de lo lindo comiéndolo, ningún momento dejo de ser captado por el lente de la video cámara hasta el final en el que Teddy termino embarradito de chocolate en su carita, manos y ropa y sus padres encantados recibían todos los abrazos y besitos chocolatosos que su hijo les regalaba.

Durante el desayuno llegaron Ted y Andrómeda cargados de muchos regalos para su nieto y antes del medio día llegaron Molly y Arthur con muchos regalos mas de parte de toda su familia que llegarían más tarde solo que ellos se habían adelantado para prestarle su ayuda a Tonks pues era el primer cumpleaños de su hijito y no tenía mucha experiencia en eso de ser una mamá anfitriona.

Andrómeda y Molly como mas expertas en todo elaboraron los platillos y bocaditos más exquisitos que se degustarían en la fiesta al igual que un hermoso y enorme pastel que tenia la forma de un angelito durmiendo sobre una nube, Tonks también ayudaba pero ella estaba más para aprender y perfeccionarse.

No sé que hubiese hecho sin ustedes -abrazaba a su madre y a Molly- de verdad muchas gracias.

No tienes nada de que darnos las gracias, nosotras te queremos mucho y te ayudaremos siempre que lo requieras.

Muy bien dicho Andrómeda -les sonreía- yo siempre estaré aquí cada vez que me necesiten tu y Remus como lo he dicho siempre los siento como si fueran mis hijos y a Teddy lo adoro como si fuera mi nietecito, claro con el permiso de Andrómeda que es la verdadera abuelita -se veía un poco apenada-.

Es tan nieto mío como tuyo Molly -la tomo de las manos- Teddy es el niñito más afortunado de todos pues tiene a tanta gente que lo quiere y protege.

Uhm pero que rico que huele aquí.

Remus con Teddy en sus brazos, Ted y Arthur entraban a la cocina muy sonrientes.

¿Será que estamos en el paraíso?... es que con tantos manjares frente a nuestros ojos pareciera que estamos en el cielo.

Pues yo creo que si -sonreía- pues estos tres ángeles que tenemos frente a nosotros nos lo corroboran.

Ay pero que lindos caballeros tan galantes -las tres mujeres les sonreía-

Se merecen el derecho a degustar cualquiera de estos bocadillos.

Son un amor los cuatro.

Pero el que los desplaza a todos es el bello de mi nieto.

Andrómeda, Tonks y Molly se acercaron a Teddy y lo llenaron de besitos y lo tomaron entre sus brazos.

Uhhh eso no es justo, si él no dijo nada y se lleva todas las atenciones -sonreía-.

Ya papá no seas celoso -le dio un beso en la mejilla-

Si Ted no te quejes, mi nieto es el festejado y por ende merece todas las atenciones que nosotras le podamos dar.

Ted solo sonreía y se acerco a la mesa para tomar algunos bocadillos y brindarles a sus compañeros de causa.

Colegas -palmeo los hombros de Remus y Arthur- debemos reconocer que hemos sido vencidos limpiamente por las galanterías de unos cuantos balbuceos propinados por aquel caballerito -señalo con la mirada a Teddy que era batallado entre los brazos de las mujeres- que suerte que tiene mi nieto todo un aren de bellezas se pelean por él.

Remus y Arthur lo acompañaban sonriendo.

Por lo menos deberían ir a dar su aprobación a nuestro trabajo, el jardín nos quedo para portada de periódico, mañana en la primera edición de el profeta saldrá… La familia Lupin Tonks celebro a lo grande el bautizo y primer añito de su hermoso primogénito en compañía de sus abuelos, amigos y padrinos.

Ahí sale Sirius posando, luciendo su mejor perfil con lo sencillo que es -era irónico-.

Opaca al verdadero galán que es mi nietecito.

Ya los voy a ver traidores hablando mal de mí a mis espaldas.

Sirius estaba parado bajo el umbral de la puerta de la cocina y miraba a Remus, Ted y Arthur.

¡Tío! -Tonks fue a abrazarlo- que alegría verte.

Si, si claro que alegría -fingía estar enojado- aquí están haciéndome trizas y tú ni me defiendes.

Ay tío si lo que decían no es nada malo además tienes que reconocerlo… es la verdad… y sí nos alegramos de verte.

Sarta de malagradecidos, yo viniendo a ayudarlos y ustedes me reciben así… apuñalando mi sensibilidad… mejor será que me vaya -se daba la vuelta fingiendo en que realmente se iba a ir-.

No tío no te vayas -lo tomaba del brazo-.

Dime qué culpa tengo yo de ser tan guapo y que las cámaras me adoren y que los directivos del diario me quieran como imagen en su primera plana... dime ¿acaso merezco ser castigado por eso?.

No tío -Tonks reprimía las ganas de reírse que tenia al ver la cara de drama que tenia Sirius y al igual que ella todos los demás estaban de la misma manera-.

Tu debiste de ser actor, te iría muy bien casi me hiciste llorar -Remus le daba un abrazo a su amigo- de verdad me alegro mucho de verte.

Ni creas que con eso me vas a convencer yo estoy muy dolido con ustedes aunque… pensándolo bien… tienes razón en eso de actor, yo como galán de cine sería perfecto y tendría muchas mujeres admirándome.

Y empezamos con los locos delirios -sonreía-.

No son delirios, tú crees que esta pinta no causaría furor en el bando femenino… se morirían de amor por una sonrisa mía.

Todos soltaron risitas burlonas.

Ya tío dejemos de lado tus sueños muggles y mejor dinos como están Amelia, los bebés y Matilda ¿no vinieron contigo?, no me digas que no van a venir porque me enojo para siempre con ustedes -lo señalaba con su índice-.

No Nymph como se te ocurre pensar eso si nosotros somos los padrinos de este muchachote -robaba a Teddy de los brazos de Andrómeda- más tardecito voy por ellos yo solo vine a traerles sus regalos y a ver en que podía ayudarlos pero creo que llegue tarde pues ya ustedes lo han terminado todo y el jardín… los felicito, les quedo precioso voy a tener que contratarlos para cuando haga fiesta en mi casa.

Sí, porque en tu casa es por partida doble.

Deben de estar hermosos tus hijos la última vez que los vi aun no gateaban.

Ahora ya no solo hacen eso sino que intentan caminar por su propia cuenta y se valen de cualquier cosa para lograrlo son todos unos terremotos como ellos solos, han destruido la de cosas en casa enloqueciendo a su mamá -sonreía- pero son unos adorables angelitos cuando lo quieren, en especial Alejandrito que es el más travieso y el que comanda siempre todos los embrollos Samuelito solo lo sigue y acompaña en todas sus aventuras como fieles hermanos que son -a Sirius se le iluminaba el rostro cada vez que hablaba de sus hijos- y mi princesa cada día más preciosa y es muy inteligente en la escuela es la número uno en todo, nos enorgullece siempre a Amelia y a mí.

Entonces cuando vaya a Hogwarts será toda una Ravenclaw.

O una Gryffindor pues posee todas las características para pertenecer a esa casa donde mi amigo Lunático es el jefe.

Remus sonrió.

Y si va a Slytherin?, es una Black y ese apellido tiene generaciones pertenecientes allí solo tú y mi hija han sido los únicos que no han pertenecido allí.

Si va allí les enseñara a todos que ser un Slytherin no es nada malo y así empezar a cambiar esa mala fama que tiene esa casa que al igual que tu -le sonrió a Andrómeda- que eres la mejor Slytherin que ha pisado el colegio.

Andrómeda le sonrió agradecida por lo que le dijo.

Sea la casa que sea a la que pertenezca mis tres hijos, yo estaré plenamente orgulloso de ellos.

Y no solo tú sino que todos nosotros que somos su familia y los queremos y cuidamos siempre.

Luego de un pequeño entremés de bocadillos que todos pudieron probar, Remus, Tonks, Sirius y Teddysalieron al jardín a caminar un poco y de paso revisar hasta el último detalle de la decoración que aquellas tres varitas y seis manos habían hecho… las mesas para los invitados estaban decoradas con manteles en colores naranja y verde claro, las sillas eran de color blanco y los globos que los acompañaban eran multicolores cada uno más llamativo que el otro, los centros de mesa eran angelitos en varios modelos y colores; en la parte céntrica de todas aquellas mesas estaba una carpa que era la que cubriría a la mesa principal donde estarían el buffet a servirse, la torta, los bocaditos, los recuerdos para los adultos y las sorpresas con dulces, caramelos y golosinas para los mas pequeñines y un poco más alejado de todo eso en un extremo solitarioestaba un pequeño arco adornado con flores blancas y en medio de ello una pequeña pila bautismal que eran donde se oficiaría la ceremonia.

Todo está elegantemente decorado -Sirius se acostaba sobre una única hamaca que había en el jardín- menos esto… ¿Por qué no la sacaron por hoy? aunque este cómoda y confortable.

Si tío es muy cómoda -miraba a Remus de una manera especial al recordar todo lo que allí había acontecido durante la noche anterior- y te da una satisfacción muy agradable, deberías comprar una para tu casa estoy segura que te gustara tenerla.

Sabes que si, ahora que lo pienso es una muy buena idea esa de estar en las noches abrazadito a alguien contemplando las estrellas.

O tocándolas -Tonks se cobijo bajo el brazo de Remus y acaricio a su hijito que jugaba con la nariz de su papá pretendiendo que cambiara de forma como la de él-.

Yo no puedo hacerlo hijito -le susurro a Teddy que un poco desilusionado desistió de su afán-

Que será lo que ustedes dos habrán hecho aquí -se levantaba de aquella hamaca con cierta desconfianza al entender la última definición de su sobrina-.

Nada que te incumba curioso -abrazaba y besaba los cabellos de su esposa-.

No es necesario que me lo digan viendo esa carita de felicidad que tienen ambos con esa sonrisa cómplice, ya lo imagino -sonreía y movía su cabeza de un lado a otro- ustedes no tienen componte ni vergüenza para ustedes todo sitio es propicio hasta un árbol creo yo.

Uhmmm no lo habíamos pensado, gracias por la idea tío -rió a carcajadas al ver la cara que había puesto Sirius- pero todo es gracias a ese libro con imágenes y escritos maravillosos que tu tan amablemente nos obsequiaste.

¿Perdón?... ¿nos obsequiaste?... si mal no recuerdo se me lo robaron descaradamente y mejor ya no me hagan acuerdo que por culpa de ustedes perdí mi valioso tesoro guardado por años con mis experiencias y aprendizajes pero no importa ya estoy haciendo uno nuevo y es mucho mejor que ese y no se los voy a dejar ver jamás.

Que malo que eres tío si hasta deberías agradecernos porque gracias a nosotros tú has podido volver a poner en práctica todas esas experiencias y mira que excelentes y dobles resultados te han dado.

Sirius sonrió ampliamente sintiéndose un súper hombre.

Hija -Andrómeda que había estado junto con Molly, Arthur y Ted pasando las cosas desde la cocina hacia la mesa principal se acercaba a ellos un tanto apurada- no crees que ya va siendo hora de que ustedes empiecen a arreglarse, los invitados no tardan en llegar y los anfitriones deben estar listos para recibirlos.

Si mamá es cierto ya vamos -tomo a Teddy- al primero que arreglaremos será a ti mi amor, te dejaremos muy guapo con la ropa y túnica nueva que papá compro para ti -Teddy sonreía y se movía entre sus brazos compartiendo la alegría y entusiasmo al mismo tiempo que sus cabellitos cambiaban de tonalidad- nos vemos luego tío -se despidió de él de Molly y de Arthur que también ya se iban para regresar luego con toda su familia y Tonks subió junto a su mamá a la habitación de Teddy-.

Las horas pasaron y los invitados de a poco comenzaron a llegar, entre todos los Weasley, Harry y Hermione y unos cuantos amigos del trabajo que Tonks había invitado… las mesas estaban copadas en su totalidad habían siquiera una docena de niñitos con edades que oscilaban entre uno y cinco añitos de edad a excepción de los hijos de Sirius que tenían ocho meses los mellizos y Matilda nueve años, el pequeño Teddy luciendo una túnica dorada con finos bordado era el centro de atención de todos los invitados; con quienes más familiaridad tenia para jugar eran Samuel y Alejandro que juntos hacían un trío de temer por las travesuras que hacían, en ese poco tiempo ya llevaban haciendo algunos desmanes entre ellos el haber manchado la sotana del sacerdote con un labial que habían tomado de la cartera de Amelia que se había descuidado por unos segundos… Teddy era veloz para correr y los mellizos para gatear cuando eran descubiertos y cuando no se metían debajo de las mesas por esa razón y con un poco de miedo el sacerdote decidió apurar la ceremonia que fue corta y emotiva… Remus y Tonks estuvieron a lado de su pequeño todo el tiempo y el momento más especial para ellos fue cuando el sacerdote mojo la cabecita de Teddy que al contrario de estar llorando o asustado él creía que era la hora del baño y con sus manitos salpicaba el resto de agua que había en la pila bautismal a sus padrinos en especial a Sirius que fue el que más mojado termino.

Que hiperactivos que son nuestros hijos.

Tienen a quien salir ¿no?.

Sirius y Remus sestaban en la cocina preparando tres biberones para sus hijos, el de Teddy era chocolatada su favorita más que la leche pura.La fiesta estaba en su máximo apogeo afuera se escuchaban juegos pirotécnicos y demás artefactos explosivos regalos de Fred y George de su tienda de bromas.

Es cierto, esos tres me recuerdan tanto a ti a James y a mí, en el colegio van a hacer de las suyas ya imagino en todas las aventuras que se van a meter pobre McGonagall la que le espera y pobre de ti que vas a tener que andarlos cuidando porque te apuesto que los tres serán Gryffindor.

Remus sonrió pues compartía la misma seguridad que su amigo, sus hijos reunían todas las características para pertenecer a la que orgullosamente fue su casa en su época de juventud.

Oye, estás loco que haces? -Remus se alarmo al ver que Sirius ponía dos gotitas de cerveza de mantequilla mezclada con whisky en los biberones de sus dos hijos-.

A mis hijos les encanta el sabor que les da solo que no se lo digas a Amelia porque se enoja mucho cuando me ve hacerlo.

Pues tiene razón como vas a hacer eso son niños muy pequeños para probar de eso.

Son solo dos gotitas que no le hacen daño a nadie, deja de ser un aburrido corta diversiones imagina si le pusiéramos media copita en los teteros y bebidas de todos estos niños -soltó una gran carcajada- se te prendería la fiesta en su totalidad.

Remus movía su cabeza negativamente mientras probaba la temperatura del biberón para su hijo.

Mirenquienes han venido a reclamar sus pedidos cansados de tanto esperarlos.

Tonks y Amelia entraban con Teddy y los mellizos tomados de las manos pero Teddy en cuanto vio lo que su papá tenía en sus manos se soltó y corrió hacia sus brazos.

Si ya íbamos a dárselas.

Sirius les entregaba su respectivo biberón a sus hijos que por una extraña razón lo tomaban con más fascinación que cuando su madre se los preparaba.

No les habrás puesto tus…

No mi amor no te preocupes -tomaba a sus hijos uno en cada brazo que estaban encantado bebiendo de sus biberones- los prepare como tú lo sabes hacer sin nada adicional -Amelia lo miraba desconfiada- hasta cuando me miras así te ves hermosa -le sonrió y le dio un beso a su esposa dejándola de esa manera con las armas bajas para hacer algún tipo de reclamo-.

De que hablan?, que cosas adicionales le pone mi tío a los biberones? -le susurraba a Remus-.

Después te cuento mi amor, pero de verdad que ese Sirius es todo un caso.

Tu no le seguirás el ejemplo ¿eh?.

Nunca -beso sus labios- ¿ya te dije que te amo?.

Las últimas mil veces me las dijiste al oído anoche en el jardín -le sonreía-.

Aquellas son aparte y no cuentan para el día de hoy -se acerco a su oído- te amo mi arco iris y gracias por los hermosos colores que me brindaste anoche.

♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥

Gracias a todos por su compañía, sus lecturas y comentarios… será hasta el próximo capítulo = )

Disculparan cualquier falta de ortografía.

Los quiere

= )  Naty  = )