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El amor no entra por las piernas — capítulo 31
La historia, se complicó luego de un par de años de prisión. Blaise Zabini ha regresado, dispuesto a hacerse el dueño de una felicidad que hasta los momentos, no le corresponde ni necesita. Por supuesto, Hermione no está dispuesta a cederle a su pequeña Eliane ni al resto de su familia, en cualquiera de sus nuevos trucos.
Draco por su parte, establece un nuevo nexo. Muy distinto de lo que conoce. Su nombre: Lavander Brown. A Hermione, no le parecerá interesante y es probable que deteste que él se encuentre cerca de ella.
Pero a Ron no tanto. ¿Quién sabe? Es probable que muchas otras cosas, ocurran por ese tranquilo vecindario.
Narcisa se recupera, pero Lucius Malfoy intenta recuperar una familia que se ha perdido desde hace muchos años ya. Sin embargo, puede que Narcisa comience a sentir nuevos avances en su forma de interactuar y relacionarse, y se sienta atraída por los viejos sentimientos que aún conserva, acerca de su esposo.
Harry consigue más protagonismo, conjuntamente con Ginny Weasley. Dicen que no se debe mezclar negocios, con el amor, pero él hará todo lo contrario. Quizá a Ron, no le agrade la sensación de que su colega y su hermana, tengan algo de qué hablar.
O sean algo, de qué hablar. Sin embargo, será inevitable que ambos, quizá encuentren puntos en común y utilicen eso a su favor.
Bellatrix, querrá enturbiar la relación de Tonks en un nivel superior. Severus tendrá decisiones que tomar, acerca de reacciones de su esposa. Creerá tal vez, que ha enloquecido o sufre de eso que se llama: Depresión post parto.
Pero Tonks, casi siempre tendrá la razón.
Pansy Parkinson y Luna, tendrán las de perder otra vez. Su vida nunca se verá tan complicada, como en este preciso momento. Es que, han pasado años ya, y la historia tenía que cambiar un poco. De todas formas, harán lo psoible por subsitir.
Creo que parte de esto, tendrá un nuevo nombre. Por que si no se entra el amor por las piernas, dudo que pueda salir por ellas.
La secuela de estas vidas es:
El amor no sale por las piernas
Pocas veces la vida tiene una secuela. Esta vez, miremos como si nuestras acciones pudieran tener una segunda parte. ¿Serán mejores? O quizá ¿Peores? No lo sé.