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Historia 40715 — capítulo 5

weno estoy subiendo un capitulo cada semana, pero al ver que no recibo reviews tampoco voy a preocuparme ni a tener prisas por actualizar el fic así que a partir de ahora actualizare cada dos semanas o así a no ser que empiece a recibirlos, que entonces me lo pensaré.espero que os guste:

Draco caminaba a toda prisa por los pasillos. Llegaba tarde a su castigo del viernes con Dumbledore.

  • corazón de azúcar.

Subió un escalón y esperó pacientemente a que la escalera de caracol le llavara hasta la puerta del despacho del director.

  • pase!

  • disculpe profesor, llego tarde…

Draco se sentó y vio que Hermione no había llegado tampoco.

  • no se preocupe señor Malfoy, parece que no es el único.

  • segundos después Hermione asomó la cabeza.

  • puedo pasar profesor?

  • pase señorita Granger - dijo el anciano con tranquilidad.

Hermione se sentó junto a Draco, que no pudo perder la oportunidad de molestarla.

  • no me gusta que me hagan esperar Granger.

  • no me interesa lo que te guste o te deje de gustar Malfoy!

  • chicos no empiecen. Lo que les voy a pedir es más bien un favor personal, pero ya que están castigados, me aprovecho de ustedes.

  • de que se trata profesor?

  • mi buen amigo Patrick viene desde muy lejos y le gustaría pasar un Fin de semana en el Londres muggle, ya ven, le hace ilusión. Y quien mejor que usted, señorita Granger para mostrarle aquello.

Hermione sonrió.

  • y que pinto yo?

  • usted pinta, señor Malfoy, que también está castigado.

Draco se cruzó de brazos y miró a otro lado.

Hermione se dio cuenta de que solía hacer mucho ese gesto y sonrió. Parecía un niño pequeño.

  • pueden irse. Les espero mañana por la mañana a las 9 para coger un carruaje a la estación de Hosmeade.

Draco no se lo podía creer, iba a tener que pasar un fin de semana con la sangre sucia y con un hombre, que si era amigo de Dumbledore seguramente era un viejo tarado como él, y además en mugglelandia. Esto no podía estar pasándole a él…

Hermione en cambio bajó contenta al comedor. Iba a pasar un fin de semana en su mundo y con un hombre, que si era amigo de Dumbledore debía de ser un hombre fascinante. La única pega era su acompañante.

  • buenas noches chicos! - saludó al sentarse en la mesa de los leones.

  • hola Hermione, que tal tu castigo? - preguntó Harry.

  • genial, mañana me voy de viaje al Londres muggle todo el fin de semana.

Ron se atragantó con el pudding.

  • eso no es un castigo! - Se quejó el chico - que clase de castigo es un viaje - dijo mirando a Harry que se encogió de hombros.

Ginny miro enfadada a su hermano.

  • deberías alegrarte por tu amiga Ron, no quejarte. - le regañó.

  • es verdad, lo siento Hermione. Bastante castigo es ir con Malfoy.

  • eso es cierto. Me voy a hacer la maleta y a dormir. Mañana tengo que salir temprano.

  • quieres que te acompañemos a la estación? - le preguntó Ginny.

  • no hace falta. Gracias - le dio un beso en la mejilla a su amiga y se dispuso a salir del comedor.

  • ejem ejem - escuchó a Harry.

  • y nosotros qué? - se quejó Ron.

Hermione sonrió y se acercó a sus amigos dándoles un beso en la mejilla a cada uno. Salió del gran comedor y se metió en su sala común.

Nada más entrar se volvió a abrir el retrato e ingresó Dim en el interior.

  • te llame desde fuera, pero no me oíste.

  • no, lo siento.

Dimitri le sonrió diciéndole que no importaba.

  • hacemos la tarea juntos?

  • la tarea! - Dijo Hermione pegándose en la frente - tengo que acabarla antes de irme…

  • de irte a donde?

  • mañana me voy a Londres muggle a pasar el fin de semana. Es parte de mi "castigo".

Dim se quedo en silencio un momento, seguramente se iría con Malfoy. Ese chico le daba muy mala espina y no sabía que pretendía Dumbledor mandándolos solos a ese viaje.

  • bueno, pues te ayudo a acabar la tarea, nos sentamos?

  • sí, gracias Dim.

Los chicos se pusieron manos a la obra. El chico le propuso hacer solo lo del lunes, para acabar antes, pero Hermione se empeño en acabarlo todo.

A Dim le encantaba mirarla cuando estaba así, concentrada. Tenía la manía de mover los labios repitiendo todo lo que escribía.

  • ¡terminé! - dijo la chica acomodándose en el sillón y echándose hacia atrás.

  • genial! Sabes… voy a encontrar la sala muy vacía sin ti. Te voy a echar de menos.

Hermione sonrió. Dim era un chico encantador.

  • yo también te echare de menos.

Los chicos se abrazaron. Hermione se sentía muy bien entre sus brazos, pero el abrazo ya estaba durando demasiado. La castaña se alejó del chico, pero este no le dejó irse muy lejos y sus caras quedaron a escasos centímetros.

  • tengo que ir a hacer la maleta… - susurró Hermione.

  • claro… - dijo el castaño soltándola del todo.

Hermione subió las escaleras a toda prisa mientras el chico observaba como desaparecía por las escaleras.

<<<>>> 

El rubio se bebió su poción, como cada noche. Aunque de poco le servía la poción si tenía que aguantarla despierto todo el fin de semana.

Toda la culpa era de ella. Si no se hubiera puesto a lanzar hechizos en mitad de la clase la desequilibrada esa, él no tendría que pasar por eso. En que mal momento la miró a los ojos…

Dejo su maleta a los pies de la cama y se acostó.

Al día siguiente se dirigió a la entrada del castillo, donde Hermione ya se encontraba acompañada del estúpido de Snellings. Pasó de largo y subió al carruaje que ya esperaba.

  • te voy a echar de menos.

  • yo también, gracias por acompañarme…

  • no tengo todo el día sangre sucia!!

Dim se giró dispuesto a ir hacia el rubio y dejarle las cosas claras de una vez, pero Hermione lo detuvo.

  • no tiene importancia.

  • ten cuidado con él Hermione, cuídate - le pidió.

Hermione se subió al carruaje con Draco. Éste miró a la castaña y sintió el vacío que sentía cada mañana al levantarse.

  • si que te cuesta despedirte de tu novio Granger, pero no he visto beso de despedida - dijo Draco con cara de no entender.

  • porque no me olvidas?

  • este tampoco quiere besarte, ratita de biblioteca? Claro, debe ser asqueroso besar a una sangre sucia.

Hermione no lo aguantó más y sacó la varita apuntando directamente al pecho de Draco.

  • guarda eso Granger - dijo el rubio calmado pero serio.

  • deja de molestarme Malfoy, en serio. Tengamos el viaje en paz.

  • está bien, hagamos una tregua.

El chico extendió el brazo y Hermione le estrecho la mano en señal de paz. No volvieron a hablar durante el resto del trayecto a Hosmeade.

Cuando llegaron Dumbledore les esperaba al pie del expreso.

  • buenos días chicos! Creo que va a salir un fin de semana perfecto - ninguno de los chicos dijo nada - mi buen amigo Patrick os esperara en la estación de King cross´

  • gracias profesor - dijo Hermione subiendo al expreso detrás de Malfoy.

Una vez dentro se dieron cuenta de que tenían prácticamente todo el expreso para ellos solos.

  • bien lejos de mi Granger.

  • no pensaba meterme en un compartimento contigo, tranquilo…

Draco iba a contestarle, pero recordó que habían hecho una tregua y se metió en el primer compartimento vacio que encontró.

Hermione continúo un poco más e hizo lo mismo.

Pasaron el trayecto sin siquiera verse, ya que ninguno salió para nada de su compartimento para evitar encontrarse por los pasillos. Cuanto menos contacto mejor.

Cuando hubieron llegado a su destino se encontraron en el pasillo y fueron uno tras el otro hasta la puerta bajando al andén, donde había bastante gente.

  • como vamos a saber quién es Patrick? - preguntó Hermione.

  • creo que eso responde a tu pregunta Granger… - dijo Draco señalando a un hombre de mediana edad con ropa estrafalaria que sujetaba una pancarta que decía:

"Hermione Granger y Draco Malfoy".

Hermione miró a Draco muerta de vergüenza y éste miro a todos lados pensando en salir corriendo o pasar la vergüenza más grande de su vida acercándose a ese individuo…

Ambos chicos anduvieron hacia el hombre mirando al suelo.

  • señor Patrick? - musitó Hermione sin apenas levantar la vista del suelo.

  • ah, vosotros debéis de ser los alumnos de Dumbledore, encantado de conoceros. Y gracias por aceptar el enseñarme Londres - dijo levantando la voz más de lo normal, o eso le pareció a Draco que susurro:

  • si hubiéramos tenido opción…

Hermione que lo escuchó le dio un codazo en las costillas, pero Draco llegó a ver una fugaz sonrisa en los labios de la chica.

  • estoy seguro de que nos vamos a llevar estupendamente. Nos lo vamos a pasar… como decís los jóvenes… chachi? - dijo mirando a Hermione - bomba? - miró esta vez a Draco.

  • sí, lo pasaremos supercalifragilisticoespialidoso - se burló el rubio. Hermione le miraba atónita - que pasa Granger? Yo también he visto películas muggles.

  • eso que es un hechizo? - preguntó el hombre.

Hermione esta vez no pudo evitar soltar una carcajada y Draco sonrió de lado.

Iba a ser un fin de semana muy largo.

Llegaron a un hotel muy lujoso de Londres donde se alojarían.

  • esto es fabuloso, fabuloso… - dijo el hombre admirando las puertas mecánicas de la entrada.

Hermione llego al mostrador y tocó el timbre que hay para llamar al recepcionista.

  • oh vaya! - exclamó el hombre acercándose a Hermione a toda prisa y se puso a tocar el timbre repetidas veces mientras reía.

  • señor Patrick, por favor pare… - dijo Hermione avergonzada.

Un irritado recepcionista apareció en el mostrador.

  • que desean?

  • una reserva a nombre de Albus Dumbledore? - preguntó Hermione.

El hombre desapareció y volvió con un par de llaves.

  • dos habitaciones, una doble, correcto?

  • sí, gracias - respondió Hermione

Se dirigió hacia el ascensor mientras le entregaba la llave de la habitación doble a Draco.

  • un momento… - dijo Draco - no pretenderás que duerma en la misma habitación que ese lunático - dijo el chico señalando al hombre que esperaba pacientemente al ascensor viendo cómo iban disminuyendo los números conforme el ascensor llegaba a la planta baja.

  • obviamente Malfoy.

  • ni hablar. - se negó el chico extendiéndole de nuevo las llaves.

  • Vamos - dijo la castaña sin aceptarlas y entrando en el ascensor tras el hombre - solo será una noche.

Una vez los tres estuvieron dentro con el resto de la gente Hermione apretó el botón del piso 8 a la vez que una anciana apretaba el 5 y un hombre pulsaba el 11. Las luces rojas de cada botón se quedaron encendidas mientras se cerraban las puertas.

  • ohh que curioso - dijo Patrick y se dedico a pulsar el 3, el 7, el 10… haciendo encender varias luces.

Hermione se apresuró a coger al hombre de las manos y alejarlo de los botones.

  • señor por favor, no haga eso…

Cuando Hermione busco a Draco con la mirada se lo encontró apretando el numero 4.

  • Malfoy!

Draco pegó un bote y como a un niño al que han pillado con las manos en la masa se cruzó de brazos y miró hacia otro lado.

Hermione negó con la cabeza y se dedicó a disculparse cada vez que las puertas se abrían y nadie bajaba o subía en ese piso.

  • lo siento… - dijo por última vez cuando salió a su planta.

La castaña miró con fastidio a sus dos compañeros y se dirigió a su habitación para meterse en ella sin dirigirles la palabra.

  • se ha enfadado tu amiga?

  • no es mi amiga - dijo el chico abriendo la puerta de la habitación, enfrente de la de Hermione. Patrick entro tras Draco.

  • esto es genial! - Exclamaba el hombre - que aparato será esto…

Se acercó a la televisión y se vio reflejado en el cristal oscuro. Lo examinó y apretó el botón de encender haciendo que la tele se pusiera en marcha.

Draco también se quedó mirando las imágenes de la televisión moverse con el semblante serio. Minutos después alguien llamó a la puerta de la habitación y Draco fue a abrir.

  • bajemos a comer - propuso Hermione desde la puerta.

  • señorita espero que no se haya enfadado por lo ocurrido antes.

  • no se preocupe…

Draco se quedo atrás mientras los otros dos bajaban, hecho un último vistazo al televisor pensando en que no le gustaba nada estar en un mundo en el que no conocía nada y en el que todo era extraño para él. Entonces comprendió en como debió sentirse Hermione, al igual que todos los sangre sucia al entrar solos en el mundo mágico, sin comprender nada de él.

Pegó un portazo y comenzó a bajar las escaleras diciéndose que no le importaba lo mas mínimo como se hubiera sentido la chica.

  • ha pensado que quiere hacer esta tarde señor? - preguntó Hermione una vez estaban sentados en la mesa comiendo.

  • me gustaría ver todo Londres, ya sabe ver lugares, mezclarme con los muggles, conocer costumbres…

La chica pensó si sería buena idea mezclar al hombre con los muggles, pero al fin y al cabo eso era un castigo y tenían que cumplir los deseos del amigo del director.

  • me parece bien…

  • genial… - susurró Draco.

Habían subido a las habitaciones a ponerse algo más ligero de ropa, ya que era pronto por la tarde y hacia demasiado calor. Habían quedado de encontrarse en 10 minutos en el hall.

Draco bajo el primero. Pese a ser un mago tenía bastante estilo para vestir ropa muggle y nadie habría negado que lo era, un muggle rico, eso sí. Poco después bajo Hermione, llevaba una camiseta de manga corta y unos pantalones cortos vaqueros. Podría haber pasado para Draco por una chica… normal…

En cambio Patrick… lo mejor era no hablar de Patrick…

Pasaron la tarde entera paseando por Londres. Visitaron el Londres eye (al que Draco estuvo a punto de hechizar para que girara más deprisa para llegar cuanto antes al suelo), covert garden, Westminster, London brigde, Greenwich…

Se encontraban en Brixton cuando Hermione se dio cuenta de algo…

  • Malfoy… donde esta Patrick?

Draco miró alrededor yni rastro del hombre.

  • Genial, lo que nos faltaba. - se quejó el chico siguiendo a Hermione entre la abarrotada calle en busca del hombre.

Ya comenzaba a entrar la noche y había menos personas por la calle cuando Draco cogió a Hermione de la mano y la desvió por un callejón secundario.

  • se puede saber qué demonios estás haciendo Malfoy? - preguntó la chica intentando soltarse de su mano.

  • tu sígueme Granger, tenemos que volver al hotel cuanto antes.

  • por qué? Y Patrick?

  • olvídate de Patrick, no creo que sea tan estúpido como para no saber volver solo al hotel.

Hermione paró de repente haciendo parar al chico al tirar de su mano.

  • no pienso seguir si no me dices que ocurre - Draco la miró con frustración, era muy testaruda.

  • mortífagos Granger!

  • qué?!

  • vámonos…

Una vez llegaron al hotel Draco guió a Hermione hasta la habitación doble y la invitó a pasar de un empujón dentro. Una vez cerrada la puerta la chica estalló en preguntas

  • mortífagos? Que hacen mortífagos en el Londres muggle? Como los reconociste Malfoy?...

  • shh… para el carro Granger, quieres! Y baja la voz!

  • pero…

En ese momento apareció Patrick por la puerta de la habitación interrumpiendo a los chicos.

  • por Merlín! Qué alivio menos mal que estáis aquí, me despiste un momento y después os busqué, pero no os encontraba y empezaba a anochecer…

  • tranquilícese… será mejor que vayamos a acostarnos, hoy ha sido un día largo. -Hermione se dirigió a la puerta - buenas noches - dijo mirando a Draco.

La castaña daba vueltas en la cama, estaba cansada pero era incapaz de dormirse. Que estaban haciendo mortífagos en el Londres muggle, y como reconocerlos, podrían ser cualquiera, incluso podría haber en el hotel en el que se encontraba ahora mismo, quizá en la habitación de al lado… se estaba volviendo paranoica.

Alguien llamó a la puerta y Hermione cogió la varita de la mesita de noche sobresaltada. Se levantó de la cama y se acercó a la puerta temerosa.

  • quién es?

  • soy Malfoy.

Hermione bajo la guardia por la sorpresa. Que quería Malfoy a esas horas? Abrió la puerta y se encontró al rubio parado, sin saber que decir.

  • creí que… - empezó el chico rascándose la nuca - olvídalo - dijo dándose la vuelta hacia su habitación.

  • Malfoy espera! - lo paró - quieres… entrar?

  • claro.

Ambos se sentaron en la cama. Hermione se cruzó de piernas y abrazo un cojín.

  • que están haciendo aquí los mortífagos?

  • ahora están en todas partes, deberías saberlo - dijo el chico mirando hacia la ventana.

  • Malfoy… como sabías que eran…

  • mi padre es uno de ellos recuerdas?

  • y tu…- Hermione estaba esperando que en cualquier momento Draco se descubriera el antebrazo y le mostrara la marca tenebrosa.

  • yo no soy uno de ellos Granger! - dijo levantándose y andando hacia la ventana dándole la espalda a la castaña - aunque sea lo que tú y tus amiguitos pensáis.

  • yo no pensaba…

  • no mientas! - dijo dándose la vuelta para encararla.

  • que esperabas - se levantó ella también - tu padre es un mortifago, lo más normal es que tu…

  • yo no soy como mi padre!! - Gritó Draco, y se dirigió hacia la puerta de la habitación - ten cuidado Granger… - dijo con la mano en el pomo para después salir dando un portazo

Vaya ahora resultaba que iba de santo dando consejos a sangres sucia, pensaba el chico mientras entraba en su habitación, donde el señor Patrick roncaba sonoramente. No sabía ni para que había ido a hablar con ella. Tanto tiempo entre muggles le reblandecía el cerebro. No tenía porque haberle dado ninguna explicación sobre lo que era o dejaba de ser.

A la mañana siguiente Hermione propuso ir al parque de atracciones antes de volver esa tarde a Howarts.

  • donde queréis subir? - preguntó la chica mientras comía un cucurucho de chocolate.