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Historia 40764 — capítulo 3

¡Hola! Perdón por la demora, pero como siempre que piden, aquí estoy yo. No tengo ningun fic abandonado, solo voy por trozos, que si no me pierdo y cualquiera me encuentra.

Espero que les guste.

Besos & Saludos.


De nuevo, sala abierta. Draco Malfoy empezaba a cansarse. Entre tanta gente estúpida en sus citas, no llegaba a concentrarse para pedir a quien de verdad quería encontrarse. Tampoco sabía por qué demonios quería encontrar a aquella tipa, pero así era.

Se sentaba en el sillón con resentimiento y esperaba que le mandaran a elegir.

''Expón tu selección''. ¿De verdad tenía que hacerlo? ¡Seguro que fallaba!.

-En fin- suspiró mirando a la cámara de reojo- Creo que me merezco un descanso- murmuró para escucharse el mismo- Quiero alguien con la que pueda tratar, que no sienta odio o algo similar hacia ella- se le iluminó una idea- ¡Alguien que en el fondo desee estar conmigo!

*''Perfecta elección, puede ir a recogerla''.*No sabía por qué, pero esta vez no estaba tan convencido de encontrarse con Granger, con ella no trataba, quizás aquella opción no debió darla.

Como siempre, tras un largo rato aquella sala se habría de nuevo. Su gesto era normal, aunque andaba un poco aliviado.

-Creo que tenía demasiadas ganas de verme- mostró su cuello. Tenía un enorme chupetón; alguien lo había cogido con ganas- ¿Podemos verlo?.

Claro que podían verlo, es más, debían verlo. Las luces se volvían tenues, dando un color oscuro; las cámaras rebobinaban y pronto aparecían las imágenes.

No tenía muchas ganas de verlo, no quería que nadie más lo viera.

Tercera cita de Draco Malfoy:

Se podía observar a Draco Malfoy caminar hacia el jardín. Allí parado enfrente fruncía su ceño; no observaba a nadie, nadie lo esperaba. ¿Acaso nadie tenía ganas de verlo? ¿Acaso aquello era una broma pesada para reírse de él?.

Cuando ya decidía girarse de nuevo, un volumen se apoderó de él, era otro cuerpo, alguien que ya estaba agarrado a su cuello.

Notó una melena cerca de su mejilla y se decidió a abrir sus ojos con una sonrisa.

No tenía ni idea de que Granger, lo echara tanto de menos, o que quisiera aquella cita.

-¡Pansy!- gritó.

Aquella muchacha de Slytherin con una sonrisa lo miraba algo confundida. Su melena no era rizada, si no bien lisa y negra.

-¿Que pasa Draco?- preguntó- Parece que has visto un fantasma.

-No, no- titubeó- Solo que no esperaba que fueras tú...-

-¡Oh!- se enfadó ella un poco- ¿Quien si no querías que viniera?.

-Pues...-pensó- Tú, claro. Solo que no sabía que acertaría.

Pansy Parkinson sonrió radiante y se enganchó de nuevo abrazada a su cuello. Él aprovechó que no lo observaba, para hacer unas cuentas muecas de fastidio. ¡Aquella muchacha tenía demasiadas ganas de verlo!. Eso ya lo sabía él, no debía recordarselo ninguna máquina estúpida.

-Para, para- insistía tomando compostura.- ¡Me vas a ahogar!.

-Será otra cosa lo que yo te haga- le susurró en el lóbulo de una oreja para morderlo después.

Aquello hizo que Draco Malfoy temblara un poco, un escalofrío recorrió el cuerpo. Seguidamente palideció y tragó saliva. ¿Por que le habían puesto a esa tipa delante justamente ahora?. Él la complacía siempre, pero ahora...

-Vamos- Pansy tomó su muñeca y estirazaba de él- ¡Tenemos el cuarto de las chicas solo!.

-¿Cuarto?- a causa de esa palabra Draco tropezó para casi caer al suelo.

-Ni que fuera la primera vez que estás en un cuarto conmigo- le aclaraba ella tocando su cuello con un dedo.

-Pansy, Pansy- le quitaba el dedo para susurrarle algo- Que estos lo graban todo.

-Pues mejor- sonrió mordiendo la barbilla de el rubio- Así podemos pedirles una copia, y recordarnos una y otra vez.

De nuevo se separaba de él para tomarle la mano. Pansy Parkinson estaba convencida de que sería la mejor cita de su compañero. Tanto que no sería la única. Pedía permiso a el cuadro para entrar a la sala común y pronto lo arrastraba hasta entrar a el cuarto de las chicas.

No demoró en besarlo, un beso que Draco cortaba convirtiéndolo en un simple roce de labios. Pero ella insistía y tomaba su cabeza para que no se separara.

-¡Ah, ah!- gritó para separarse de ella. Pansy se asustó un poco y él se tocaba la cabeza- Perdón, pero me encuentro bastante mal, me duele el estómago.

-Pero si te estás señalando la cabeza- lo miraba extrañada su compañera.

-También, también me duele la cabeza- usó su mano izquierda para ponerla en la barriga.

-No seas tonto, ven aquí-

Pansy agarraba con insistencia su camisa para desabotonarla. Se hundía en su cuello blanco para bajar a el pecho. Lo tiraba a la cama de un solo golpe. Él cerraba sus ojos con fuerza.

''Piensa en verde, piensa en verde''. Esperaba que ese estúpido truco del que todos hablaban para no pensar en la situación y que la chica no pudiera ponerlo ''contento'' funcionara.*''Piensa en verde, en amarillo, en rojo, en azul, en Minerva Mcgonagall aunque sea. Pero aguanta, Draco, aguanta''*se decía dentro de la mente él mismo una y otra vez.

''¿Y por qué deberíamos aguantar?''.Oh no, su mente parecía contestarle y Pansy allí seguía absorviendo su cuello. Sus mano se posaban en el trasero de la joven y de nuevo insistía. ''Respeta a Granger, respeta a Granger''. ¿Pero a que venía eso?. ''¿Granger, porqué piensas en Granger?''. Su mente parecía meterse donde no le llamaban. Ya nada podía hacer, tenía a Pansy demasiado encima y su cabezonería no le permitía aguantar.

-¡Pansy!- con un movimiento brusco pudo comprobar que al girarse tiró a la muchacha al suelo propinándole un golpe contra el suelo.

-¿Que demonios te pasa Draco Malfoy?- preguntaba furiosa mientras rascaba su espalda.

-¡Que me voy!- se excusó corriendo hacia el baño.

Pansy puso una especie de cara horrorizada y asqueada. No quería imaginarse a su Draco en sus momentos más íntimos de baño. Se acercó temerosa y dio un pequeño golpe con los nudillos.

-Draco- susurró- ¿Te encuentras bien?.

-¡No Pansy!- dentro estaba mirándose en el espejo secándose el sudor- Que me ca...

-¡Vale!- le cortó ella que no quería escucharle- Mira, haremos una cosa. Iré a la enfermería a por algo que puedas tomar para que no suceda y continuaremos con lo que comenzamos.

-¿Eh?- se asustó desde dentro. No se la quitaba ni con un litro de agua caliente- ¡Vale, ve tú! Yo...-titubeaba- Te esperaré en la cama.

-¿Si?- preguntó ella dulce- ¿Como a mi me gusta?.

-¡Mejor, mucho mejor!-

Pansy sonrió a la puerta y salió de allí. Draco seguía adentro, miraba su cuello, el cual había quedado marcado por los labios de Pansy mientras él pensaba. Abrió la puerta con sigilo mientras miraba a ambos lados con temor.

Salió a toda prisa y caminaba en círculos, necesitaba una idea y rápido. Una bombilla se le iluminó en la cabeza. Corrió a la cama, la cual deshacía con velocidad, tomaba entre sus manos a la almohada y la colocaba en vertical. Arreglaba eso como medianamente podía y salió de el cuarto de las chicas mirando de nuevo a ambos lados.

Minutos después Pansy Parkinson pasaba con un pequeño frasco. Observaba un volumen en la cama y sonrió sensualmente.

-Draco, mi amor- se deslizó por la cama al lado del bulto- ¿Estás como a mi gusta?- esperaba una contestación pero no la tenía- Creo que ya sé lo que quieres- ella levantaba las sábanas por la zona de los pies- ¡Que empiece a comerte desde abajo!.

Se introdujo contenta para a los pocos instantes empezar a revolotear con brusquedad. Intentaba quitar las sábanas de su cabeza y cuando lo consiguió las tiró al suelo. Allí no estaba Draco, allí solo había una almohada con las sábanas encima y un palo. Ella tomó el palo, lo cual fue más sospechoso.

-¡Draco Malfoy!- gritó furiosa.

Las cámaras volvían a apagarse. La habitación volvía a dar luz. De nuevo dejaban en rostro de Malfoy al descubierto. Parecía estar tranquilo, pese a que tapara su cuello con la camisa una y otra vez.

Tenía que dar su opinión y sobre todo decidir si quería una segunda oportunidad.

-Creo que nunca me he sentido tan acosado- decía con miedo tapando el cuello- ¡Haber como borro yo ahora esto!- se quejaba- Si preguntan por el palo, pues...-titubeaba sonriendo- Ya saben, necesitaba algo grande para que creyera que era yo, Pansy Parkinson siempre va a tocar al mismo lado.

''¿Quiere una segunda cita?''. Preguntaban; al parecer no les importaba la versión del palo.

-¡No!- se adelantó antes de que pudieran engañarle- No quiero pensar más en verde, no quiero volver a estar con Pansy. Que use el palo.

No dijo nada más, se limitó a levantarse y marcharse. Antes de hacerlo miró a ambos lados de la puerta para huir sin ser visto.

Minutos más tarde se habría la puerta bruscamente.

-¿Donde está Draco Malfoy?- Pansy Parkinson cuestionaba la misma pregunta una y otra vez. Hasta cargaba el palo.

Le obligan a sentarse, a dar su opinión y si ella creía que tendría una segunda cita.

-Mi opinión es personal, a ustedes no les interesa- aclaró arreglándose la melena- Pero por supuesto que querrá una segunda cita. ¿Que se han creído? ¡Él la quería conmigo!- sonreía- Pobre, se encontraba tan mal. Pero, mañana terminaremos lo que empezamos, por que la cita es mañana, ¿No?.

''No, no habrá una segunda cita, él no la eligió. Pero por cortesía de Draco Malfoy, puedes apañarte usando ese robusto palo''.

Sus ojos se abrían como platos mientras iba cogiendo un color rojizo. Se levantó bruscamente y salió dando un ruidoso golpe. Tras unos segundos se escuchó un tremendo grito de frustración.