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Titanic — capítulo 1

Hermione era una muchacha de cabello color castaño claro y claro, con tonos diferentes que hacían a su cabello lucir raro pero a la vez tentador de tocar, además era algo esponjoso y tenía un aroma a jazmín exquisito. Sus ojos eran parecidos al ámbar. Tenía una sonrisa agradable y cada vez que reía los demás no podían evitar sonreir con ella. Era una bruja talentosa, aunque nacida de muggles y pobre en el mundo mágico, lo único que su familia poseía y que la hacía heredera de una fortuna "aceptable" (para que ella se casasé con un sangre pura, tal como sus abuelos sangre pura querían) era una piedra preciosa, un sáfiro en forma de corazón, un collar de su bisabuela Mary Jane.

Sus padres, al igual que sus abuelos y demás parientes mágicos, querían que ella se casasé con Eden Dustin Ploocrogre, un mago talentoso, de Slytherin, dos años mayor que ella. Eden, era flaco y estirado, tenía un acento pomposo que a los demás les encantaba, a ecepción de Hermione, quien debía por obligación casarse con un sangre pura.

Estaba tirada en su cama, pensando en Eden, no le gustaba, si no que pensaba en que tal sería convivir con esa serpiente rastrera. No podía soportar esa idea. Sin embargo, tenía que, si no, sería sacada de la familia y sería mandada a Rumania a criar dragones y nunca podría regresar. Se estremecío ante la posibilidad y se dió vuelta para mirar al horizonte, hacia la ventana, estaba oscureciendo... Pronto tendría que firmar en contrato.

Se dió media vuelta de nuevo, quedo mirando al techo, donde habían estrellas, las que parecían del firmamento, pero no, era un encantamiento que había aprendido tres años atrás, en hogwarts, en su último año.

Sonrió para sí misma, recordando la promesa que Ron le había hecho "prometo que me casaré contigo"... Pero esa promesa, nunca pudo ser cumplida, por ende de que el padre de Hermione no les dio su bendición, por lo contrario, dejo a Ron con un ojo morado, este huyó despavorido y Hermione quedó llorando un largo rato...

 -FLASHBACK- -Veté de aquí Weasley! Y nunca vuelvas -dijo el padre de Hermione agitando un bate de baseball. -Mirá lo que le haz hecho -dijo la madre de Hermione- ahora esta llorando por esa comadreja! -Basta! No es una comadreja, huiré y me casaré con él! -gritó Hermione y aún llorando subió las escaleras apresuradamente sin tropezarse... -FIN DEL FLASHBACK-

 Recordó sus llantos amargos, que duraron tres días; en esos cuales, no había ni dormido, comido, ni bebido. Pero había logrado olvidarse de Ron, aunque quizas estaban hechos "el uno para el otro" debía hacer lo que le convenía al futuro de su familia. 

En ese momento entro su madre a su habitación, con cara alargada, amargada y quejumbrosa. -Hermione, cambiate, preparate rápido, los Ploocroge ya estan aquí -dijo sin dejar de lado la actitud con la cual había entrado.

Ella se incorporó botezó y se paro, camino unos pasos cortos y vagos, se torció el pie, pero se paro rapidamente. Maldijo su estupidez por haber dejado su ropa en el suelo. Abrio su armario y se puso un vestido lavanda. Bajo rapidamente las escaleras y se topo con su prometido, al fin cara a cara.

Él quedo prendado con la belleza de Hermione, mientras ella tenía el presentimiento de que era un engreído, pervertido... Y muchas cosas más, aunque a regañadientes firmo el contrato.