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Lágrimas en la noche — capítulo 1

Muchas gracias por empezar a leer mi fic, espero que os guste

Tengo otro fic de Memorias de Idhún, si quiereis podeis visitarlo.

En el caso de que reciba comentarios y vea que guste, continuare este fic seguramente los viernes, aunque si no os gusta tendré dudas en si seguirlo o no, espero seguirlo. Bueno, a lo mejor entre semana hago algún capítulo, pero no será lo normal.

Disfrutad del fic!!!!

P ARTE I

HUMANA , LICÁNTROPOS Y VAMPIROS

Capítulo I Una adolescente diferente

  El sol se cernía por el horizonte de las montañas de aquel pequeño pueblo en el monte.

  En una pequeña casa del pueblo, en Canadá, se despertaba con lentitud una joven de unos diecisiete años de edad. Se levantó, dirigiéndose al baño despacio.

  Se dio una ducha con tranquilidad, dejando que el frío del agua la transpasara la piel, relajándola. Otra vez había tenido pesadillas. Las mismas pesadillas desde hacía cinco años.

  Salió de la ducha, se secó, y se miró detenidamente al espejo. Su piel nívea, su rostro de facciones suaves, sus labios rosados, su pelo negro hasta media espalda con ese flequillo inclinado que le sombreaba uno de sus ojos azules como el océano. Suspiró. Era la misma adolescente de siempre. Nada nuevo. Seguía atrapada en aquel cuerpo y en aquella vida que no la dejaba ser feliz. En la que no podía ser feliz.

  Se vistió con rapidez y bajó a desayunar. Estaba de espaldas a la puerta de la cocina, preparándose unas tostadas, cuando escuchó aquella voz derrochante de calidez que tanto conocía.

  -Buenos días- la saludó.

  La joven se giró, sobresaltada, y se encontró con un chico de unos veinte años, de cabello negro como el suyo, peinado con gomina, y unos ojos oscuros a diferencia de ella, que sonreía con amplitud. La joven respiró aire con lentitud, y sonrió al chico.

  -¿Cuándo has llegado?- le preguntó, acercándose a él lentamente hasta abrazarlo, y el chico le devolvió el abrazo, apretándola y besándola en la cabeza.

  -Hace un rato, mientras dormías- le explicó, sin dejar de abrazarla- has hablado en sueños..., otra vez has tenido pesadillas.

  La chica se soltó del abrazo, y se puso de espaldas a él, volviendo a su tarea de preparar el desayuno.

  -Después de un mes fuera y sólo dices eso- le reprochó, intentando cambiar de tema- ¿quieres desayunar, hermanito?

  El chico suspiró.

  -Sí- asintió, mirando a su hermana menor con preocupación. Hacía años que soñaba con la muerte de sus padres, no lo podía evitar. Y también sabía que ella se culpaba de lo que le ocurría a él, pues era como era por haberla salvado- no es tan malo...- intentó hacerla reír- te sientes más libre, te curas antes, eres fuerte, rápido...

  -Y las noches de luna llena de sale pelo y te poner a cuatro patas- completó la joven con culpabilidad- no debiste salvarme..., me hubiera mordido a mí...

  -Lo primero, ya no me convierto en las noches de luna llena en contra de mi voluntad, ya controlo la transformación- le explicó, y te repito que no es tan malo, además, eres mi hermana, debía protegerte...

  -Dan...

  -No Eliah- la interrumpió él, serio- ya te he dicho que tenemos que olvidar el pasado. Tú me pediste que olvidara la vez que no pude contenerme y te ataqué, y lo hice, ahora hazlo tú. Soy como soy, y no hay nada de malo en ello. Yo soy feliz como soy, me gusta como soy..., deberías aprender a aceptarte a ti misma de la misma forma que lo hago yo.

  -Soy humana- le recordó, pero él sonrió.

  -Humana..., pero diferente- le recordó, y ella llevó dos vasos de leche a la mesa de la cocina acompañados de un par de tostadas, a la vez que ambos se sentaban a la mesa- nunca quieres hablar sobre tu don...

  -No es un don- discutió ella- y sabes que no me gusta hablar de ello.

  -Nunca quieres hablar de eso- le recriminó Dan- sin embargo, puedes hacer cosas expectaculares..., y te limitas a encerrar tu poder en tu interior. Nunca lo usas.

  -Ya soy bastante rara de por sí, no tengo por qué serlo aún más- le dijo, empezando a desayunar como si nada- no pienso utilizar mi poder. No quiero hacerlo.

  -Pero Eliah...

  -Dices que puedo hacer cosas geniales con mi poder- repitió ella, con voz seria- pero ten en cuenta que también puedo hacer cosas horribles.

  -Tú nunca harías nada malo...

  -¿Y si algún día no pudiera controlarlo?- preguntó sin esperar respuesta alguna- ¿te has preguntado alguna vez qué pasaría si hiciera daño a alguien?¿qué pasaría si me descubrieran?

  -Si lo usas correctamente no te pillarán- le dijo por milésima vez en ese año- además, si nunca lo usas, no podrás aprender a controlarlo, y entonces sí te podrías descontrolar.

  -Si nunca lo uso no me descontrolaré...

  -Algún día tendrás que usarlo porque no te quede más remedio...

  -Eso no lo sabes- dijo ella, mientras se bebía su vaso de leche de un sólo trago y se puso en pie, caminando hacia el salón. Se colocó una chaqueta negra para ir a su primer día de clases, y se dirigió de nuevo a la cocina, le dio un beso a su hermano- recoge tú el desayuno.

  -No creas que te librarás de la conversación- le edvirtió, mientras ella caminaba hacia la salida de la casa- siempre haces lo mismo, intentas huir, pero algún día no podrás huir, piénsalo.

  La chica se colgó a la espalda su mochila, y salió de la casa, dirigiéndose a su coche, un Toyota Celica de color negro. Le gustaba ese color.

  Se sentó en el asiento del piloto, observando como su hermano la miraba desde la ventana de la cocina, algo molesto porque, como siempre, huía de la situación. Pero no podía evitarlo, era así de cobarde...

  Suspirando, arrancó el motor, que sonaba muy bien sobre sus oídos. Una de las cosas que la calmaban era conducir además de dibujar, mirar el cielo de noche, pasear por el bosque y nadar.

  Enseguida empezó a conducir hacia el instituto del pueblo, sin estar preparada a su primer día del curso. El año pasado había odiado cada día de clase en aquel lugar, pues se había mudado el año pasado, y deseaba que este curso no fuera igual.

Muchas gracias por leer mi primer capítulo, espero que os guste y dejéis comentarios, por favor, quiero seguir este fic...

Cuidaos

Besos