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Recuperarte — capítulo 1
Disclaimer: Nada me pertenece, excepto mis ideas. El resto, como personajes y demases es propiedad de Jk Rowling.
Bien, he eliminado algunos fics, para poder sacar otros dos. Jeje, no se asusten, yo los culmino todos. (Bueno, si vida me queda para eso je) Saludos y besos.
Hermione sonreía, mientras Draco, jugaba con su pequeña hija. Tenía cinco años de edad y sonreía, al ver a su "padre".
- ¿Dónde está mi piojosita, hermosa?- preguntaba Draco y la pequeña niña de cabellos castaños, corría hacia él con una risa juguetona. Hermione, les contemplaba desde el salón y sonreía, mientras Draco intentaba hacerle cosquillas- ¡La pequeña piojito, corre!- gritó Draco y la niña corría en dirección a su madre. Se apoyaba en sus piernas y miraba a su padre, con una sonrisa.
Habían pasado 6 años, desde que su esposo o su ex esposo, se había marchado. Tenía una importante tarea y parecía, que regresaría pronto. Sin embargo, eso jamás sucedió y ella se quedó sola y desconsolada. Sólo estaba su pequeña hija Alessa.
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Alessa, cariño, es hora de dormir.
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¿No puedo jugar más?- preguntaba Draco y Hermione, se reía de sus chistes. La dejó ir, acariciándole la cabeza y miró a Hermione. Ella, le dio un beso y se dirigió a cambiar a su hija, para acostarla.
Afuera, hacía un tiempo terrible. Una figura negra, entre las sombras, caminaba hacia aquella puerta de caoba. Con una sonrisa vacía, se imaginaba la regañina que su esposa le diría o, se imaginaba que lo recibiría con los brazos abiertos. Cual fuera el momento, estaba feliz de regresar a casa.
La puerta se abrió con suavidad y comenzó a caminar hacia adentro. Dejó el pesado saco, ya por la humedad, en un perchero y miró a su alrededor. La casa, no era como la recordaba. Caminó hacia la habitación de su hija, al escuchar murmullos. Al ver hacia adentro, no podía creer lo que estaba sucediendo.
- Vamos a dormir, Draco.
*¿Vamos a dormir, Draco?*Severus siguió su camino, mientras Hermione se decidía por irse. Mientras caminaba hacia afuera, se topó con la figura y el cuerpo de su esposo, a quién no veía desde hacía tanto tiempo ya.
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¡Severus!- chilló ella, llevándose las manos a la boca. El aludido, entendió el mensaje de inmediato y una ira, invadió su cetrino cuerpo.
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¿¡Cómo te atreves!?- dijo, y su expresión podía asustar a cualquiera- ¡Teníamos una relación, un compromiso! ¡Una hija!- miró a Draco- ¿Qué le has hecho a mi esposa? ¡Dime, qué le has hecho, Draco!
Severus estaba alienado. Draco, no quiso hablar y miró a Hermione. Cualquier palabra que dijera, Snape, no le creería. La joven de inmediato, cerró la puerta del cuarto de su hija. Snape, la miraba con fiereza.
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No es nada serio- le dijo ella, tratando de calmarlo- Creía que...
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¿Que no volvería? ¡Entonces es eso, querías que no volviera para estar con él!- le dijo, señalándolo con su puntiagudo dedo. Draco, negó con la cabeza.
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Hermione, necesitaba compañía.
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Y se la iba a dar, el padrino de mi hija- se quejó Snape y Hermione, trató de calmar a los dos hombres- ¡Qué bajo caes Draco!
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¡No es mi culpa, que usted se desapareciera!
Severus despegó los labios y luego, cerró la boca en un gesto desagradable. Miró hacia la habitación de su hija y esbozó una sonrisa a medias.
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Iré a ver a mi hija.
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No, ella duerme ahora- objetó Draco y Snape, no retrocedió.
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Es mi hija y quiero ir a verlo.
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Seguro ni le recuerda. Usted, ni tiempo se tomó para ella.
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¡No seas insolente!- espetó, desencajado.