← Paternidad · de
Paternidad — capítulo 9
Hermione suspiraba con enojo. ¡No podía recordar nada! Era como si el acciente, hubiese acabado con su memoria ¿Por qué? Ron, estaba a un lado, revisando los artículos del profeta. Ninguno hablaba de su hija.
-
¿Estás segura de que...?
-
Sí, seguro estaba en el auto conmigo. Si dicen que habían dos personas...estábamos juntas- dijo su madre- pero no sé nada de lo que sucedió después, ni antes.
Draco, observaba a su hija que seguía durmiendo. Apretaba un pañuelo con sus manos y se chupaba un dedo. Le retiró el dedo y acomodó su cuerpo, para que estuviera recto. la cobijó y la miró. ¿Por qué él y Hermione, estaban peleando? Ella no podía ser la madre, ¿O sí?
Mientras dormía, otro recuerdo regresó a él. La niña que corría en aquella enorme casa, era su pequeña. Su madre la correteaba, para meterla al baño. Parecía ser Hermione. Se encerró en el baño y dejó a su hija en la tina. Tendría unos 3 años.
Salió para buscar una toalla, mientras Draco regresaba. Observó a la pequeñita, que estaba sola y la sacaba del baño. Su hija estaba muy juguetona y no dejaba de mojarle.
Salió del baño, colocándole las pijamas. Era un overol, muy simpático y su bebita no dejaba de correr con el. Se veía muy graciosa para su padre.
"Te caerás" Le había dicho. Al terminar de bajar, escuchaba una conversación muy curiosa que mantenía Hermione, en el teléfono. Él nunca entendió el uso de ese aparato, pero ella parecía necesitarlo. Algo decía, que le había causado mucha rabia interna.
Luego ocurría la discusión en el salón. Los padres no dejaban de gritarse, mientras la niña lloraba enfrente de ellos. Hermione, no estaba en sus cabales y parecía que perdería la cordura muy pronto.
"No vas a llevártela" Le informaba, pero la mujer le lanzaba un hechizo, que lo dejaba en el suelo y no podía recordar nada.
Despertó, preocupado. Su movimiento, perturbó a su hija que soltó un pequeño quejido y se movió hasta estar boca abajo. Miró a su padre y él, la contempló por un rato.
¿Qué pudo haber sido ese mensaje, que le incomodara tanto? Su pequeña cerró los ojos y ahogó un bostezo. Se cobijó cerca de su padre y volvió a dormir. Seguramente, podía recordar un poco más... si se esforzaba.
¡Y sucedía! ¡La conversación estaba clara en su mente! Hermione Jane Granger, dudaba de que ella fuera su hija. Hablaba con alguien acerca de una prueba de confirmación. Seguramente ella, había tenido un affair con alguien. Ahora lo recordaba todo. Se levantó de la cama, con mucho cuidado y buscó su varita.
Hermione miraba por la ventana y trataba de pensar. Mientras miraba, una idea llegó hasta su cabeza. Era una imagen borrosa. Cabellos rizados y, ojos...no se vislumbraba muy bien, pero ese era un gran paso. Lo otro que veía, era una pequeña manchita que su hija tenía en el glúteo derecho.
Draco se detuvo en el salón y miró en dirección a la chimenea. ¿Qué tan difícil podía ser el encontrarla? Seguramente... no, no debía reaccionar de esa forma. Cambió de planes y pidió la ayuda de Snape.
-
¿Qué es lo que sucede contigo?- le preguntó Severus y Draco, se disponía a hablar cuando escuchaba los torpes pasos de su hija. Se rascaba un ojo y traía una pequeña almohada. A ella no le gustaba la oscuridad.
-
Perdóname- le dijo él, levantándola- no quería dejarte sola- dijo, cuando tenía los ojitos llorosos- Necesito hablarle de Hermione Granger.
-
¿A mí?
-
Sí, supongo que usted sabe que tuve una hija con ella.
-
Sí, aún recuerdo...- le dijo Snape con desdén.
-
Hábleme de eso.