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Se acabó el color — capítulo 3
Tonks deshacía la cama donde Snape y ella tenían que dormir. Ambos se acomodaron según sintieron su derecho, se acostaron. Pasaron largo tiempo mirando al techo y luego ambos al unísono, dijeron un.
"No".
Se levantaron y lo intentaron de nuevo. Tonks tomó las almohadas que le gustaban y Snape la posición que le evitaría mirarla. Volvieron a acostarse y solo dijeron otro "No".
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No vamos a dormir- dijo Tonks- por que el problema, ¡Eres tú!- le espetó y se lanzó en la cama- ¡No quiero dormir contigo, y con todo lo que conlleva esa palabra.
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¿Y crees, que yo sí quiero dormir a tu lado?
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No sé, quizá quieras aprovecharte. Como a nadie le importas- suspiró y le dio la espalda- Buenas noches, o lo que sea.
Mientras estaba "durmiendo", Tonks sintió el gusanillo mágico, de la culpa. Había sido quizá, un poco dura. Bueno, era Snape, pero ni siquiera él, se merecía semejante comentario. Se dio la vuelta para mirarlo. Era la primera vez, que lo observaba dormir. Se veía tan distinto, cuando lo hacía. Suspiró y pensó, que en cuanto se despertara, quizá podría disculparse. Luego de eso, volvió a quedarse dormida. Al final, tuvo que ceder al sueño.
Al despertarse, las cosas estaban "ligeramente" cambiadas. Comenzando por que Snape no estaba en la cama. Ella, se sentó en la misma y se preguntó si se había ido. Bien, eso finalizaba el matrimonio. Había sido más corto de lo que hubiera pensado antes. Un momento, ¡ni siquiera llegaron a casarse! Mucho mejor.
Bajando las escaleras de aquella casa, ella supo por qué Snape no estaba en la cama. Estaba sentado en el sofá y bebía, parecía afligido. ¡No le iba a decir que le había dolido su comentario! ¿O sí? Pues, no lo pensó dos veces y se acercó al sofá. Severus, no alzó la cabeza al verla.
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¿Tan pronto y bebiendo?
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Déjame en paz...- fue su comentario y Tonks, ceñuda, se cruzó de brazos.
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No me digas que lo que te he dicho, te ha dolido.
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No lo ha hecho- dijo, a la defensiva.
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Pues no parece. ¿Bebiendo para intercambiar penas por ebriedad?
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¡Te dije que me dejaras en paz!- se qejó y su voz, no la erizó ni mucho menos, la enfadó. Solo era una voz lastimera.
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Mira Snape, sé que no debí decir lo que dije. Bien, lo siento. Ya lo dije ¿Te parece?
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Cállate- anunció y se levantó- no necesito tus disculpas...
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Es enserio, lo siento ¿entiendes? Deja de embriagarte como un tonto y suelta esa botella.
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¿De verdad?- preguntó y Tonks asintió, cuando él le daba la espalda- ¿Sabes algo Nymphadora?
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¿Qué?
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El papel de preocupada no te queda en lo más mínimo- dijo y dándose la vuelta, le sonrió- pero gracias por la disculpa.
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¡Estabas mintiendo! ¡Eres un maldito infeliz!
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¿Cómo se sintió?- le preguntó y Tonks tomó uno de los cojines del sofá y se lo aventó. Apenas lo rozó, pero Snape siguió riéndose socarronamente. Tonks se sonrojó y su cabello rosa chicle, reapareció en un santiamen. Miró el rostro de Snape y sintió que lo mataría.
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Lindas pijamas- le dijo Snape, cuando ella llevase unos cortos pantaloncillos. Ella se apresuró en taparse.
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Claro, como tú pareces un fortín a la hora de vestirte...