← Sólo Evans · de
Sólo Evans — capítulo 3
Lily Evans, regresaba con una enorme sonrisa, a su nuevo año escolar. Parecía, que no habría más James que incomodara. Todo ¡era tan dulce! Sus amigas, amigos y sin un chico imbécil, molestándole todo el día. ¡Sería el mejor año de su vida! James Potter clon, recibía toda la información y se acomodaba como su alter ego encerrado. Tenía que tomar su vida, por decirlo de una manera creíble.
Con un suspiro de felicidad, observaba por todos los vagones, para sentarse. Estaban en uno, Remus, peter y Sirius. Remus, estaba hablando con Peter, mientras Sirius miraba por la ventana. Realmente, ¿Dónde estaba James?
Mientras caminaba, alguien chocó con ella. Sus libros se cayeron al suelo y ella, con un quejido de frustración, recordó que había alguien que chocaba con ella apropósito. En un instante, pensó en James y alzó la cabeza. Efectivamente, estaba allí.
-
Ah, ya sabía yo, que esto no podía durarme mucho.
-
Lo siento, discúlpame- le dijo y tomó sus libros- Ten, mira bien por donde caminas para evitar estos accidentes.
Sin más, la dejaba sola. ¿Qué le pasaba a James Potter? ¿Estaba enfermo acaso? Ella se encogió de hombros y le observó entrar en su compartimiento de siempre. Sus amigos, fueron los primeros en notar la diferencia. ¡Estaba peinado!
-
¿James? ¿Te sientes bien?- preguntó Remus con un suspiro- ¡has visto pasar a Lily Evans y no les has dicho nada!
-
Solo le saludé, cuando por accidente hice que sus libros se cayeran.
-
Viejo, tienes problemas- mencionó Sirius y Peter asintió.
-
¿Pasó algo en el verano?- le preguntó Peter y James, meditó en silencio.
-
Nada interesante, Pet. ¿Qué tal tu verano?
Los muchachos, se miraron. Estaban preocupados por su amigo, que parecía haber chocado con una persona normal. Lily, estaba mucho más extrañada y comentaba con sus amigas. Ellas, tampoco podían creerlo.
-
¿Estás segura?
-
Sí. Está extraño y...- quiso seguir hablando, pero Severus Snape entraba en ese compartimiento. Las chicas, le miraron y con suaves "adiós", salieron. Le dieron paso al joven raquítico, que entraba con una sonrisa.
-
¿Cómo estás hoy, Lily?
-
Pues, estoy bien. Aunque, James, se le nota un poco raro. ¿Sabes, qué es lo que le sucede?
-
¿Debería?- dijo Snape, ceñudo- No tiene importancia.
-
Pues sí. Creo que no la tiene.
Sirius, caminaba por los pasillos, estando aburrido. Mientras paseaba, observó a Lily y a Snape, que estaban juntos. De inmediato, fue a decírselo a James. Entró en el compartimiento y cerró las persianas.
-
Quejicus, está con Lily. ¿Cómo lo sacamos de allí?
-
No hacemos nada. Esperamos a que salga- dijo el joven James con mucha calma.
-
¿He oído bien?
-
Sí. Esperamos a que salga y después, charlamos con Evans. ¿Qué hay de malo en eso?
-
Viejo, estás mal- pensó Sirius en voz alta- El día que veas a Quejicus con Evans y lo creas algo de todos los días, algo normal... Es que te pasa algo.
-
Estoy bien. Ella, puede escoger los amigos que desee.
-
Claro, por supuesto.