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Historia 41784 — capítulo 2
Bella y Edward llegaron rápido al restaurante, aunque aún era temprano para cenar. Tan temprano llegaron, que ni estaban ocupadas casi ninguna mesa y así que rápidamente los atendieron.
No había mucho que decir, ellos solo se limitaban a mirarse a los ojos, y que el mundo diera vueltas si ellos así estaban felices. Hasta que Edward por fin decidió romper el hielo.
-¿Y cómo estuvo la probada del vestido? -preguntó como quien no quiere la cosa.
-Ah, pues -Bella no sabía muy bien como responder a eso -, no estuvo mal. Solo faltaron algunos ajustes que no habíamos checado la vez pasada, nada más.
Sin saber porqué, Bella no quería decirle a Edward que el vestido le había quedado grande y que lo mismo había pasado con su blusa nueva. Aunque claro, Edward no notó nada raro en esa respuesta, ya que no estaba acostumbrado a que Bella le ocultara algo, así que no había razón para sospechar de algo oculto.
La cena fue tranquila y sin nada digno de memorable mención, a menos de que hablemos de que Bella y Edward intercambiaron solo algunas palabras de lo que habían hecho en el día sin ellos.
En el camino de regreso a la casa, Edward, le dio la grata sorpresa a mi hermana de que ya tenía las reservas para la Luna de Miel, aunque no especificara cual sería exactamente el destino, pero aun así eso hizo que Bella se emocionara mucho más de lo que ya había estado en todo el día.
-Pero no llores amor -le dijo Edward al ver que ella lagrimaba.
-Si no estoy llorando -replicó mi hermana, tratando de limpiarse las lágrimas de los ojos y tapando algo su nariz, poniéndose el dedo horizontalmente debajo, ya que se le empezaba a escurrir.
-Bella, por favor, claro que estás llorando -volvió a afirmar Edward, ahora volteando completamente la cabeza hacia ella para comprobar que lo que decía era efectivamente cierto.
-¡Edward! No quites las vista de la carretera.
Edward se limitó a hacer un gesto con los ojos, ya que Bella siempre se preocupaba por ese pequeño detalle cada que iba en auto con su prometido.
-Vamos, cariño, no es para tanto -volvió a retomar el tema.
-Pero si es que no estoy llorando. Solamente se me empañaron los ojos porque si -dijo algo irritada Bella.
Y acto seguido, Bella dio un fuerte y sonoro estornudo que hizo que Edward diera un respingo.
-Claro que no estás llorando -repitió Edward -. Bella, te has resfriado, ¿no trajiste nada con que taparte?
Bella solo dijo que no con la cabeza.
-Creo, que mejor te llevo a casa, ya -dijo en tono suave Edward.
-No…
-Claro que si. Se te puede alterar, y luego no querrás pasar tres días en cama, ¿verdad? -Edward miró a su novia con una sonrisa pícara.
-Mmm, ¿qué tal si, si quiero? -Bella puso cara seductora.
-Oh, eso cambia mucho las cosas -los dos se echaron a reír.
Llegarona la casa tan solo unos minutos después, pero Bella ya empezaba a estornudar constantemente, y eso preocupó algo a Edward. Así, que pronto sacó el teléfono de su bolsillo y empezó a marcar supongo al doctor. Pero Bella fue más rápida y se lo quitó de las manos.
-Vamos, es solo un resfriado -rezongó Bella -. Una simple gripe, no hay de qué preocuparse.
-Ay Bella, deja que me encargue de ti -Edward la miraba tiernamente -.Pronto seremos marido y mujer, y yo me ocuparé de ti, sólo de ti. Así que, ya vete acostumbrando.
-Si, pero no soy una niña chiquita, Edward -dijo rápidamente Bella -. Además es sólo un pequeño res-fria-do. Nada más.
-Está bien. Pero avísame si tienes malestar ¿si? -Edward habló como si se lo estuviera diciendo a un bebé.
-Si papi -y Bella dibujó una gran sonrisa traviesa en su cara.
-Así me gusta. Y ahora creo que deberías entrar y meterte a la cama. Ya es tarde.
Edward besó la frente de Bella, esperó que ella entrara a la casa y se fue en su auto.
Cuando Bella entró a la casa, lo primero que hice fue invadirla, para que me contara, todo, con lujo de detalles lo que había sucedido.
-Nada nuevo. -respondió al verme.
Pero nadie le quitaba esa gran sonrisa que traía en la cara. Aunque había algo raro. Tenía la nariz roja y parecía que había estado llorando.
-¿Qué te pasó, Bella? -pregunté -Estás feliz, pero pareciera que lloraste. ¿Tan buena estuvo la sorpresa?
-Alice, es que he pescado un resfriado eso es todo. Y si, la sorpresa fue muy buena -y al decir eso, su cara se le iluminó aún más.
-¿Enserio? A ver, cuenta.
Enseguida la hice sentarse en el sofá de la sala. Emmett, que salía de la cocina con un gran sándwich, al comprobar que Bella ya había vuelto de su cita, porque al verme salir disparada hacia la puerta principal había hecho suponérselo, como vio que mi hermana y yo, ya estábamos sumergidas en la plática-reglamentaria-post-cita-oficial-con Edward Cullen, simplemente se dignó a rodar los ojos y subir a su habitación; esto si que era muy aburrido para él.
-Bueno pues… ¡Edwardyatienelosboletosparalalunademiel! -eso lo dijo tan rápido que casi no le entendía nada, pero mi singular, domado y profesional sentido del oído, me dijo que lo repitiera instantáneamente en mi cabeza. Y al rebobinarlo, y procesarlo unpoco más lento, entendí a la perfección.
-Oh, Bella. ¡Eso es magnífico! Qué hermoso. ¿Y a dónde se van? -ésa gran noticia me había hecho sentir mucha curiosidad.
-Pues… no me dijo, la verdad. Y no es que yo halla insistido mucho en el tema…
-Ay, Bella. Pero bueno, puedes preguntarle mañana porla mañana, a primera hora -Bella se carcajeó -. ¿Qué?
-Es que tú pareces más emocionada que yo -y terminando de decirlo estornudó muy fuerte.
-Salud.
-Gracias.
Hum, yo solo hice un puchero, no me gustaba para nada que mi hermana se hubiera enfermado de la nada.
-Pues eso es lo que yo haría si estuviera en tu lugar -le dije retomando el tema a la defensiva.
-Si, eso creo. No hubieras dejado con vida al hombre hasta que te dijera el destino de la gran noche -respondió con una voz ligeramente nasal.
-Jaja. Claro que no.
Lo me hizo recordar que eso jamás me pasaría. Mike, al paso que íbamos, nunca me propondría matrimonio, y mucho menos yo le suplicaría que me dijera donde sería nuestra Luna de Miel.La gran sonrisa que tenía se transformó en una horrible mueca. Y Bella lo notó.
-¿Qué pasa, hermanita? -preguntó algo contrariada.
-No, nada. He caído en la cuenta de que me he desvelado esperándote y mañana me espera un día muy pesado. Así que… ahora me iré a la cama -y sin más, subí directo a mi dormitorio a sabiendas de que aún era muy temprano para ir a acostarse, no quería preocupar a Bella con mis tontos pensamientos. Lo que importaba en ese momento era ella. Y justocuando ya había subido el último peldaño de la escalera: - Ah, por cierto, ¡felicidades! Y no te olvides de tomar unas cuantas pastillas para el resfriado antes de dormir.
-Si, claro…
^^ otro cap mas xD,
fic en general dedicado a la persona qe inspiro ii protagonizo esta historia
comenten plis
atto: PiLy WeasLey*