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Corazón Latente — capítulo 10
[Narra Edward]
Llegamos a la puerta de la casa de Bella, y nos quedamos los dos inmóviles en los asientos, no habíamos hablado nada en todo el trayecto.
Bella: Edward,yo... siento mucho lo de la cafetería.
Edward: No quiero tus disculpas, Bella. No es a mí a quien se las debes.
Bella: No pienso pedirle perdón a Anne. Es ella la que ha invadido mi vida.
Edward: No te ha hecho nada-dije un poco molesto por su actitud.
Bella: ¿Como que no? Es una…-iba a comenzar a soltar todo tipo de improperios en contra de Anne, y yo no pensaba permitirlo.
Edward: ¡Basta! ¡¿Por qué va a tener ella la culpa de que nosotros estemos mal?! ¡No puedes tenerme sólo para ti todo el tiempo, Bella!-dije ya totalmente enfadado y alzando ligeramente la voz.
Bella: ¿Me estas tratando de egoísta?-dijo ofendida.
Edward: Sí. En esto eres una completa egoísta. No eres la única persona del planeta. Te quiero, pero no como para marginarme del mundo.
Bella: Entonces demuestras que has cambiado o simplemente nunca me quisiste todo lo que yo pensé que lo hacías.
Edward: Te he dicho muchas veces lo que siento por ti. Y no voy a repetirlo de nuevo. Me has hecho enojar de una manera que nunca pensé me llegarías a hacer enfadar.
Bella: Edward ¿Aun me quieres?
Edward: Dios sí, pero… me estas agobiando.
Bella: ¿Qué debo hacer?
Edward: Dejarme respirar. Dame unos días para pensar las cosas. De momento no me esperes esta tarde, ni por la noche. Y mañana dios dirá…
Bella: Está bien.-me besó delicadamente y me susurró- Te quiero.
Salió y cerró rápido, entró dentro y yo me puse en marcha a mi casa. Necesitaba reflexionar. Anne había puesto patas arriba mi mundo, pero ahora era tan necesaria para mí como el aire que un humano necesita respirar. Sentía algo muy fuerte por ella, eso estaba claro, pero no sabía con certeza si podía ser más fuerte que lo que sentía por Bella.
Cortaron mis pensamientos una llamada de Rosalie:
Edward: ¿Qué pasa Rose?
Rose: Déjate de Rose. Tenemos que hablar.-estaba enfadada, muy enfadada.
Edward: Ya estoy llegando, veo tu coche, ahora hablamos.-en su menté vi la conversación con Anne, y verla diciendo que había llorado por mí, fue como un jarro de agua fría, tanto que helaba, incluso a un vampiro.
Rose: Ya lo has visto ¿no?-dijo mientras yo salía del coche.
Edward: Sí-no tuve fuerzas para decirle nada más.
Rose: ¿Qué te parece?
Edward: Horrible.
Rose: Sí, es horrible. Anne esta enamorada de ti.
Edward: No eso, sino que llore por mi culpa.
Rose: ¡¿Y que crees que provoca el llanto?! ¡¿El aire?! Edward, mira lo que te digo: Anne está sufriendo con cada cosa que tú haces, algo estúpido como que le des la mano a Bella, para ella es la peor tortura.
Edward: ¿Y que hago Rosalie?-dije desesperado.
Rose: No sé. De momento venir a la fiesta, se ha adelantado, es esta noche. A no ser que tengas planes con Bella.
Edward: Le he dicho que me de un poco de tiempo, que necesito pensar.
Rose: Perfecto. Yo iré con Alice a las 6 a por las chicas. Ponte algo decente, ya sabes que Alice se empeña en ir a esa discoteca tan "xic" como dice ella.
Edward: La pija.
Rose: Esa. Ya sabes: ponte guapo.-entró a la casa y yo me fui al bosque, tenía que comer algo antes de volver a encontrarme con Anne.
[Narra Anne]
Entramos en casa y mamá no estaba, estaría trabajando.
Comimos unos sándwiches en plan rápido y subimos a hacer los deberes del día, puesto que por la tarde no nos daría tiempo.
Carol: Anne por favor no puedo más, esto parece escrito en indio.
Anne: Vamos, sólo es trigonometría. Me examiné de eso hace 2 años. Haber...-dije quitándole la hoja, comencé a explicarle como hacer el ejercicio y al final acabamos haciendo los deberes conjuntamente.
Llegaron las 5 y media, y Carol empezó a meter cosas en el bolso y a peinarse.
Anne: Te pasa el día delante del espejo ¿verdad?
Carol: Sólo lo necesario. Tú en cambio te dejas el pelo a lo loco o una coleta mal hecha y listo.
Anne: Y no olvides el moño medio desecho de estar por casa-dije riéndome. La media hora debió pasar volando, como todo el tiempo que pasaba con mi hermana, y oímos el claxon de un coche.
Carol: Vamos, deben ser las chicas.-me cogió de la mano, el bolso y estiró, precipitándonos escaleras abajo, y por una vez: no me caí.
Alice: ¡Hola chicas!
Rose: Carol, más vale que tu maquillaje haga milagros porque ya le estoy viendo las ojeras, señorita.
Carol: Espera y verás.-nada más sentarnos en el coche cogió el maquillaje y empezó a esparcirlo por toda mi cara…- Hija, por más maquillaje que te echo, sigues más pálida que la leche.
Rose: Ser pálida no es malo… mira mi cutis.-dijo acariciándose la cara a si misma, todas soltamos risas estridentes.
Alice: Modestia aparte, eh, hermanita.
Carol: ¿Hermanita? Pensé que era la hermana de Jazz.
Rose: Ja, ja y lo soy, somos gemelos. Pero como ya debes saber, y comprenderás al ver a mis padres, somos adoptados.
Alice: Todos.
Anne: Es cierto, Carlisle y Esme no tendrán más de treinta años. Son guapísimos, parecen actores de cine. En realidad la casa de los señores Cullen es como una película.-dije riéndome
Carol: Bueno, explicármelo con más detalles.
Alice: Pues mira, Jazz y Rose son gemelos y si que tienen parentesco con la familia Cullen, son sobrinos de Esme, y al morir sus padres vinieron con nosotros que somos adoptados.
Anne: Vaya lo siento, esa parte yo tampoco la sabía.
Rose: No pasa nada, éramos muy pequeños y ser parte de la familia Cullen es lo mejor que nos a pasado. Yo encontré a Emmett, y mi hermano encontró a este bichito.-dijo riéndose de la cara de niña buena de Alice.
Carol: Entonces ¿todos tienen pareja en la familia menos Edward?
Rose: Digamos que es el bicho raro-dijo de broma y Alice le pellizco-¡Hey! Ya sé, ya sé… es tu hermano de toda la vida.-puso los ojos en blanco- Ellos dos tienen un vínculo especial, es como si de verdad fueran hermanos.
Anne: Mejor llevarse bien que mal.-entonces pareció que todas notaban como mi optimismo inicial decaía, así que pusieron la música a tope y comenzaron a cantar.- ¡Me vais a destrozar el tímpano!
Carol: Haber guapita, hazlo tú mejor…
Anne: No creo que sea buena idea-dije ruborizándome.
Rose: Está bien, cantamos cada una un cacho de una canción y empate.-dije sonriendo.
Comenzó a jugar con la radio, y finalmente cantó. Su voz era tan melodiosa, como un ángel. Después prosiguió Alice, tenía una voz sumamente aguda, casi parecía que podía romper un cristal. Poco a poco comenzaron los gallos de mi hermana, lo cual me produjo una sordera momentánea y una carcajada impresionante.
Carol: Está bien, te toca mona-dijo con malicia.
Anne: Es que…
Alice: Venga, no nos reiremos-miró ami hermana como diciéndole que al menos lo intentara.
Anne: Vale…-comencé a cantar bajito, pero poco a poco me animé, hasta el punto de mirarlas, estaban atónitas, con los ojos como platos y con la boca abierta. Paré de cantar- ¿Qué pasa chicas, tan mal lo he hecho?
Carol: ¿Desde cuando sabes cantar?
Anne: Emm, siempre he cantado así.
Alice: Woh…
Rose: Más que Woh.
Anne: Por favor sólo a sido una canción, prometo no volver a hacerlo nunca más.
Alice: ¿Qué no piensas utilizar esa arma que dios te ha dado?
Anne: Lo sé, es horrible. ¿Qué?-no entendía nada.
Rose: Me cuesta alabar a personas que no sean yo misma… Pero chica, tienes un don.
Anne: Pero si parece que me estén matando.
Carol: Si te decimos que cantas bien, es que cantas bien.
Anne: Sí, señora-dije haciendo un saludo militar.
Alice: Se te va a acabar el buen humor. Acabamos de llegar.
Anne: ¡Oh Señor! ¡¿Qué te he hecho yo para merecer esto?! ¡¿Qué?!-dije mirando hacia arriba con los brazos extendidos en dirección al cielo.
Carol: Que melodramática hija...
Rose: ¿También eres actriz?-todas nos echamos a reír y bajamos del coche.
Alice: Primera parada: ropa.
Anne: ah, que hay más de una parada -dije resignada.
Se rieron y entramos en la tienda, parecía un complot para matarme lentamente con cada prenda de ropa de la tienda, todo era tan… llamativo.
Carol: ¡Oh, este vestido te quedará genial, Anne!
Anne: ¿No hay algo más… de mi estilo?
Alice: No refunfuñes y pruébate este también.
Rose: Oh, y este.
Anne: Ya de paso la tienda entera ¿no?-dije sarcástica
Alice: No me tientes que soy capaz.
Anne: Vale, vale, me callo y me pruebo.-dije haciendo como que cerraba con llave mi boca.
Llegando a los probadores vi un vestido que me pareció más... para mí. Carol me había puesto un conjunto verde, Rose otro naranja y Alice uno de color azul. Este llamaba menos la atención, o eso me pareció a mí, era negro, aproximadamente llegaría hasta las rodillas, y la verdad si no fuera porque vi el escote me parecería perfecto. Aun así me parecía una buena opción, ya que tenía el mismo o un poco menos que los que habían cogido las chicas.
El escote era algo raro la verdad, era una especie de palabra de honor, pero era más bien suelto, y se formaban algunos pliegues. La espalda me quedaría al descubierto, pero con una buena chaqueta que además disimulara mis blancas y flacuchas piernas quedaría bien. Lo cogí y entré en los probadores.
Alice: ¿Como vas?
Anne: Me estoy probando el de Carol primero. Por dios, parezco una lechuga-en ese momento corrieron la cortina para verme.
Carol: Le queda divino. Como yo dije. No hace falta que te pruebes más.
Rose: Aun falta que se pruebe el mío mona.-me dio un ligero empujoncito y corrió la cortina. Me deshice como pude de el vestido que había escogido mi hermana, y me enfundé, porque no se podía llamar de otra forma ya que me iba a presión, el vestido de Rose.
Anne: Hoy la cosa va de verduras. Ahora soy una zanahoria.-dije saliendo del probador haciendo un poco el tonto.
Rose: Perfecta.
Alice: Ahora toca el mío. Y no será ninguna hortaliza-dijo sacándoles la lengua.
Entré nuevamente en el probador y me puse el vestido de Alice, era bonito, pero con demasiado glamour para mí.
Anne: Ya.
Alice: Decidme si el azul no le queda mejor-dijo con tono de superioridad fingido.
Carol: Está bien, le queda como un guante.
Rose: Tenías razón-dijo remolona.
Anne: Ahora vengo.-entré de nuevo en el probador y me puse el que yo había escogido, me miré en el espejo y no me vi tan horrenda como esperaba, titubeé un poco pero salí fuera, y todas se quedaron heladas.- No está tan mal ¿no?
Alice: ¿Dónde lo has encontrado?
Anne: Viniendo hacia aquí.
Rose: Qué pena que no te lo hubiera dado yo.
Carol: Y luego decías que no tenías gusto para la ropa.
Anne: ¿Os gusta?
Alice: Precioso, solo esa palabra.
Rose: Estás guapísima.
Carol: Sí, pero si no te sientes a gusto con éste, siempre puedes escoger el mío.
Anne: Tendrás morro-dije haciéndole cosquillas.-En fin, os toca, yo me quedo con éste, pero voy a necesitar un abrigo.-se le iluminaron los ojos a todas- Por favor, no muy llamativo-todas salieron corriendo y me dejaron ahí, sola. Al volver Carol jadeaba, Rose iba tan tranquila y Alice dando saltitos.
Alice: ¿Qué tal éste?-mostró un abrigo plateado.
Anne: Alice, ¿Qué es para ti no llamativo?-se echó a reír e inmediatamente lo descartó.
Rose: El mío si que es poco llamativo, hubiera preferido que llevaras uno más despampanante.
Anne: Es negro. Está bien, pero tanto negro voy a parecer un código de barras entre mi color de piel y toda la ropa.
Carol: Haber si éste te gusta.-me enseñó una gabardina blanca.
Anne: Me encanta. Déjamela ver -la cogí y me la probé.
Alice: Preciosa.
Carol: Es que tengo un estilazo-dijo tocándose el pelo y echándolo hacia Rosalie. Era única en tocar las narices.
Rose: Tengo los zapatos perfectos para esto. Y los he visto en el escaparate de enfrente.
Anne: Vale, luego miramos ahora a por vuestros vestidos.
Carol: Quiero probarme ese naranja que habías cogido Anne.
Rose: El que he escogido yo, que coincidencia-Carol le sacó al lengua y entró al probador.
Al final fuimos a pagar, Carol se había enamorado del espejo al verse con el traje naranja, Rosalie escogió uno rojo chillón, casi se parecí al de su coche. Y Alice estaba preciosa con un vestido azul celeste.
Entramos acto seguido en la tienda de zapatos que había dicho Rosalie.
Rose: Estos, estos son perfectos.
Anne: ¡Pero si llevan tacón!
Alice: Cielo, no siempre puedes ir con deportivas-dijo mirando mis Vans recién estrenadas.
Anne: Son muy cómodas, y las converse igual. Además son prácticas para gente patosa, como yo.
Carol: Vamos, te sujetaremos.
Anne: Como os odio-dije entrecerrando los ojos y cogiendo de mala gana las sandalias negras que me había tendido Rose. Me las coloqué y me levanté como pude.
Alice: Ahora una manicura francesa y preciosa. Y del peinado me ocupo yo.
Anne: Sí, teníais razón y os quedabais cortas. ¡Esto es peor que el infierno!
Carol: Tranquila, pasará. Uy que chulas.
Rose: Bueno, yo me quedo con estas.
Alice: Estas me quedan genial.
En definitiva, no tenían remedio. Acabamos ya las benditas compras y nos pusimos camino a casa. En el camino volvimos a cantar y ha hacer el tonto.
Alice: Abajo señorita, tengo mucho que hacer contigo.-me arrastró hasta la entrada, entonces llamó y abrió mamá.
Katherine: Hola.
Alice: Hola señora Williams. Soy Alice Cullen, y ella es Rosalie mi prima.
Katherine: Oh hola. Anne, Caroline, podíais haber avisado y preparaba algo de comer.
Rose: No se moleste de verdad, solo venimos a cambiarnos.
Katherine: ¿Me he perdido algo verdad?
Anne: Esto mamá, es que las chicas habían pensado salir esta noche a dar una vuelta. ¿Te importa?
Anne: Esto mamá, es que las chicas habían pensado salir esta noche a dar una vuelta. ¿Te importa?
Carol: No estamos en temporada de exámenes.
Alice: Cierto.
Rose: No volverán tarde, y además las traeré a casa yo, y créame, nunca bebo.
Katherine: Está bien. Más os vale sacar buenas notas.
Carol: Sacaremos matricula de honor si hace falta-dijo abrazándola.
Anne: No te pases…
Entremos y fuimos todas directas a mi cuarto.
Alice: Vale, nosotras ya nos hemos duchado así que si queréis ducharos nosotras iremos vistiéndonos…
Anne: Yo voy primero que tu Carol, tardas veinte siglos…-fui al baño con las cosas pertinentes. Me relajé un poco con mi típica ducha de agua fría, era lo mejor para aclarar las ideas, y aunque aquí hacía frío, en San Diego era como una bendición el agua helada. Al salir me desenredé el pelo, que no sabía porque había captado el olor a lavanda más que nunca. Salí del baño y avisé a Carol que estaba buscando unos pendientes o algo así en su cuarto.
Cuando llegué al mío Rose y Alice estaban ya listas y perfectas.
Alice: Bueno, ahora me toca a mí arreglarte.
Anne: Ay madre…
Rose: Tranquila tiene buena mano para le maquillaje.
Anne: ¿Maquillaje?-dije con pavor.
Alice: ¿Qué pensabas que irías con un vestido precioso y la cara sin arreglar? Además hoy tu hermana me prestará unas cositas para arreglarte el pelo.
Anne: Hoy es el peor día de mi vida-dije refunfuñando, sabía que no era cierto, y ellas también.
Alice comenzó a "trabajar" como ella decía, al rato dijo: Alice: Lista, está preciosa.
Anne: No me puedo creer que me haya dejado convencer para hacer esto.-dijo haciéndome la deprimida.
Rose: A ver-se giró hacia donde yo estaba- Alice, he de admitirlo, eres una diosa del estilo.
Alice: Ya lo sabía-dijo presumida- ¿Carol estás lista?
Carol: Si un segundo.
Anne: Venga, que ya es como la trigésimo novena vez que te miras al espejo desde que hemos vuelto.
Carol: Uy chica, ya estoy.-el vestido le quedaba genial. No parecía una zanahoria a diferencia de mí con el mismo.
Rose: Que guapa.
Alice&Anne: Sí.
Carol: Esto no vale. Mi hermana no puede estar más guapa que yo-dijo medio haciéndose la dolida- Anne, estas preciosa.
Anne: Gracias. Bueno vámonos ya que llegaremos tarde.
Alice: Si venga.
[Narra Edward]
La tarde se me hizo mucho más larga de la cuenta, supongo que eran las ganas de verla.
No tardé mucho en subir a mi cuarto, y comprobé que Alice me había dejado la ropa encima de la cama, en una funda negra. Abrí la cremallera y vi en la percha una nota, antes de leerla eché una ojeada a la ropa, era un pantalón de traje negro, con americana a juego y una camisa blanca. No entendía el porque de la chaqueta, si y no pasaba frío.
Abrí la carta y en ella ponía:
"Deja de buscar razón a lo de la americana. Si todo sale como yo quiero, Anne tendrá frío. Arréglate un poco anda. Nos vemos esta noche hermanito. Alice"
Esta pequeñaja estaba en todo, como me gustaba que fuera mi hermana, nos habíamos llevado genial desde siempre, y cada día que pasaba nos llevábamos mejor. Bajé hasta el cuarto de Emmett y comprobé que había hecho lo mismo con él:
Edward: ¿Ha qué hora hay que estar allí?
Emmett: A las 8.
Jasper: ¿A vosotros os ha puesto traje también?
Edward: No te quejes que a me a puesto también americana.-los dos rieron-Según ella, Anne tendrá frío.
Emmett: Nuestra pequeña bailarina tiene calculado hasta el último detalle.
Jasper: Los trajes son iguales, salvo por la gama de color. El de Ed negro, el tuyo, Emmett, azul marino, y el mío una mezcla rara de los dos.
Edward: Bueno comencemos a cambiarnos que sin las 7.
Jasper: Estás nervioso.-era una afirmación.
Emmett: No puede evitarlo, espera mucho de esta cita-dijo poniendo morritos e imitando el sonido de los besos. Le empuje un poco y los dos comenzaron a reírse.
Edward: La verdad, si espero mucho de esta noche.
Jasper: Siento aguarte la fiesta Ed, pero… ¿Y Bella?
Edward: Puff… no se, está en esa fase de querer controlarme todo el tiempo y me agobia.
Emmett: ¡Mal royo!
Edward: Es que ellas son tan diferentes y a la vez tan parecidas…
Emmett: Ya ves, las dos con el mismo mal gusto para los tíos.-le volví a empujar ligeramente y nos reímos.
Edward: La verdad, no se que voy a hacer mañana, pero hoy tengo claro que haré lo que en ese instante quiera hacer.
Salí de la habitación y comenzamos a arreglarnos. A las ocho menos cuarto ya estábamos los tres listos, y con nuestra forma de conducir, llegaríamos sobrados. Entonces vinieron Esme y Carlisle que estaban en el pueblo:
Esme: Chicos, que guapos. ¿Dónde vais así de arreglados?
Emmett: De fiesta-tocó el traje- exigencias de Alice.
Carlisle: Vaya, así que nos dejáis la noche libre.
Jasper: Si-dijo sonriendo.
Emmett: Haber que hacéis eh papis…-dijo dándole con el codo a Carlisle.
Esme: ¡Emmett! Anda iros ya que llegareis tarde.
Edward: Mañana cazaremos por aquí, no me motivan mucho los ciervos, pero no me apetece ir de excursión.
Carlisle: Nosotros fuimos la semana pasada con Alice.
Jasper: Y yo con Emmett anteayer.
Emmett: Ve con Rose, que aún no ha ido.
Edward: Bueno, ya lo pensaremos luego. Adiós.
Emmett: Ya sabéis papis…-dijo guiñándoles un ojo mientras salía.
Jasper: Hasta luego-salimos de casa y los chicos se empeñaron en que llevara el Volvo yo aparte y ellos el Jeep. No entendí el porque hasta que Emmett pensó: "Esta noche éste triunfa con Anne"
Edward: Emmett…-dije con tono severo aunque se veía que estábamos bromeando.
Emmett: Es verdad-Jasper no intentó meterse en la conversación, ya estaba tan acostumbrado el pobre, que si veía que no entendía algo, lo dejaba correr. Llegamos al local a las 8 en punto, las chicas aun no habían llegado, lo supe más que nada porque no olí el perfume de Anne.
[Narra Edward]
Entramos y el ambiente ya estaba bastante caldeado, música a tope, focos por todas partes y alguna que otra persona que ya iba contentilla. Entonces escuché el pensamiento de Alice: "maldito viento, está despeinando a Anne, con lo que me a costado peinarla. Tiene el pelo muy rebelde."
Me eché a reír, en realidad, toda Anne era como su pelo, rebelde, indomable, único.
Entró Rosalie que fue directa hacia Emmett.
Rose: Se te va a caer la baba hermanito-detrás entró Carol, que miraba de un lado a otro intentando localizarnos mientras dejaba la chaqueta en el guardarropas, y Rose le hizo un gesto para que fuera con ella.
Acto seguido entró Alice, me quiñó un ojo y se fue con Jasper. Entonces escuché: "Dios… no se como me he dejado convencer, Edward se tronchará de la risa nada más verme. Que vergüenza"
Enseguida me impacienté, quería verla ya, pero no miré la mente de nadie, pues prefería verla con mis propios ojos.
La música cambió y se puso a un tono casi ensordecedor, pero en medio de todo eso, la música se apagó para mí, apareció ella.
Iba con el pelo suelto y algo descolocado por el viento, aunque no mucho y menos con Alice cerca. Llevaba una gabardina blanca y, por raro que resultara, unas sandalias de tacón negras.
Me quedé embobado mirándola, ella no se dio cuenta, y comenzó a desabrocharse la chaqueta. Bajo ésta, llevaba un vestido precioso, a conjunto con sus sandalias, que dejaban ver sus claras y delgadas piernas. Preciosa, absolutamente perfecta.
Yo seguí mirándola completamente atontado. En un instante nuestras miradas se cruzaron y volví a la realidad. Ella bajó la vista avergonzada y la sangre corrió hasta sus mejillas, tiñéndolas de un tono rosáceo.
Me acerqué a ella y el tendí la mano, seguía avergonzada y pensaba: "ahora es cuando no puede aguantar al risa y dice que no era una fiesta de disfraces".
Edward: Estas preciosa.
Anne: Gra-gracias- estaba perfecta hasta tartamudeando de los nervios.
Edward: Bueno, has sobrevivido a la tarde de compras.
Anne: Sí, eso parece.-le hice un gesto para ir a la barra y que tomara algo.
Camarero: ¿Qué desean?- me tuve que contener para no arrearle un puñetazo al camarero que estaba pensando "Joder como está la chavala, quizás tengo suerte y antes de salir me la encuentro y…" y mil cosas más que preferí no leer ya que sabía que me sería más difícil controlarme.
Anne: Un San Francisco por favor.-"vaya, no toma alcohol, me será más difícil entonces" de veras desee que el camarero se fuera para no pegarle por lo que pensaba.
Camarero: ¿Y usted señor?- "espero que no sea el novio porque entonces si que me costará…" pensó.
Edward: Nada, gracias.- por fin se marchó a preparar la bebida de Anne y ella mientras tanto se volvía loca interiormente "Que mal… hoy no soy capaz de mirarle sin ponerme nerviosa. Seguro que se está aburriendo como una ostra…" El camarero volvió y le dejó la copa, yo le pagué y se fue de nuevo. Un tío se nos acercó enseguida, iba medio piripi.
X: Hola guapa…
Anne: Mmm... hola. Perdona, ¿te conozco?
X: No soy de aquí. Me llamo Austin. Te invito a otra.
Anne: Ya tengo bebida.
Austin: Bueno, en ese caso… ¿bailas?-ella me miró y pensó "Sálvame"- Oh, no te importará que baile con tu novia.
Edward: Ella… puede bailar con quien quiera-no tuve el valor suficiente para decirle que Anne no era mi novia, más quisiera yo que fuera así. Ella me miró con cara de sorpresa y se alejó cogida de la mano de aquel tipo, eso me repateó.
Comenzaron a bailar, pero de pronto la música cambió a una lenta.
Anne: Bueno ya hemos bailado-dijo haciendo un amago de irse, pero él la cogió de la cintura.
Austin: Vamos… no ha sido ni una canción… solo ésta.- ella asintió y comenzaron a bailar. Él la pegaba bien a su cuerpo lo que no me gustó ni una pizquita. Él pensaba "tiene un tacto tan suave, es tan delicada y preciosa… si la conociera un poco más seguro que me enamoraría." Y ella sin embargo pensaba "es majo, pero daría todo porque en su lugar estuviera Edward." Eso fue la señal que me hizo reaccionar, me acerqué a ellos y le dije:
Edward: ¿Te apetece ir fuera?-ella asintió y se deshizo delicada y educadamente del chico con el que bailaba.
Salimos y comenzamos a caminar hacia la parte trasera de la discoteca, que de día era un restaurante…
Edward: Bueno… hace una noche maravillosa-dije mirando al cielo estrellado.
Anne: Si.-seguía pensando "no pienso nada, no pienso nada, no pienso nada… oh, a quien quiero engañar, estoy nerviosísima. Está tan perfecto esta noche, y yo me siento tan poca cosa…"
Edward: ¿Tu, poca cosa?- "¡no me escuches!"- Perdón, pero tonterías así es muy difícil no escucharlas. Anne, de normal ya eres preciosa, pero esta noche has superado la perfección. Cualquier otra a tu lado sería como una patata al lado de una rosa.
Anne: No todas. Bella…-tenía que nombrarla.
Edward: ¿Por qué sigues con ese tema? Después de lo que te ha hecho hoy y sigues mirando por ella.
Anne: No es ella quien me ha hecho daño- dijo mientras avanzaba unos pasos, entonces recordé lo de Rose.
Edward: Oh Anne, lo siento tanto, soy un completo estúpido. Debí decir algo, frenarla, pero no me salieron las palabras.
Anne: No importa, al fin y al cabo, es tu novia…
Edward: ¡Si importa! No merecías que te tratara de esa manera. Toda la culpa es mía, jamás debí dejar que me controlara así. Pero hasta que tu apareciste no me di cuenta de cuan sumergido estaba en ella. Perdona por favor.- me agarró la cara con las manos.
Anne: Eh, no hay nada que perdonar.- se puso de puntillas. Esperaba el contacto de nuestros labios con fervor, pero ella me dio un delicado beso en la mejilla.
Su perfume me rodeó como la humedad de la mañana en Forks, sus ojos me absorbieron por completo, y no quise oponer más resistencia, quería besarla, pero ella me frenó delicadamente a 10 cm de su cara.
Anne: No quiero que hagas anda de lo que luego puedas arrepentirte Edward.
Edward: Si no te beso si que me arrepentiré.- posé mis labios en los suyos y una vez hecho, era como si no pudiera parar, como si algo me incitara a seguirla besando, y así lo hice.
[Narra Anne]
Comenzó a besarme delicadamente. Había extrañado tanto sus besos y fantaseado volver a tenerlos, que me parecía imposible que esta vez fuera de verdad.
Me agarró de al cintura y me estrechó entre sus fuertes brazos, acto seguido yo puse mis manos en su cuello. Poco a poco aumentó el ritmo del beso, hasta destruir la dulzura y el cariño, convirtiéndolo en pasión y deseo.
Normalmente el contacto de la piel de Edward con la mía me resultaba helado, pero esta vez él tenía una temperatura normal, aunque yo seguía teniendo frío, más que nada que en pleno Abril, por la noche, en Forks, y en tirantes no se puede tener otra cosa.
Comencé a temblar entre sus brazos, él me intentó separar, pero me aferré a él con todas las fuerzas que tenía y pensé: "Si me aparta de su lado tendré aun más frío"
Ahora, en vez de apartarme, se quitó la chaqueta y me al puso sobre los hombros.
Edward: ¿Mejor?- ladee la cabeza ligeramente, descubriendo así, que la chaqueta emanaba su delicioso olor. Asentí con una sonrisa.
Guarecí la cabeza en su pecho y él me frotó suavemente la espalda.
Anne: ¿Crees que esto está bien?
C'est fini. (ha habido un error en al corrección, no se ha guardado los cambios, así que, faltas de ortografía... siento que os sangren los ojos)
Bueno chicos, siento el retraso, pero es que cada vez estoy más inconforme con esta historia.
Creo que una vez acabe de publicar todo lo que tengo lo editaré y pondré el narrador convencional, ya sabéis con raya ( - ) en vez de con el nombre al principio como si fuese una obra de teatro (en que pienso poniendo narrador mezclado con formato teatral ¿?)
Como siempre digo, no ha quedado interesante pero lo mejor está por llegar (lo sé, me repito y queréis acción YA hahaha)
Besos desde el pequeño mundo de mi habitación...
Mery J Black