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Sombras — capítulo 4
Hermione, sonreía suavemente, en aquella cama. Severus, le daba la espalda y dormía profundamente. Ella, tenía algo importante que decir.
- Severus...- suspiró, el hombre no escuchaba- Severus, mi amor...
El hombre, comenzó a abrir sus ojos con lentitud. Quizá, a su esposa le sucedía algo muy importante. Comenzó a moverse, mientras ella hacía el intento de cambiar de postura para encararle. Le ayudó con mucho cuidado.
-
¿Qué sucede, Hermione? ¿necesitas algo?- preguntó, ahogando un bostezo.
-
¿Puedo decirte algo, sin enfadarte?
-
¿Qué hiciste, Hermione?- preguntó él, fingiendo un enojo. Ella, esbozó una sonrisa suave y algunas pequeñas lágrimas se le escaparon.
-
¿Puedo o no decírtelo?
-
¿Qué es...?- demandó, mirándola.
Hermione tomó su mano con mucha suavidad y la colocó sobre su vientre. Snape, no entendió su gesto; pero esperó por su explicación.
-
Creo que... voy a ser madre... y por supuesto, tu serás papá...
-
Hermione...
-
Estoy embarazada, lo puedo sentir...- sonreía, mientras Snape captaba el mensaje. Suspirando, ella se acomodaba sobre su esposo- vamos a tener un bebé.
Ella estaba descansando en su pecho, cuando Snape entendió el mensaje. La rodeó con sus brazos y dejó su cabeza sobre la suya. Hermione regresó a su posición, mientras que Snape, la cubría con las sábanas.
-
Entonces, tendremos un hijo...- meditó. Sería complicado, con Hermione lisiada. Ella, sonrió y se acomodó en la cama, a su lado.
-
Sí. Un pequeño bebé...
-
Descansa, mi esposa embarazada... Luego, lo sabremos con más detalle.
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Sí. Aunque mi instinto de madre, no me falla.
-
¿Instinto de madre?- preguntó él con incredulidad. Ella asintió con felicidad y él, le besó antes de regresar a los brazos del sueño.