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Blood Ties — capítulo 2
No podía creerlo por más que lo intentaba. No debía ser cierto el tópico que indicaba que ella debía casarse con Lucius Malfoy. Ese día, lo sacarían de la cárcel para que ambos discutieran los términos de la Cláusula matrimonial. Con un suspiro tímido, Hermione se preguntaba si Lucius, sería capaz de comérsela viva. Seguramente.
Estaba vestido como cualquier presidiario. Con un suspiro suave, miraba a Hermione y ella, sentía que su aliento se extinguía con cada bocanda de aire que emergía de sus pulmones. Su rostro, estaba sonrojado por la presión que ejercía sobre ella misma. Realmente, no quería morir en manos de un mortífago.
- Siéntense- aclaró el ministro con una voz suave. No quería, generar conflictos entre las partes afectadas.
Hermione hizo lo que le indicaron y con una inspiración rápida, miró al hombre, que sería su esposo. No la miraba, pero en cuanto sintió su vista sobre él, comenzó a mirarle lentamente. Ella, con nerviosismo, ladeó la cabeza hacia otra instancia de aquella sala. El ministro de magia, comenzaría con su charla.
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De acuerdo con la disposición ministerial que liderizo, será aplicado el projecto de reinserción mortífaga, bajo el protectorado de una pareja de preferencia, auror. Una cláusula matrimonial que le permite al afectado que contrae matrimonio con el mortífago; controlar sus acciones y decidir su destino.
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Eso es estúpido, sinceramente- dijo el hombre, arrastrando las palabras. El desdén característico, no lo perdía en lo más mínimo.
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Es la única forma en la cual, podemos asegurar que no habrán nuevos Lords en el universo mágico actual.
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Claro. Casarnos, es la mejor forma de mantenernos atados. ¿Por qué, no nos dejan encerrados en las celdas?
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No creemos que esa sea una medida efectiva.
Hermione, que hasta ahora no había abierto la boca, comenzó a hablar con lentitud. Lucius, le prestó toda su atención, mientras ella apretaba su bolso contra sus piernas en aquella sala de conversaciones.
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¿Y si un auror se niega a casarse?
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No se puede. Está firmado y adscrito a cumplirse.
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¿Por quién?
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Por Albus Dumbledore, fundador de la orden del fénix.
¿Qué diablos? ¡Dumbledore tenía que estar loco! Ella, ladeó la cabeza con pesar y se imaginó; siendo la esposa de Lucius Malfoy. A todas estas, ¿Dónde estaba Narcisa?
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Narcisa...- mencionó ella y Lucius la miró.
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Como mortífaga, también será casada con alguien más.
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¡Es mi esposa!
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Su ex esposa, querrá decir...