Un romance de locos — capítulo 2
Un aviso: Este capítulo ya está corregido, pero le saqué la´ridícula idea de las habitaciones. Ya sé que dije que no iba a cambiar los hechos de otro que no fuera "Hogwarts", pero me pareció muy estúpido, así que ahora tienen habitaciones normales.
Disfruten
Maripositaas Me senté al lado de James. Él me sonrió. Los nombres que quedaban eran pocos. Tres para ser exacta.
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Rocks, Violeta - Dijo la profesora Mc. Gonagall. Una chica de cabello corto y lacio, de un color negro brillante y unos ojos grandes color miel se dirigió al taburete. Se sentó y la directora le puso el sombrero seleccionador:
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¡¡¡GRYFFINDOR!!! -Gritó el sombrero. Violeta se levantó sonriente del taburete y fue hacia mí. Se sentó a mi lado porque ya no había más lugar.
Los dos últimos estudiantes eran de Hufflepuff. Luego de la selección de casas, la Directora Mc Gonagall se dirigió hacia nosotros:
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Es una gran alegría ver a todos los alumnos de nuevo. Este año vamos a tener a la señorita Hermione Granger en Aritmancia. - Hermione se puso de pie y nos dedicó una gran sonrisa a todos los de Gryffindor - Y al señor Ronald Weasley - Ron, que estaba sentado al lado de Hermione, se levantó y sonrió - sustituyendo a la profesora Lanebinch, en Vuelo. - Dijo algunas cosas sobre los lavabos del baño de niñas del segundo piso y luego, al fin - Buen apetito. - Los platos que teníamos enfrente se llenaron de comida.
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¡Guau! - Dije viendo las patatas hervidas de mi plato.
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No sabías nada de esto, ¿no es cierto? - Me preguntó James sonriéndome.
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No lo mencionan en La Historia de Hogwarts. - Dije en broma y mi amigo rió.
Comimos hasta explotar. Luego de la comida Mc Gonagall nos habló:
- Pueden retirarse. Prefectos, lleven a los alumnos a sus respectivas salas comunes. Sus cosas ya están en las habitaciones.
Salimos del Gran Salón y fuimos por unas escaleras.
Por aquí, Gryffindor. - Decía un chico, que supongo yo, debía ser el prefecto. Nos llevó hasta un cuadro que tenía pintada una señora gorda. - Esta es la entrada a la sala común de Griffindor. La contraseña es: Sauce Boxeador. - El retrato se abrió y nos dejó pasar por un hueco. Allí había una gran chimenea, varios sillones, butacas, mesas, etc. - Los niños duermen a la izquierda subiendo las escaleras y las niñas a la derecha. ¿Alguna pregunta?
Me dirigí a los dormitorios de niñas y abrí la puerta. Allí estaba la habitación, con cinco camas con dosel, cinco mesas de luz y cinco baúles. También había otra puerta, que deduje que sería el baño. En las dos camas más cercanas estaban dos chicas, que estaban riendo. Al percatarse de mi presencia cesaron las carcajadas y me miraron. Me aproximé.
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Hola - Saludé.
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Hola. - Repitió la chica que se había sentado a mi lado en la comida.
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¿Tu eres Violeta Rocks, no? - Le pregunté a ella.
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Si, soy yo.
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Soy Rosali Acuentes. - Me acerqué a ellas y les tendí la mano. Me la estrecharon.
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Un placer - Dijo Violeta.
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Encantada - Me sonrió la otra. - Mi nombre es Natalia Gelman.
Desempacamos y hablamos bastante. Descubrí varias cosas de las chicas: Las dos tenían un padre o madre mago y otro muggle. Luego de unos pocos minutos de hablar llegaron Las otras dos: Amalia Roberts y Katrina Lucciano. Amalia era una chica aburrida. Ni siquiera desempacó. Fue al baño a cambiarse y se durmió. Cada dos por tres nos regañaba por hablar fuerte porque "la despertábamos". Nos pusimos el pijama y nos dormimos. Nos hubiera gustado hablar más, pero no queríamos escuchar más quejas.
Al otro día nos despertamos temprano. Nos cambiamos y fuimos directo a desayunar. James todavía no había bajado, así que me senté con Violeta y Natalia. Había tantas cosas para comer, de nuevo. Me serví unas tostadas y las unté con queso, ya que odio la mermelada. Las chicas y yo charlábamos animadamente cuando llegó James. Se sentó al lado de Violeta, ya que yo estaba en el medio de las dos chicas.
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Hola chicas- Saludó James. - ¿Cómo están?
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Bien - Respondimos al unísono
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Espero que nos den un horario variado - Comentó Natalia. - Por que tener dos horas de la misma materia no me agrada. - Reímos ante su comentario. La risa de James me llamó la atención. Era dulce, sincera. Y sigo cursi, pero me dio la impresión de eso.
Seguimos charlando por unos minutos hasta que Violeta habló:
-¡Ay no! ¡Por Harry Potter! - James frunció el ceño ante esta expresión - Lo siento James. Tengo otra exclamación: ¡Por Merlín! - James Sonrió.
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Esa se usa más en mi casa. - Contestó James seguido de dos risas. ¿Decían "por Merlín"?
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Ahí viene Mc Gonagall. ¡Con los horarios! - Nos volteamos. Era cierto.
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Jovencitos: Aquí tienen su horario. Por esta semana los Prefectos de Gryffindor los llevarán a sus clases.
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Gracias - Contestamos. Chequeé me horario. Mis ojos se abrieron cómo platos primero con expresión de entusiasmo y luego horror.
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Todas estás cosas - Dije asombrada. - Genial, mi primer día en el colegio y ya me asusta la magia. - Se dejaron escuchar tres carcajadas que habían sido tratadas de ocultar por que sabían que yo hablaba en serio pero se los recordé. - ¡Hablo en serio, no se rían! - Me quejé.
¡Que día! Primero, creo que tuvimos Transformaciones. Las daba una profesora muy joven y agradable, o eso parecía cuando habló de esta materia, después: Un infierno. No entendí mucho lo que tuve que hacer. Suerte que Violeta estaba ahí. Ella me explicó. Luego, pociones. Creo que odiaré esta materia. Y más al profesor. Era un amargado de cabello moreno y sonrisa (la cual no pude notar) horrenda. "Hagan los ejercicios de práctica de las páginas 2 y 3 para mañana". James dice que todos los profesores de pociones son malvados. La tercera clase fue Historia de la Magia. Creo que jamás me había aburrido tanto en mi vida. El profesor Binns, un fantasma, podría hacer que ver una película de acción con él fuera una tortura mutua. Creo que hacer apuntes me ayudará. James se quedó dormido a los 5 minutos. Cada tanto le pegaba un codazo para que despertara. No se si habremos tenido una clase más o no, pero recuerdo la clase con el profesor Flitwick. Fue entretenida. Creo que me gustará Encantamientos. El profesor es bastante agradable. No se si tuvimos otra materia después de esa pero la que más me gustó fue Vuelo. El profesor era Ron Weasley. El tío de James. Nos trató muy bien. Y, ¿a que no adivinan que pasó? ¡Nos enseñó a volar! Con escobas, como las brujas de los cuentos. ¡Fue genial! Y, como lo habíamos logrado todos, a excepción de algunos chicos, nos contó como se juega al Quidditch. Nos explicó cada regla. Es medio complicado, aunque ya lo había leído del libro que me prestó Lily. La materia me encantó. Y volví loco a James...
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Es que, no lo viste, ¡fue genial! Y lo del Quidditch. Que...
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...amabilidad haberlo explicado, lo se Rosali. Me lo has repetido ya diecisiete veces desde que salimos de Vuelo.
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Lo siento, pero es que me emociona mucho.
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Lo entiendo. Si quieres te presto un libro de Quidditch que hay en mi casa.
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No hace falta. Me lo ha prestado tu hermana. Ya lo leí y se lo devolví ayer.
-¿En serio? - Preguntó extrañado. En ese momento entramos en la sala común.
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Si. Ese y "Todo el Mundo mágico". Tu hermana es muy agradable. Me gustaría tener una.
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Algunas veces. - Dijo James. Me reí.
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No lo se. Yo tuve, digo, nunca tuve una hermana. Pensaba en mi prima como una, pero muy rara.
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Ah. Si, mi prima también es como una hermana para Albus. Según lo que él dice.
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Hay, que día - Dijo Violeta detrás de nosotros. Nos dimos vuelta.
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Hola Violeta - Le dedicamos una sonrisa.
Nos sentamosen los sillones y nos pusimos a platicar. Luego de ese día de clases había que tomarse un descanso.
Luego de dos horas de charla me acordé de algo importantísimo: Mi carta a Isabella. Me despedí de mis amigos y fui al cuarto. Esta carta sería la más importante. Rasgué un trozo de un rollo de pergamino y mojé la pluma en la tinta rosa, mi favorita, y empecé a escribir:
Querida Isa:
Bueno, aquí esta mi primer carta. ¿Recuerdas que día es hoy? Si no lo recuerdas, ¡hoy cumplimos ocho años como mejores amigas! ¡Feliz aniversario! Lamento muchísimo no poder estar ahí hoy. ¡Este año la fiesta era en mi casa! No importa, por que durante las vacaciones te hice otro dije: Una mariposita. Lo envío junto con esta carta. Atrás tiene las iniciales. No recordaba lo que tocaba este año así que, según mi brazalete, es RI. Me la he pasado muy bien hoy. Luego te cuento mas detalles de la escuela. Te extraño mucho. Hoy no es lo mismo sin ti. Ojala pudiera visitarte o tú a mi. Te mando miles de besos y te juro que para navidad iré a casa. Mándales un beso a todas las chicas y diles que las quiero. Te prometo que te escribiré todos los días.
¡Te quiero mucho!
Rosali
Puse la carta en un sobre y junto con esta el pequeño dijecito. Lo cerré y fui a averiguar donde habría una lechuza para mandarlo. Las instrucciones de Natalia me confundieron pero logré mandar la carta y fui al Gran Salón para cenar.
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Que día, ¿no chicas? - Dijo Violeta. Ya estábamos en la habitación, con el pijama puesto y listas para dormir ahora. Todavía no podía creer lo lento que se había pasado el día. Era como si en esas últimas 16 horas hubieran transcurrido varias semanas de incansable trabajo. Estaba agotada. Tanto, que hasta me caería dormida en mi cama en ese momento. - Hemos hecho muchas cosas. Y ya tenemos tarea. Suerte que es para pasado mañana. Salvo la de pociones que hicimos en la clase del profesor Binns. Eso de estar al final de la última fila, más lejos del escritorio fue una buena idea. James se lució.
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Cierto. - Dije bostezando. - Sabe como lucirse.
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Rosali -Dijo Natalia - Te estás durmiendo, es mejor que descanses.
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¿Qué hora es? - Pregunté volviendo a bostezar.
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Las diez y 4 minutos - Dijo - Violeta fijándose en un reloj que había en su mesa de luz.
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Bueno, lo siento chicas pero tengo que dormirme. Si no duermo al menos ocho horas mañana estaré inestable. - Dije acostándome y medio tapándome con la sábana, dejando los pies sin tapar. - Buenas noches chicas - Mientras decía esto mi voz se iba apagando y me dormí.
Al la mañana siguiente tuvimos un día muy complicado. Primero, Encantamientos. Estuvo difícil, y lo peor, la tarea. Aunque yo no me quejo nunca de la tarea, amito que esto esta resultando complicado, pero muy divertido. Luego dos horas de una nueva materia: Defensa Contra las Artes Oscuras, aunque supuestamente es mejor llamarlo D.C.A.O. Y, la verdad es que si es cierto, eso acorta la materia y no hay que decir eso tan largo. El profesor explicó que es para defenderse de algún peligro que aceche, es por precaución. Luego de la comida, para mi mala suerte, tuvimos Pociones otra vez. Si, definitivamente odio esta materia. Nos dijo que estaban mal practicados lo ejercicios y teníamos hasta el jueves para arreglarlo. Finalmente, en la última hora de clase subimos a una de las torres del castillo para Astronomía. Es una materia muy educativa, con una profesora muy graciosa. Se notaba que sabía mucho de la materia. Y, encima de todo, a mí me encanta la astronomía. Cuando James y yo salimos de la última clase fuimos directamente a la sala común a hacer los deberes. Violeta y Natalia iban a pasear por los jardines pero yo no quería que se me acumulara la tarea. Y además, la mayoría era para el día siguiente.
Cuándo solo nos quedaba la tarea de Astronomía, de la que James se quejó por que no era para el día siguiente, mi amigo enloqueció.
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¡No puede ser! ¿Cómo se llamaba esta constelación? - Dijo dando vuelta las páginas de un lado a otro. Lo paré.
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James. Lo tienes aquí. - Le dije señalando una larga lista de constelaciones. - Vamos, ¡No es tan difícil! - Le dije - Esa es la constelación del bicornio. - ¡Aún no puedo creer que existan los unicornios! O bicornios. - ¿No lo ves? Aquí están los dos cuernos, las patas, la cola, y el lomo.
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Emm... Yo solo veo puntitos. - Me llevé la mano a la cabeza. - Lo siento pero es que no entiendo. ¿Cómo es que te resulta tan fácil?
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Ahh... Pues, yo estudiaba mucha astronomía, me encantaba. Mi bibliotaca está repleta de libros de astronomía. Te presto alguno si quieres. Te da instrucciones sobre como reconocer constelaciones.
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Bueno, eso ayudaría, gracias. - Dijo sonriendo.
En esa semana pasaron cosas interesantes. Por ejemplo: Me tomaron unas pequeñas pruebitas de todos los temas y, como había estudiado, me saqué una E en Encantamientos y Astronomía (gracias a que estudié sobre el tema) y una S en transformaciones. Una A en Botánica y, lo más penoso, una I en pociones. Para que lo sepan, estuve buscando y E es extraordinario, S supera las expectativas, A es aceptable y la I es insatisfactorio. ¡Sería como un cinco! Yo nunca me he sacado un cinco en nada. ¡Que horrible! Pero en fin, lo más importante es que me tomó 13 días acostumbrarme a la magia, a Hogwarts y todo lo que eso implica.