Un romance de locos — capítulo 3
Otro aviso: Desde el capítulo anterior algunos nombres, etc están inspirados y/o se basan en Isa tkm o Isa tk+ (todos los derechos reservados) :D DISFRUTEN!!!!!
Querida Rosie:
¡Como podría olvidarlo! ¡Feliz aniversario! Yo te hice una rosa, espero que te guste. Si, ¡cuéntame todos los detalles, quiero saberlo todo! Yo también te extraño mucho. Y las chicas te mandan saludos. ¡Tienes que venir lo antes posible! Espero que me escribas todos los días y, por cierto: ¿Por qué me enviaste la carta por una lechuza? ¿Acaso allí no hay correo postal?
¡Yo también te quiero más!
Isa
Terminé de leer la carta y la doble por la mitad. Luego busqué otro pedazo de pergamino y le escribí una carta a mi amiga Isabella detallando todo lo sucedido en este plazo de medio mes en el cual no nos habíamos visto.
Me dirigí al Gran Salón y me senté en la mesa del medio, al lado de Natalia.
-
Hola Nats. ¿Sabes donde está Violeta?
-
Si, a tres metros de nosotras. - Dijo Mirando a mi costado.
-
Hola chicas. ¿Cómo están? - Preguntó mi amiga Violeta sentándose a mi lado.
-
Aquí, cenando. - Dijo Natalia. - ¿Ya le escribiste la carta a tu amiga Isabella? - Me preguntó.
-
Si.
-
¿Vamos mañana a dar un paseo por el lago? - Preguntó Violeta.
-
Claro.
-
A las diez. Antes duermo
-
Esta bien Natalia, a las diez. - En ese momento James apareció y se sentó frente a mí.
-
¿Qué cuentan?
-
¿Quieres ir a dar un paseo al lago con nosotras mañana? - Le ofrecí.
-
Bueno. ¿A qué hora?
-
A las diez.
Luego continuamos comiendo mientras alguien hacía algún comentario cada tanto. Cuando terminamos, fuimos a la sala común y nos sentamos en los sillones más cercanos a la chimenea.
-
¿Alguien tiene la tarea de historia? - Pregunto James
-
Yo la terminé ayer - Dije mirándolo. Mis amigos dirigieron su mirada hacia mí. - ¿Qué? Yo no dejo todo para lo último.
-
Ni siquiera la empecé. - Dijo Natalia. - Pensaba hacerla con Violeta para acortar el trabajo.
-
Yo no sabría que había tarea si no fuera por Alexander. -Dijo James.
-
¿Quién es Alexander? - Preguntó Violeta.
-
Un chico de nuestra clase de Historia de la magia.
-
¿De que casa es? - Pregunté
-
De Gryffindor.
-
Oh - Dijimos las tres al mismo tiempo.
-
Él es el chico más genial que conozco, y conozco a muchos chicos. - Dijo James.
-
¡Oh! ¡Creo que James está enamorado! - Lo burlé. Violeta y Natalia rieron conmigo. James puso mala cara.
-
¡Oye! - Me regañó.
-
Lo siento pero dices: "Él es genial" y suena algo así:"¡Cómo lo adoro!" o "¡Mi héroe!" - Nos reímos de nuevo.
Ok, ¡ya! - Dijo mi amigo - Es buen chico.
-
¡Ahora pareces mi papá! - Reí
-
¡Rosali! - Gritó - ¡Para ya!
-
Lo siento, pero es que es cierto. - Dije.
-
Bueno, es mi mejor amigo.
-
¿Y qué soy yo, basura? A, Ok, no hay problema, búscate otra mejor amiga - Me hice la ofendida.
-
Tu eres mi mejor amiga y él mi amigo, ¿Vale eso?
-
Si, ahora está mejor. - Dije soltando una carcajada.
-
Bueno, me voy a dormir - Dijo Natalia.
-
Adiós.
-
Buenas noches.
-
Sueña con Se... - Dijo Violeta - Natalia la fulminó con la mirada - Era broma, Nats.
-
Ah. - Dijo ella con voz amenazadora - Mejor así. - Subió las escaleras.
-
Esa chica duerme demasiado - Dijo James cuando Natalia se había ido. Violeta y yo reímos.
-
Oigan chicas - Dijo James - Las reto a un partido de Snap Explosivo.
-
¿De qué? - Pregunté extrañada.
-
El Snap Explosivo es un juego de mesa - Explicó Violeta - Con explosiones de verdad.
-
¡Genial!
Y así jugamos cuatro largos partidos de Snap Explosivo hasta que estábamos realmente cansados nos fuimos a los dormitorios. Cuando llegamos a la habitación las demás ya estaban dormidas.
A la mañana siguiente me despertó Violeta, Natalia estaba durmiendo y las otras chicas se habían ido ya.
-
Que reservadas que son esas chicas, ¿no es cierto? - Pregunté. Mi amiga asintió - ¿Ya te has bañado, Violeta? - Le pregunté a mi amiga.
-
Me he bañado primera.
-
Entonces me bañaré yo - Dije y me dispuse a buscar mi acondicionador.
A las diez de la mañana bajamos a desayunar Violeta y yo, ya que Natalia se había despertado más tarde. Nos sentamos en una punta de la mesa de Gryffindor. Un chico se reía al lado nuestro. Nos dirigió una pequeña mirada.
-
¿Son ustedes Rosali y Violeta? - Preguntó el chico.
-
Si - Dijo Violeta sonriendo felizmente. Entonces caí en la cuenta de la identidad de ese chico.
-
¿Eres Alexander Ruin? - Le pregunté.
-
Si, así es, ¿Cómo lo sabes? - Inquirió él.
-
Eres amigo de James y él nos ha hablado de ti. Le caes muy bien.
De repente apareció alguien corriendo por el pasillo del vestíbulo. No era ni más ni menos que James. Llegó a nuestro lado y dijo:
-
¡Tengo buenas noticias! Me acaban de decir que te han cambiado de dormitorio por ese chico raro. Ahora estás en el mío.
-
¡Genial! - Dijo Alexander con una gran sonrisa en el rostro. - Iré a empacar y me mudaré.
Luego de dos horas, aunque planeábamos que fuera una sola, James, Natalia, Violeta y yo fuimos al lago.
Nos sentamos en la hierba, al lado de uno de los árboles más cercanos a la orilla del lago. Cuando todos estábamos sentados Violeta dijo:
-
Miren, el árbol tiene algo grabado en la madera.
-
¿Dónde? - Preguntó Natalia, dándose media vuelta, para quedar enfrente del tronco.
-
Allí, ¿Alguien alcanza a ver? - Preguntó Violeta entrecerrando los ojos, esforzando la vista para intentar ver algo.
-
Creo que yo si - Dije parándome de mi lugar, en realidad poniéndome de rodillas y acercándome más al árbol. Pude notar que habían grabado algo en el árbol - Alguien ha hecho una inscripción en el árbol, y, por lo visto, ha sido hace mucho tiempo, tal vez quince años. Al parecer está grabado con una varita - Dije acariciando el tronco. Y, entonces lo noté, saqué mi varita y con un hechizo que había aprendido en alguno de los muchos libros que había leído sobre magia iluminé las partes grabadas del tronco con una luz brillante, allí todo tenía claridad - ¡Dios mío! ¡Que ternura! - dije contemplando el pequeño corazón que se habíadejado ver en el tronco del gran árbol - Al parecer en Hogwarts había gente muy enamorada. - Contemplé las iniciales H.P. y G.W. y las palabras "Árbol felíz" y entonces ya no tuve duda.
James también pareció darse cuenta al mismo tiempo que yo porque los dos dijimos lo mismo:
-
¡Harry Potter y Ginny Weasley!
-
Claro, este era el fantástico "Árbol feliz" del que mi madre le hablaba a Lily cuando no se podía dormir. Si no me equivoco mencionó que mi padre y ella habían dejado una marca suya en el colegio, pero no le hice caso.
-
Disculpa que te pregunte, James pero, ¿qué era eso del "Árbol feliz"?
-
Pues, cuando mi hermana Lily no podía dormirse en las noches mi mamá le contaba historias de amor que la incluían a ella y a mi padre - Hizo cara de asco pero prosiguió -. Ellos nombraron un árbol aquí en Hogwarts como el "Árbol feliz". Mi hermana lleva muchos años pidiéndole a mi mamá que le diga dónde esta ubicado, pero ella le dice que lo debe descubrir sola y bla bla bla.
-
¡Hermoso! - Dijo una voz que intentaba no sonar entusiasta e impaciente, pero no lo lograba. - Eres muy tierno. - La voz se hizo más fuerte y me di cuenta de dónde provenía aquella voz. Una chica de cabello color azabache, igual al de James, y ojos del mismo color, opacos y sin brillo, con cara de estúpida ignorante (que no sabe ni conoce) apareció detrás del árbol feliz.
-
¿Y tu quién eres? - Preguntó Natalia, ganándose las palabras que yo iba a pronunciar, yo sabía exactamente quién era esa chica y desgraciadamente tenía que torturar mis ojos para mirarla y saber que rayos quería.
-
Soy Evelyn Lie - Dijo haciendo sonar su nombre con importancia, como si fuera lo más obvio del mundo. - ¿Y ustedes quienes son?
-
Hola, soy Violeta, Violeta Rocks. - Le tendió la mano mientras le dedicaba una amable sonrisa. Ella pareció no notar que ella estaba ahí, o incluso que existía, así que prosiguió:
-
Por lo que puedo ver, son Gryffindors, ¿no es cierto?
-
Estoy segura de que eso dice en mi túnica pero no alcanzo a ver. - Dijo Violeta sarcásticamente mientras admiraba como esa chica clavaba los ojos en mi amigo, tal vez el mejor, el chico que me gustaba en secreto. Una pequeña sensación en mi estómago me avisó que cada segundo que pasaba cerca de ella la estaba odiando más, pero con esto, era cada milésima. Desde el momento en que ella había aparecido yo no me había dado cuenta de sus intenciones, pero ahora las veía claramente: Otra chica enamorada perdidamente de James Sirius Potter Weasley - ¿o debería decir otra idiota? -.
-
Disculpen pero, creo haber oído algo, ¿ustedes no? - Preguntó esa Evelyn con una sonrisa de satisfacción, no sabía disimular ninguna emoción y no le salía nada bien el intentar evitar a mi amiga.
-
De hecho yo si. - Dije al mismo tiempo que James y Natalia habrían sus bocas, ellos también iban a defenderla. - Creo haber escuchado y notado varias cosas: La primera; a mi amiga, Violeta Rocks, intentando ser cortés contigo, la segunda, la estupidez que sé que tienes como para pertenecer a la casa de Salazar Slytherin, además de tu obvio enamoramiento con mi querido amigo, James Potter y desgraciadamente aguantar tu irritante tono dulce e inocente. Me parece que te has equivocado de lugar, Lie. Los engreídos como tu se juntan en otro lugar.
-
¿Me parece a mi o Rosie te desintegró? - Preguntó Natalia.
-
La ignorante serás tú, sangre mestiza.- Dijo esa Evelyn intentando ganarle a mis palabras, pero las suyas se caían, no sería la última vez que la vería y cuando lo hiciera nuevamente, no querría callarme la boca. - Me voy de este sucio espacio en el que no hay nada bueno, excepto tú, James. - Así se alejó Evelyn Lie.
-
¡Guau, Rose la destruiste! - Dijo Violeta asombrada - Esa chica definitivamente es irritante, gracias por defenderme.
-
No hay por qué, sino, ¿para que están las amigas?
-
Bueno chicas me voy antes de que otra estúpida y descerebrada niña se acerque a acosarme por evidente conveniencia... y además quiero ayudar a Alex a acomodar la habitación.
-
Adiós - Me despedí.
-
Nos vemos - Me imitaron mis amigas.
Vimos a James alejarse y luego desvié la mirada hacia el río pensando. Cada día que pasaba lo quería más. Suspiré como quien no quiere la cosa.
-
Mira Nati - Dijo Violeta - ¿Me parece a mi o nuestra amiga Rosali Acuentes se ha enamorado de James Potter? - Me di la vuelta.
-
No es cierto.
-
Rosali, no nos conocemos desde hace mucho tiempo, pero, ya te conocemos lo suficiente para saber en que piensas cuando suspiras así y no nos puedes engañar. - Agregó Natalia - Además, ¿que podría significar ese suspiro además de un chico? Admítelo, Rose, te gusta él. - Suspiré rendida, me habían descubierto y no podría engañarlas.
-
Está bien. Fue cuando lo conocí.
-
¡Cuéntanos como fue! - Dijeron las dos al unísono.
-
Pues yo estaba...
Y así fue como les conté toda la historia del Callejón Diagon, Ginny, Lily, el vaso y la escalera, terminando la conversación diciendo:
- Definitivamente, él es el chico de mis sueños.