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Un romance de locos — capítulo 20

Este capítulo va dedicado a Taylorlovato13 y Luly Ceballos. Si Melody lee esto y no terminó los últimos capítulos, mañana te mato, Melo.

Taylorlovato13 (Caro): Hice este capítulo pensando en ti, espero que lo disfrutes mucho y te guste la última frase (¡NO LA LEAS AHORA! XD) y que te des una idea de lo que va a pasar por lo que puse abajo:

El personaje de Cassandra Brooks no es de mi propiedad, sino que es invención de la loca chica que menciono ahí arriba, Taylorlovaro13 (Carolina) y tengo su especial permiso para usarla, así como ella tiene mi total permiso para usar a Rosali. Si tu no tienes permiso de usar a Cassie y la usas como un personaje tuyo yo misma me encargaré de que los Moderadores te eliminen el usuario, te denunciaré y te arrojaré un *¡Avada Kedavra!*Si no tienes ni idea de quien es Cassie Brooks te invito a www.potterfics.com/historias/70902 para que lo averigues y leas la mejor historia que se ha leído en mucho.

Espero comentarios para los siguientes capítulos, porfa, esfuérsense un poco.

Gracias, y, como siempre: ¡DISFRUTEN LEYENDO como yo me maté escribiendo, me estoy cayendo de sueño pero curiosamente estoy haciendo todo bien!

Un placer escribir para Potterfics, ya se nota que tengo sueño, me estoy poniendo cursi:

Maripositaas / Orii Gryffinclaw, la chica de las dos casas

Me despedí de James con un abrazo y un beso en la mejilla. Al parecer ya había superado ese problema de quedarse medio bobo cuando lo besaba. Mis padres me esperaban bajo las escaleras del porche. Me abrazaron fuertemente. Ya mañana era el último día de las vacaciones y lo iba a pasar con mis padres.

Cuando llegamos a casa eran ya las once y media. Mis padres me ayudaron con el baúl y luego sefueron a dormir. Yo, en cambio, abrí el baúl y comencé a inspeccionarlo, buscando cosas que pudieran estar de más y cosas que faltaban. Al cabo de cinco minutos me senté en la cama y al instante tuve un dejavú. Había estado haciendo exactamente lo mismo 364 días atrás, cuando no sabía cómo era Hogwarts, cuándo James no era mi mejor amigo, sino un chico hermoso y cuando (creía yo) él no estaba enamorado de mí. Medité sobre el asunto de ser muggle unos segundos y luego sobre ser bruja. Definitivamente, no había comparación. Adoraba mi mundo mágico, era ahora el lugar al que pertenecía. Me levanté y seguí preparando mi baúl, sacando las cosas que no me iban a servir. Encontré una caja fina y alargada y la abrí. Allí reposaba sobre el lienzo mi preciosa varita de cerezo y pelo de unicornio, 31 centímetros, flexible, excelente para encantamientos. Me sentí tentada por hacer un hechizo, peor tenía terminantemente prohibido realizar cualquier hechizo, ya fuera encantamiento o maldición, fuera de Hogwarts, hasta cumplir la mayoría de edad. Guardé la varita de nuevo en su caja y la guardé en el baúl, arriba de todo.


  • Rosie, arriba. - Me dijo mi madre. Yo ya me había levantado e incluso me había cambiado ya, lista para desayunar, ¿era necesario llamarme ahora? (N/A: No, creo que no)

  • Enseguida bajo. - Le grité.

Baje a desayunar y luego de haberme comido una tostada y haberme tomado mi jugo nos fuimos a Londres. Fuimos a ver una película y luego a almorzar.

Mi madre me había dicho que había estado hablando con Ginny sobre Hogwarts y que este año en la carta se había informado que tendríamos que llevar un disfraz para Halloween. Desgraciadamente, no podía llevar un disfraz de los de mi casa porque todos eran de brujas (N/A: Cof cof Obse) y si llevaba un disfraz de bruja a Howarts parecería como que no tenía ningún disfraz. Mi progenitora insistía en que llevara un traje de princesa más cursi que… (N/A: Más cursi que Caro XD) no se qué. Yo quería llevar uno de vampiro, pero discutimos tanto que otra chcia que estaba en la tienda se lo llevó. Yo no quería ceder, pero al final me convenció diciéndome que iba perfecto con el broche que mi tía me había regalado años atrás. El vestido era violeta y celeste, al igual que el broche, que tenía incrustaciones de piedras violetas y celestes. Por lo que cedí, a decir verdad, fue porque si me iba a poner el vestido en Hogwarts podía buscar un encantamiento que me permitiera reemplazar el color violeta por el rosa.

Cuando volvimos a casa era temprano todavía, por lo que decidí ir a ver a Isa, pero no estaba. ¿Cómo era eso posible? Isa siempre estaba. Su madre no me dio más detalles y me cerró la puerta en las narices, literalmente. Todavía me duele. Durante un rato pensé en mi amiga, pero luego supuse que no debía ser nada grave y que debía estar con su tío, quien vivía lejos. No insistí más en el tema y fui a ver televisión. Creo que lo único que voy a extrañar del mundo muggle es la televisión, e internet. Cenamos y vi más televisión. Se hacía tarde así que me fui a acostar, pero no logré dormirme hasta la una.

El día siguiente el despertador sonó sin cortes de luz. Todo estaba perfecto cuando subí al auto. No podía esperar más el minuto en que llegara a King's Cross y viera a mis amigos y a mi Jamie, para esperar el momento en que me pidiera ser su novia. Claro que lo que yo no sabía era que a partir de ahora todo iba a cambiar entre él y yo, y no se podría decir que para bien.


Nos encaminábamos a la estación. Al y yo caminábamos tranquilamente y detrás nuestro, con nuestros carritos, venían mi madre, mi padre y Lily, tomada del brazo de él.

  • Dentro de poco tú también irás. - La consoló mi padre.

  • Faltan dos años. - Dijo mi hermana enojada. - ¡Yo quiero ir ahora!

  • Es igual a ti cuando empezó Ron. - Le dijo en broma mi padre a mi madre con una sonrisa. - Impaciente hasta los extremos de la estación. - Y se rió. Mi madre lo miró con mala cara, y como él seguía riéndose le pegó en la cabeza.

  • ¡Aaaauch! ¡Gin! - Se quejó él mientras mi madre esbozaba una sonrisa de suficiencia. Si, nosotros, los niños que no tenemos 36, somos más infantiles, ¿no es cierto?

Caminamos un poco más, mientras yo seguía con Albus la disputa que habíamos empezado en el auto.

  • ¡No señor! ¡No van a ponerme en Slytherin!

  • ¿Quieres parar ya, James? - Me dijo mi madre.

  • Sólo le he dicho que podrían ponerlo en Slytherin - Me defendí yo, sonriéndole burlonamente a Albus. - ¿Qué tiene eso de malo? Es verdad que a lo mejor lo ponen... - Mi madre me lanzó una mirada igual a la que le había lanzado a mi padre hacía tan solo unos minutos, por lo que me callé.

Llegamos a la barrera que dividía las plataformas 9 y 10 y tras mirar a Albus con la misma mirada burlona que mi padre a mi madre tomé mi carrito y atravesé corriendo la plataforma.

Supuse que si me adelantaba un poco, Albus se sentiría presionado por que no iba a tenerme como compañía, y a partir de ahora iba a gastarlo todo el tiempo que pudiera, pues todavía no se disculpaba por habernos interrumpido a Rosali y a mí.

Me apresuré a subirme al tren y buscar a mis amigos en el tren. En el trayecto me limitaba a mirar vagamente en los compartimientos buscando principalmente la extravagante cabellera de Natalia, pero no encontraba a nadie. Chicos de primero, chicos de cuarto, una chica besándose con su novio, un chico de cabello azul… ¡¿Qué?! Retrocedí. No eran un chico y una chica comunes, sino que eran el ahijado de mi padre Teddy Lupin y mi prima Victorie, sunovia.

  • ¿Qué están haciendo? - Pregunté yo sonriendo. Ellos se separaron y me miraron enojados.

  • Vine a despedirme de ella, lárgate.

  • Como quieras… - Dije reprimiendo una sonrisa y me fui.

Seguí buscando a mis amigos hasta que los encontré a mitad del tren.

  • ¡Hola! - Los saludé feliz.

  • ¡Hola! Ellos me respondieron igual. - Saludé a todos y cada uno de ellos, pero faltaba…

  • ¿Y Rosie? - Pregunté mirando a todos lados.

  • No ha llegado todavía. - Respondió Katrina.

  • Ah. - Quise poner mi baúl por ahí, pero como había muy poco espacio lo puse como pude y dejé la jaula de Knewig en un costado. - Bueno, me voy a saludar a mis tíos que deben de haber llegado ya y debo despedir a mis padres, ahora vuelvo.

Volví como un rayo, impaciente por contarles a todos o que acababa de presenciar al ver a Ted y a Victorie.

Llegué muy rápido, pero no me vieron, pues mi tío le hablaba a mi primo Hugo.

  • No quiero que te sientas presionado, pero si no te ponen en Gryffindor, te desheredo.

  • ¡Ron! - Lo regañó mi tía.

Hugo, Lils y yo reímos, pero Rose y Albus no dijeron nada. Jajajaja, en realidad lo asusté. No creo que lo pongan en Slytherin, pero existe la posibilidad. Mi tía y mi madre intentaron tranquilizarlos diciendo:

  • No lo dice en serio. - Pero mi tío no les hizo caso, en lugar de eso señaló muy disimuladamente a lo lejos, dónde tres personas se destacaban por no ser rodeadas por la neblina de la plataforma.

Un hombre y su esposa acompañaban a su hijo, quien, se notaba, empezaba su primer año como Albus y Rose.

  • ¡Mira quienes han venido! - Dijo mi tío señalándolos. Yo ya había visto una foto muy vieja del hombre. Era un enemigo de mi padre, partidario del innombrable, Draco Malfoy.

  • Así que ése es el pequeño Scorpius. - Susurró mi tío. - Asegúrate de superarlo en todos los exámenes, Rosie. Suerte que has heredado la inteligencia de tu madre.

  • Haz el favor, Ron. - Lo regañó mi tía, medio riéndose. - ¡No intentes enemistarlos antes incluso que hayan empezado el año.

-Tienes razón perdóname. - Reconoció él, pero ya era muy tarde. - Pero no te hagas demiasiado amiga suya, Rosie. El abuelo Weasley jamás te perdonaría si te casaras con un sangre pura.

Yo ya me había olvidado que rayos hacía allí, pero en ese silencio lo recordé.

  • ¡Eh! Teddy está ahí. - Dije señalando detrás de mí, hacia el expreso. - ¡Acabo de verlo! ¿Y saben qué estaba haciendo? ¡Se estaba besuqueando con Victorie! - Miré a mis padres y luego a mis tíos. ¡Oh, vamos! ¡No les interesa esto! ¡Es genial! Por las dudas les aclaré lo que acababa de decir. - ¡Nuestro Teddy! ¡Teddy Lupin! ¡Estaba besándose con nuestra Victorie! ¡Nuestra prima! Le pregunté a Teddy qué estaba haciendo…

  • ¿Los interrumpiste? - Preguntó mi madre enfadada. - ¡Eres igual a Ron!

  • … ¡y me contestó que había venido a despedirse de ella! Y luego me dijo que me marchara. ¡Se estaban besuqueando! - Añadí, para ver si reaccionaban de otra manera.

  • ¡Ay! ¡Sería maravilloso que se casaran! - Susurró Lily, extasiada. - ¡Entonces Teddy sí formaría parte de la familia!

  • Ya viene a cenar unas cuatro veces por semana. - Terció mi padre. - ¿Porqué no le proponemos que se quede a vivir con nosotros, y asunto liquidado?

  • ¡Eso! - Dije entusiasmado. Teddy era super genial. - ¡A mí no me importaría compartir la habitación con Al! ¡Teddy puede instalarse en mi dormitorio!

  • ¡Ni hablar! - Se quejó mi padre con firmeza. - Al y tú compartirán habitación cuando quiera demoler la casa. - Miró su reloj. - Son casi las once. Será mejor que suban al tren.

  • ¡No te olvides de darle un beso de mi parte a Neville! - Me dijo mi mamá al estrujarme… eh, quiero decir, abrazarme. Neville Longbottom, un viejo amigo de mis padres, había trabajado en Hogwarts varios años como profesor de Botánica, pero al tener un accidente con una planta mágica tuvo que tomarse licencia por unos años.

  • ¡Mamá! ¡No puedo darle un beso a un profesor!

  • Pero si tú lo conoces…

Puse los ojos en blanco.

  • Fuera del colegio, está bien, pero él es el profesor Longbottom, ¿no? No puedo entrar en la clase de botánica y darle un beso de tu parte. - Sacudí la cabeza y entonces se me ocurrió algo:

  • Hasta luego, Al. Ya me dirás si viste a los thestrals.

  • Pero, ¿no eran invisibles? ¡Me dijiste que eran invisibles!

Me reí sin contestarle nada. Abracé a mi padre y dejé que mi madre me besara. Sonreí, me subí al tren y los saludé por última vez, para buscar el compartimiento donde estaban todos mis amigos.

Posiblemente Rosie ya había llegado. Con toda la emoción de los últimos 15 minutos me había olvidado de ella (imposible de creer).

Había hecho un plan genial para que ella fuera mía, el cual suponía varios sacrificios y debía empezarlo hoy, apenas la viera.

Llegué por fin al compartimiento. Si Rosie no estaba ahí ahora (cuando el tren estaba en marcha) entonces no venía a Hogwarts y, ¡ME AGARRABA UN ATAQUE!

  • ¡Jamie! - Dijo ella abrazándome de repente. Me dio un beso en la mejilla. Que suerte que ya no me convertía en un bobo al abrazarla, sino abría echado a perder mi plan a tan solo un minuto de haberlo empezado.

  • Hola, Rosie. - La saludé. ¡NO! ¡QUE IDIOTA QUE SOY! ¡Debería haberle dicho Rosali! Agrr, se supone que debo alejarme de ella, no ser su "mejor amigo con derechos incondicional", o algo así. Ya lo estoy haciendo todo mal, y acabo de empezar ¬¬.

Bien, ahora tengo que poner la cara de te vi anteayer, no la cara de te vi anteayer y te extrañé tanto que me puse a escribir poesía en mi diario (eso se queda aquí y nadie lo comparte, NADIE).

Puse mi cara de póker, que creo que me salió mitad te amo y mitad te ignoro. Está más que claro que esto me está saliendo pero que cuando le quise dar celos.

  • ¿Cómo la pasaron todos en verano? - Pregunté yo, evitando mirar a Rosali. De los únicos que tenía yoerrrrrrrrrrrrrrrrrr3 noticias eran Alex, Seth, Angus y Rosali, pero no sabía que había pasado con Berny y las chicas.

  • Pues, yo pasé un mes con mi madre y un mes con mi padre. - Dijo Natalia feliz. Sus padres estaban divorciados (término legal muggle para decir que ya no se amaban ni vivían juntos). - Aunque la mayoría de las vacaciones estuve con Violeta.

  • Pues, si, yo tuve las típicas vacaciones de chica de sangre mestiza. Algo de magia, fui al Londres muggle, salí con Rosie, Kat y Nats. Lo típico.

Y así fueron todos relatando sus vacaciones. Alex las había pasado igual a Katrina, en compañía de sus padres magos, Angus con su padres, Seth con su madre y sus tíos y Berny con sus abuelos, aprendiendo pociones (su abuelo era un profesional en el arte de las pociones) y creyendo que nos interesaba un libro titulado "Elaboración de pociones avanzadas".

  • Lo vamos a usar en 5° o 6° año. - Dijo emocionadísimo.

  • Wooho. - Dije sarcásticamente. Todos rieron menos Berny.

Éramos tantos que Rosali, Angus y yo tuvimos que sentarnos en el piso. Él entre medio de nosotros dos, por suerte.

Íbamos bien hasta que pasó un profesor.

  • Pero, ¿qué…?

  • Buenos días, profesor Longbottom. - Lo saludé alegremente. Él era el amigo de mispadres, al cual mi madre quería que besara. - ¿Cómo está?

  • Bien, pero… ¿qué hacen todos ustedes juntos en este compartimiento? - Preguntó alarmado.

  • Pues, primero vinimos Nati, Violeta, y yo, luego Berny… - Empezó Alex.

  • Si, si, bueno, llegaron, pero, ¿qué acaso no saben que no se puede ocupar un compartimiento con más de seis personas, y ustedes son uno… tres… seis… nueve. Deben irse tres.

  • Pero...

  • Tres. - Insistió él.

  • Bueno, somos cinco chicos y cuatro chicas, así que, nosotras nos vamos y ustedes que son más se quedan, ¿sí? - Preguntó Natalia, levantándose y tomando su baúl.

Entonces las chicas se fueron a buscar un compartimiento mientras nosotros nos acomodábamos y buscábamos un tema del que hablar. El problema del espacio en el compartimiento no podría haberme venido mejor, pues resulta ser que ahora que estábamos solos podía hablarles de mi plan para conquistar a Rosali.

No quiero presumir, pero a todos les pareció muy ingenioso.

Luego de contarles mi plan y hacerles prometer a todos (en especial a Angus) que me ayudarían, comenzamos a hablar de estupideces y hacer las típicas cosas de chicos de nuestra edad, como concursos de quién come más pasteles de calabaza, o jugar algún que otro partido de Gobstones.


Cuando al fin conseguimos un vagón vacío pudimos empezar a hablar de nuestras vacaciones más detalladamente que antes.

Como esperaba, las chicas se pusieron super contentas cuando les expliqué lo que había pasado en el gacebo y más cuando supieron lo del pasillo de la casa Potter.

Realmente no hablamos de muchas cosas importantes. Estábamos emocionadas por la noticia de los disfraces que había que llevar a Hogwarts. Debatimos las diferentes posibilidades pero no queríamos saber mucho antes de enterarnos "oficialmente" (según lo que diría Mc Gonagall).

Cuando llegamos a la estación nos encontramos con los chicos. Miré a James, pero él estaba mirando a Alex. Me sentí ignorada, pero obviamente no dije nada. Nos encaminamos a las carrozas (era la primera vez que nos subíamos) y me sorprendió (aunque ya había leído "Historia de Hogwarts") el ver como se movían sin ayuda de nadie (los thestrals).

Al llegar al castillo nos ubicamos, sin distracciones, en la mesa de Gryffindor.

Escuchamos la hermosa canción del Sombrero Seleccionador, aplaudimos como locos y vimos la selección de la prima de James y Albus. En la fila casi no se los veía porque se habían puesto detrás de una linda niña de cabello castaño y ojos verdes quién aferraba con sus manos un gran libro y miraba para arriba cada vez que se mencionaba algún nombre (N/A: ¿Quién podrá ser? Si tienen alguna idea o si están registrado/as en Potterfics con el nombre de taylorlovato13, lo sabrán ;), realmente muy nerviosa.

Cuando la llamaron acudió, se sentó y el sombrero le era tan grande que le tapaba media cara. Su nombre era Cassandra Brooks, el profesor Longbottom usó ese nombre al llamarla. Quedó en Slytherin. No es que tenga nada en contra… bueno, si, odio Slytherin, pero principalmente porque es la casa a la que pertenece La mentira (Evelyn Lie).

En fin, Albus y Rose terminaron en Gryffindor, como era de esperarse y luego de una media hora empezado el banquete de bienvenida la profesora Mc Gonagall se levantó de su asiento para decir algunas palabras.

  • ¡Bienvenidos a otro año en Hogwarts!, a los nuevos alumnos les digo lo mismo.Ahora tengo hacer algunos anuncios: Es un gran placer informar que nuestro profesor titular de Botánica ha vuelto luego de su episodio con la… bueno, ¿para qué recordarlo? La noticia es que ha vuelto sano y salvo a tomar su lugar. La otra noticia tiene que ver con las cartas enviadas a sus casas este año. Se preguntarán por qué razón se les pidió que trajeran un disfraz: Pues, me complace informar que a partir de este año, los alumnos que cursen su segundo año en Hogwarts y los superiores podrán celebrar Halloween de otra forma: Se organizará un baile de disfraces, por diversión. Los que quieren pueden usar máscaras, y se puede asistir en parejas. Los que prefieran ir solos o con amigos pueden hacerlo. Eso es todo. Pueden seguir disfrutando del banquete.

Como dijo la directora, seguimos disfrutando del banquete hablando de tonterías varias y del baile.

  • Así que para eso eran los malditos disfraces. - Dijo Angus. - Yo voy a pasar vergüenza.

  • ¿Porqué? - Le preguntó Katrina. - Yo voy a pasar más vergüenza que tú. Mi disfraz es horrible.

  • ¿De qué te vestirás? - Preguntó Angus.

  • Prefiero no decirlo.

  • Vamos, Kat, dilo. - La presionó Natalia.

  • ¿Y tú Angus? - Inquirió Berny.

  • Yo también prefiero no decirlo. - Dijo Angus.

  • Vamos, díganlo los dos, juntos, a la cuenta de tres. - Sugirió James. - Uno… dos… TRES

  • De calabaza. - Contestaron Katrina y Angus al mismo. Hubo dos segundos de silencio y luego todos estallamos y comenzamos a reír como locos.

  • Pues, les recomiendo que vayan juntos. - Dijo Alex, todavía riendo.

  • No estaría mal. - Acotó Katrina. - Si vamos a pasar vergüenza, mejor pasarla juntos.

  • Si. - Coincidió Angus.

  • Y tu Al, ¿qué piensas de no poder ir? ¿Te molesta? - Preguntó James a su hermano, pero él no le contestaba, sino que miraba hacia la mesa de Slytherin. Justo allí donde estaba la chica… Cassandra Brooks. - ¡Hey! ¡Albus! Llamando tierra a Albus, ¡bájate de la escoba! - Le tiró un pan que le pegó en los anteojos.

  • ¡Aaauch! - Dijo, sacándole los anteojos. Los miró y vio que tenían un vidrio roto.

  • Déjame arreglarlos. - Se ofreció su hermano con una sonrisa maliciosa. Bien a lo muggle, James tomó los anteojos de su Albus y los golpeó contra la mesa.

  • ¡Dámelos! - Gritó enfurecido su hermano, pero James lo ignoró. Intenté sacárselos pero él los alejó de mi, del otro lado, donde estaba sentada Rose. Ella se los arrebató, los reparó con su varita y los devolvió a su primo.

  • Gracias, Rose. - Dijo él.

  • No hay porque.

Nos fuimos a dormir y la rutina del año anterior volvió a empezar. Al día siguiente nos dieron los horarios y los seguimos normalmente durante la primera semana. Todo estaba perfecto a excepción de que James se mostraba muchísimo más distante. Seguía siendo mi amigo, pero creo que solo eso.

La segunda semana de clases se hicieron las audiciones para Quidditch en el equipo de Gryffindor. Yo había practicado en la casa de Natalia y en la de James, pero no estaba muy segura de querer hacerlo. Mi amigo me insistió tanto que al final terminó convenciéndome.

Fuimos el sábado al campo de Quidditch y nos pusimos en la fila, junto a Angus, Alex y Seth. Berny no era muy fanático del deporte, así que se sentó en las gradas a observarnos.

  • Buenos días, Gryffindor's, soy Peter Jefferson, el capitán del equipo. Tenemos bacantes los puestos de Guardian, Golpeador y Buscador, pero necesitamos suplentes, así que todos podrán probar. Bueno, a sus escobas. - Dijo sonriéndole a los chicos en general. Hasta el momento no me había dado cuenta que las únicas chicas además de las de las gradas (Rose, Violeta, Katrina y Natalia nos miraban nerviosas) éramos una chica que ya pertenecía al equipo y yo y tampoco que era la única sin escoba. Todos tenían sus escobas.

  • Rosali, - Dijo James de repente. - quiero darte algo que creo que necesitarás. - Tenía en las manos sus dos escobas, la nueva y la vieja. - Aquí tienes mi vieja escoba. Te servirá mucho. Es la que usabas en casa.

  • Oh, ¡gracias James! - Dije sonriendo y tomando la escoba para montarme en ella.

Peter dio las instrucciones y luego comenzó la práctica. Era un partido común, pero los alumnos estábamos divididos en dos grupos que mezclaban a los estudiantes que intentaban entrar al equipo con los demás chicos que ya formaban parte de él. Peter tiró la Snitch al aire, luego las Bludgers y por último, mi objetivo, la Quaffle. Esperamos su señal y despegamos. James volaba realmente bien. Luego de diez minutos de juego, entre Seth y yo habíamos anotado cinco tantos contra un chico muy tonto de tercero, que fue reemplazado por Alex, que no dejó entrar ni una de las que le tiramos el muy… buen jugador(por no decir otra cosa) y Angus casi nos saca la cabeza de una con su Bludger. Al rato bajó un buscador con la Snitch en la mano. Yo tenía razón el pasado 28 de enero al decirle a James que quedaría, porque, en efecto, él era el que había atrapado la pequeña pelota.

  • ¿Tu nombre? - Preguntó Peter al muy entusiasmado James. La felicidad del rostro se esfumó tan rápido como había aparecido. - Dime tu nombre - Insistió el muchacho.

  • James Potter.

  • Oh. Ahora lo entiendo. Pues juegas tan bien como tus padres, James. - Dijo Peter feliz, anotando el nombre en un pergamino. Para alivio de James, no se interesó mucho por el hecho de que era el hijo de "el niño de vivió"- ¡Bienvenido al equipo! - Se dirigió a Alex: - Hacía mucho que no veíamos a un jugador impedir todos esos tantos, ¡tú también estás adentro! - Alex sonrió como James - Nombre, por favor.

  • Alexander Ruin. - Como había hecho con James, anotó en el pergamino su nombre.

  • ¿Quién sigue? Oh, si, el chico de la fuerza bruta. Definitivamente estás adentro, amigo. Ahora podemos romperles la cabeza a los Slytherins. Nombre - Pidió.

  • Angus Forks. - Dijo él.

  • Espera, ¿eres el hijo del ex cazador de los Wanderers?- Preguntó entusiasmado.

  • Si, graciosamente la madre de James casi me deja sin padre (N/A: Para más info visitar la historia "Harry y Ginny como: Mis padres", también mía) - Dijo Angus sonriendo a James.

  • Es cierto, un poco antes de que naciéramos. - Y se rió.

  • Bueno, solo me queda otro puesto que es el de Cazadora, que ya está ocupado. Tú y tú - Dijo señalándome y luego a Seth. - , ya tenemos tres cazadores, Marie - Señaló a la chica que yo ya había visto - Thomas - Apuntó con el dedo a otro chico - y yo. Pero los dos jugaron muy bien y créanme que si necesito dos suplentes no dudaré en llamarlos. Denme sus nombres.

  • Seth Maine - Dijo mi amigo.

  • Rosali Acuentes. - Pronuncié yo.

  • Bueno. Felicidades a todos los que quedaron, a los que no entraron porque no son muy buenos, jueguen mejor y preséntense el próximo año, a los suplentes, lo lamento y a ti - Le hablaba al chico desastroso de tercero que había "jugado" como Guardián. - Si vuelvo a verte por aquí de nuevo, te haré un hechizo tan feo que no querrás volver a salir de tu alcoba.

Cuando fuimos a las gradas todas las chicas y Albus nos abrazaron y felicitaron.


  • Ve.

  • No.

  • Que vayas.

  • No pienso moverme ni un centímetro. -Declaró sin inmutarse.

  • Si, te moverás porque yo sé que estás enamorado de Natalia y también de Violeta y que si por casualidad se me escapa eso las dos se van a pelear por ti, vas a arruinar su amistad, te van a culpar de todo y yo no te voy a ayudar. Así que vas a mover el culo, vas a avanzar estos cinco metros y le vas a decir eso a ella como lo prometiste, Alexander Ruin.

  • No, y si tú divulgas eso, yo hablo sobre tus car…

  • ¡Shhhhhh! - Le recriminé escupiéndole en la cara sin querer, o eso creo. - Eso no se lo tienes que decir. Ya se va a esterar. Tú ve ya. ¡Por favor! Tú puedes y si no… Bueno, vas a poder. Además, como mi mejor amigo incondicional en las buenas y en las malas debes ayudarme obvio que en las buenas y en las malas. Solo te pido que camines e intentes influir en el pensamiento de Rosali para que piense que yo ya no la amo. Ja, como si fuera posible que no la amara.

  • Si, es imposible. - Contestó Alex dándome la razón. - Pero tú debes hacer mi tarea de Historia de la Magia hoy si yo voy a estar hablando con ella.

  • ¡¿Qué acaso te fumaste algunas mandrágoras en el bosque prohibido o qué?! Yo voy a estar escuchando todo aquí, con mi capa para hacerse invisible.

  • Bueno, pero después me ayudas con la tarea.

  • Si, si. Ve antes de que se acabe el año, Alex.

  • ¡Ahí, voy! ¡Por Merlín! - Avanzó dos pasos pero luego volvió para atrás. - ¿Cómo se supone que voy a hacer para sacar el tema?

  • Yo conozco a Rosali como nadie y te apuesto 100.000 Galleons a qué lo saca ella.

  • Hecho, pero si no me pregunta tendrás que pagarme 100.000 Galleons, James.

  • Si, ya se. - Dije yo restándole importancia. Sabía que Rosali iba a sacar el tema.

Alex se aproximó a la chimenea, donde Rosali terminaba su tarea de Historia de la Magia, y yo fui detrás de él.

  • Estoy detrás de ti, recuerda. - Dije en su nuca. El idiota pegó un grito y miró para atrás. - ¡ESTOY AQUÍ! - Susurré. Se calmó y se sentó al lado de Rosali, quién lo miraba rarito (N/A: O.O)

  • Hola, Rosie. - Lo saludó él a ella.

  • Hola, Alex. - ¿Qué cuentas? - Le preguntó medio absorta en su trabajo y medio interesada.

  • Nada en espacial… - Miró lo que estaba haciendo ella. - ¡¿Eso es lo de Historia?! - Preguntó. - ¡¿Me lo pasas?! - Le pegué en la cabeza.

  • ¡Aaauch! -Él me miró mal (miró mal adonde se supone que estaba yo) y me pidió: - Sin violencia.

  • ¿Qué? - Inquirió Rosie mirándolo extrañada.

  • Nada, nada. Bueno. - Se sentó. - Ehh, bueno, ¿cómo te va en la vida en general? ¿Cómo va tu vid…?

  • ¿Sábes acaso que le pasa a James? - Preguntó ella de repente. Genial, Alex me debe cienmil Galleons, y por si fuera poco: Rosali está desesperada porque me ama ¿hay acaso algo mejor?

  • Eh, no, ¿porqué? - Dijo haciéndose el tonto.

  • Vamos. Tú sabes. Eres su mejor amigo.

  • Y tú su mejor amiga.

-Touché - Dijo Rosali, dándole la razón, pero tú eres un chico igual que él, así que ustedes conversan de chicas, tú le cuentas sobre Violeta y Natalia…

  • Espera, ¿cómo sabes eso?- Preguntó élperplejo.

  • Oh, por Dios, todo el mundo lo sabe, incluso Violeta, pero créeme que no creo que sea bueno intentar salir con alguna, puesto que las dos se pelearían por ti, dejarían de ser amigas y tú tendrías la culpa. - Por estas cosas amo a Rosali. Ella piensa igual que yo.

  • ¿Y qué me preguntabas de James? - Dijo él para cambiar de tema.

  • Pues, sé que le pasa algo porque no me trata como antes. ¿Tú que opinas?

  • Si quieres mi opinión, creo que James es como su abuelo en muchos sentidos, y tal vez, no me mates ni te sientas mal por el poco tacto que voy a tener contigo, pero tal vez ya yo te ama, ya te olvidó y solo fue un enamoramiento de unos meses.

  • Es posible. - Reconoció ella al borde de la tristeza. - Si, debió de ser eso. Bueno, supongo que debo volver a la época en que yo lo quería y él no a mí. Solo amigos.

  • Solo amigos. - La consoló Alex sonriendo.

Ella tomó sus cosas y se fue corriendo al cuarto de las chicas.

Allí me saqué la capa y le dije a Alex:

  • Puede que esto la lastime un poco, pero ya se recobrará. ¿Sábes que pasa ahora, no?

  • Ni idea, ¿qué pasa? - Preguntó él.

  • Ya es hora de la primera carta.

Espero que lo hayan disfrutado. Desde acá empieza la gran aventura de amor de James y Rosali, más parecida a Isa TK+ y con muchos más problemas. Ahora es cuando el romance de Rosali y James comienza a tornarse DE LOCOS

GRACIAS POR LEER, NO DEJEN DE HACERLO, PUES VIENEN LOS MEJORES CAPÍTULOS 

Maripositaas/Orii Gryffinclaw