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Un romance de locos — capítulo 21

Holis! Les dejo aquí el cap número 21. Ahora empieza la verdadera historia.

Este capítulo va dedicado a mis amigas del cole, al chico de mis sueños (cuando tenga se lo dedico ;) y a mi amiga siempre dispuesta que adora leer esta historia loca: Taylorlovato 13. En serio, pásense por sus historias. La mejor historia es: www.potterfics.com/historias/70902

Bueno Caro, no se si te gustará. A mi me parece soso. Jajaja, compará esta porquería con tu capítulo de Admirador Secreto. Yo no tengo ningún regalo para Rosie! Y menos una rosa encantada que nunca envejece que simboliza el amor. Oh, I'm feeling so SO pathetic :(

Decime que te parece, y a los demás también les hablo. Agradecería si se pasaran a notificarme que es pura basura y lo reedito, no tengo problema.

¡Intenten disfrutar! :D

Maripositaas

Todavía daba vueltas en mi cabeza la conversación mantenida con Alex hacía unos días. Ya estábamos en la última semana de septiembre, y en lo único que yo podía pensar era en ello. Como me molestaba tener que admitir que Alex tenía razón. James ya se había olvidado de mí. Fui solo un enamoramiento de unos pocos meses. Lo que más enojo me causaba era el hecho de que James ya no me amara (si en verdad alguna vez me amó), pero yo lo seguía queriendo. No, ¿por qué no decirlo como es? Lo seguía amando, con locura, fervor, pasión y cualquier otro adjetivo calificativo que se le pueda agregar.Lo que más me preocupaba, sin duda alguna, era que Jamie… James tenía una personalidad de la que cualquier chica se enamoraba. Yo, que había estado acostumbrada a sus palabras cariñosas y sus miradas llenas de amor. El maldito muchacho era tan perfecto que cuanto más intentaba enrollarme en todas las conversacionesdel túnel de la sala común, buscando defectos con los datos que me acordaba, más virtudes hallaba. Era muy irritante. En cualquier aspecto que lo viera, James era un maldito chico de doce años con cabello despeinado (eso lo hacía verse sexy), sonrisa encantadora, el mejor alumno en todas las clases luego de Berny (eso ya era muy anormal), bueno en Quidditch y con esos ojos como el chocolate… Sacudí la cabeza, intentando pensar en cualquier otra cosa que no me recordara a James Sirius Potter Weasley, pero me fue inevitablemente imposible, porque comencé a sentir la misma sensación que sentí cuando Alex pronunció la última palabra: Esa inevitable sensación que me hacía creer que realmente tenía algo roto por dentro, pero si mi corazón estuviera, literalmente hablando, roto, ya estaría muerta. Casi me reía de esos momentos del año anterior, en los que pensaba que lo peor del mundo era no estar con James y que él no me quisiera, pero no. Lo peor había sido casi estar con él, pero dejar de gustarle incluso antes de estar juntos. Soy tan patética.

Miré el reloj. Ya eran las siete, y si no despertaba a las chicas ya, íbamos a llegar tarde al desayuno.

Luego de una hora (Natalia nos había retrasado al quedarse dormida en la ducha. Suerte que Violeta entró a buscar su cepillo y se dio cuenta) bajamos al Gran Salón a desayunar algo para antes de entrar a clases.

Me senté entre medio de Violeta y Natalia, Katrina se sentó enfrente de nosotras. No pude reprimir una mirada hacia la izquierda, donde se sentaban usualmente los chicos. Ahí estaban: Berny, Seth, Alex y James. Reían. Él se veía hermoso al reír. No pude evitar decirlo, lo siento.

Como era habitual, el correo llegó, por lo que un centenar de lechuzas entraron de repente, arrivando de todas partes. Una de ellas se plantó frente a mí. Supuse que era la lechuza que le había mandado a Isa la última vez, pero no estaba muy segura porque ya no recordaba si era de plumaje claro o no. Leí la dedicatoria:

*"Para la chica más hermosa de todo Hogwarts"*Iba a anunciar que había un malentendido, pero debajo de eso se leía claramente: "Rosali Acuentes"

Las chicas, que al ver mi expresión de contrariedad le habían echado un ojo, hablaron:

  • Ábrela. - Ordenó Natalia.

  • No. - Dije rotundamente aferrando fuertemente la carta con los dedos, para evitar que me la quitaran.

  • Si, vamos, Rosie, ábrela. - Me alentó Violeta.

-¡Ya te dije que no! - Repliqué y estornudé. Eso fue suficiente para distraerme y que me sacaran la carta.

  • Si no la abres, lo hago yo. - Me amenazó Natalia, que tenía la carta en la mano.

  • Bueno, está bien. Dámela. - Mascullé enfadada y leí en voz más o menos alta, para que ellas y nadie más pudieran oírme:

"Cuando te vi por primera vez no me interesaban las chicas, pero luego, al conocerte mejor, me di cuenta de que eras la chica perfecta. La mezcla entre la niña dulce y perfecta, hermosa y delicada, y la mortífera chica gritona y aterradora, muy orgullosa. No soy de esa clase de chicos idiotas que suelen escribir sus sentimientos pero lo intentaré:

Adoro verte por las mañanas, siempre me alegra el día. Amo cuando me miras, cuando sonríes, cuando respiras, cuando comes, cuando estudias, cuando lees, cuando lloras, cuando te enfadas, cuando gritas, cuando fulminas con la mirada, cuando bostezas, cuando corres, cuando saltas, cuando toses, cuando piensas, cuando usas magia, cuando hablas, cuando vuelas, cuando caminas. De hecho, amo todo lo que tenga que ver contigo. Amo tu cabello largo y castaño, tus ojos chocolate y tu sonrisa.

No puedo compararte con nada, pues no he vivido tanto como para poder apreciar algo tan hermoso como tú. Solo puedo compararte con la chica que me vuelve loco, la chica a la que amo desde que recuerdo, la chica que está sentada en la mesa de Gryffindor leyendo la carta del chico que la ama más que a su vida. Claro, no se pueden comparar a dos personas si son la misma, así que me he quedado sin comparación.

Solo quiero preguntarte una cosa, Rosali Acuentes: ¿Por qué eres tan perfecta? Me quedo mudo cuando quiero hablarte, no puedo ni decirte lo que siento.

Ahora, contéstame una cosa: ¿Si yo te dijera que te amo más que a nada en el mundo, tú me explicarías que sientes por mí? Pues, lo dudo, porque crees que no me conoces pero sí lo haces.

Ya no se que más decir, solo que quiero que me contestes y me hables de ti. Cuéntame sobre tus gustos y disgustos, empezando por el amor.

Me despido amándote (nunca dejaré de hacerlo)

Tu A dmirador S ecreto

Pd: No aceptes invitaciones al baile, todavía. "

Me había quedado sin palabras.

  • Rosali. - Fue lo único que pudieron decirme ellas. - Estás llorando.

Sí, yo estaba llorando. No sabía si de emoción, disgusto, decepción o vaya a saber Merlín porqué.

No pude evitar volver a mirar a donde estaba James.

No supe si fue un reflejo de la luz o qué, pero creí haberlo visto mirándome durante unos segundos, para apartar la vista hacia sus amigos, que reían a carcajadas y lo felicitaban, pero ¿por qué?

Me levanté y me fui a la sala común, intentando evitarlo.


Podía observarla leyendo mi carta. Por cada palabra se le caía una lágrima, no sabía muy bien porqué.

La terminó y me miró. Yo aparté la vista de inmediato para mirar a mis amigos, quienes festejaban la victoria de mi plan, porque para ellos era solo que Rosali leyera la carta.

Salió llorando del Gran Salón, y solo allí me di cuenta de lo que había hecho: Intentaba declararle mi amor, pero la había hecho creer que ya no la amaba. Ella debía de pensar que el de la carta no era yo, y sabía que no puede desenamorarse de mí.

Pues, es obvio que no puede, yo tampoco me la puedo quitar de la cabeza.

Intenté ir detrás de ella, pedirle disculpas, decirle que era todo una estrategia, un juego creado para decirle cuanto la amo, para declararme. Ojalá pudiera hacer algo para ayudarla. Sé que está dolida, y mucho.

Me contengo de ir a arruinar el plan, pero igual me siento demasiado culpable.

Escucho a Alex decir:

  • Fase 1 completa. Ahora quedan la fase 2 y la 3.

Calculo que en este tiempo ella ya habrá llegado a la torre, habrá subido y estará llorando en su cama.

Me levanto rápido y voy a mi cuarto a escribir la siguiente carta. Esta vez debo hacerla sentir mejor porque, si ella sufre...

...yo sufro con ella.  

Tara! Espero que les haya gustado. No soy buena para las cartas, y menos James, así que esa asquerosidad que no llega ni a aburrida ni a cursi es lo que salió de mi fucker imaginación.

No es mucho pero bueno, vienen los mejores capítulos. Éste iba a ser uno, pero hasta a mi me decepciona :(

Disculpenme, prometo escribir mejor.

Próximo capítulo: "Peleas"

Saludos

Maripositaas :)