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Algo de mi — capítulo 11
Quiero ser la infección de tus anginas al pasar el veneno por tu
garganta, la irritación de tu piel ardiente de dolor puro cuando
yace en su máxima esencia, quiero ser la daga que traspasa tu
piel cada noche en que te deprimes, la piel que se eriza cuando
el deseo se hace presente, la sensación extraña y placentera que
tu cuerpo posee cuando se sobre calienta, el suspiro de una
noche interminable de placeres y venenos. Quiero ser el espacio
que abraza tu cuerpo en soledad absoluta y discreta, el frío que
arrulla tu ser necio y agrio que lastima, que devora cada instante
inseguro de ti, quiero ser el roce que cambia el sistema de mis
sentidos y los vuelve locos en un momento, quiero ser la lengua
que hace mi piel estremecer noche a noche, recorrerla con
ligereza y brutalidad a la vez. Quiero ser la oscura prenda que te
cobija cada mañana y protege tus hermosos ojos de la luz del
sol, quiero ser aquella a quien tanto aclamas con fervor e
impaciencia, el tatuaje de tu boca agrietada, la interminable
palabra del no me iré jamás, la navaja que te acompaña desde
que duermes hasta despertar, quiero ser aquel órgano al que
todos llaman corazón para apoderarme de su interior, para poder
tomarlo entre mis desgastadas manos y oprimirlo fuertemente
contra el mío hasta hacerlos uno solo, hasta que los polvos me
inunden en su bruma, quiero ser el viento que traspasa tus
cabellos rizados , el reflejo en el espejo de tu imagen clara y
sensual, ser las manos que tocan sin censura y excitación, el
grito de dolor que solloza a tu alrededor cuando al ser que te
posee recuerdas y lloras, ser el pétalo de una rosa negra que
cae hasta tu fornido estómago y dormir al fin en el…
Quiero ser la sonrisa de un instante inolvidable de tu terrible
vida, la forma extraña de tu boca al protestar, ser la cama que
se adueña de tu piel a cada instante, la espalda suave y tibia
que cae desde un abismo esperando encontrarte. Quiero ser la
cicatriz del pecado inocente de tu alma, la pureza de la tristeza
que te acompaña, la mujer que miras en este instante con tanta
malicia, el fuego de tu sensualidad fértil que empaña el espejo
cómplice de tus acciones, la misteriosa mujer que te causa lujuria
en cada recuerdo insignificante de tu inconsciente, ser la figura
perfecta para tu cuerpo, la palabra correcta de tu descripción
inexacta y escalofriante, la espina que alguien clavo en tu interior
y escapar de el para dejarte en paz al fin…
Quiero ser el lugar de tus sueños, la literatura correcta de tu
imaginación, el sueño de cada noche de derroche total, la pluma
que tocas con tus grandes dedos diariamente para escribir todo y
nada, quiero ser la ternura de tu rostro encadenado al sueño
fugaz de tu corta noche, el idioma que surge de ti con
naturalidad y frescura, el agua que limpia tu sangre oscura y
abundante, la música armónica y loca que relaja tus sentidos,
quiero ser la sensación de adormecimiento que recorre tu mente
y saber lo que piensas por un leve instante, quiero ser
simplemente tuya aunque sea por un instante, poder morir y
resurgir en tu interior, ser la piel que te disfraza, y la locura de
tus manos al dominar… quiero ser… quiero ser…