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Algo de mi — capítulo 12
Recuperando el tiempo perdido, transformando mi imagen y mi cuerpo para volver a ser la tierna niña que admiraba tu cuerpo desnudo, suspirando desde lejos, ignorando tus reflejos… Esperando el día en que puedas fijarte en mi infantil figura y decidirte a sentir su textura frágil y adormecida a causa de tu aroma, espero ansiosa durante mucho tiempo y aún no hay alguna respuesta, comienzo a frustrar mis pensamientos porque te encuentro con alguien más, es una mujer bella, pero horrible ante mí, te posee, llena tu cuerpo cada noche invadiéndolo de sensualidad y reproche…. No entiendo porque a mí no me miras, soy bella, lo que cualquiera buscaría. Hace años que no me miro al espejo, tengo miedo, miedo de saber la causa de tu desprecio…. Continuo en espera mientras observo a numerosas mujeres entrar y salir de tu habitación todo el tiempo, y yo aislada desde el rincón observo tu enrojecida piel cada que logras asomarte al exterior… De repente en una noche sin tiempo, mi cuerpo se mueve involuntariamente, camino hasta tu puerta, cansada, harta de tanto esperar, abro la puerta y sedo el paso a mi figura, busco un cuchillo y rápidamente con el descuartizo cada parte de ti, la chica de esa noche no tuvo salvación, supe desde ese momento que algo no estaba bien, mi cuerpo se movía con gran fuerza y yo no controlaba lo que hacía, mientras mutilaba las evidencias, tragaba sangre de tu esencia y lloraba, no paraba de hacerlo, me hartaba de no poder detenerme, estoy encarcelada en mi propio cuerpo, quiero evitarlo todo pero no puedo….. No puedo más, no quiero ser culpable, la chica mala de la sociedad, oculto a la chica en un manto negro y a ti en otro, ella se sumerge en el extenso río de la ciudad y tú te quedas al fin conmigo, noche a noche tu mano fría rosa mi rostro y por más que intento no logro sentir nada, ni siquiera puedo hacerte sonreír…