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Algo de mi — capítulo 2
Tus manos han logrado moldear mi cuerpo a tu manera, tus labios han hecho de los
mío un majar de noche, mi piel se siente escalofriante cuando te detecta, mis sueños
se vuelven otros y mi rostro siempre esta agachado para evitar mirarte, las
ilusiones se hacen pocas, y mi corazón se desmorona segundo a segundo, mi alma
desgarrada, descansa sobre mis pies desnudos, y los suspiros entrecortados se
instalan en tu mirar, el aliento entre tú y yo es más fuerte, es; indescriptible, mi
sonrisa comienza a mudase y de repente de mis ojos emana el agua pura de mis
pensamientos, la soledad se apodera de mi cuerpo, me carcome por dentro como un
animal a su presa, nuestras mentes son mundos distintos, y yo aún, no logro
encontrar el mío. Mi cuerpo se debilita con rapidez, comienzo a extrañar tu
hermosa tés, tu estupidez, al jugar como un niño, como lo que te falto encontrar, los
momentos se hacen cortos, y los años demasiado largos, mi respirar es un frío
veneno que congela mis sentimientos, y mi dignidad se muda tomando de la mano al
orgullo inútil y necio que algún día estuvo aquí. Esto parece derrumbarse poco a
poco, mis labios comienzan a agrietarse, mi piel cae hasta el suelo dejando rastro,
mi sangre se derrama entre mis manos, y con ella cubro mi rostro incoloro. Estoy
muriendo, estoy convirtiéndome en un ser hecho de piedra, para no volver a sentir la
falta del aire si tú no estás. Ojalá funcione. Unas alas son mi escudo, me protegen
de personas como tú. Aún no entiendo porque, si pude ser tuya completamente, lo
dejaste para después, tal vez no valgo la pena, tal vez; solo soy una más que cae en
tu mirada que deslumbra en cada pestañar, tal vez; solo tal vez jamás, estuvimos
juntos…
Escrito por: Erzebet Garth