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Algo de mi — capítulo 5
Estoy encerrada en un extraño lugar, desde hace tiempo que busco la salida
y aún no se por dónde empezar, aislada de tu piel y con el alma enclaustrada
en mi ser, desesperadamente intento huir de ti....
Los días transcurren y parece que este será el fin del camino de la noche
oscura que solía refugiarme en su encanto...
Busco lugares a donde ir pero es inútil porque hay algo que no deja de
seguirme, es una chica, es bella, extraordinariamente atractiva, no ha
mencionado palabra desde que percibí su presencia, siempre hallada en lo
más cerrado del lugar, corre hasta la pared como para no ser vista, su aroma
es placentero y su piel es demasiado suave, se parece a la suavidad de tus
labios al rosarme, tiene la misma cicatriz de la herida mal puesta sobre un
hombro que tu posees...
A veces llego a pensar que es la chica en donde se encierra tu veneno
castrante de cada noche sin fin, la chica de las manos rasposas que tortura
los cuerpos que se adormecen de tan solo verte, la chica de tus deseos y
temores, la fría piel del deseo en su más alta expresión, la pureza de tu
sonrisa cruel que humilla mis sentidos...
No deja de seguirme, pero jamás se acerca a la poca luz que en este lugar
existe, es como un vampiro voraz sediento de tu carne, sediento por amarte
tal vez...
Tiene un nombre extraño y armónico que me hace dudar de su existencia...
La chica que ha logrado grabar una imagen tuya sin conocerte en una piedra
misteriosa, la chica es capaz de estremecer mi piel sin siquiera intentarlo...
No se qué pensar, no sé qué decir cuando esta ella aquí, creo que es la
creación de tus ambiciones y rencores, la sensualidad de tu piel al recorrer
mi cuerpo entero, es el aroma de la rosa negra que aquella noche especial me
obsequiaste, es la sangre que de mi chupaste para escupirla luego ante mis
pies enterrados bajo el mandato de tus deseos...
Hace tiempo que no sentía a alguien intimidar mi figura, es curioso, es
extraño, suelo ser yo la que intimida.....
Ya no sé si esto me gusta, ya no sé si la salida existe, pero no importa, no
creo querer huir, esta chica se parece tanto a ti y a tu forma de ser, que en
momentos creo poseerte y decido aferrarme a su figura aunque sé que jamás
me mira a los ojos, como tú.....
Hace tanto tiempo que nadie toca mí cuerpo, que llego a creer que comienzo
a desaparecer, hace tanto tiempo que no siento tu aliento. El mío se encierra
en un tiempo para congelarse y permanecer a mi lado... Hace tanto que ya
no te tengo, que me conformo con la imagen que la chica dibujo sobre la
piedra....
Hay cenizas por todas partes, salen de mi como la sangre al calentarse,
explotan mis venas dentro en mi interior, y los mareos parecen entorpecer
mis pasos, no sé que está pasando, pero sé que no volveré a sentirte más
sobre mi......
Como quisiera poder gozar de tu compañía, ser la cómplice de tu deseo y
empalagarme con tus besos, rozar mi cuerpo fuertemente contra el tuyo y
sentirme de nuevo dentro de ti.....