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Historia 42965 — capítulo 8
Me vestí y subí al carro de mala gana. Mi madre empezó a conducir, todo el camino fue silencioso. De pronto mi madre dejo de conducir, habia frenado en una especie de obra, se estaciono detrás de una montaña de tierra, pero con la parte delantera del auto afuera para que pudiéramos ver.
Mi madre miraba hacia una grúa y no hablaba, me canse y le pregunte:
— ¿Qué estamos haciendo aquí, madre?
— ¿Ves a ese hombre? -me pregunto, señalándolo con un dedo, era un hombre con overol y estaba debajo de la grúa.
—Mm-hmmm -respondí, asintiendo, mi madre me miro
—Te parecerá extraño, pero cinco años atrás ese hombre era hermoso, y… fue uno de mis amores -dijo. Me quede helada, pero no lo demostré, era un obrero, ¿y no me dejaba a mí, ser feliz con Draco?
—Guau -dije y mire al hombre de nuevo.
—Tu abuelo se puso furioso, así que… decidimos escaparnos -suspiro, tenía la mirada fija en el obrero -. Pudimos llegar un poco lejos, antes que la policía interviniera. Fue el final. A veces cuando estoy por acá, vengo a verlo -mi madre empezó a llorar, estaba volteada, pero podía verla limpiar su lagrimas —. Quiero que sepas que yo amo a tu padre -dijo volteándose, y todavia llorando.
—Mamá… -trate de calmarla.
—No, Hermione, esto es importante y quiero que lo oigas -me interrumpió -. Lo amo, en serio, él es un esplendido hombre, es bueno conmigo aunque no lo merezca. Lo amo, en serio, Hermione, lo amo.
—Lo se, lo se -la tranquilice, abrazándola. Después de unos segundos se separo.
—Esto es vergonzoso, soy una mujer estúpida -cogió un pañuelo y se seco rápidamente las lagrimas -. Es absurdo -miro de nuevo al hombre, esta vez el hombre también miro hacia acá y paro un momento de hacer lo que estaba haciendo, y sus miradas se encontraron un momento, mi madre bajo la suya y arranco el auto. Y antes de irnos miro una última vez a ese hombre.
Nos dirigimos de nuevo a la casa, y, al pasar por el hotel, vi el carro de Ron y se lo señale a mi madre.
—Ay, Dios -dijo sin preocupación. Al llegar se estaciono, y Draco salió de la casa. Lo mire, tenia la misma ropa de ayer, y en sus manos tenia la flor que esta mañana me habia dejado. Abrace a mi madre en señal de despedida y me baje, Draco se habia sentado en una de las sillas del porche, camine hacia él.
— ¡Hermione! -me llamo mi madre. Me voltee, me hizo una señal de que esperara, y salió del carro, abrió el baúl, saco algo y lo cerro. Me acerque. Me dio lo que habia sacado, eran, envueltas en una cinta verde, trescientas sesenta y cinco cartas, las que me habia mandado Draco. La mire sorprendida -. Espero que tomes la decisión correcta -me dijo y se marcho. Fui hacia Draco.
—Que mañana tan interesante -comento.
—Si. Ron esta acá en el pueblo -le informe un poco vacilante.
— ¿Esta aquí?
—Si, vimos su carro en el hotel -dije mientras me sentaba a su lado.
—Ah -se limito a decir -. Son muchas cartas -comento, cambiando de tema -, por fin -asentí -. ¿Qué vas a hacer, Herms? -me preguntó, buena pregunta.
—No lo se -Draco se enderezo, sin mirarme. Mire a mí alrededor.
— ¿Volvemos a eso? -dijo de repente, lo mire por un instante, luego desvié mi vista, me miraba furioso y tratando de controlarse - ¿Volvemos a eso? ¿Y que hay de los últimos días? -me dieron ganas de llorar -. Fueron reales, ¿sabes?
—Se que fueron reales y fueron maravillosos, pero también fueron muy irresponsables -dije, desate su furia, se paro y pateo la silla — ¡Tengo un comprometido, que me esta esperando en el hotel, que estará…
— ¿Así que me haces el amor… -me interrumpió -, y te vas con tu marido? ¿Es ese tu plan? ¿Fue una prueba?…
— ¡No! -intervine -. Hice una promesa con un hombre que me dio un anillo y yo le di mi palabra.
—Y tu palabra se fue al infierno, ¿no crees?
—No lo se, No lo se, lo averiguare cuando hable con él.
—Esto no se trata sobre cumplir tu promesa y no es sobre seguir a tu corazon… Es sobre seguridad.
— ¿Qué se supone que eso significa?
— ¡Dinero! -grito.
— ¿De que habl… -esta vez él no me interrumpió, yo no fui capaz de seguir.
— ¡Él tiene mucho dinero!
—Ahora te odio, eres un…
—Y yo te odio a ti -me interrumpió de nuevo -. Si te vas te odio -iba a protestar pero no tenia claras mi ideas, así que no dije nada, y me fui muy enojada hacia el carro.
— ¡Él te aburre! -Gritó - ¡Él te aburre y lo sabes, o no estarías aquí si no sintieras que algo te falta! -lo ignoraba, pero eso me llamo la atención.
— ¡Draco, eres un… hijo de puta!
— ¡¿Por qué no solo…te quedas conmigo?! -habia cambiado el tono de su voz, ya habíamos llegado al carro, abrí la puerta y me voltee hacia él.
— ¡¿Quedarme contigo?! ¡¿Para que?! ¡Míranos, ya estamos peleando!
— ¡Bueno, eso es lo que hacemos! -me quede en silencio -. ¡Peleamos! ¡Tu me dices cuando estoy siendo un arrogante hijo de puta, y yo te digo cuando esta siendo insoportable! ¡Lo cual eres, un noventa y nueve por ciento del tiempo! ¡Yo no temo herir tus sentimientos! -se dirigió al carro y cerro la puerta, luego se apoyo en ella, lo enfrente.
— ¿Entonces qué?
—Entonces no será fácil, va a ser muy difícil, y vamos a tener que trabajar en esto todos los días, pero lo hare porque te quiero a ti -dijo -. Te quiero toda… para siempre… tú y yo -de repente empecé a llorar -, todos los días, ¿harías algo por mi? Por favor, solo imagina tu vida, por mí, en treinta o cuarenta años -mire a otro lado -. ¿Cómo se ve? Si es con ese hombre, ve ¡ve! Te perdí una vez, creo que podría soportarlo otra vez. Si eso es realmente lo que quieres, pero no lo hagas de la manera fácil.
— ¿Qué manera fácil? ¡No hay manera fácil! ¡No importa lo que haga, alguien saldrá herido!
— ¿Podrías dejar de pensar en los demás? ¡Deja de pensar en lo que yo quiero, en lo que él quiere o tus padres quieren! ¿Qué quieres tú? ¿Qué quieres?
—No es tan simple -replique al borde de las lagrimas de nuevo.
— ¿Qué quieres TU? -pregunto, me quede en silencio -. Diablos, ¿Qué quieres?
—Me tengo que ir -me miro durante un momento, pero luego se aparto de la puerta. Me subí y cerré con fuerza. Arranque y me fui sin mirar atrás.
Comenten! Se que es un poco corto, pero es que he estado ocupada...