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Amarte Duele — capítulo 23
Observaba como el tren se acercaba a los enormes terrenos de Hogwarts. Sus ojos miel expresaban confusión y cansancio. No pudo dormir para nada los días que paso en su casa después de la "agradable" visita del padre de Draco y sus ecuaces. Nunca en su vida sintió miedo, ni en las veces que tenia que luchar contra el que no debe ser nombrado, pero ahora si lo tuvo. Tan solo la idea de imaginarse si Taylor no hubiese llegado al rescate, no…ya no quería pensar nada mas. Sintió un leve cosquilleo en su mejilla izquierda y sin recordar su herida se rozo por equivocación y soltó un leve gemido.
-¿Segura que te caíste? - Pregunto dudoso el pelirrojo dejando de lado el profeta para prestarle atención a su mejor amiga.
-Ya te lo conté mil veces - Suspiro la castaña. Harry y Ginny la miraban - Sin querer me tropecé por torpe y me caí golpeándome la mejilla con la esquina de la mesa ¿Contento? - Le pregunto haciendo un gesto de fastidio.
-Si - Contesto este - Pero aun así no me convences - Finalizo dejando de lado a la ojimel y retomando su lectura.
Hermione solo sonrió de lado y postro sus ojos en la pareja que se encontraban frente a ella.
-¿Qué tal el resto de las vacaciones? - Pregunto.
-Bien - Contesto la pelirroja - Acompañe a Harry a visitar a Cho.
-¿Y como esta? - Pregunto la leona viendo al azabache.
-Toda va bien - Espeto al recordad el sexo de su hijo - Será niña.
-Felicidades - Expreso la Gryffindor viendo como su amiga bajaba su vista al suelo al ver lo emocionado que estaba el moreno por su hijo.
-¿Y las tuyas? - Regreso el ojiverde.
-Excelentes - Contó omitiendo la visita de Lucius Malfoy - Taylor fue a visitarme y pasamos un día agradable - Recordó que al día siguiente del ataque el castaño la invito a salir y ella acepto.
Ron al escuchar el nombre del Revenclaw de los labios de su mejor amiga aventó el periódico por algún lugar del vinculo. Ante esto Harry, Ginny y Hermione se sorprendieron por la reacción del ojiazul y mas al ver su cara de susto. Después soltaron unas carcajadas.
-¿Solo te visito en plan de amigos, verdad? - Pregunto alerta sin quitar la vista de su amiga.
Esta sonrió nerviosa y luego postro sus ojos en la pareja y después la volvió a fija en su amigo pelirrojo.
-Claro, solo como amigos - Dijo la castaña extrañada por la actitud del ojiazul - ¿Por qué te pones así?
-Es que ese chico no me da confianza - Espeto viendo a su hermana y a su cuñado - Pero - Callo al volver a postrar sus ojos en la ojimel - No me hagas caso - Dijo como un loco poniéndose de pie y corriendo la puerta - Voy a ver a Luna - Y sin decir mas salio de ahí dejando a los presentes confundidos.
-Si que esta loco - Espeto Ginny sonriendo con burla - ¿Ahora entiende lo es tener que aguantar sus despegues de locura? - Pregunto viendo a la Gryffindor.
Harry y Hermione se miraron entre si y luego soltaron unas tremendas carcajadas al recordar el rostro de su amigo.
&
Por fortuna no se había topado con la castaña en la estación. No quería verla por que sabia que si lo hacia se lanzaría a sus brazos y la perdonaría y eso estaba fuera de su alcance. Ahora menos que nunca debía evitar cualquier contacto con ella. Ese fue el trato con su padre. Este aceptaría ser mortifago y su padre no se acercaría a la joven si el no lo hacia. Con asco y odio borro la imagen de su padre en su mente. No quería saber nada de el por el resto del año. Ahora tenia que concentrarse en obtener lo que su señor le pidió que saqueara del colegio. Pero ¿Cómo lo haría sin que Dombledore se diera cuenta y mas si lo que buscaba estaba en su poder? No lo sabia pero tenia que averiguarlo por el bien de el y el de su madre.
Inconciente clavo su vista en su antebrazo izquierdo y se arremango su camisa. Y con rabia observo la marca tatuada en su piel. Ahora se sentía el hombre mas miserable del mundo. !No quería cumplir las ordenes de un ser despreciable como Tom Riddle!. Después se cubrió la marca y se dispuso a observar el bello panorama de los terrenos del colegio que ya casi estaban encima de ellos.
No obstante, escucho como la puerta era corrida y por esta entraban sus amigos; Pansy y Blaise. Cerraron la puerta y tomaron asiento enfrente del rubio. Este no se digno a dirigirle la mirada.
-¿Por qué te escondes? - Pregunto la morena molesta al estar como loca buscando al ojigris por todo el tren sin rastro alguno.
-Quería estar solo - Espeto con frialdad sin siquiera mirar a los jóvenes.
-Ahora menos que nunca no debemos separarnos - Dijo la ojiazul recordándole al Slytherin que ahora era un mortifago igual que ellos.
-!¿Creer que no lo se?! - Grito harto de que todo el mundo le dijera lo que tenia que hacer.
Blaise y Pansy soltaron un pequeño brinco al oír el grito del rubio. Este les clavo su mirada llena de odio haciendo que estos temblaran de miedo.
-Tranquilízate - Pidió el moreno para evitar un locura por parte del platino.
-!Estoy harto de todos ustedes! - Grito Draco poniéndose de pie y saliendo del vinculo dejando a sus mejores amigos sorprendidos por su reacción pero lo comprendían ya que ellos estaba en las mismas.
OoOoOoOo
Aun no llegaban completamente a Hogwarts y ya lo aborrecía. Después de salir del vinculo decidió ir al baño para lavarse un poco el rostro y despegar de su mente las cosas que lo estaban matando vivo. Con la elegancia que lo caracterizaba daba pasos lentos y cautelosos tardando su llegada al sanitario. Rogaba al cielo para que la castaña no se interponiera en su camino.
-Hola, mi amor - Saludo una rubia tomando al joven por el cuello y uniendo sus labios con los de el.
El rubio no puedo evitar el beso y después de unos segundo aparto ala joven con asco e impacto su espalda contra un vinculo con odio. La tomo por el cuello y luego acerco su rostro al de ella susurrándole para que nadie los oyera.
-!No vuelvas a tocarme y mucho menos besarme ¿Entendiste?! - Pregunto con los dientes apretados y sus ojos inyectados de sangre - ¿Entendiste? - Volvió a pregúntale a la joven ejerciendo mas fuerza en su mano sobre el cuello del a rubia.
-Si…- Contesto Astoria con miedo ante el rubio - Entendí perfectamente - Dijo con odio y rabia.
-Asi me gusta - Espeto Draco impactando el cuerpo de la joven por ultima vez y tomando camino hasta su destino.
Greengrass solo observaba con odio la silueta del ojigris perdiéndose de su vista. Luego llevo su mano ala zona afectada tratando de calmar el ardor que sentía por culpa del platino.
OoOoOoOooO
-Estupida - Susurro Draco con odio mediante caminaba y llegaba a su destino.
Al estar enfrente de la puerta del sanitario la quiso abrir sin tocar primero para ver si estaba desocupado. Pero no pudo ya que alguien desde el interior de vinculo la abrió primero que el.
El rubio sintió como el corazón de le salía de pecho y el aire invadía de nuevo sus pulmones al ver por primera vez en dos semanas a la mujer de su vida enfrene de el. No podía controlar las ganas de besarla y abrazarla ahí mismo pero se contuvo al recordar su deber. Se encontraba nervioso al ver como la castaña lo miraba con amor y ternura. Quería decirle algo pero de su boca no salía palabra o sonido alguno.
&
Hermione estaba divagando por sus pensamientos cuando uno en especial vino a su mente.
-Por cierto, Harry - Hablo la ojimel haciendo que su amigo le prestara atención - Se me olvido decirte que el ultimo día de clases, McGonagalle me pidió de favor que te dijera que Dombledore quiere que te presentes en su oficina al momento que toquemos tierra en el colegio.
-¿No te dijo para que? - Pregunto el azabache extrañado.
-No - Contesto su amiga. Después se puso de pie y tomo camino hasta la salida - Ahora vuelvo, voy al sanitario - Y sin decir mas cerro la puerta dejando a su amigo y a su novia solos en el vinculo.
Ya estando fuera emprendió camino hasta el baño. Necesitaba estar unos minutos a solas. Llego hasta este y entro al ver que estaba desocupado. Cerro la puerta con seguro y luego se dispuso a llegar hasta el lavamanos. Al estar enfrente de el, abrió el grifo del agua caliente y después metió sus manos bajo el agua apresando el liquido entre sus manos. Luego inclino su cabeza hacia abajo y con cuidado esparció el agua sobre su rostro. Después se tallo su cara. No obstante, alzo su cabeza y se observo en el espejo. Con rabia miro la pequeña cortadura en su mejilla izquierda. ¿Cómo se habrá enterado el padre de Draco sobre su romance con su hijo? ¿Acaso el se lo confeso?
Sonrió de lado al saber que todas estas preguntas eran puras mentiras. El rubio jamás le confesaría a su padre sobre ella. Jamas. Con pesar tomo una pequeña toalla que se encontraba aun lado del lavamanos y con cuidado seco su rostro. Por ultimo, se miro al espejo y luego se dio la media vuela para salir de ahí. Le quito el seguro y la abrió con su vista fija en el suelo.
Pero paro en seco al ver los zapatos de un chico frente a ella. Trago saliva y con valor alzo su mirada topándose con los ojos grises que mas desea ver en el colegio. Sintió como el corazón le latía a mil por hora. Su respiración de corto impidiendo respirar normalmente. Sus manos le temblaban de emoción y sentía que las piernas le flaquearían de un momento a otro. Le sonrió con alegría y tristeza. Entre abrió sus labios para decirle cualquier cosa pero sus cuerdas bucales no le funcionaban.
Se quedaron quietos por unos largos segundos. Solo viéndose el uno al otro. Si alguno de ellos movía un muslo o algo se rozarían por el especio tan pequeño en donde se encontraba. Draco pudo notar como la castaña lo miraba con amor y pasión. Se maldijo un millón de veces al no poderse lanzar a los brazos de la joven y hacerla suya ahí mismo. Hermione también se dio cuenta de que el rubio la miraba con la misma pasión. Trago en seco y decidió hablar. Pero antes de que pudiera decir algo el Slytherin alzo su mano derecha y la dirigió a su mejilla izquierda al darse cuenta de la cortadura de la joven. Esta no podía contener la emoción de ver como el joven estaba apunto de tocarla. Pero antes de poder concluir el acto. Draco se dio cuenta de lo que estaba apunto de ser y rápidamente retiro su brazo del rostro de la joven.
-Draco - Esto para el rubio fueron melodías para sus oídos - Necesito que hablemos.
El Slytherin endureció su rostro y las palabras de la castaña diciendo que todo era una venganza se apoderaron de sus pensamientos.
-Yo no tengo nada que hablar contigo, sangre sucia - Espeto con frialdad clavando su mirada en los ojos de la leona.
Esta no podía contener las lagrimas al ver como el rubio la insultaba como en el pasado. Pero no se dejaría vencer. No tan fácil. Evito llorar enfrente del chico y con valor hablo de nuevo.
-Por favor, escúchame - Suplicaba acercándose al cuerpo del ojigris.
Este se puedo alerta al ver la cercanía de la castaña y con asco fingido se pego a la pared del vinculo para que la joven no se pegara a el. La Gryffindor entendió el mensaje y con tristeza dio dos pasos hacia tras interponiendo distancia entre los dos.
-Ya que dije que yo no quiero hablar contigo !Así que déjame en paz! - Le grito huyendo de ahí antes de que cometiera una locura por la cual estaba seguro que no se arrepentiría.
Hermione cerro sus ojos al oír el grito del chico y soltó unas lagrimas de dolor. ¿Por qué? ¿Por qué el ojigris la odiaba tanto? Abrió sus ojos al sentir que el joven ya no estaba con ella. Salio del vinculo y con lagrimas en sus ojos se dirigió hasta llegar con Harry y Ginny.
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El azabache caminaba por el largo pasillo que daba directo al despacho de su director. Después de bajar del tren y tomar las carrozas que los trasportaban al colegio decidió que al poner el primer pie en este se conduciría hasta la oficina de Dombledore. Y así lo hizo. Iba muy tranquilamente tatareando una canción cuando de pronto se detuvo en seco al ver como una figura robusta se interponía en su camino.
-Buenas noches, profesor - Saludo Harry al ver que era Severus Snape frente a el con su típica postura de brazos cruzados y mirada penetrante.
-¿Adonde cree que va, Potter? - Pregunto susurrante como solo el solía hacerlo - ¿Qué no debería estar en el comedor? - Le pregunto con sospechas.
-Bueno…este…yo - El moreno empezó a tartamudear al sentirse nervioso. Siempre le pasaba al estar frente a su profesor de pociones - La profesora McGonagalle me dijo antes de salir de vacaciones que el profesor Dombledore solicitaba mi presencia en su oficina al momento que arribara el colegio - Espeto con su vista en el señor.
-Lamento informarle que el profesor no esta en el colegio - Informo Snape con su vista clavada en el ojiverde.
-Bueno, gracias…regreso mañana - Aviso Harry dándose la vuelta para salir huyendo de su profesor. Pero la voz de este lo hizo detenerse y girarse de nuevo hacia el.
-El profesor esta de viaje - Dijo Severus con soberbia.
-Bien…entonces regreso cuando llegue - Espeto Harry.
-No sabemos cuando regresara - Dijo Snape acercando su paso hasta su alumno. Al estar centímetros cerca del Gryffindor hablo - ¿Y para que te ocupa, Albus?
-No lo se - Contesto.
-Bien - Espeto el profesor con malicia - Retírese al comedor - Ordeno.
-Claro - Finalizo el ojiverde dándose la vuelta y prácticamente corriendo hasta el comedor.
Severus solo observo como el joven doblaba la esquina y desaparecía de su vista. Era el momento indicado para cumplir su deber. Y sin mas tomo camino en dirección contraria al azabache y desapareció entre las sombras del pasillo.
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Harry venia caminado entre el pasillo de la mesa de su casa y la Revenclaw. Su vista estaba fija en el suelo. Solo oía como los alumnos aplaudían por el sermón que les aventó Minerva McGonagalle. ¿Por qué la actitud tan extraña de su profesor de pociones? No lo sabia pero lo averiguaría a la mañana siguiente. Llego hasta su lugar y tomo asiento. Mantuvo su vista en la mesa por unos minutos. Luego Ginny le hablo para sacarlo de su trance.
-El profesor no esta en el colegio ¿Verdad? - Le pregunto haciendo que su novio fijara su vista en ella.
-¿Eh? No - Contesto viéndola y luego fijo su vista en Ron. Este lo miraba de igual manera que su novia - Esta de viaje.
-¿Viaje? - Pregunto el pelirrojo extrañado - ¿Adonde?
-No lo se - Respondió - Snape me lo dijo.
Nadie dijo nada mas. Se mantuvieron en silencio al oír de nuevo la voz de su profesora de transformaciones.
La única que no prestaba atención para nada y mucho menos su cabeza en el colegio era la castaña. Esta no podía borrar de la mente las feas palabras que le dijo el rubio. Ahora se dio cuenta del odio que sentía el por ella con solo mirarlo en sus ojos grises. Mantenía su vista fija en su plato sin probar bocado. No tenia hambre. Luego con cuidado fijo su vista en la mesa de Slytherin y ahí lo vio. Con la vista perdida y su codo sobre la mesa con una mano en su mejilla muy pensativo. Al igual que ella el no ponía atención a ni una palabra de la profesora de transformaciones. Luego desvió su vista hacia otro lado para no sufrir mas por el ojigris. Suspiro y se dispuso a probar algo para que sus amigos no la regañaran al ver su plato aun vació.
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No podía concentrar su mente en el comedor. Desde que puso el primer pie fuera del tren su mente estaba todavía en su mansión. Lo que el señor tenebroso le había ordenado era muy arriesgado. Y mas y lo que quería estaba en mas no de Albus Dombledore. Su codo estaba recargado en su mesa y su mano en su mejilla pensando muy seriamente como le haría para obtener lo que buscaba. Luego clavo su vista en su plato aun lleno. Después se dispuso solo a picotearla. No tenia ánimos de nada.
-¿Estas bien? - Pregunto Pansy viendo a su amigo.
¿Qué si estaba bien? !Por supuesto que no! Clavo su vista cargada de odio a la morena y este entendió que era mejor mantenerse en silencio. La ojiazul se sintió devastada y con decisión ignoro al ojigris.
Como un fuerza que lo jalaba. Obligo al platino a buscar con la mirada a la mujer que amaba. Levanto su vista y la dirigió hasta la mesa de Gryffindor y ahí la vio. Sonriéndole a su amigo pelirrojo forzadamente mientras esta le decía lago. Luego vio como bajaba su vista con tristeza. En ese momento sintió la necesidad de ponerse de pie y correr hasta ella para abrazarla con fuerza y decirle que la amaba con todo su ser. Pero no. Contuvo todas esas emociones y después se dispuso a prestarle mas atención a su plato.
Después de una hora solo observando su platillo oyó como todo mundo se ponía de pie y caminaba hacia la salida del comedor indicándole que la cena ya había terminado. Con elegancia se puso de pie y camino con paso lentos hasta la puerta. Con su mirada fija en el suelo sin saludar a nadie y mucho menos cruzar palabra con sus amigos. Se encontraba entre los alumnos de su casa y cruzo la puerta del comedor. Ya estando fuera se detuvo a un lado de esta al oír la voz de su amigo Blaise.
-¿Tienes ronda hoy? - Le Pregunto estando frente de el de la mano de su novia.
Lo había olvidado por completo. Tenia que hacer ronda con la castaña y no quería. No quería estar ni un segundo con la joven por que estaba seguro que no se contendría y la besaría hasta el cansancio. Endureció su rostro y lo giro por casualidad. Entonces fue cuando vio a Hermione de pie en el otro extremo de la puerta y sintió como su corazón se saldría de orbita. Le sostuvo la mirada por unos largos segundos que parecieron eternos.
OoOoOoO
-Hermione - Llamo el azabache a la joven. Esta alzo su vista a su amigo de pie frente a ella - ¿No te levantaras? - Le pregunto al darse cuenta que todos los alumnos salían del comedor menos ella.
-¿eh? Si…claro - Contesto poniéndose de pie rápidamente y caminado a un lado de su amigo Ron.
Caminaban en dirección hasta la puerta de comedor oyendo como sus amigos platicaban de su próximo partido contra Slytherin.
-Estoy ansioso por partirles la cara a esos engreídos de Slytherin - Espeto el pelirrojo aun lado de Harry.
-¿Tu crees que yo no? - Le pregunto el moreno de la mano de su novia Ginny.
-Chicos - Expreso la hermana menor de Ron mientras rodaba sus ojos.
Hermione solo se limitaba a mantener su vista en el suelo y a escuchar los comentarios de sus amigos. Al estar ya fuera del comedor alzo su vista y sin querer observo al rubio mirándola con odio. Se detuvo en seco como si la mirada de Draco la obligara a no seguir su camino. Sostuvo su respiración por unos segundos. No podía contener sus emociones. Le expreso una mirada de dolor y arrepentimiento para que el chico le contestara con una llena de amor. Pero no fue así. Este le endureció su expresión mirándola con asco y odio.
Harry, Ron y Ginny soltaron una carcajada al oír una anécdota del pelirrojo. Esta ultima se detuvo al no ver a su amiga caminado con ellos. Ante esto el azabache y el ojiazul la imitaron. Se giraron al ver a su amiga de pie y con su mirada en algún lugar del pasillo.
-Hermione - Llamo el ojiverde soltando la mano de su novia y caminando hasta llegar al lugar de la ojimiel - ¿estas bien? - Le pregunto al ver como la leona no le contestaba y mucho menos despegaba su vista del lugar donde la tenia.
Con extrañes postro sus ojos en la misma dirección que la joven y observo como el platino le quietaba la vista. Ahora comprendía el estado de su amiga. Al momento se les unió Ron y observo con odio al Slytherin.
-Vamos es tarde - Le ordeno el ojiazul a la castaña. Esta no le hacia caso - Andando - Le dijo mientras la tomaba del brazo con cuidado y la arrastraba con el.
Hermione salio de su trance al sentir el agarre del pelirrojo y con tristeza lo siguió. Harry seguía en su misma posición sin dejar de ver a Draco. Este al ver como la ojimel se dejaba mangonear le sostuvo la mirar al moreno. Se miraron con odio puro. Y sin decir mas el Slytherin se digno a romper el contacto visual y con superioridad se dio la media vuelta y tomo camino hasta desaparecer de la vista del ojiverde.
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Los pasillos se encontraban desiertos. Ningún rastro de alumno o profesor por ellos. Solo uno que caminaba bajo las sombras y la luz de la luna. Se desabotono el primer botón de camisa al sentir un tremendo calor por todo su cuerpo. Iba muy cauteloso de que nadie lo viera o se diera cuenta de su presencia. Giro la esquina del pasillo y sintió como unos brazos lo tomaban de los hombros y lo estampaba contra el muro del pasillo.
-¿Adonde crees que vas? - Le pregunto Severus Snape al darse cuenta de que su ahijado iba directamente de donde el venia.
-!Que le importa! - contesto el ojigris mirándolo con odio.
-Claro que me importa y mucho, !Eres mi ahijado! - le grito haciendo que el Slytherin desviara su vista y la clavara en un lugar de la pasillo - Contesta a mi pregunta.
-Ya le dije que no se meta en donde no le llaman - Respondió con sus diente apretados y volviendo a fijar su vista en los ojos negros de su profesor.
-¿Dime que el no te encargo lo que imagino? - Le pregunto con miedo al ver la expresión que emanaba de la mirada del rubio.
-No se que se imagine - Le contesto con frialdad - Pero sea lo que sea que me encargo lo tengo que cumplir por que ya soy uno de ellos ¿Ve? - Espeto Draco arremangándose la tela de su antebrazo izquierdo exponiéndole la marca a su padrino.
Snape dirigió su vista al tatuaje del rubio mirándola con odio. Se sentía un miserable al no haber podio impedir la iniciación de su ahijado por que no tuvo el suficiente valor para hacerlo. Después la marca desapareció de su vista al ser tapada por la manga de la camisa del rubio.
-Sígueme - Le ordeno dándose la vuelta y tomando camino por el largo pasillo.
-!Yo no lo seguiré! - Le grito viendo como este ni se inmutaba y caminaba sin voltear a verlo. Se quedo quieto por unos segundo y con odio se dispuso a seguir a su padrino.
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-Solo no hizo caminar en vano - Se quejaba el pelirrojo caminando por el pasillo que daba directo a su sala con sus manos en sus bolsillos.
-Vamos, fue un error, no fue culpa de profesora - Explico el moreno burlándose de su cuñado.
Al estar a punto de entrar a su sala común. Un alumno integrante del equipo contrario les informo que Madame Hooch solicitaba la presencia de ellos en su despacho. Pero al llegar les informo que fue un error cometido por parte de ella. Que después los citaría para darles la fecha para el partido final.
-Como sea - Dijo Ron haciendo un gesto - Oye.
-¿Si? - Le pregunto Harry prestándole atención.
-Bueno…no se como decirlo - Decía nervioso.
-Pues solo dilo y ya - Alentó el ojiverde deteniendo su andar. Su amigo lo imito.
-Esta bien - Contesto mirando fijamente a su cuñado - Este, pues, veras me he dado cuenta que Hermione…-Pero callo al ser interrumpido por el Gryffindor.
-Espera - Ordeno - ¿Ese no es Malfoy? - Le pregunto señalando al rubio haciendo que el pelirrojo se girar y viera al lugar que señalaba el moreno.
-Si, es el - Confirmo Ron ocultándose al igual que el azabache - ¿Cómo Snape? - Pregunto extrañado al ver como su profesor de pociones iba delante del Slytherin.
-Si, con Snape - Espeto Harry al ver como los dos desaprecia al doblar una esquina.
-¿Qué hacen Profesor y alumno en medio de un pasillo no trascurrido a estas horas de la noche? - Pregunto Ron viendo a Harry.
-No lo se - Contesto saliendo de su escondite - Pero hay que averiguarlo - Y sin decir mas con paso acelerado siguió al rubio. Igualmente su amigo lo imito.
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Después de unos minutos caminado sobre los pasos de Snape y Draco con cuidado de no ser descubierto observaron como doblaban la esquina de un pasillo. Rápidamente aceleraron sus pasos y doblaron la misma esquina que los susodichos. Pero al momento de seguir sintieron como sus cuerpos impactaron contra algo muy duro haciendo que cayeran de espaldas hacia el piso.
-Demonios - Se quejo Harry haciendo gestos de dolor y llevando su mano derecha hacia su espalda para calmar el leve dolor que le causo la caída.
-¿Qué fue eso? - Pregunto Ron de igual manera poniéndose de pie y caminado hasta su cuñado.
Le extendió su brazo para ayudarlo cosa que el ojiverde acepto al momento. Ya de pie el moreno hablo.
-Es una pared - Espeto mirando el muro con diferencia.
-Si ya vi - Informo el Gryffindor acercándose hasta esta y colocando su mano sobre el cemento. Luego puso su otra mano buscando una puerta secreta o algo por el estilo pero nada - No hay nada - Dijo - ¿Seguro que doblaron esta esquina?
-Claro que estoy seguro - Expreso Harry - Pero ¿Donde están?
-Pues no lo se - Dijo Ron alejándose del muro y observándolo con misterio.
-Ahora mas que nunca debemos vigilar bien a Malfoy y de paso al profesor Snape - Finalizo postrando sus ojos en el mismo lugar que su cuñado.
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Draco solo observaba como su padrino caminaba apresurado como temiendo que alguien los viera. Después de unos minutos caminado llegaron a su destino. Al doblar la ultima esquina se detuvo en seco al ver su padrino de pie junto al muro.
-¿Es una broma? - Le pregunto viéndolo por lo estupido que fue al seguirlo.
Snape no dijo nada. Saco su varita y luego la coloco encima de la pared. Después murmuro un hechizo que el ojigris no entendió y luego guardo su objeto. Camino a hasta estar centímetros del muro y con facilidad lo atravesó. Ante esto Draco se quejo quieto unos segundo y después siguió los pasos de su profesor atravesando el muro y apareciendo al otro lado de la pared.
Ya estando del otro lado observo la habitación con cuidado. En ella se encontraban un serie de objetos al parecer inservibles. Paso su vista por el enorme lugar mientras caminaba a través de ella. Se detuvo en una enorme mesa y con cuidad paso su mano sobre esta al observar el polvo que salía de ahí. Se notaba que tenia siglos que nadie se paraba por ahí.
-Draco - Oyó la voz de su maestro llamándolo - Ven aquí - Ordeno haciendo que el chico lo obedeciera y llegara hasta el.
El rubio observo aun gran objeto cubierto por una enorme tela de seda. Y de pronto supo que era. Snape tomo la tela y la tiro haciendo que esta cayera al suelo dejando ala vista un enorme armario de madera. Draco fijo su vista en el objeto y luego lego hasta el. Mantuvo su vista fija en el y después llevo su mano hasta la madera acariciándola con maldad.
-Esta es tu misión ¿No es así? - Pregunto Severus viendo a su ahijado.
-Esto no es nada - Le contesto con frialdad al recordad sus otras dos misiones - Yo podía encontrarlo solo.
-Lo se - Contesto el profesor. Se acerco hasta el Slytherin y con sus manos atrás de su espalda le contesto haciendo que el joven fijara su vista en el sorprendido - Pero quiero que sepas que no estas solo y que yo te voy a ayudar. Hice una promesa y la voy a cumplir.
-¿Cuál promesa? - Le pregunto finado su vista en el.
-No te la puedo decir - Le contesto caminado hasta la salida - Ahora vamonos.
Draco observo por ultima ves el armario y con elegancia se giro y salio de ahí al saber que todo esto lo hacia por la mujer que amaba.
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-Las diez con treinta - Murmuraba la castaña observando por décima vez su reloj de muñeca en el pasillo de siempre esperando al rubio para empezar su ronda.
Se encontraba nerviosa. Quería ver al Slytherin y contarle una vez por todas las cosas como son. Estaba decidida. Haría que el rubio la escuchara por las buenas o por las malas.
-Buenas noches, Señorita Granger - Saludo Minerva McGonagalle asustado a la joven.
-Ah, buenas noches profesora - Saludo Hermione girándose para ver a su maestra de transformaciones - Este, Malfoy no debe de tardad - Dijo tratando de justificar la irresponsabilidad del rubio.
-Precisamente vengo a eso - Contesto la longeva - Lamento infórmale que el joven Malfoy renuncio a cargo como premio anual este periodo.
Hermione al escuchar las palabras sintió como el corazón se le aceleraba. Clavo su vista en el suelo y luego la fijo en su profesora.
-Pero, no puedo, usted misma me lo dijo al inicio del año cuando yo quiere renunciar al cargo - Se quejo la joven con enojo.
-Y lo sostengo - Contesto - Pero el contrato exigía que el premio anual, en este cado dos, cumplieran completamente el reglamento por eso no le pude dar la aprobación de dejar el cargo - Explico la anciana extrañada por la reacción de su alumna preferida - Como ya se cumplió el contrato el joven Malfoy esta en todo su derecho en no querer seguir con ello.
-Esto es inaudito - Murmuro la joven harta de las humillaciones del platino.
-Lo lamento señorita pero de ahora en adelante todo queda ajo su cargo - Dijo McGonagalle - La dejo para que inicie su deber - Y sin decir mas desaprecio de la vista de la castaña.
Esta no podía estar mas furiosa. Al diablo con la ronda. No tenia ánimos de cumplir su deber.
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-¿Por qué tan callados? - Pregunto Ginny al estar sentada en las piernas de su novio.
Harry y Ron tenia su vista perdida y su cabeza aun en el muro por donde estaba seguro Snape y Draco habían cruzado. Pero ¿para que? ¿Estará del otro lado de la pared lo que Voldemort quiere? Al oír la pregunta de la pelirroja salieron del trance.
-Por nada - Contesto Ron fijando su vista en la pareja.
-Te creo - Le contesto con sarcasmo. Luego se puso se pie y beso al moreno en los labios.
-Me voy a descansar ya que mañana hay clases - Se despidió y subió las escaleras para llegar a su habitación.
-Que descanses - Contesto Harry viendo como su novia se perdía entre las escaleras.
Al ver que estaban solos miro a su cuñado. Este ya le tenia la vista encima.
-¿Aun piensas en Malfoy? - Pregunto el pelirrojo haciendo un gesto de desagrado al nombrar al ojigris.
-Si - Contesto sin encontrar una razón lógica - No encontró nada concreto para explicar lo que paso en el pasillo.
-¿Crees que Snape sea un mortifago? - Pregunto Ron haciendo que el moreno desviara su vista hacia la chimenea.
-No lo se - Contesto sin descartar la posibilidad de que lo sea - Pero aun así no hay que despegar la vista de Snape para nada ¿Estamos?
-Por supuesto - Respondió el ojiazul.
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Caminaba sin ánimos de nada. ¿Acaso el rubio la odiaba tanto como para abandonar su puesto de premio anual? Creo que si. Unas lagrimas silenciosas se escaparon de sus ojos. No podía evitar el sentimiento que emanaba de su alma. Se detuvo al no poder seguir caminado. Recargo su espalda en el frió muro y soltó el llanto. Lloro como nunca. ¿Por qué el amor la hacia sufrir tanto? ¿Por qué? Después limpio el resto de sus lagrimas. Mantuvo su vista fija en el suelo sin dejar sosollar.
No obstante, sintió como una calida mano la tomaba de la cintura y la giraba viendo a la persona que la apresaba. Entonces sintió como su alma volvía a ella al ver a Draco Malfoy a los ojos. Draco sintió lo mismo al sentir le cuerpo de la Gryffindor pegado al suyo. Tembló al ver los ojos de la joven mirándolo con amor. No pudo evitar acercarse a ella cuando de "casualidad" pasaba por el pasillo y la vio ahí. Llorando. Sintió la necesidad de ir hasta ella y abrazarla y así lo hizo.
Se miraron por unos segundos sin quererse separar uno del otro. Hermione lo miraba con amor. Se sentía como en el cielo en los brazos del platino. Ninguno de los dos decía nada. No quería arruinar el momento. El rubio detallaba cada rincón del rostro de la joven. ¿Se preguntaba como se habría hecho ese corte en su mejilla? Pero se contuvo de preguntarle. La castaña recargo su cabeza en el pecho del Slytherin y este acaricio el cabello de la ojimel
Luego, Hermione rodeos la cintura del rubio con sus manos pegándolo mas a su cuerpo. Draco no podía pedir mas. Se quedaron unos largos minutos. Después el platino llevo sus manos a las mejillas de la castaña y la obligo a levantar su rostro hasta el. La ojimel obedeció. Se miraron a los ojos ambos buscando respuestas.
Y sin pensarlo Draco unió sus labios con los de la Gryffindor. Se besaron con pasión y amor. Hermione al sentir los labios del hombre que amaba dejo de abrazarlo por la cintura y llevo sus brazos al cuello del ojigris para profundizar mas el beso. Este solo se dejo llevar por la emoción. Recargo la espalda de la castaña en la pared mientras acariciaba el cuerpo de esta con deseo y desesperación.
Hermione no podía contenerse y acaricio el cabello del Slytherin despeinándolo al momento. Luego Draco dejo de lado los labios de la Gryffindor y dirigió sus labios al cuello de esta. Lo acaricio besándolo, mordiéndolo, chupándolo de todo. Hermione respiraba agitadamente a las muestras de amor del platino. Con descaro mordió el lóbulo de la oreja del rubio haciendo que este soltara un gemido de placer.
En ese preciso momento el Slytherin dejo de besar el cuello de la joven y se separo de ella mirándola a los ojos. Hermione respiraba cortantemente mientras miraba al hombre de su vida.
-Draco…-Hablo Hermione - Por favor déjame explicarte las cosas que…- Pero no pudo terminar ya que el rubio volvió a capturar los labios de ella contra los suyos.
Al terminar de besarse el joven tomo las mejillas de la castaña y penetro sus ojos en los de ella.
-No vuelvas a buscarme, por que yo nunca te perdonare - Le dijo con odio haciendo que la castaña se confundiera - Ni siquiera te atrevas a mirarme - Finalizo soltando las mejillas de la mujer de su vida y tomo camino por el largo pasillo.
-!Draco! - Grito Hermione con lagrimas en los ojos al ver como el rubio desaparecía de su vista. No tenia fuerzas para seguirlo.
Lloro de nuevo al recordar las frías palabras que le dijo al platino segundos atrás. Pero no descansaría hasta que el joven la escuchara. De eso se encargaría ella misma.
Continuara…