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Amarte Duele — capítulo 24
-!Todos están reprobados! - Grito enfurecido Severus Snape con su rostro deforme por la furia que sentía al saber de la irresponsabilidad de sus alumnos.
Tanto los alumnos de Gryffindor como Slytherin empezaron a murmurar sus desacuerdos entre si al oír el grito que pego su maestro de pociones. Hermione Granger estaba que no cabía de la sorpresa y enojo al saber la descicion de su profesor. Harry y Ron no podían asimilar que estuviesen reprobados y en su ultimo año de colegio. Pansy, Blaise y otros alumnos de su casa se miraban sorprendidos. El único que no se encontraba de ninguna forma y mucho menos en la clase era Draco. A este no le fue ni le vino la noticia de que estaba reprobado, no le importaba en lo mas mínimo, su mente divagaba por sus pensamientos.
En ese momento la castaña estira su brazo para que su profesor le diera su permiso para hablar en la clase.
-Si, señorita Granger - Espeto Snape aborrecido e irritado por la tensión que tenia encima.
-Pero, profesor, no puede reprobar a todo la clase y mucho menos a dos casas distintas, es contra las reglas - Decía la castaña con su vista fija en el pizarrón.
-¿A no? - Amenazo acercándose hasta estar enfrente de la mesa de la joven. Esta mantenía aun su vista en la pizarra - Yo tengo todo el derecho de reprobar a todos los años si se me da la gana, señorita Granger - Escupió con asco el apellido de la joven - Además usted es la menos indicada para decirme lo que tengo que hacer o no, dígame, ¿Dónde esta su informe sobre la poción que les encargue a inicio de clases y que ya casi estamos a finales de año y ninguno de sus compañeros y mucho menos usted tienen escrito en sus libretas? - Pregunto con soberbia al postras sus manos en la mesa de la joven y acercando su rostro hasta el de la Gryffindor.
La leona se sintió acorralada y nerviosa ante la cercanía de su profesor. Acorralada por que el tenia toda la razón, no tuvo tiempo o mejor dicho no se acordó para nada del estupido informe de la poción. Alzo su vista y la clavo en su maestro. Este le sonrió de lado al saber su triunfo ante ella.
-¿Lo tiene? - Pregunto de nuevo sin dejar de clavar su mirada en los ojos miel de la castaña.
-No - Contesto con odio sin dejarse vencer pero era demasiado tarde.
-Bien - Finalizo el longevo enderezándose y alejándose de la Gryffindor - Debido a su "olvides" sobre el trabajo todos quedan prácticamente reprobados y no hay trabajos extras para pasar !Olvídenlo! - Grito haciendo que toda su clase saltara de su asiento debido al sonido que emitió su maestro - Ahora daremos comienzo a la clase - Ordeno tomando asiento en su escritorio - Libro de "pociones peligrosas sin riesgo" Pág. 167 - Espeto colocándose sus anteojos y prestando atención a su lectura.
La clase soltó un suspiro y empezó a sacar su libro y a buscar la pagina indicada por el longevo.
Hermione respiraba cortantemente debido ala humillación por parte de su "profesor". Con enojo saco de su mochila su libro y con rabia empezó a buscar la pagina indicada.
-Empiecen a leer en silencio -Ordeno Snape con su vista fija en su lectura.
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-!Esto es increíble! - Gritaba Hermione mediante caminaba para llegar al comedor y poder probar bocado - Ahora no se como le haré para no reprobar todo el año - Dijo alzando su cabeza al techo y suspirado.
Harry y Ron solo sonreían por la histeria de su mejor amiga. Ellos venían a los costados de la joven. La noche anterior decidieron estar siempre a lado de la castaña para evitar que se encontrara con el rubio o que este le hiciera algo o le dijera palabras hirientes. Pero no olvidaban que tenia que vigilar también a Malfoy.
-Tranquilízate - Pidió el pelirrojo al entrar por la puerta del comedor y dirigirse hasta su lugar - No te pasa nada si repruebas una materia.
-!¿Qué no?! - Grito la ojimel al llegar hasta su lugar e impactar su mochila contra la banca y clavando su vista en su amigo - Eso lo dices tu por que tu casi llevas todo el año reprobado, Pero yo no, Nunca en mi vida había reprobado una materia por un descuido !Nunca! - Dijo respirando agitadamente debido ala rabia.
-Vamos, no te exaltes que te hace verte mas fea - Espeto el azabache tomando ala joven por los hombros y obligándola a sentarse.
Esta no pudo hacer nada mas que obedecer a su amigo e ignorar el comentario que expreso este. Harry y Ron tomaron asiento delante de ella.
-Lo siento - Se disculpo la leona mirando a sus amigos - Es solo que todavía no puedo digerir la noticia.
-No te preocupes - Dijo Ron - Nosotros tampoco.
Ante esto el ojiverde soltó unas carcajadas siendo acompañado por su cuñado y luego la Gryffindor solo sonrió de lado. Después se dispusieron a comer para ir a sus respectivas actividades después de clases.
-¿Ya les dieron la fecha para el próximo partido? - Pregunto de repente la ojimel.
-No, aun no - Contesto Harry tomando un poco de su jugo de calabaza - Pero entre mas se tarden mejor.
-¿Por qué lo dices? - Pregunto Hermione extrañada.
-Por nada - Agrego rápidamente el ojiazul.
La joven rodó sus ojos y luego se dispuso a terminar su comida. Después de unos minutos comiendo y platicando la presencia de una pelirroja hizo que la observaran.
-Hola, mi amor - Saludo la hermana menor de Ron mientras tomaba a su novio por las mejillas y unía sus labios con los de el al mismo tiempo qué se sentaba en las piernas de este. Después rompió el saludo y saludo a su hermano y amiga - Hola, chicos.
-Hola - Contesto la castaña sonriéndole - ¿Qué tal el primer día de clases?
-Nada mal - Respondió la ojiazul llevándose un bocado de comida del plato de su novia a su boca - ¿Y a ustedes?
-Ni me lo recuerdes - Espeto la ojimel bufando al recordar las palabras de Snape.
-Snape reprobó a toda la clase por no llevar una reporte - Contesto Ron sonriendo por la cara deforme de su maestro debido al coraje que sentía hacia ellos.
-¿No es cierto? - Dijo Ginny con sorpresa y burla.
-Eso quisiera yo - Espeto Hermione girando su vista hacia algún lugar del comedor.
-Esto si que es para morirse de la risa - Dijo la pelirroja estallando en carcajadas - Me hubiese gustado ver sus caras…- Callo al sentir las manos de su novio por debajo de su falda.
-Muy graciosa - Dijo con fastidio su hermano mayor.
-Bueno, me voy - Decía la ojimel poniéndose de pie.
-¿A dónde vas? - Pregunto Ron alzando su vista mirando a su amiga de pie frente a ellos.
-A la biblioteca, le prometí a Madame Pomfrey ayudarla cuando regresara al colegio, nos vemos en la sala - Finalizo tomando camino hasta la salida del comedor desapareciendo de la vista de sus tres amigos.
-¿Todo bien? - Pregunto Ginny viendo a su hermano.
-Si, ¿Por que? - Le pregunto extrañado.
-Por nada en especial - Dijo Ginny.
-Bien, voy a buscar a Luna - Dijo poniéndose de pie - Nos vemos en la noche.
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-Me alegra que regresara, señorita Granger - Espeto Madame viendo a la castaña a través de sus gafas de media luna - La mayoría no regresa.
-Usted sabe que mi pasión es la lectura y por nada del mundo la abandonaría - Dijo la Gryffindor sonriéndole - ¿Por donde empiezo?
-Veras - Susurro la señora buscando unos libros que acababan de llegar - Aquí están - Dijo tomándolos y poniéndolos sobre su escritorio - Podrías empezar por estos.
-Si, claro - Contesto la ojimel tomándolos al mismo tiempo que tomaba camino hasta los estantes donde iban estos.
La biblioteca estaba repleta de alumnos. La mayoría de primer a tercer grado. Hermione coloco cuatro de los cinco libros que traía en sus manos. Detuvo su andar al observar el numero de serie del ultimo libro que le faltaba para terminar. Suspiro al darse cuenta que pertenecía a ultimo estante de la enorme biblioteca. Emprendió de nuevo su camino cuando la voz de una niña de primer grado la hizo detenerse.
-Disculpa - Dijo una pequeña castaña de ojos azules con un gran parecido a la Gryffindor.
-¿Si? - Pregunto Hermione sonriéndole con ternura.
-Es que busco un libro y ya lo encontré pero, este, esta muy alto - Dijo apenada por no haber traído su varita con ella - ¿Podrias…-
-¿Alcanzártelo? - Le pregunto mirándola con la pequeña asentía con la cabeza - Claro - Dijo esta alzando su mano y tomando el libro con facilidad. Luego se lo entrego a la niña en sus manos.
-Gracias - Expreso la pequeña sonriéndole con agradecimientos.
-"Pociones avanzadas" - Dijo la castaña extrañada - ¿No crees que es muy adelantado para ti?
-No, he leído libros mas avanzados que este - Contesto haciendo que Hermione y ella misma soltaran unas pequeñas risitas de complicidad - Me llamo Catrina - Se presento a la niña extendiéndole su mano para que la joven la tomara.
-Mucho gusto, Catrina - Contesto la ojimel tomando la pequeña manita de la niña - Yo soy…-Pero no puedo terminar.
-Hermione Granger, un placer - Espeto Catrina emocionada por conocer a la Gryffindor.
-Parece que ya no soy una extraña en este colegio, todos me conoces - Dijo rompiendo el saludo - ¿A que casa perteneces?
-Slytherin - Contesto haciendo que la leona se sorprendiera.
-¿Sabes? - Pregunto haciendo que la pequeña le prestara atención - Te pareces mucho a mi cuando entre a este colegio, tanto en lo físico como en lo personal.
-Me alegra saberlo - Espeto Catrina - Al menos seré bonita cuando crezca.
Esto hizo sonrojar a la Gryffindor. Le sonrió con ternura.
-Bueno, te dejo para que termines tu deber - Se despidió la pequeña tomando camino hasta su mesa - Adiós.
-Hasta pronto - Contesto Hermione observando como la pequeña Catrina tomaba asiento un lado de dos niños de su casa - Igual que Harry y Ron - Finalizo sonriendo y recordando el día que conoció a sus mejores amigos y ahora hermanos del alma.
Fijo su vista en el camino y tomo camino hasta llegar al ultimo estante de la biblioteca. Esta área siempre se encontraba desierta debido a que poseía libros muy avanzados para la mayoría de los alumnos fueran de primero hasta séptimo. Y sin poder evitarlo las imágenes de la noche anterior se apoderaron de su mente. ¿Por qué si la odiaba tanto tuvo el cinismo de besarla? ¿Por qué? ¿Y lo peor fue que ella se dejo hacer? Esta decidida. A la primera oportunidad le gritaría al rubio toda la verdad costara lo que costara.
Al estar frente al estante recordó el numero de seria y suspiro al ver que este pertenecía a la ultima fila y media dos metros de altura. Sonrió de lado y con cuidado alzo su brazo para colocar el libro. Se maldijo al ver que le falta mucho mas por llegar. Bufo y busco a su alrededor algo en lo que se pudiera subir. Y luego sonrió al ver un pequeño banco color dorado. Se acerco hasta el y lo tomo entre sus manos para después llegar a su lugar de antes. Se subió en el con el libro en su mano y estiro de nuevo su brazo.
-Un poco mas, Hermione - Se murmuraba al ponerse de pie para alcanzar y colocar el libro - Eso es - Se dijo por fin acomodando el maldito libro. Suspiro y se llevo sus manos a su cintura - Que tonta eres Hermione, ¿Para que sirve la magia? - Se pregunto sonriéndose a si misma.
Decidió bajarse de ese maldito banco pero antes de poder sacar el primer pie del objeto sintió como una fuerza la jalaba hacia tras perdiendo el equilibrio. Solo atino a cerrar sus ojos esperando el impacto pero sintió como su espalda amortiguo suavemente en algo blando y un delicioso olor penetro sus fosas nasales. Ese olor solo podía pertenecer a…Abrio sus ojos topándose con unos grises que la miraban con amor.
Draco la había capturado en sus brazos antes de que esta impactara contra el suelo. Se sintió en el cielo al ver esos ojos miel que añoraba tanto desde hacia mas de un año. Aun en los brazos del rubio, la joven le sonrió de lado al momento que este le dirigió una mirada de odio y frialdad. Luego la enderezo para separarse de ella.
-Gracias - Hablo la castaña ya de pie.
-Mas cuidado, Granger - Le dijo con indiferencia algo notado por la ojimiel.
-Pues…nadie pidió tu ayuda - Contesto Hermione al sentir las frías palabras del hombre que amaba.
-No soy tan malo como me pintan - Espeto acercándose a la joven. Esta sintió como su corazón se aceleraba como tiempos atrás.
-Pues…además ¿Qué haces aquí? - Le pregunto como pudo ocultando su nerviosismo.
-Que te importa, soy libre de andar por donde quiera - Le contesto a milímetros de su rostro. La leona no se dejaría intimidar.
-Si, pero en este lugar no hay nada para ti - Rugió la Gryffindor al comprobar sus sospechas.
-No tengo por que seguir hablando contigo - Escupió el Slytherin con asco dándose la media vuelta y tomando camino hasta el centro de la biblioteca.
Esa era la oportunidad perfecta para aclara todo de una maldita vez. Entonces las palabras de la castaña hicieron que el rubio detuviera su andar y se girar para encarar a la mujer de su vida.
-Si no tienes nada que ver conmigo, ¿Por qué me sigues? - Le pregunto sonriéndole con triunfo.
-¿Seguirte? - Le pregunto con burla haciendo que la ojimiel borrara su sonrisa - Ni en tus mejores sueños.
-¿A no? - Le pregunto Hermione haciendo que Draco se encontrara acorralado - Entonces ¿Por qué me seguiste hasta la ronda y sobre todo me besaste?
!Maldita sea! Era cierto. En contra de si, la noche anterior, fue a renunciar a su cargo como premio anual. Pero al pasar por el pasillo para llegar a su sala no pudo evitar la presencia de la joven en su camino llorando. Sintió esa necesidad de protegerla y consolarla. No pudo resistir las ganas de besarla con pasión y amor. !Y si! La estaba siguiendo. No podía vivir sin ella, no podía estar ni un segundos lejos de ella por eso la observaba y seguía a todos los lugares posibles pero sin que ella se diera cuenta. Pero esta vez lo pesco.
Se mantuvo en silencio por que no encontraba las palabras exactas para decirles a la joven que era mentiría. Y nunca las encontraría por que no las habías. Muchas veces estuvo tentado en ir hasta el mundo muggle, buscar a la joven y decirle que se olvidara de todo y que regresara con el. Pero no, su orgullo fue mas fuerte que el amor. Dirigió sus ojos grises hasta el suelo al saber que estaba derrotado. Luego alzo su mirada y la clavo en los ojos miel de su amada.
-Si - Hablo Hermione - Jugué contigo, pero todo eso fue al principio - Draco sintió un dolor leve en su pecho al oír las palabras de la joven - Todo era parte de una venganza formada por Ginevra y por mi, por que quería hacerte pagar todos estos años de humillación, pero, a través de los minutos, horas, días y meses a tu lado me di dando cuenta que no eres como te portas con todo el mundo - El rubio trago saliva - Te muestras frió ante el mundo por que así te educaron y tienes miedo a que te lastimen pero en realidad eres tierno, sincero y muy encantador. Cuando estabas conmigo me hacías sentir como una princesa y eso fue lo que hizo que me enamorara profundamente de ti.
Draco no podía creer las palabras de la castaña. Su mirada se hablando y esto la joven lo noto. Con paso lento se fue acercando hasta llegar a centímetros de su cuerpo. Con cuidado Hermione alzo su brazo y dirigió su mano al rostro pálido del Slytherin tomándolo por la mejilla.
-No te reprocho el hecho de que no me quieras perdonar, pero yo ya cumplí con mi parte de contarte con lujo de detalles las cosas como son - Hermione no pudo evitar que sus ojos se llenaran de lagrimas - Lo ultimo que te puedo decir es que no puedo vivir lejos de ti por que te amo.
El rubio sintió una fuerte opresión en su pecho al ver el estado de la castaña. Y sin poder evitarlo rodeo la cintura de la Gryffindor entre sus brazos y la pego fuertemente a su cuerpo sintiendo como el alma se le iba en ello. Esto para Hermione fue una regalo mas del cielo. Se quedaron así por unos largo minutos solo disfrutando del abrazo uno del otro. Sin decir nada o agregar algo mas.
-Te amo, Draco - Esta palabras fueron melodía para los oídos del rubio - Te amo con todo mi corazón - Decía la ojimel pegando mas el cuerpo del chico con el suyo.
Draco no sabia que hacer o decir. Simplemente se había quedado sin razón alguna para evitar el acercamiento de la joven o el hecho de que la dejara hablar. No supo por que pero no puedo huir de ahí cuando la castaña le empezó a contar la verdad y es que, simplemente quería escucharla ya.
-¿Por qué no me dices nada? - Le pregunto la leona aun abrazada de el.
-No…se que…decir - Dijo como pudo el ojigris aun sorprendido por las palabras de la joven.
Esto para la leona fue un balde de agua fría que cayo sobre su cabeza. Pensó que después de contarle toda la verdad al Slytherin este la perdonaría pero estaba muy equivocada. Con desilusión rompió el abrazo con el platino y limpio sus lagrimas con el dorso de su mano. Luego dirigió su vista hasta Draco confundida.
-Bien - Dijo mas tranquila - Ya no te molestare mas - Y sin decir mas paso por un lado del platino dejando completamente al chico mas confundido y herido de lo normal.
-Perdóname, Hermione - Susurro para si mismo - Pero no puedo estar contigo por tu bien pero te prometo que en cuanto termine toda esta basura estaremos juntos, lo juro - Y sin decir mas se dio la media vuelta y camino sobre los pasos de su amada.
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Caminaba a media noche. Ningún alumno o profesor se encontraba cerca. Después de la confesión de la castaña lo único que pudo hacer fue encerrarse por el resto de la tarde en su habitación sin querer ver a nadie. Aun no podía digerir las palabras de la castaña. Aun que ya sabia la verdad no podía estar ni un segundo a su lado por que sabia que la estupida de Astoria lo estaba vigilando, ya que esta fue la que le contó a su padre sobre su relación con la leona, y al mínimo error esta le iría con el chisme a su "padre".
Detuvo su andar al estar frente a la pared que tenia que atravesar para aparecer en la sala para reparar el armario descompuesto por donde tenia que dejar pasar a los perros falderos del señor tenebroso cuando se lo ordenaran. Ya estando dentro de el tomo camino hasta llegar al objeto que estaba cubierto por una grande tela de seda. Se detuvo frente a el y con elegancia tiro de la tela dejando a la vista el enorme ropero.
Observo por unos segundo el enorme objeto y después dirigió su mano hasta abrir el closet. Con tranquilidad observo el interior del lugar y después endureció su expresión del rostro. Recordó las palabras de Lord Voldemort, este solo le había dado como plazo tres semanas antes de incautar en el colegio. Luego observo alrededor buscando un objeto de peso fácil para poder colocarlo en el interior y practicar. Encontró un pequeño objeto raro y camino hasta el. Lo tomo entre sus manos y regreso a su lugar. Lo adentro al armario y luego cerro la puerta. Conjuro un hechizo poco oíble y luego abrió la puerta de nuevo y comprobó que el objeto no estaba. Sonrió de lado y luego volvió a cerrar la puerta volviendo conjurar el mismo hechizo. Acto seguido abrió la puerta y observo el objeto de nuevo sobre la superficie del ropero. Adentro su mano al closet y tomo el pequeño objeto y lo saco cerrando la puerta por ultima vez.
Se alejo de ahí con la elegancia que lo caracterizaba y luego aventó el pequeño objeto por algún lugar de la habitación y con enojo se dirigió a la salida.
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-No se para que entrenamos si sabemos que vamos a ganar - Espeto Ron con una camisa de tirante y una toalla alrededor de su cuello.
-Pues yo no me confiaría tanto - Dijo Harry sonriendo por la seguridad de su cuñado.
Ya pasaban de la media noche y los Gryffindors apenas terminaron de entrena para su ultimo partido de Quidditch. Debían irse con cuidado ya que eran horas prohibida para los alumnos del colegio.
-¿Cómo has visto a Hermione? - Pregunto el azabache cambiando drásticamente la conversación.
-Pues la verdad, la veo peor - Contesto el pelirrojo triste por el estado de su mejor amiga y todo por el estupido del hurón - Ese maldito de Malfoy solo la altera.
-Si, pero no podemos hacer nada - Dijo el ojiverde al igual que el ojiazul - No podemos hacer que Hermione deje de…amar a Malfoy.
Esto para Ron fue muy doloroso. Su amigo tenia toda la razón. Quiera o no la castaña siempre amaría al rubio.
-Bueno…- Pero estas palabras quedaron en el aire al oír la voz de una ojimel.
-¿Qué hacen aquí y a estas horas? - Pregunto Hermione con el ceño fruncido acercándose hasta sus mejores amigos.
Harry y Ron se pusieron pálidos al oír la voz de su mejor amiga y mas al ver a esta llegar hasta ellos muy furiosa.
-Este…acabamos de terminar de entrenar - Hablo Ron asustado por la posible reacción de la leona.
-¿Y se puede saber por que hasta horita? - Pregunto de nuevo la ojimel molesta consigo misma al saber que tendría que bajarles punto a su casa por la culpa de los cabezas dura de sus amigos.
Harry y Ron se miraron entre si buscando respuestas entre ellos. La Leona solo esperaba una respuesta coherente.
-Bueno…este…nosotros - Decía el azabache sin encontrar justificación por andar divagando por los pasillos a estas horas de la noche.
-Ya no me digan nada - Pidió la castaña molesta - Aun que me dieran una respuesta razonable me veo en la necesidad de bajarles puntos a nuestra casa y a ambos…-
El pelirrojo y el moreno suspiraron al oír las palabras de su amiga. En ese momento Harry dirigió su vista hacia el final del pasillo y observo la figura de un joven que conocía a la perfección; Malfoy. Entre cerro sus ojos extrañado y con cuidado de que su amiga no se diera cuenta, golpeo el brazo de su cuñado llamando la atención de este. Ron viro su vista hasta el ojiverde y este le hizo una seña con sus ojos para que observara el final del pasillo. El ojiazul obedeció y con rapidez enderezo su vista y solo alcanzo a ver la figura del rubio perdiéndose en una esquina.
-Y todo por su culpa - finalizo el sermón de Hermione aunque Ni harry y Ron le prestaron atención - ¿Escucharon una palabra de lo que les dije?
-Si, bájanos todo los puntos que quiera - Espeto Ron fijando su vista en su amiga - Ahora vamonos a la sala para dormir - Le dijo tomándola del brazo sin darse cuenta de nada.
-!Pero que insolentes son! - Le grito siguiendo el paso de su mejor amigo.
Ron giro su cabeza y con una señal de ojos le ordeno que siguiera a Malfoy. Este se quedo quieto al ver como el pelirrojo tomaba a la castaña del brazo y la obligaba a seguirlo. Al ver como la pareja estaba lejos de el tomo camino en dirección contraria a ellos y con misterio camino sobre los pasos del platino.
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¿Por que Malfoy divagaba por los pasillo desiertos y a estas horas de la noche? ¿A caso será que el es un espía del señor Tenebroso? ¿Un Mortifago? Todas estas preguntas rondaban en la cabeza del azabache mediante caminaba por el pasillo de donde venia el Slytherin. Doblo la misma esquina que la noche anterior y se detuvo en seco al comprobar de nuevo que el pasillo estaba bloqueado por un enorme muro que impedía el paso.
Observo el muro con cuidado y misterio ¿ Que habrá detrás de esa pared? Se preguntaba colocando su mano sobre la fría pared. Después de unos largos minutos buscando una razón o algo que tuviera que ver con el platino decidió alejarse de ahí para poder ir hasta su sala y descansar un poco. Se giro y tomo camino hasta su dormitorio.
Esto solo aumentaba mas las sospechas del joven sobre que Malfoy pudiera ser un seguidor de Lord Voldemort. Con su vista fija en el suelo y a mitad de su camino sintió como alguien lo tomaba por el cuello de su túnica y con fuerza impactaba su espalda contra el frió muro. Cerro sus ojos debido al impacto y ya estando atrapado los abrió tomándose con unos fríos ojos grises como los de una serpiente.
-!¿Se puede saber porque demonios me sigues, Potter?! - Le pregunto Draco Malfoy con sus dientes apretado debido al coraje que sentía por el moreno.
-!Yo no te estoy siguiendo! - Le contesto Harry de igual modo.
-!¿Crees que soy estupido o que?! !Claro que me seguías! - Espeto el rubio ejerciendo fuerza sobre el pecho del chico.
-!Estas loco, Malfoy! - Dijo el ojiverde zafándose del agarre del ojigris. Este no hizo nada para retenerlo.
-!Te lo advierto, Potter, si me vuelves a seguir o espiar te juro que no vivirás para contarlo! - Grito con miedo de que el azabache supiera algo sobre su misión.
-¿Es una amenaza? - Le pregunto el Gryffindor clavando sus ojos en los del rubio.
-No, es una advertencia - Espeto Draco alejándose de ahí.
-¿Qué es lo que escondes, Malfoy? - Le pregunto el león con la esperanza de que el Slytherin le contara sus problemas.
-!Nada que te importe! - Le grito dándose la media vuelta y acercándose de nuevo al moreno - Y no te metas en mis asuntos.
-Yo puedo ayudarte, si tan solo me dijeras…-Pero no puedo terminar por que de pronto Draco impacto su puño cerrado contra la mejilla izquierda del azabache.
-!Nadie me puede ayudar y mucho menos tu! - El rubio callo al saber que en esas palabras le pedía a gritos auxilio pero no podía decir nada, por el bien de Hermione -!Ya te lo dije, déjame en paz! - Y sin decir mas desapareció de la vista del moreno.
Este llevo su mano a su mejilla lastimada comprobando que había una cortada leve sobre esta. Luego solo puedo ver como el rubio desaprecia de su vista.
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-!¿Se pude saber donde fregados estabas?! - Pregunto Hermione mas furiosa que minutos atrás al darse cuenta del a ausencia del ojiverde.
Después del enfrentamiento que sostuvo con el Slytherin decidió regresar a su sala. Pero al entrara lo primero que oyó fue el grito que pego su amiga al verlo llagar ahí. Pero no puedo contestar.
-¿Qué te paso en la mejilla? - Pregunto la castaña acercándose hasta su amigo con preocupación cambiando rápidamente su tono de voz.
-Nada importante - Le contesto girando su cabeza para ocultar su golpe.
-¿Cómo que nada importante? - Le pregunto ahora molesta - ¿Te peleaste?
-No - Contesto Harry rápidamente - Es solo que regrese al campo a buscar unas cosas que olvide y sin querer me tropéese con una Quaffle y me caí golpeándome la mejilla con la esquina de una banca - Dijo inventado esa tonta historia para no decir la verdad.
Ron no se trago el cuento por que el sabia que había sido el estupido de Malfoy. La castaña le creyó la mitad.
-Ten mas cuidado para la próxima - Espeto la ojimel - Ahora me voy a la cama !y espero que ustedes también! - Les dijo clavando su vista en sus amigos - Que descansen.
-Igualmente - Espetaron al mismo tiempo el moreno y el pelirrojo.
Después de ver a su amiga subir las escaleras y desaparecer de su vista Ron giro su cabeza y fijo su vista en su cuñado.
-¿Fue Malfoy, no es así? - Le pregunto con odio.
-No, claro que no - Contesto Harry evadiendo la pregunta de su amigo. Luego se dirigió a las escaleras para llegar a su dormitorio. Ron lo siguió. Ya estando dentro de su habitación, el pelirrojo volvió a cuestionarlo.
-No soy tonto, Harry, se que fue el - Le dijo acomodando su cama para dormir - ¿Qué paso?
Harry se quito su uniforme y lo acomodo. Luego lo guardo y saco su pijama de noche. Después se la coloco y entro en sus sabanas. Se quito sus fajas y las coloco sobre su mesita de noche. El pelirrojo aun esperaba respuesta.
-Descubrió que lo estaba siguiendo - Espeto el azabache con su vista fija en la norme ventaba del cuarto.
-¿Pero como? - Pregunto extrañado el ojiazul mirando a su amigo.
-No lo se - Le contesto sin saber el también.
El pelirrojo guardo silencio y luego se acomodo para dormir. Peor antes las palabras del niño que vivió lo hicieron pensar.
-Es uno de ello - Dijo Harry ahora completamente acostado en su cama.
-¿Cómo lo sabes? ¿Viste la marca en su brazo? - Cuestiono de nuevo el ojiazul.
Harry se debatió mentalmente. ¿Qué si era? No tenia ni la menor idea como comprobarlo pero algo en su corazón le decía lo contrario. Ahora menos que nunca dejaría de seguir, espiar u observar cada movimiento del rubio. Algo le decía que el joven no quería estar como estaba, el no era malo ¿Cómo lo sabia? Ni idea.
-No, solo se que lo se - Finalizo Harry Potter al recordar las ultimas palabras del platino donde el descifro que le pedía ayuda pero sin que lo dijera con las palabras exactas.
Continuara….
N/A: !Muchas gracias! por sus comentarios. Espero y el capitulo les haya gustado!